Tras el Antifaz: La Resistencia El bandidaje social como respuesta a la discriminación y la pobreza
Web PDF • Imposed PDF• Raw TXT (OCR)





![© oy o nos casos significativos. REAPROPIACIGN DE ALIMENTOS EN SUPERMERCADOS Muchos proletarios justifican y practican el robo cotidiano de mercancias enlos supermercados, protagonizando, al mismo tiempo, un acto rebelde y un aumento en la calidad de su alimentacién. Si no se hace mis a menudo es por larepresion y el aumento de los mecanismos de seguridad. De ahi que, en cual- quier jornada insurreccional, donde el balance de fuerzas cambia, lo primero que se haga sea saquear y repartir mercancias. “Tanto en el Estado espaiol como en otros paises, como iltimamente en Gre- cia, distintos grupos y coordinadoras han llevado a cabo expropiaciones pibli- cas y reivindicativas. En Rompamos el silencio. Jornadas de lucha social (Ed. Devérame otra ver. Barcelona, 1999) se explica como se sacaron ocho carritos repletos de comi- da del Caprabo de la Farga de Hospitalet. Dieciséis militantes, agrupados por parcjas y haciéndose pasar por meros clentes, llegaron a las cajas en el mismo ‘momento. Explicaron a las cobradoras su intencion de llevarse los alimentos sin pagar, dejando claras las razones para no hacerlo. Cuando llegd el gerente del supermercado, con dos miembros de seguridad, una pequeia manifesta- cién contra las Empresas de Trabajo Temporal irrampi6 por la puerta para dar apoyo a la accion. Los carritos fueron transportados en metro hasta plaza Ca- talua, lugar de la acampada de la coordinadora Rompamos el Silencio, donde se veparti el botin entre transetintes y acampados. Al dia siguiente, una seftora que apenas pudo llevarse tres o cuatro paquetes en sus brazos, volvio ala plaza on el carrito de la compra por si habia otro reparto. En las octavillas que se dieron a los demas clientes del centro comercial se podia eer: «Hoy hemos venido al tenplo sagrado de la postmodernidad. Venimos a lo mismo que tu; a lenar el carrito. No queremas soo pan y arroz, queremos todo aguello que necesitanios, o misio que 1, pero lo hacemossin dinero y colectivamente. Perdonards ls stolerantes» guardianes del integrismo cco- nomico stos pecados? Pretendemas con est (ademds de proveernas) Romper e Slencio que oculta y callala miseria cotidiana delos millones que somos. Hoy no pediremas limosna, hoy no traemas tristeza. iNo viviremos en la i seria en medio de o abundancial .| ‘Desde hace tiempo sabemos que para l cambiosocial na podemos contar con los partidos polticos ni las reformas sindicales i las cayudas» de las NG 1] Ahora ya no queremos infimos trozos del paste podrido i queremos uelo conrario,](tras-el-antifaz-la-resistencia-el-bandidaje-social-como-respuesta-a-la-discriminación-y-la-pobreza-rodrigo-vescovi 6.png)











Tras el Antifaz:
La Resistencia
El bandidaje social como respuesta
aladiscriminacion y la pobreza
Rodrigo Vescovi
&
Eyw—
[PPSR ———
Jer—
Revko s Zame e
Rectado e
Hiphennodos iyl
A s de g el e oo ngesd o o et kil bsido
ot s e i s e . St o repe oo o
Comspore vl defcto o i S s cotis con ey e
s dtera it et e i s i s o
e, et el ot s ooy o e et comlaciin
[P ——
Ditusin Castroobia
[ ———
[y e e
o cn St Chile Abi 2013
Todo tipo de robo es social, producto de una sociedad en ¢l que la mayoria
dela gente ha sido desposeida de los recursos naturales, de su vida. Un sistema
basado en Ia extraccion de plusvalia mediante la explotacion laboral de una
‘mayoria por parte de una infima minoria
Enlos cien mil anos de historia, que debe tener la humanidad, l presencia de
robos y bandidos es muy reciente, apenas de cinco mil atos en Europa y mucho
‘menos en continentes como ¢l americano. Coincide con la desaparicién de la
comunidad y la imposicion de la propiedad privada.
La denominacién de bandidos sociales o bandidos generosos o «Robin
Hood» hace referencia a aquellos que roban a los ricos o al Estado y; al menos,
parte del botin lo reparten entre pobres. No es o mismo, robar la mensualidad
2 un obrero que los beneficios mensuales del patrén. Tampoco es lo mismo
desvalijar un banco con ingenio que hacerlo con una metrallta escupiendo
tiros.
Quien decide si un bandido es generoso no son los historiadores, sino los
sometidos y los explotados de la sociedad. Son quienes simpatizardn con sus
andanzas, o ayudarén y les dedicardn canciones. Mis tarde, la literatura o ¢l
cine inmortalizaran algunos casos.
Las razones porla que un bandido es apoyado varia. A veces es porque se en-
frenta al cacique de turno 0 a una ley; denunciando el clsico abuso de poder.
Otras, porque se le considera evictimas de una injusticia o protagonista de una
venganza justa
En todo caso, setieneIa lusién de que son capaces de cambiar las condicio-
nes de vida de los mis pobres. Aunque no de forma colectiva, sino de forma
individual o familiar; ya que los bandidos -menos honrosas excepciones- lejos
de ser la avanzadilla de una rebelicn, surgen de la pasividad general de los
explotados. Cuanto més empobrecida y sometida estd la poblacicn, més nece-
sitada de figuras salvadoras.
En este fenémeno, la mitologia es muy importante. A este tipo de bandidos
Seles suele idealizar y considerar invulnerables, solo capaces de ser derrotados
por una traicion. En algin caso se les ha llegado a santificar. En Argentina,
@ oy o
cada afo, miles de personas realizan un peregrinaje para venerar y pedirle un
‘milagro al Gauchito Gil. En México estd ¢l caso de Malverde, que cuenta con
una Iglsia protegida por el narcotrifico
BANDIDAJE ¥ LUCHA POLITICA
En momentos de mucha confrontacién social, més que bandidos, surgen re-
volucionarios. Ademis,algunos forajidos se convierten en luchadores socales.
Pancho Villa, antes de liderar la denominada Revolucién Mexicana, fue profu-
g0 por haber vengado la violacin de su hermana. Muchos de los componentes
dela Columna de Hierro, en la «Guerra Civil Espafiolay, acababan de ser ibe-
rados del presidio. En el « Testimonio de un incontrolado» se explica ese proceso.
‘También ocurri6 que lideres politicos, como Mao, se nutrieron de bandas de
ladrones para reforar ejécitos rebeldes
‘Tachar de bandidos a luchadores sociales ha sido una constante para des-
prestigiar o, incluso, negar la existencia de una resistencia. En el franquismo
fue habitual, pero en ¢l leninismo también, ahi estn las acusaciones contra
Neéstor Makhno y sus comparieros.
En América, durante la época colonial, muchos de los llamados cuatreros
eran, en realidad, cimarrones: esclavos fugados, desertores u otras personas
que rechazaban el sistema y buscaban libertad en los llanos despoblados o las
desérticas pampas. Lugares donde las vacas y las ovejas extraviadas pastaban
libremente. A lasoligarquias locales -de Caracas, Buenos Aires,etc..- siempre
s preocuparon estas cimarroneras por constituir un llamado a os explotados;
de ahi el apelativo de cuatreros y bandidos y lasleyes para perseguirlos.
Hay que tener en cuenta que a algunos luchadores, en determinados mo-
‘mentos, les intereso pasar como simples ladrones. Es el caso de José Mijica,
actual presidente de Uruguay que, décadas antes de convertirse en gestor del
capital y jefe de las Fuerzas Armadas, luchd en el Movimiento de Liberacion
Nacional — Tupamaros. En 1964 cuando los tupamaros no eran mis de trein-
fa y apenas tenian armas e infracstructura, lo detuvieron en un robo a mano
armada. El se hizo pasar por un «chorro» comiin, como se dice en Uruguay.
Era una forma de evitar que las autoridades se enteraran de que una guerrilla
urbana estaba preparéndose para pasar a la accién. Algo parecido le ocurri6
2 un tupamaro exiliado en Europa. A fines de los setenta, lo detienen con un
botin de setecientos millones de pesetas. Se hace pasar por un ladron solitario
¥ los policias pactan su libertad, a cambio de una declaracién en la que figure
que llevaba dos mil pesetas encima.
Los tupamaros, no obstante, reivindicaron muchas delas expropiaciones que
realizaron. Algunas de ellas las firmaron «Comandos del Hambre», porque fue-
ron previas al nacimiento de la organizacidn y bajo la estructura del Coordina-
Lr— -1
dor,integrada por aquelos que defendian la accion directa, también armada,
para lograr el triunfo de la revolucion. La Federacion Anarquista del Uruguay
formé parte de esta coordinadora y de los asaltos a camiones llenos de comida
que luego se repartia en villas miserias. La intencin no era otra que despertar
conciencias y encender rebeldias.
L accion e desvirtuaria si o se persiguiese ot fn que el agradecimiento
la conformidad. Pero tendrd wn sgnifcado politico, un sentido de lucha.
“Por medio de volantes se denunciard <l alza del costo de lavida, ln falta de
viviendas y fuente de trabajo,ec. Se sfalarin la infusticias de wn égimen
e permite a wnos pocos tenerlo todo, amasar enormes fortwnas, mientras
condena a la mayoria a la pobreza, I indigencia y e hambre. Se terminard
con un llomado I resisencia populary. Actas Tupamaras (Ed, Revolucidn,
Madrid 1952).
Con la madurez del movimiento tupamaro se llegd a la conclusion de que
esas acciones de bandidaje social eran insuficientes para acabar con el capi-
talismo. Yessie Macchi, en Ecos revolucionarios. Luchadores sociales, Uruguay,
1968-1973 (Ed. noos, Barcelona, 2003) afirmaba:
«En determinado momenta nos dimos cuenta que habia que saltar a otra
ctapa, que la propaganda armada estaba sy bien, que los acciones tipo
Jinanciera Monty habian caido muy bien, servian para difundir la realidad
el pais, pero eran insufcienes. Estdbamos asistiendo a wn fendmeno que
nosotros no queriamas. Estaba operando un foco armado,en la ciudad y en
el campo, y la gente balconeaba, o sca, miraba el fendmeno con mucha sim
patia pera desde sus balcones. ¥ nosotros o que querianmos era que la gente
interviniera en la guerra, que a guerra fucra popular. Y ahi empezaron las
acciones donde hubo que usar violenciarevolucionaria. Pienso que mucha de
I gente que antesos miraba con simpatia ah e asust, También ko gente
que e corrid ot l gust. Esoes bustante explicabl. E< muy difernte asistr
a una guerrlla que sea tpo Robin Hood. que robe a los ricos para darsclo a
los pobres pero que en definitiva no transforme a ealidad, a asstir un me-
vimiento revolucionario que pretende transformiar I realdad, no solamente
para darle a los pobre, sino para que o existan pobres. Y esa hay solo un
camino de lograrlo y es mediant la violencia popular.
En la actualidad siguen habiendo luchadores sociales que protagonizan asal-
tos a bancos para sufragar gastos de la resistencia anticaptalista y no tener
que produci plusvalia para un patrén. Los presos Marcelo Villarroel, Freddy
Fuentevilla', Claudio Lavazza, Giovanni Barcia y Michelle Pontolillo son algu-
1 Pucdes revsar s informacién sobre Marcelo Vilrtoe y Feddy Fuentevla(Caso Secwity)
en el sguiente enlac: htpfpublicaconrefractario wordpress comag/caso-securiyl. Esta, y
odas s demns notas I ple de g han sido sgregadas por ol editr excepto donde s indi-
© oy o
nos casos significativos.
REAPROPIACIGN DE ALIMENTOS EN SUPERMERCADOS
Muchos proletarios justifican y practican el robo cotidiano de mercancias
enlos supermercados, protagonizando, al mismo tiempo, un acto rebelde y un
aumento en la calidad de su alimentacién. Si no se hace mis a menudo es por
larepresion y el aumento de los mecanismos de seguridad. De ahi que, en cual-
quier jornada insurreccional, donde el balance de fuerzas cambia, lo primero
que se haga sea saquear y repartir mercancias.
“Tanto en el Estado espaiol como en otros paises, como iltimamente en Gre-
cia, distintos grupos y coordinadoras han llevado a cabo expropiaciones pibli-
cas y reivindicativas.
En Rompamos el silencio. Jornadas de lucha social (Ed. Devérame otra ver.
Barcelona, 1999) se explica como se sacaron ocho carritos repletos de comi-
da del Caprabo de la Farga de Hospitalet. Dieciséis militantes, agrupados por
parcjas y haciéndose pasar por meros clentes, llegaron a las cajas en el mismo
‘momento. Explicaron a las cobradoras su intencion de llevarse los alimentos
sin pagar, dejando claras las razones para no hacerlo. Cuando llegd el gerente
del supermercado, con dos miembros de seguridad, una pequeia manifesta-
cién contra las Empresas de Trabajo Temporal irrampi6 por la puerta para dar
apoyo a la accion. Los carritos fueron transportados en metro hasta plaza Ca-
talua, lugar de la acampada de la coordinadora Rompamos el Silencio, donde
se veparti el botin entre transetintes y acampados. Al dia siguiente, una seftora
que apenas pudo llevarse tres o cuatro paquetes en sus brazos, volvio ala plaza
on el carrito de la compra por si habia otro reparto.
En las octavillas que se dieron a los demas clientes del centro comercial se
podia eer:
«Hoy hemos venido al tenplo sagrado de la postmodernidad. Venimos a lo
mismo que tu; a lenar el carrito. No queremas soo pan y arroz, queremos
todo aguello que necesitanios, o misio que 1, pero lo hacemossin dinero y
colectivamente. Perdonards ls stolerantes» guardianes del integrismo cco-
nomico stos pecados? Pretendemas con est (ademds de proveernas) Romper
e Slencio que oculta y callala miseria cotidiana delos millones que somos.
Hoy no pediremas limosna, hoy no traemas tristeza. iNo viviremos en la i
seria en medio de o abundancial .|
‘Desde hace tiempo sabemos que para l cambiosocial na podemos contar con
los partidos polticos ni las reformas sindicales i las cayudas» de las NG
1] Ahora ya no queremos infimos trozos del paste podrido i queremos
uelo conrario,
L— Y
que mediante agentes sociales y dinero caritativa s inegren esta basura.
Queremos cambiarlo todo! {No queremos sus migajas de pan! jQueremos
pan y orgasmo! 1 Quercros s mundo sin dinero y en comunidadls
QUICO SABATE, UN BUEN EJEMPLO
Es el bandido generoso por excelencia, aunque no podemos olvidar a Face-
rias, Ramdn Vila, Massana y otros revolucionarios de la historia como Marius
Jacob, ules Bonnot, Miguel Arcingel Roscigna, Severino di Giovanni,etcétera.
Eric Hobsbawm, en su obra Bandidos,le dedica un capitulo y Gregory Peck lo
interpreta en Y llegs el dia de la venganza
‘Alo largo de los atos,este anarquista y expropiador -y; como sus compafie-
ros que operaron poco antes en Argentina, también vindicador-, fue un que-
bradero de cabeza para el gobierno franquista. Ejecutd a un conocido tortu-
rador y huyd de emboscadas y falsas citas, matando a los policias que hiciera
falta. Puso a Barcelona en «estado de alerta» en mis de una ocasion, como
cuando ametralls la comisaria de Travessera de Dalt, matando a dos agentes.
‘Ademis, realizs diferentes acciones de denuncia contra e régimen. Durante la
celebracion de un partido de fitbol, con su habitual mortero, lanzo miles de
panletos, que sobrevolaron e estadio del Barga, con un lema contra el voto en
el referéndum que organizd Franco.
Sabaté atracd bancos y comercios, para financiar el movimiento anarquista,
reivindicando la mayoria de sus acciones. En el asalto a un almacén propiedad
de un estraperlista de la Falange, afirmo: «No soy un atracador, soy un expro-
piador de ladrones como ustedes».
Fueron conocidas sus contradicciones con la dirigencia mis pactista de la
CNT tanto en el exilio -especialmente con Federica Montseny y la direccién
en Toulouse- como en el periodo 1936-1939 en ¢l que el sindicato participo de
un gobierno que persiguio y reprimi6 ¢l movimiento revolucionario.
El propio Gardefas, un anarquista conocido en el émbito libertario interna-
cional porque escribia novelas y ensayos, fue fusilado en agosto de 1936 por
realizar expropiaciones y no respetar ¢l acuerdo entre CNT y gobierno, en el
que se comprometian a no expropiar a la burguesia no golpista. Juan Garcia
Oliver, en El Eco de los Pasos, afirma que fue juzgado por la Comisidn de In-
vestigacion de la propia organizacion que entonces dirigia Diego Abad de San-
tillin, eritico historico de los anarquistas expropiadores en Argentina.
«Bujola presion de Companys.a guien nosotros o hicimos caso cuando vino
axiginos que matdramos os fantasmas del obo y del ascsinato los Comiités
regionales dela CNT y FALy FUL, mas el Comité peninsular de la FAL s de-
cir, Marianet, Federica, Fidel Mirt y Santilin, habian creado wna comisién
de investigacidn, al mando de Manel Escorza, y que ésta habia iecutado el
@ oy o
dia anterior a Garderas y su grupo, sspechosos de dedicarse al sagueo de
vivendas de burgueses y de haber ejecutado a algunos de étos ..I.
Marianet?
Quiero hablarte de la mucrte del comparero Garderias y su grupo. ;Qué
sabes de llo? No sé s ignorabas que Gardeiiasera n comparero anarquista
desde hacia muchos aros. Era muy conocido en Esparia y en el extranjero
escrbla regularmente en uestros peiddicos, especiabmente en los de lengua
italiana y espariola de toda América latina. Garderas era algo raro, alr-
bitiario, pero si hizo algo reprensible, debit ser
anarquisa. Pero munca matado coma un perro. ;No comprendes, Marianet?
Esa e wna mancha que nunca os quitardis de encima.
Tienes toda la razdn. No pude hacer nada en favor de Gardeiias. Cuando
me enteré, ya habia sdo sjccutado. Y o creas gie yo estuve muy de acuerdo
conla creacitn de sa Comisicn de Investigacidn. Pero la
pone tan nerviosa... Y Satillin, que empezg con s
algo para contener l bandidism. Algo verdaderamente seri, para e en el
extranjero vean que somas fuertesy responsabes’.
ndido en wn tribunal
emos de hacer
Durante la denominada Guerra Civil,los hechos de mayo de 1937 serin ¢l
choque més importante entre la revolucién y la contrarrevolucidn. A partir de
ese momento, el movimiento revolucionario, derrotado, sufte un incremento
dela represicn en sus flas. Dias después de dichos sucesos, Sabaté y dos amigos
asaltany liberan una cuerda de presos anarquistas que, por orden del Gobierno
dela Generalitat, eran conducidos de la cércel Modelo al Castillo de Montjuic.
Aquel mismo o, su grupo mat6 a un estraperlista que especulaba con los
alimentos, razén por la que fue apresado y torturado en la checa de Sant Ger-
vasio. Consigui6 fugarse y en plena clandestinidad organizo una gestoria que
fasificaba pasaportes y carnets Eran tiempos dificiles para los revolucionarios,
Companys presidia la Generalitaty Terradellas la Consejeria de Interior. Sabaté
fue descubierto y encerrado en prision. Tras dos meses cauivo se evade de la
circely se reincorpora al frente de batalla.
«Quico» muri6 el 5 de enero de 1960, acribillado en Sant Celoni, en un tiro-
teo desigual, intentando huir hacia el Montseny.
‘Cuando Sabaté estuvo exiliado en Francia fue perseguido y arrestado en va-
rias ocasiones, de ahi que buscara refugio en casas amigas. En sus tltimos afios
de vida frecuents la vivienda de Lucio Urtubia; donde naceria una amistad y
un aprendizaje sobre la expropiacion. Cuando Quico es asesinado, sus armas
quedan escondidas en lo de Lucio y éste siente un llamado a ser su relevo, a
seguir la causa expropiadora. Conocedor de las necesidades que tenia el movi-
‘miento anarquista ~sobre todo las familias de los presos-, Lucio realiza algu-
nos atracos. La angustia que le produce Ia idea de matar a algin inocente, a al-
gin empleado, lo lleva a pensar, junto a su grupo, en otras formas de conseguir
T — - )
dinero. Eligen Ia fasificacion. Mas recientemente, Enric Durdn, inventindose
n6minas y documentos, logrd pedir prestado casi medio millén de euros a en-
tidades financieras, que reparti6 entre distintos proyectos sociales.
Los tiempos cambian y las técnicas e reapropiacion también. A fines de
2011, los piratas informiticos de Anonymous y Teampoison lanzaron una
campana Robin Hood contra los bancos para devolver el dinero a quienes son
castigados por el sistema. En su comunicado aclaraban que «cuandolos pobres
robans se considera violencia, pero «cuando los bancos nos roban, se e llama
negocior.
«EL VAQUILLAY: ZBANDIDO O CHORIZO?
Juan José Moreno Cuenca (1961-2003) tuvo rasgos de bandido generoso
pero también de ladronzuelo individualista. Para un sector de la sociedad, jus-
tamente uno de los mas arrinconados y marginados, fue un atracador espe-
cial, alguien que se atrevid a enfentarse al poder establecido. Un chico que,
en pleno auge consumista, prefri6 limpiar bolsos que urinarios; atracar, que
prostituirse.
El hecho de empezar su actividad delictiva siendo un nifto, como muchos
otros de su generacion, y repartir mis de un botin entre familiares y amigos, lo
convirtié en un mito al que Chichos, y otros,les dedicaron canciones. Sectores
‘menos marginados y de izquierda no lo idealizaron pero lo vieron como una
victima social con valores destacables como la lealtad, Ia valentia y la rebeldia.
En otros ambientes militantes, no obstante, lejos de suscitar simpatias fue cri-
ticado por arrebatar bolsos de trabajadoras y porque en Ia circel, segin dicen,
estaba mis interesado en liderar motines para que autorizaran a droga, que en
luchar por los objetivos de la COPEL.
A pesar de su poca conciencia politica, poco antes de conseguir la condi-
cional, a fines de los afos noventa, se escapd y comeli6 varios atracos en un
dia. Cuando lo detuvieron declard ante las cimaras «esto lo he hecho para de-
‘mostrar que vuestro sistema penitenciario no sirve para nada, ni reinserta ni
rehabilitan
Los quinquis de extrarradio vivieron una época espumosa enmarcada en ¢l
triangulo: delincuencia, cine y heroina. Hubo quien empezo a atracar y formé
una banda después de ver Perros Callgjeros'. Algunas peliculas dirigidas por
De la Loma las protagonizaban muchachos que estaban en correccionales o
acusados de perpetrar tracos. De hecho a Valdelomar, protagonista de Deprisa
Deprisa, lo detuvieron por el robo a un banco, dos semanas después de que la
pelicula fuera galardonada con el Oso de Oro en el Festival de Berlin de 1981
2 Reseroir Dogs (Quentin
antino, 1992), conocidaen Chile como Perosdela Calle
R it
Manzano, protagonista de El Pico, al parecer muri6 de sobredosis en casa del
director Eloy de la Iglesia.
SECUESTRO Y ROBO EN EL DESIERTO
Aungue no podamos llamar bandidos generosos a la mayoria de ladrones y
secuestradores actuales de los paises que componen el desierto del Sahara, es
importante saber que, en esta zona, los secuestros — dltimamente de rabiosa
actualidad — no son algo nuevo. En el siglo XVIII ya hay noticias de peticiones
de rescate de nufragos. A partir de 1870, se producen secuestros de explora-
dores y viajeros, muchos de los cuales ayudaban a la colonizacién. En el siglo
XX, se empezaron a aprovechar de los accidentes sufridos por los pilotos de
aviones de laslineas aéreas francesas que atravesaban el desierto. Antoine de
Sanint-Exupéry, en La fierra de los hombres, obra que narra la vida de estos
aviadores, explica como salvaban a los accidentados y luego pedian un rescate
‘para liberarlos. Muchas veces, destinaban el dinero para comprar armas con las
que poder resistir a los poderes coloniales, que se empeaban en «domesticar»
alas tribus nomadas.
BANDIDAS
‘Algunos historiadores han asegurado — erréneamente — que, dentro de las
bandas de ladrones, las mujeres tan solo hacian funciones de enfermeras, coci-
neras, o amantes. Carmen Alauch, Adela Anglada, Juana Ardiaca o Francesca
Norat fueron protagonistas durante la denominada Semana Trigica (Barcelo-
na, 1909), dirigieron el robo de objetos de valor de las iglesias, asi como los
incendios de los edificios religiosos y la construccion de barricadas.
En Fuera de la ley (Ed. Blume. Barcelona, 2009), Laurent Maréchaux narra
1 historia de las piratas Anne Bonny y Mary Read, que primero disfrazadas de
hombre y luego haciendo ostentosidad de su feminidad, protagonizaron abor-
dajes y robos cerca de Jamaica. En 1720 fueron capturadas y encerradas en un
frio calabozo a pesar de estar embarazadas.
En la misma obra, se explica la vida de Ching Shih (1784-1844), la lider
pirata china que dirigi6 a sesenta mil marineros, repartidos en una flota de
quinientos juncos. En la India, Pholan Devi capitaned un grupo de bandidos
durante la década de los afos ochenta, del siglo XX. Precisamente en ese pais,
se ha constatado la rlacion entre la marginacién de algunas castas indias y ¢l
bandidaje, asi como la importancia de I venganza en la accion de los dacoits,
denominacion que reciben las bandas de bandoleros,
Sorprende lo extendido que est, atn hoy, el bandolerismo en la region india
¥ paquistani de los barrancos. También llama la atencion la fuerza que han
—
tenido los dacoits en las ltimas décadas. Una prueba de esto es que cuando
sus miembros son capturados les imponen penas mucho mis suaves que en
otras partes del mundo. Pasan la mayor parte de la condena en régimen semi
abierto y, segun Ia legislacion vigente, no pueden estar mis de ocho afos en la
prisi6n por mis homicidios que hayan cometido. Y todo esto porque, hasta que
1o se establecio este acuerdo histérico entre grupos de dacoits y gobiernos, los
ataques alas prisiones eran constantes.
PIRATAS GENEROSOS
Para tratarla pirateria haria fala la redaccién de un articulo aparte. No obs-
tante, en este compendio de bandidos sociales tenia que mencionarse al nave-
gante francés Olivier Misson, el monje italiano Caracciol y el famoso pirata
‘Thomas Tew. Tres personajes, influenciados por las ideas rusonianas, que al
parecen operaban en el océano Indico y formaron una comuna en una bahia
de Madagascar «donde todos los hombres eran iguales».
Segin cuenta la leyenda construyeron un fortin, provisto de cuarenta cafio-
nes, y en su interior levantaron cabaias para vivir en una aldea con criterios
igualitaristas. Franceses, ingleses, holandeses, portugueses, antiguos esclavos
de Africa -liberados en sus incursiones y abordajes- habitantes de Anjouan y
unos pocos indigenas, todos ellos rebautizados como liberis, cohabitaron, no
sin grandes dificultades y contradicciones, en lo que denominaron Libertalia
La experiencia se acabo debido al ataque de indigenas al campamento y a las
tormentas ciclones que destruyeron los barcos.
Estos hechos estén narrados en la obra Historia general delos rabos y asesina-
tos de los mis famosos piratas del capitin Johnson, seudnimo de Daniel Defoe.
Si Robinson Crusae estd basado en los cuentos de un nufrago que se refugio
enlaisla de San Juan, actual Chile, Libertalia estaria inspirada en la lctura del
diario de Misson.
‘Como lasleyendas de Robin Hood y el Zorro, a historia de los piratas utdpi-
cos también debe ser una mezcla de componentes reales y literarios en las que
valdria la pena profundizar.
DESTRUCTORES DE DINERO
Muchos de los bandidos generosos odiaban el poder y la importancia del
dinero. Algunos de ellos quisieron demostrar que su sola existencia corrompia
una sociedad y la separaba en clases sociales. Hace poco en Grecia, durante
una expropiacion a un supermercado, un grupo robd comida y quemo, ante
as cémaras, los euros que encontraron en las cajas haciendo un alegato contra
el capitalismo. Durante el verano de 1936, en el Estado Espanol, hubo bailes
@ oy o
alrededor de hogueras donde ardian billetes
Clement Younger, un bandido del lejano Oeste que, al separarse de la banda
deJesse James, atracd varios bancos y quemo el botin ante la aténita mirada de
los empleados
ASALTOS Y ROBOS EN EL FAR WEST
A los forajidos del Oeste americano no se les puede idealizar, porque algu-
nos, por ejemplo, tuvieron relacién con muertes de indios, esclavos fugados o
simples colonos. Sin embargo, a algunos de ellos se les puede considerar ban-
didos sociales en tanto que respondieron a la injusticias de una época, se en-
frentaron a los caciques locales y fueron rescatados por la memoria popular
El Grupo Salvaje, liderado por Butch Cassidy y Sundance Kid ¢ inmortali-
zados en Dos hombres y un destino, fue la banda de atracadores ms famosa,
llegando a contar con més de cien miembros, coordinados para asalar trenes
sin realizar extracciones» a particulares. Otros bandidos interesantes fueron
‘William «Brazen Bill» Brazelton, que herraba a sus caballos al revés para que
0 pudieran seguir su rastro, y Henry Plummer que actuaba tanto de sheriff de
a ciudad de Bannack, en Montana, como de lider de la banda de atracadores
conocida como «Los Inacentes». En aquella época hubo varios casos de agentes
de a ley que se hicieron forajidos. Los Dalton, por su torpeza y asesinatos de
empleados, fueron un caso famoso. Otros forajidos hicieron el camino inverso,
a cambio de no cumplir condena se hicieron caza recompensas.
Dentro del bandidaje del salvaje Oeste, también fueron importantes los cla-
nes familiares, como los Younger o los James -hermanos de Jesse-, asf como
los indios golpeados por la civlizacién que, como Cochise o Geronimo, que re-
currieron al robo para subsisti. También, hay que destacar la banda ltinoame-
ricana de «Los cinco Joaquines» o los cuatreros negros como som Dart (Ned
Huddleston) que fue asesinado por Tom Horn, un mercenario que muris ahor-
cado en 1903 por matar a un chico de 14 afos, a peticién de un rico ganadero.
BILLY THE KID
‘William Henry MeCarty conocido como Bill the Kid (1859-1881) ilustra la
vida urgente de muchos de los cuatreros del Oeste, enfrentados a los poderosos
del lugar. A los catorce aios quedt huérfano. Para sobrevivir realizd algunos
trabajos, como lavaplatos, y robd ropa y comida. Tras sustraer algunas prendas
de una lavanderia fue detenido pero consiguid fugarse por una chimenea. Se
trasladt a Nuevo México para trabajar como vaquero en ¢l rancho de John
‘Tunstall, quien fue una especie de padre para él. Afios mis tarde, Tunstall es
asesinado por las contradicciones que tenia con un miembro del Circulo de
e —
Santa Fe, poderoso grupo formado por politicos,jueces, empresarios, ganade-
ros y militares que controlaban el condado con métodos mafiosos. Billy junto
2 alganos amigos y otros empleados del rancho formaron una cuadrilla para
detener alos asesinos, pero el Circulo de Santa Fe consigui que el grupo fuera
declarado legal. Al ser perseguidos se convitieron en cuatreros. Tras dos anos
de correrias y tiroteos con los agentes de la ley «El nifio» ya era famoso por
ser un muchacho con varios homicidios a sus espaldas y gran destreza con
el revélver. Un nuevo gobernador se entrevists con él para que se entregara a
cambio de una libertad con condiciones. Sin embargo, las presiones del circulo
de Santa Fe, provocaron que el gobernador lo traicionase y encarcelase. Billy
se fugd enseguida. En 1881, el que lo traiciond fue un viejo amigo, Pat Garret,
convertido en sheriff de Lincoln gracias al apoyo del Circulo de Santa Fe. «EI
nifio» fue juzgado y condenado a muerte en Mesila, por la muerte del sheriff
Brady. A finales de abril protagonizo una atrevida y espectacular evasién de la
circel de Lincoln, quitando l pistola a uno de los dos policias que lo custodia-
ban y matando a ambos. Se ocultd pero Garret dio con €, tres meses después,
yle disparé a quemarropa. Cuando Billy muri6 tenia veintidos afos.
LAURA BULLION
Fue una tejana de madre alemana, que aprendid el oficio de ladrén de su pa-
dre indio. Desde muy nifa conocid a distintos atracadores. A los quince aos,
Bullion inici6 un romance con su tio Carver de la Black Jack Ketchum gang y
pidi6 el ingreso ala banda. Como no la dejaron decidi ejercer a prostitucion
hasta que dos aitos mis tarde entrd a formar parte del grupo integrado por
Cassidyy Sundance. Los diarios s referian a ella como la Rosa del Wild Bunch,
el nombre de la banda. Un policia de la época declaré sobre ella: «Me la ima-
gino colaborando en el asalto a un tren. s fria, no demuestra absolutamente
nada de miedo, y vestida de hombre puede pasar perfectamente por un tipo.
Tiene una cara masculina y eso le da seguridad cuando se disfraza». En 1901
a detuvieron con los 8.500 dlares que consiguid en el robo al tren de la Great
Northern. Sali6 en Libertad cuatro aios mis tarde. Tiempo despus se mudé
2 Menphis, donde se hizo pasar por una viuda de guerra y regent una casa de
huéspedes. Murio en 1961.
BELLE STARR
Junto a Laura Bullion, Rose Dunn y Camilla Hanks, también integrante del
Grupo Salvaje, Belle Starr fue una de las bandidas que dieron mis que hablar
enla literatura de la época. Myra Maybele Shirley (Misuri, 1848 - Oklahoma,
1889) naci6 cerca de Carthage, Misuri,y tuvo cuatro hermanos. Creci6 como
@ oy o
una aplicada sefiorita que estudiaba musica y lenguas clisicas y en sus ratos
libres aprendia a montar y a manejar armas de fuego. Sin embargo, en la Guerra
de Secesion, su familia decidid mudarse a Texas y dar refugio a fugitivos como
el gang de Jesse James y los Younger, que como el hermano mayor de Belle,
habian combatido en las guerrillas sudistas.
A los 16 afos se enamoro de uno de esos forajidos, Jim Reed, viejo amigo
de la familia. Poco después se casaron. Su matrimonio estuvo marcado por
as acusasiones de asesinato y falsificacion de dinero hacia Jim, Ia huida a Ca-
lifornia, el nacimiento de dos hijos, los asaltos a bancos y el la muerte de su
‘marido a manos de un sherif. Tiempo después convivié con Bruce Younger y
fue acusada de los permanentes robos de ganado que habia en la zona. En 1880
contrajo matrimonio con un tipo nueve afos menor que ella, con el que vivié
en Arkansas, en Territorio Indio, albergando a los bandidos locales, partici-
pando en asaltos, robando caballos, contrabandeando y entrando y saliendo de
I circel. La fama de Belle era tan grande que consiguio trabajo en uno de los
especticulos de Biifalo Bill sobre l Salvaje Oeste, actuando como asaltante de
diligencias.
En 1886, una partida de vigilantes mat6 a su compaiero y aunque Belle pudo
escapar de Ia encerrona, trs aitos mis tarde fue asesinada por la espalda a los
41 afos de edad.
AGENCIA PINKERTON: DETECTIVES PRIVADOS CONTRA LOS FORA-
noos
Los sheriffs, marshals y policias se mostraron insuficientes para preservar los
beneficios de la ganaderia, el ferrocarril, la mineria y los bancos. Los atracos
o menguaron hasta que los dueios de las compaias decidieron contratar a
Ios sabuesos de la agencia Pinkerton. Los principales bandidos fueron cayendo,
desde Jesse James hasta Butch Cassidy, al que persiguieron hasta Argentina.
Esa efectividad contra la delincuencia no pasd desapercibida para los propie-
tarios de las empresas que veian como sus enemigos de clase empezaban a or-
ganizarse en los primeros sindicatos. Y, nuevamente, se confio en la agencia
Pinkerton para mantener los beneficios de a incipiente industria. Cientos de
detectives se infiltraron en los Molly Maguires de Pensilvania y senalaron a los
principales agitadores. Diecisiete proletarios irlandeses fueron ahorcados. La
novela El vall del terror, de Arthur Conan Doyle, el creador de Sherlock Hol-
mes, std inspirada en esos sucesos.
Nota delautor
Este artcul st busado,entreotasfuentes, n investigaciones d Paula Monteieoy Laueent
Maréchaux.Para aelaboracion de st texo,ademis d as fentes yachtadas, s ulzaron s
investigaciones de Miguel iard (Cimarrones), Elabeth Zamrs (Gauchio Gy Malverde),
Andrés Antei (Las scremaconvents. de Barcelona), Albero Bargados Secuestos en l Sabars).
Bernat Muniess (Quico Sabat) Vicente Vescovt (Gardeasy Luco Urtubia), Esther Mirales (EI
Vaquils)y Lura Nz (Pholan Devi)
“Quien decide si un bandido es generoso no
son los historiadores, sino los sometidos y
los explotados de la sociedad. Son quicnes
simpatizarin con sus andanzas, lo ayudardn
les dedicardn canciones. Ms tarde, la lte-
ratura o el cine inmortalizaran algunos casos.
Las razones por la que un bandido es apo-
yado varia. A veces es porque se enfrenta al
cacique de turno o a una ley; denunciando
el dlisico abuso de poder. Otras, porque se
e considera wictima» de una injusticia o
protagonista de una venganza justa.”
i obis