Espacios peligrosos
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Espacios peligrosos  Resistencia violenta, Autodefensa y  Lucha insureccionalista en contra del género
Traducido en enero 2013 por Distribuidora Cofios como Llamas  y Distribuidora Peligrosidad Social
Tabla de contenidos  INTRODUCCION  TEORIA  Anarco-feministas salen a la calle  La seguridad es una ilusion  Notas sobre la Autonomia delx Superviviente y la Violencia Disforia significa destruccién total  Una prictica insurrecionalista en contra del género  PRACTICA  iComunicado  Ya veréis putas locas |  Ya veréis putas locas I  Una modesta propuesta desde algunas putas locas  Una banda de queers revientan Nazis  Cajas de periédicos de la Bee saboteada  Rechazar la identidad de victimizacién reventando cabezas de nazis Iglesia Catélica atacada  Mi pronombre de género favorito es la negacion  Pancarta colgada, coches de policia atacados como venganza para She- lley Hilliard  De las velas a las antorchas: Alternativa delincuente en el dia de recuer- do de los pasados ataques a trans y de los que vendrén.  Iglesia anti-gay destruida en recuerdo de Mark Aguhar y Paige Clay  La Brigadas Cece McDonald ataca  El escuadron de ataque queer lanza molotovs contra un banco en solida- ridad con CeCe McDonald  LECTURAS ADICIONALES
Introduccidn  Hay una violencia que domina. Es golpear a personas gay. Es la violacién. Es la viviseccion y los laboratorios de viviseccion. Es el banco y la tienda de café. Es la gasolina del coche y la cércel. Es tu trabajo, tu alquiler aiin para pagar, tus dientes podridos, tus heridas que no quieren  sanarse. Es el silencio que reprime todo en el interior.  Hay una violencia que libera. Es el asesinato de un homéfobo. Es cor- tarle las piernas a un violador. Es el incendio y la liberacién de visones. Es romper ventanas para expropiar comida. Es el madero quemado y  disturbios detris de las barricadas. Es rechazar el trabajo, ocupar, amis- tades criminales y el rechazo completo de compromisos. Es el caos que no puede ser parado.  El mantenimiento de este mundo depende de la total asimilacién de la primera y de la total supresién de esta iltima. Esta supresion viene cfectuada en muchas maneras obvias: detenciones, gran jurado, chivatos, CCTV, recortes, despidos, denuncias de conspiracion, aislamiento, des alojos. Sin embargo la supresion de la violencia revolucionaria necesita mucho més que policias y cérceles, se necesita un velo ideoldgico para enmascarar la existencia de esta violencia.  ;Cudntas veces Ixs! mrtires tienen que ser sacadxs fuera de sus tumbas y pararse delante de nuestros ojos? ;Cuantas frases mds puede inventarse la basura izquierdista, para convencernos que este u otro grupo es pacifico, amable, pasivo? ;Cuintas veces mds nuestra experien- cia, nuestras vidas, pueden ser utilizadas para silenciar revueltas, para justificar una accién policial, para demostrar que la violencia es «privile- giada» y jodidar?  Yo nunca he sido pacificx. El mundo me violenta y yo sélo deseo vio- lencia hacia el mundo. Cualquiera que intente quitarme mi pasion para la sangre y el fucgo, quemard junto con el mundo al que se aferraba de manera tan desesperada  Vot de traduccon: Hemos decidido taduciecon una < final todas s palsbrss que tengan génceo, aun que o concemos  ntencin explicit d x utorsscerc de ete tems,sendo e inglés un iioma mucha  mis neutrsl, n st aspecto, &l castellano.
Alo largo de estas lineas, hemos intentado recopilar una seleccién de articulos sobre la violencia revolucionaria en contra del género y quienes mantienen este control y poder sobre nuestras vidas. Cuando empezamos a reunir este material, nuestro enfoque se concentrd tnica- mente sobre las teorias y los comunicados aparecidos en ¢l 2010, propo- niendo una prictica insurreccionalista en contra de los violadores y abu- sadores que, teniendo en cuenta el fracaso abrumador de los procesos de responsabilizacién, ofrece el ataque como opcién para Ixs supervivien- tes’. Mucho de este propésito original ha quedado, al igual que muchas partes critico-tedricas sobre responsabilidad y «comunidad», o como reportes sobre la violencia contra los malditos violadores. También hemos decidido incluir algunos textos previos sobre la posibilidad de un ataque queer al género. Escogemos textos que intentan tratar la violencia de género en formas que rechazan la ideologia de la victimizacién (luto pasivo, reaccién no violenta a los ataques continuados, victimismo como pureza), asi como rechazamos las soluciones del estado/ comunidad (le- gislaciones sobre crimenes de odio, cambio politico, procesos de respon- sabilizacion que imitan procesos penales y hablan al infinito de justicia).  Cada semana vemos mis ataques al capital, al Estado, al patriarcado en solidaridad con asesinatos o detenciones por hercjia contra el género. Hemos incluido algunos de las tltimas novedades sobre estos ataques, asi como algunos pasados ataques violentos queer, que encontramos particularmente excitantes. Cuando se forma una banda y le jode a un violador, cuando algunxs amigxs comparten la intimidad de la lucha, cuando se elaboran actos fuera de identidades politicas, pacifismo y reformismo  Esperamos que esta publicacién pueda contribuir en alguna manera ala huelga de género que quemar totalmente este mundo.  Hasta que el dltimo violador no sea colgado con las tripas del dltimo frat boy’.  Untorelli Press  2 Suvivors. | término s iz pars definie  personas que han sufido sgresiones sesusles 3 Frat boy s una fiura tpicamente estadovnidense que Merslmente signiia chico de frternidads,al o {ener un squivalenteen s cultue castellna, s podea traduci on a palaba “machirala
Las Anarca- feministas toman la calle  Teoria  Un movimiento enseia menos con las palabras que con el poder que ejercita, limpiando los escombros de las apariencias, lo muestra asi como es. -Selama James, 1973  Esto es sélo el comienzo. Hoy llegamos juntxs como anarco-feministas excitadxs por este nuevo comienzo. Incluso por nosotrxs el anarco-feminis- mo ha sido apenas comprendido, puesto en accién, o considerado como una politica. Y muchxs de nosotrxs nunca han sabido de la existencia delx otrx, hasta que nos hemos dado cuenta de lo que podiamos hacer. Hemos necesitado encontrarnos en la calle, donde se erean y desarrollan fuerte lazos sociales. Hacer amigxs y compaiierxs durante este 1.° de Mayo y esperar que lleguen grandes cosas.  Hay un nuevo anarquismo en la punta de todas nuestras lenguas. Sin embargo quedan también los restos de movimientos potentes y radicales, que te- nemos que ir puliendo si queremos evitar caer en las trampas que le han llevado a su final. Para saber qué deseamos tenemos que tener claro de donde veni- mos...  Los movimientos de la Nueva Izquierda’ con sus declaraciones nos ha empujado hacia el hecho que la lucha se encuentra en muchos mis frentes, que la  clase. I New Left. Conjunt de mviientos de regusto lbertsro qu, com supe- aciin deas luchas clisias obrerstas, sparecieron co siré renovador en los esentayseentaen los EEUU (hippie, stusclonisas, estudiantes, eministas, isidenis sesuals,negre. puertorriguefic. macistas..) que furen tecupersdos por el zquiedism renovado o my stctados porarepresion desde inales de los 0
Hay movimientos en nuestra historia de izquierda de los que estamos muy orgullosxs - Black Power, liberaci6n de la mujer, liberacién queer, etc.- con los que se ha lteralmente elaborado una futura realidad que parece muy prometedora. Cuando estos movimientos se han fracciona- do o debilitado hemos podido ver aspectos de estas luchas que no tenian una critica al poder autoritario (especialmente al Estado) que los han empujado en los brazos del liberalismo. El liberalismo asume y mantie- ne el engaiio de que el gobierno o cualquier tipo de poder més grande, sea necesario y responsable para cuidar de nosotrxs y para asegurar que todo sea pacifico y justo. Estamos atrapadxs en un estado de infancia continuada, donde todas nuestras acciones cotidianas estén sujetas al juicio de la mano guiadora de figuras paternas y autoritarias, desde Dios hasta el gobierno, gobernadores, alcaldes, banqueros, maridos y querido papés.   asi las politicas de identidad entraron en escena. Politicas post-co- loniales, feministas y especialmente politicas queer, que una vez lucha- ron para un poder auténomo diferente de la sociedad normativa se han Vuelto una triste sombra de su yo formal al volverse unas politicas de reconocimiento dentro de la sociedad, lo que hace que estos movimien- tos dependan de las estructuras responsables de sus problemas.  Algunxs compafierxs han propuesto que nos desechdramos de todas las identidades politicas. Y esta idea es tentadora. Estamos cansadxs de Ia tendencia de la tokenizacion’. En cada evento politico en que acudi- mos alguien se estd tokenizando a su madre, o algiin grupo abstracto de personas. A veces esto pasa también intentando “no tokenizar” Nosotrxs 1o vemos como un intento depresivo de establecer una legitimidad como victima (como si esto fuera guay!)  Dentro de este contexto el trabajo delx activista se ha vuclto en un hacer anlisis de quién estd 0 no oprimido. Cada individuo lleva consigo todo tipo de atrocidades tinicas que han sido impuestas a su cuerpo, a su mente, ademis de los horrores que han causado a Ixs otrxs. No es hones- to resumir nuestras experiencias de vida en una palabra como “mujer” o  4 X donde"X" frecuentemente e "l polic d itegracion de minoria En st traduccion se wil aan tokenizacin,
“inmigrante” o “e género queer” o también con una combinacién de un niimero de identidades marginales reconocibles.  Sin embargo este no es el problema més grave. El activismo obsesio- nado con la identidad politica intenta hacernos sentir segurxs dentro de sistemas que no han sido pensados para ser seguros o liberadores y que no actiian para destruir el sistema completamente. La izquierda ha cons- truido un ejército de gandhianos. Gandhi, fjate, amaba y romantizaba tanto a Ixs oprimidxs de su pais que no podia adscribirse a un orden social que pudiera poner fin a la existencia de su opresién. Aunque fuera visto como muy radical en sus tiempos, ha demostrado de ser un liberal en el corazén. Acabar con la discriminacién entre castas es muy diferen- te que abolir totalmente el sistema de castas. Nosotrxs hemos simple- mente decidido que, aunque nos conviniera mds pedir igualdad de dere- chos para luchar por un futuro (o quizés por un presente), consideramos que pedir algo a alguien, que no sea nosotrxs mismxs, no tiene sentido.  No hay nada de poderoso en ser valoradss, consideradxs y romanti- cizadxs como victimas. ;A quién le importa si los hombres saben que un gran nitmero e nosotrxs somos violadxs por ellos? ;Esto va a parar las violaciones? ;A quién le importa si todo el mundo se acuerda de utilizar correctamente ¢l pronombre que prefieres? ;Esto te ayudaré cuando estarés en custodia de la policia, que tendra que discutir sobre lo que tienes entre las piernas para decidir en qué circel ponerte? ;Y a quién le importa si tu vecinx estd tan molestx con las violentas explosiones de tu novio, que decide llamar a la policia? jPues a ti te importa! Porque eres i la persona a que la policia le apunta con una pistola en la cara y tit luego tienes que pagar la fianza para sacar tu novio del calabozo, no obs- tante el primero de mes s acerca répidamente. Lo que establece nuestra horrible posicién en la sociedad nunca borrard esta posicién. Y nosotrxs queremos salir. No queremos mis ser victimas, sin embargo sabemos que no podemos contar con el hecho que el Estado, los hombres, la gen- te blanca, Ixs héteros, los maderos, lo hagan por nosotrxs.  Irénicamente, no obstante nuestras criticas -y a veces nuestro odio- para las identidades politicas, nos encontramos juntxs alrededor de la identidad: somos personas que no queremos ser mis victimas de la tirania de género y de la misoginia. A través de este agrupamiento espe-
ramos evitar, hasta cierto punto, nuestro género y lo que significa para nosotrxs que vivimos nuestras vidas en un mundo de hombres, para hacernos una idea de que significa no tener dindmicas de género que in- fluencian cada interaccién. Estamos juntxs para luchar por una realidad donde las identidades como «hombres, «mujer», «trans», son imposibili- dades Igicas. Sabemos que juntxs podemos evitar el temor de que estos deseos son irracionales y ir al grano.  De hecho, no rechazaremos nuestras identidades politicas todas juntas. No sélo porque rechazamos dejar que los liberales y las ONGs se. apropien de nuestras politicas radicales. También porque hemos encon- trado util identificar y analizar nuestras condiciones miserables empe- zando desde un punto de partida para saber lo que no queremos ser.  No queremos un feminismo que se parezca a una trabajadora social con cara seria detrés de un escritorio. Queremos un feminismo que se quede hasta tarde en la mesa de la cocina convenciéndonos de que me- recemos més. No queremos un feminismo que nos sitiie en un refugio estatal decadente por un periodo de tiempo corto hasta que estemos otra vez “de pic”. Queremos un feminismo que entre en la casa de la que aca- ban de echarnos y que diga al dueito del hogar que un grupo de perras cabreadas se vengard si intenta otro desalojo.  Y cuando unx de nosotrxs es matadx o violadx, a causa de nuestro género, definitivamente no queremos més llamadas vacias a la “justicia” y tranquilos desfiles de velas. Queremos un feminismo que actdie des- de una gama més amplia de emociones y expectativas. Queremos una expresion visible de exasperacion, rabia y frustracién que deje claro que hemos acabado con estas costumbres: la costumbre de la violencia con- tra las mujeres y Ixs queer, la costumbre de la tranquila resignacién de- lante de estas tragedias, la costumbre de pedir un cambio. Queremos un feminismo que no se asuste en probar cosas nuevas, que sea lo bastante dindmico para saber que a veces la curacion viene en forma de venganza y el cambio viene en forma de destruccién de lo que te destruye.  Este Primero de Mayo el anarco-feminismo deberia aparecer como una fiesta de disturbios en la calle, con un contingente que es sin duda sorprendente, pero ese ruido que oyes es lo que se encuentra justo debajo de la superficie. Grandes rupturas y nuevos mundos estn to-
davia almacenados, sin embargo no podemos ser espectadorxs pasivxs en la creacién de nuestro nuevo yo. Mata al liberal de tu cabeza. Ahora no hay excusas para no intercambiar nimeros, saludarse en la calle construir relaciones donde queremos, esquemas, y empujarnos elx unx a Ix otrx fuera del victimismo, siendo compafierxs y lo mds durxs posible en nuestras luchas comunes y, quizds mis importante adn, en nuestra luchas no comunes.  Estamos en esto juntxs  let’s get decadent!
La seguri- dad es una ilusién reflexio- nes sobre  la respon- sabiliza- cién  Una amiga muy querida me pidi6 que escribiera esta pieza sobre la responsabilizacién de Ixs agresorxs en comunidades radicales- ofrecer alguna reflexion alrededor de los conocimientos que hemos adqui- rido estos aios en los que hemos estado luchando contra la cultura de la violacién. A pesar que ya no creo en la responsabilizacion de Ixs agresorxs. Habria que puntualizar que mi cabreo y falta e confianza  en el modelo actual es proporcional a cuanto me he involucrado en el pasado. La responsabilizacién de Lxs agresorxs la siento como unx ex amante amargx  ¥ 10 tengo ninginxs de esxs...en los Gltimos 10 aos realmente he intentado que la relacién funcione, pero ssabes quét  No existe nada como la responsabilidad de Ixs agresorxs en las comunidades radicales porque no existen estas comunidades - no cuando se trata de asalto sexual y abuso. Si algin dia hacen una en- cuesta honesta verén que no estamos de acuerdo. No hay consenso. La comunidad en este contexto es un término mitico frecuentemente utilizado y a menudo incorrectamente. No quiero involucrarme mds en esto.  Creo que es hora de que abandonemos estos falsos juegos lingiiisticos que usamos y que volvamos al modelo antiguo. Extraiio los dias en que se considera- ba razonable simplemente darle una paliza a alguien ¥ ponerlx en el siguiente tren que salia de la ciudad  ~ al menos este intercambio era claro y honesto. He pasado demasiado tiempo con ambxs supervivientes ¥ perpetradorxs ahogindonos en un delirio de pala- bras que no llevaban a la curacién y ni siquiera a la maldita catarsis,  Estoy cansadx de que se use el lenguaje de la responsabilidad para crear categorias mutuamente
excluyentes de “jodidx” y “daiiadx”. Encuentro que el lenguaje de “su- perviviente” y “perpetuadorx” es ofensivo porque no muestra todas las, maneras en las que el abuso es una dindmica entre partes. (Atn asi voy a usar estos términos porqué son el marco comiin que tenemos).  Lxs anarquistas no son inmunes a las dindmicas de abuso  hasta ahi todxs podemos estar de acuerdo — pero he llegado a darme cuenta cada vez mis de que no podemos mantenernos a salvo Lxs unx a lxs otrxs. Ensefiando modelos de consentimiento mutuo funcionales es un buen principio, pero nunca serd suficiente: la socializacion del género, la mo- nogamia - las mentiras de exclusividad y el atractivo del “amor” como propiedad son demasiado fuertes. La gente busca estos niveles de inten- sidad cuando el rollo es nuevo, cuando esta intimidad obsesiva sienta bien y luego no sabe como gestionar un carifio mis desgastado.  Este es el tema del patriarcados: es jodidamente omnipresente; y este es el tema de ser anarquista o de intentar vivir libre, feroz, y sin discul- parse: nada de esto te salva de la violencia. No hay ningiin espacio que podamos crear en un mundo tan daftado como este en el que vivimos que sea libre de violencia. Que podamos llegar a pensar que es posible nos dice mucho mis sobre nuestro privilegio que de otra cosa. Nuestra Ginica autonomia reside en c6mo nosotrxs mismxs negociamos y usamos el poder y la violencia.  De verdad quiero enfatizar algo: no existen los espacios seguros bajo el patriarcado o ¢l capitalismo a la luz de toda la dominacién sexista heteronormativa, racista, clasista, etc. bajo la cual vivimos. Cuanto mas intentemos y pretendamos que la seguridad pueda existir a nivel comu- nitario, mis decepcionadxs y traicionadxs se sentirdn nuestrxs amigxs y amantxs cuando experimenten violencia y no reciban apoyo. Hasta ahora hemos estado hablando sobre muy buenas estrategias de juego, pero esto no se estd traduciendo en resultados.  Hay muchos problemas en ¢l modelo actual: las muy distintas expe- riencias de asalto sexual y relacién abusiva se ponen en el mismo saco. Los procesos de responsabilizacién apoyan la triangulacion’ en lugar de  T tiangalacon e ol proceso a través del cusldos personss invelucradas en un conflcto no hablan dic amente,sino  través de un o mis mediadorss.
la comunicacién directa, y porque no se provoque el conflicto, la comu- nicacién més honesta es evitada. iLa confrontacién directa s buena! Evitarla no permite nuevos entendimientos, liberar la catarsis, o la even- tualidad del perdén que el intercambio de cara a cara puede producir.  Hemos creado un modelo donde todas las partes estén simplemen- te llevadas a negociar cmo evitar verse o como compartir espacios. Algunas demandas/promesas imposibles vienen impuestas y en nombre de la confidencialidad, vienen dibujadas en la arena las lincas en base a generalidades. Tienes que cargar con tu mierda, pero no puedes hablar en detalle sobre lo que te pasé y no os podéis hablar elx unx alx otrx.  El modelo actual crea ms silencio: s6lo pocas personas especializadas ofrecen informacién sobre lo que ha pasado, pero todo el mundo espera emitir un juicio. Hay poca transparencia en este proceso.  En el intento comprensible de no desencadenar o causar ms dolor hablamos entre nosotrxs en circulos siempre més abstractos donde un momento o una dindmica entre dos personas se cristalizan sin poder cambiar o progresar. Lxs “perpetradorxs” se vuelven en la suma total  de sus peores momentos. Lxs “supervivientes” elaboran una identidad alrededor de la experiencia violenta que a menudo les tiene atascadxs en este un momento emocional. La comunicacién cuidadosa y no-violenta de la responsabilidad no deja curarse. He visto como este proceso ha dividido a un montén de movimientos, pero nunca lo he visto ayudar a las personas a sentirse suportadas, a retomar el poder o a sentirse nueva- mente segurx.  La violacion te desgarra: la pérdida del control corporal, la manera en que estos sentimientos de impotencia vuelven en ti,la manera en que te privan de cualquier ilusién de seguridad o sanidad. Necesitamos mo- delos que ayuden a las personas a tomar otra vez el poder y necesitamos hacer una llamada a la venganza, al control y al destierro del modelo actual por lo que es: venganza.  iLa venganza estd bien, pero no pretendamos que no sea contra el po- der! Si la violencia vengativa y deshonrosa es o que tenemos que traba-  jar entonces vamos a ser honestxs. Escojamos las herramientas si quere- mos decir honestamente qué es lo que queremos hacer. En el medio de esta guerra necesitamos mejorar y entrar en conflicto.
Abuso y violacién son consecuencias inevitables de esta sociedad enferma en que tenemos que vivir. Tenemos que destruirla, pero mien- tras tanto, no podemos escondernos de ella o de la manera en la que influencia nuestras relaciones més personales. Se que en mi vida un proceso importante en mi lucha por la liberacién fue hacer las paces con las peores consecuencias de mi asalto personal al  patriarcado. Encararme con una violacién ha sido una parte impor- tante del entendimiento de que queria escoger para estar en guerra con esta sociedad.  La violacién siempre ha sido utilizada como herramienta de control - ofrecida como amenaza de lo que podria pasar si, en mi “queeritud” y ambigiiedad de género, hubiera continuado viviendo, trabajando vistien- do, viajando, amando o resistiendo en la forma que he escogido. Estos avisos no sirven para mi; en mi corazén yo sabia que era solo cuestién de tiempo -~ no importa qué tipo de vida haya escogido porque mi ‘género asignado socialmente, me pone en un constante riesgo de viola- cién. Yo fui violada en el trabajo y he necesitado un tiempo para llamar verdaderamente a este asalto con el nombre de violacién. Después de lo que pasé, mucho de lo que he sentido - una vez que el dolor, la rabia y el cabreo disminuyeron - fue alivio. Un alivio que esto hubiera pasado por fin. Habia esperado toda mi vida que pasara, tuve alguna premonicién y. finalmente supe que se siente y supe que lo habria superado.  Necesitaba esta mala racha. Necesitaba una razon concreta para esta sensacién de cazadx que habia nacido de la violacién, los asesinatos y las humillaciones de mis amigxs, hace unos afios. Necesitaba que alguien me hiriera para realizar que tengo el desco de matar y la capacitad de controlarme. Necesitaba buscar suporto y ser decepcionads. Porque es esto lo que te jode: si se le pregunta a Lxs supervivientes sabrés que la mayoria de la gente no sale de eso sintiéndose apoyada. Hemos criado expectativas, pero la experiencia en la vida real es todavia una mierda.  Yo estaba viajando en el extranjero cuando pasé. La tinica persona aquién se lo dije llamé a la policia contra mi voluntad. Ellos han in- vestigado la escena del «crimen> sin mi consentimiento y han tomado prucbas de ADN porque yo no las tenia. En un momento de vulnerabili- dad me he dejado presionar en participar en un proceso policial, contra
mis ideales politicos, sabiendo que me hubiera sentado atin peor que la violacién. Dejé a ciudad, asi me liberé de la presién de mis “amigxs” de colaborar con la policia, algo que nunca hubiera hecho. La tnica sensa- cién de casi equilibrio que tuve durante aquella época fue tomar en mis manos la responsabilidad de la venganza contra mi violador.  Me di cuenta de que aiin podia utilizar las amenazas, la rabia y la violencia como armas. Después de mi primera experiencia e “apoyo” decidi hacerlo solx. No podia pensar en nadic que me diera ayuda, pero estaba bien porque realicé que podia hacerlo solx. En muchos otros lugares le habia podido pedir a mis amigxs que me ayudaran. La cultura dela no-violencia no ha entrado en todas las comunidades en las que he vivido. La falta de afinidad que experimenté, debida al hecho que me ofrecieron mediacion en lugar de enfrentamiento, fue tnica.  En caso de violencia sexual, pienso que la violencia vengativa es apropiada, y no creo que deberia haber ningin tipo de consenso. Pro- mocionar modelos que prometen mediar en lugar de permitir el enfren- tamiento, es aislante y alienante. Yo no queria la mediacion de canales legales u otros. Yo queria venganza. Yo queria que é se sintiera fuera de control, asustado, y vulnerable como me habia hecho sentir a mi. No existe una verdadera seguridad después de una violencia sexual, pero si puede haber consecuencias.  No podemos asegurar espacios seguros a lxs sobrevivientes: un espa- cio seguro no existe generalmente fucra de espacios de amistades cerra- das, algunos espacios familiares y ocasionalmente en entornos de afini- dad. Nuestro modelo actual de responsabilidad sufre de una abundancia de esperanza. A la mierda las falsas promesas de espacios seguros -nun- ca podremos hacer que todo el mundo esté en el mismo punto con este tema. Solo hay que pensar en cunto es dificil curar/cicatrizar y cudnto es delirante cualquier expectativa de un cambio radical de comporta- miento en caso de asalto. Necesitamos diferenciar entre acoso fisico y abuso emocional: no ayuda de nada ponerlos debajo de la definicion de violencia interpersonal.  Los patrones ciclicos de abuso no desaparecen simplemente. Esta mierda es verdaderamente profunda; muchos abusadores fueron abusa- dos y muchos abusados se volveran abusadores, en estos tltimos afios he
observado con horror c6mo el lenguaje de la responsabilidad se volvia en un frente ficil para una nueva generacién de manipuladores emo- cionales. Ha sido usado para perfeccionar un nuevo tipo de predadorxs disidentes- Ixs educadxs en el lenguaje de la sensibilidad, utilizando la ilusién de la responsabilidad como moneda social.  Entonces, ;de dénde salen verdaderamente los espacios seguros? $Como podemos medirlos? La seguridad llega desde la confianza, y la confianza es personal. No puede ser mediada o sellada a nivel comunita- rio. Mi amante “segurx” podria ser tu abusadorx secretx y mi ex, depen- diente y téxico, podria ser tu confidente mis sanx y experimentadx. La cultura de la violacién no es simplemente desecha, sino es contextual.  Las personan crean intercambios sanos o insanos al relacionarse con Ixs otrxs. No hay un absoluto “jodido’, “curado’” o “seguro” - esto cambia con el tiempo con las circunstancias de la vida y con nuevas relaciones amorosas. He visto con mucho malestar, transformar un caso raro de abuso emocional en una razén comin para empezar un proceso de responsabilidad.  Aqui estd el problema de utilizar este modelo por el abuso emocional: es una dindmica insana entre dos personas. Entonces ;quién puede orga- nizarlo?, ;quién ejerce este poder en la comunidad? (Y seamos honestxs, se necesita poder para someter a alguien a un proceso de responsabiliza- cién) la personas que se encuentran en relaciones insanas, necesitan sa- lirse de estas sin ser involucrada en un juicio popular contra quién tuvo la mala suerte e no reconocer una mala dindmica o llamarla abusiva por primerx. Muchas veces estos procesos amargan de forma insana los juegos de poder entre las partes heridas. Las personas vienen empujadas atomar partido y ademis estos conflictos indirectos no llevan a ninguna resolucién de estos asuntos.  Utilizar el modelo de responsabilizacién, desarrollado durante to- dos estos aitos para enfrentarse a lxs violadorxs en entornos radicales, no puede ayudar mucho a las personas que quieren liberarse de una relacién de co-dependencia dadina. El abuso emocional es un término, jodidamente borroso y dificil de definir. Puede significar cosas diferentes por cada persona.
Si alguien te ha herido y se lo quieres devolver, entonces hazlo, pero sin pretender que esto sea un proceso de curacién para Ixs dos. Hay que llamar al cambio de poder con su nombre. Estd bien querer volver a tomar el poder y esté bien tomarlo, pero nunca hagas nada a alguien que no podrias digerir si alguien se lo hiciera a usted en caso que las cosas cambiaran.  Esta inclinacién al uso de la brutalidad fisica para ganar poder, nece- sita de ser pensada como una leccion en un lenguaje que ellxs entende- rin: el lenguaje de la violencia fisica. Este atasco en las relaciones insanas necesita de ayuda para analizar dindmicas mutuas y para salirse de estas, no de una asignacion de culpa. Nadie puede decidir quién merece com- pasion y quién no, si no la persona directamente involucrada.  No hay manera de destruir la cultura de la violacién a través de la comunicacién no-violenta, porque no hay manera de destruir la cultura de la violacién sin destruir a la sociedad. Mientras, tenemos que parar de esperarnos lo mejor o lo peor de las personas.  Estoy hartx de la responsabilizacién y de la falta de transparencia. Estoy hartx de la triangulacién.  Estoy hartx de la ocultacién de cambios de poder.  Estoy hartx de la esperanza  He sido violadx.  He sido unx manipuladorx de poder en algunas de mis relaciones personales.  He tenido intercambios sexuales que han sido un aprendizaje para un consenso mejor.  ‘Tengo dentro de mi el potencial para ser tanto unx superviviente como unx perpetradorx, abusadx o abusadors, como todo el mundo.  Las categorias esenciales ya no nos sirven. Las personas violan, muy pocas personas son violadorxs en cada intercambio sexual. Las personas abusan Ixs unxs de Ixs otraxs: este abuso es a menudo mutuo y ciclico; los ciclos son dificiles de rectificar, pero no es imposible. Estos comporta-  mientos cambian con el contexto. Y ademds no existen espacios seguros.
Quiero que seamaos honestos en reconocer que estamos en guerra - con nosotrxs misms, con nuestrxs amantes, con nuestras comunidades radicales - porque estamos en guerra con el mundo y estos lazos de do- minacién existen dentro de nosotrxs, y afectan mucho a lo que tocamos, aquien amamos y a quien herimos.  Sin embargo no sélo somos el dolor que causamos a Ixs demds o la violencia que nos hacen.  Necesitamos mds comunicacién directa y cuando esta no funcione necesitamos compromiso con toda esta horrible gloria confundida. Hasta que nos hagamos vulnerables ante lxs demés nunca estaremos ver- daderamente a salvo,.  S6lo hay afinidad y toma de confianza. S6lo hay confianza rota y enfrentamiento. La guerra no se acabard pronto.  Mejor estar listxs para el conflicto.
Notas sobre la  autonomia de 1xs  sobrevi-  vientes y la  violencia  Unas cuantas notas sobre el lenguaje: muchos de los términos utilizados son imprecisos, 0 ambiguos. Para ser clarxs, cuando hablo de «proceso de respon- sabilizacién», estoy haciendo una referencia especifica a procesos de responsabilizacion relacionados con  las violencias sexuales, diferentemente de cualquier proceso como este, cuyo modelo bisico podia ser aplicado a otros asuntos y situaciones. Hablando de “anarquistas” u “hombres anarquistas’ a menudo es- toy definiendo de forma imprecisa a los sujetos como ‘miembros de un entorno anarquista, o de una estruc- tura social bajo la cual se identifican de forma similar muchos anarquistas - esto no sugiere para nada que el anarquismo sea en si mismo algo de dominio exclusi- o de dichos entornos, sélo usar a la auto-identifica- cién como punto de referencia.  Adems, las menciones de género son problems- ticas. Cuando se habla de “hombres” que asaltan o violan a “mujeres’, el intento no es de simplificar ¢l tema de las construcciones de género, sin embargo a ‘menudo es una manera répida para referirse a perso- nas socializadas en masculino, por un lado, y a perso- nas socializadas en femenino, por el otro, Obviamen- te, no obstante Ixs perpetradorxs de ataques sexuales 10 son siempre hombres (aunque por desgracias muchos lo son) y al revés, Lxs afectadxs a veces son hombres. Estas dindmicas no son limitadas para nada del todo a las relaciones masculino-femenino, 0 a las relaciones género-normativas. Sin embargo, el acto de la violencia sexual perpetrada por hombres contra ‘mujeres ocupa, en muchas formas, su contexto social ¥ histérico determinado. Esto constituye la circuns- tancia fundamental del patriarcado. En esto, algunos pasajes en este texto se refieren mis generalmente a nuestras actitudes hacia los perpetradores de violen- cias sexuales, y algunos se refieren directamente a este
fenémeno especifico. La conducta del patriarcado fuera de la normativi- dad de género, como relacién social bisica de dominacion, es un asunto altamente inexplorado aqui. Es decir, un anlisis de la violencia sexual y de la opresion capitalista de género es relevante para todo el mundo  en estas comunidades, todo el mundo ha tenido que enfrentarse a estas situaciones.  Asi, espero que Ix lectorx perdone el uso de un vocabulario reductor ¢ problemitico,  Hay un tipo de discurso peculiar que envuelve a los asuntos de res- ponsabilizacién en espacios anarquistas o “radicales” - unx toma por cierto que un hombre anarquista deberia recibir un trato diferente de cualquier otro hombre. Cuando, en entornos anarquistas, un hombre ataca sexualmente a una mujer, la comunidad ofrecers compromiso en el proceso designado para llevar al hombre a responsabilizarse por sus acciones; en nombre de la “justicia regeneradora” o de una comunidad més “segura’, con el propésito de evitar que el individuo vuelva a hacerlo otra vez.  Mi desprecio no estd dirigido a estos fines, sino a la idea que los acompaita con regularidad, o sea que - a diferencia de un hombre no anarquista- el hombre anarquista que ejerce una violencia sexual deberia ser tratado desde el punto de vista de la restauracién de la comunidad. Mientras con otros hombres, la reaccién de muchas mujeres de cortarles las piernas a estas ofensas, podria acabar con la hospitalizacion del Jhombre, los anarquistas en alguna fmanera le brindan la posibilidad lde Ia duda y la oportunidad de Ftrabajar sobre sus problemas” Es VT Qi después de que se produce Juna violencia (quijotescamente y de LN LT H Q. ofensa como ésta, parece que el sujeto sea raramente abordado ldirectamente y su importancia rara- ‘mente enfatizada).
‘También hay algo mis que resulta paradéjico - ;los hombres en estas comunidades no deberian en todo caso tener un esténdar mds elevado, dada su implicita lealtad a ciertos ideales, y a su supuesto entendimiento y critica del patriarcado capitalista y de sus funciones? ;los hombres de estas comunidades no deberian ser atin mds odiados por su falsa demos- tracién de compafierismo por Ixs damnificadxs de sus acciones?  Si las respuestas a estas preguntas son si y si ;porque a menudo se les enfrenta ms tedrica y verbalmente? A menudo la respuesta mis simple y legitima es que esta reaccién corresponde a los descos de la mujer abu- sada. Sin embargo, esto tiene sus problemas. ;Por qué deberias dejarle los dientes intactos cuando a cualquier otro le habrias roto la cara? ;qué es 1o que nos convence a escoger la opci6n menos violenta?  Es decir: ;Qué le debemos a alguien cuyo retorcido ideal de anarquis- mo (u otro ideal politico radical) justifica la violencia sexual? ;Porque deberiamos darle ¢l bono del ideal?  Y si no creemos que los hombres anarquistas tengan un entendi- miento de las opresiones de género ms desarrollado de otros hombres, aunque deberfan, ;porqué mierda los aguantamos en nuestras comuni- dades? Para ponerlo sencillamente, alguien tiene que dar. Nuestra con- tinuada insistencia sobre la responsabilizacion deniega que una politica compartida deberfa funcionar como una portadora de esta informacién, ¥ como consecuencia evitar que se produzea la violencia - y a partir de esto el segundo paso deberia ser que el perpetrador de una violencia sexual, se encare a las mismas desagradables consecuencias.  Las muchas conversaciones sobre la naturaleza y las caracteristi- cas del proceso de responsabilizacién, o también de su efectividad, no considera casi nunca la posibilidad de que su prictica real a menudo sea casi un compromiso. Prescribir directamente una respuesta emocional 1o es aceptable y no es la intencion aqui, sino que el punto sigue siendo la rutina cultural en la que se constituye el paso dos, se perpettia a si misma de manera que refuerza su propio aislamiento garantizando ven- tajas judiciales a todxs aquellxs que ya han despreciado a unxs mientras dejaban a otrxs, quienes pueden entender ain menos cudnto son jodidas sus acciones, en la sala de urgencias a la que aparentemente pertenecen.
La advertencia necesaria que cabe hacer aqui es que la mayoria de los procesos de responsabilizacion anarquistas no son del todo delicados  o diplomiticos, y la intencién no presupone para nada que el uso de estas ticticas implica ser “sofi” acerca de la violencia sexual, o que estos puntos hagan que la prictica en si sea ilegitima. Las mujeres que conoz- co que trabajan en estos procesos tienen mis cardcter que muchas otras personas, y no tienen ninguna piedad de los perpetradores con los que trabajan. Y sin duda hay muchas situaciones en las que un proceso de responsabilizacién tiene sentido prictico en términos de nivel de severi- dad. Lo que me preocupa es lo que significa tender de forma automitica hacia una reaccién en vez de la otra. Lo que me preocupa es la posibi- lidad de cultivar la idea de que a estos hombres anarquistas, cuya pre- sencia en una comunidad deberta ser una garantia de su capacidad de 1o violar a una mujer que dicen respetar, se le deberia dar una segunda oportunidad por su sola participacién en la comunidad misma.  Podemos estar segurxs del hecho de que todxs somos culpables de la perpetuacién directalindirecta del sistema de opresion a través de actitu- des sociales sutiles, y por eso, quizis se justifican respuestas diferentes. Quizis sea esta la diferencia entre asuntos de lenguaje o actitudes socia- les y asuntos de ataque fisico directo. Quizs es esta la diferencia entre un malentendido inocente y un *me importa una mierda” Sin embargo un acto explicito de violencia fisica no merece ninguna comprension. Un descuido intencional o hasta malicioso el consenso no merece una conversacién.  Como ejemplo crudo, reductor y que posiblemente pueda ayudar: las personas blancas culpables de transgresiones racistas (verbales o fisicas, insultos o ataques), raramente son llamadas a “responsabilizarse” (como cjemplo de un diferente sistema de opresién y relacién, obviamente, no es ni simple ni idéntico). A ellxs no se le da la facilidad de un proce-  so finalizado a la rehabilitacién de sus modales racistas, organizado a menudo por las personas a las que han dirigido su violencia. Nadie hace lo imposible para garantizarle una oportunidad de arrepentimiento. Porque el racismo es una mierda y punto.  Los ataques sexuales y la violacién no son cosas que simplemente pasan. No son simples transgresiones individuales. Estos actos son po-
liticos - perpetuaciones intencionales de un sistema de dominacién; un sistema que subordina a las mujeres en muchos niveles; un sistema que siempre es violento, hostil, y manipulador; un sistema que no puede pro- ponerse “arreglar” a los perpetradores a un nivel filosofico y luego volver aacogerlos en los brazos de la comunidad que han atacado. Y nunca fue un simple ataque, sino un refuerzo deliberado de la opresion patriarcal. Estos sistemas requieren a una autodefensa tan material como los actos al que se enfrenta.  Una violencia sexual no es algo que simplemente pasa sin implica- ciones, el patriarcado capitalista no es algo que simplemente existe sin origen. Histéricamente, como fue parte integral del desarrollo del capi- talismo, la labor de la mujer - la reproduccién fisica - s distintivamente corporal. Este proceso ocurre sélo fisicamente, dentro de un cuerpo.  “El trabajo del hombre’, o labor manual, es fisico en su operacion, sin embargo una operacién manual deliberada, necesita de integrar nece- sariamente también a la mente - estos actos no son representados de manera innata y natural; son pasos que piden alguna evaluacién intelec- tual. En acuerdo con esto, podemos observar un énfasis sobre ¢l cuerpo femenino mayor que sobre el masculino. En acuerdo con el hecho que ¢l intelecto de la mujer es inferior al del hombre.  La violacién violenta cosifica esta corporalidad como una experien- cia femenina. Las mujeres, aqui, para empezar, no s6lo son organismos, sino ademis estin forzadas y confinadas dentro de estos cuerpos. Los procesos de responsabilizacion como esfuerzos mentales, emocionales o intelectuales, se puede decir que perpetiian esta division - la experiencia de la mujer es una lucha con lo fisico, y el hombre se queda psicoldgico y verbal. Detrés de cada dindmica que ha llevado al desarrollo de los roles sociales capitalistas, entonces, parecen que estdn resistiendo en nuestros mismos entendimientos de la justicia.  3Qué decir de la venganza? Una critica humanista postula que esta motivacién es insana o hasta ilegitima, y los conceptos de la justicia regeneradora siguen esta idea. Sin embargo la venganza es incluso lo contrario de la responsabilizacion. Pero cuando rompemos los crista- les, o defendemos una huelga general/humana, ;estamos pidiendo una responsabilidad del capital, o actuando una venganza en su contra? En
reaccién a los ataques constantes e la dominacion capitalista, ;todas las acciones no son idealmente vengativas?  Se ha dicho que, respecto a las circunstancias, simplemente la violen- cia no es la manera de solucionar los conflictos “dentro de la comuni- dad” Dejando a un lado por un momento la terrible naturaleza de una comunidad que se apega a la representacion de cohesién por el bien de la seguridad del violador, tenemos que llegar a analizar el rol de la honestidad en nuestras respuestas a estas situaciones. ;Es mds honesto, mis directo, actuar con una respuesta fisica - incluso la venganza - o engancharse en un proceso verbal pseudo-judicial? En algunos casos la solucién podia ser la iltima, sin embargo es la posibilidad de la primera como necesidad genuina a tener que ser considerada en todos los casos, especialmente por Ix superviviente, cuyas acciones pueden no ser dicta- das por la expectativa o por el albedrio. La honestidad s una dinimica crucial dentro de cada comunidad digna de este nombre, y asi como ¢l uso de una violencia sin mediacién en contra de Lxs perpetradorxs s el resultado de una comunidad honesta, es igualmente importante que una comunidad honesta sea en si misma el resultado de acciones como ésta.  Una critica comin a los procesos de responsabilizacién es su tenden- cia a reflejar alguna parte del sistema judicial - una mediacién estruc- turada hacia la rehabilitacién o el castigo de una forma u otra. Mientras que un resultado determinado por elx sobrevivientx no es afin con el del estado, el proceso se queda en una mediacién. Al revés, para alejarse de lo judiciario hay que rechazar la mediacién, el residuo de la idea que nuestras interacciones tengan que ser de alguna manera guiadas por terceras partes, aunque sea una tercera parte que hemos escogido noso- trxs. A tal fin hace falta un ataque al violador directo y sin mediaciones, precisamente lo que prohibe cada sistema judicial; de esta forma la linea entre deseo y accién vendré borrada  Muchos procesos de responsabilizacién obligan al perpetrador a “trabajar” sobre su existencia como macho, y sobre su representacién de la masculinidad. Su objetivo es convencerle a modificar su rol como hombre. Sin embargo el patriarcado puede existir solo mientras venga representado - o sea, mientras sobreviva el rol del hombre. Lo que que- remos, simplemente - asi como por cada rol determinado impuesto por
yaservicio del capital - s destruirlo.  Post-Scriptum tardio a Notas sobre la Autonomia delx Sobrevivien- tey la Violencia  Casi inmediatamente después de la publicacién me hicieron notar que el segundo pérrafo de este texto, que intenta encarar a los problemas que se presentan al hablar de género, es, sin intencién, demasiado des- defioso con las experiencias trans cuando hablo de «socializacién» sin referirme claramente a la auto-identificacién como a un factor a parte. Esto fue seriamente inadvertido, y me disculpo sinceramente. Si sirve de algo - no como justificacién - la experiencia trans siempre me ha pare- cido incluida como un aspecto singular y crucial de cada consideracién de violencia de género, o cada presuncién simplista/estereotipada acerca de este tema. La mayoria de los perpetradores de violencias sexuales son IDENTIFICADOS-HOMBRES, individuos socializados-hombres, este Gltimo término definitivamente no es sinénimo del primero (el término cisgénero podria también ser aplicado en esta situacion), y esto deberia estar claro, como circunstancia tnica que acompana la violencia sexual contra personas trans. Pese a todo espero que los argumentos bsicos sobre la responsabilizacion y la respuesta de la comunidad sean perti- nentes.
Disforia significa destruc-  cién total  En las iltimas tres semana, cada desconocidx con que me he cruzado se han equivocado con mi género, i voy feminizadx o no. En las puertas a espejo del as- censor mi cara luce cansada, angular en tos los malos sentidos. Con algo de tristeza, reconozco a mi padre en mi reflejo. Tanto mi “spiro” como mis pildoras de estrégenos se acaban hoy y yo me estoy enloquecien- do. Probablemente iban a llegar el lunes, pero quizds se han perdido en correos y ;qué mierda voy a ha- cer si tengo que pasar otro Benjamin’ y esperar tres semanas més? Quiero gritar. Estoy a punto de estallar. Estoy controlando el desco de abofetarme, asi empic- 20 sueiios a ojos abierto en mi cubiculo gris. Veo un avién de linea secuestrado girar y puntar directamen- te ami escritorio. Lo miro despectivamente, haciendo ridiculos gestos con los brazos, llaméndolo como lo haria algin tipo de piloto kamikaze. Hay un flash cegador, yo desaparezco, y todo quema.  Siendo de tan calidad, la disforia es dificil de des- cribir de forma exacta. Una definicién decente serfa «ntenso malestar relacionado con el género de unx», donde el género esti considerado como inclusivo de a totalidad del sexo, género y anatomia (ya que nada existe fuera de los discursos dentro de los que estd producido y que estin todos intimamente conecta- dos). Hay una tension, tipicamente formulada como contradiccion entre sexo y género o entre lo que unx es, 1o que desea, y lo que no es. Asi, un alejamiento del pensamiento positivista podria ayudar a dar un paso hacia un lenguaje implicitamente esencialista desde donde quizis abrir algunas nuevas lineas de pensamiento.  cién y la falta de esperanza marcan  transesual parsinlur s tratamientos d ressignscion e eso e seguros médicos etc
la calidad de la disforia, quemando las fronteras entre el mundo y la im- posible profundidad que llevo adentro, haciendo de esta omnipresencia insoportablemente algo visible. Muchos otros tipos de desesperaciones llevan consigo las semillas de la esperanza de que algo posible (aunque dificil) pueda arreglar la situacién que te hace desesperar: quizis el céncer se ird, esta horrible rotura podria siempre acabar y volverse en un amor profundo y duradero, podria ganar Ia loteria y asi acabar con mis deudas, Obama podria dar sentido a mi vida. La disforia no lleva consigo estas cosas. Mientras que existan desesperaciones que no llevan esta esperanza, la intensidad, la duracién y la amplitud de la disforia de ‘género sugiere que sea algo que merece la pena analizar.  Este conflicto entre lo actual y lo imposible no existe en un vacio, sino existe precisamente a causa del nombrar-construir-crear que es  este mundo. El mundo crea su propias imposibilidades a través de una incesante categorizacion productiva, asi que nada se adapta a su misma definicién. Todo es continuamente rascado contra el muro, ciegamente y sin ningéin fin. La intolerabilidad que rodea cualquier cosa es tam- bién una granularidad en todo. Las fronteras se revelan a si mismas no como una sino como dos, un par de sombras superpuestas. Lo imposible existente y el anhelado no-existente se mezclan. Mientras que la granu- laridad exista en todas partes, la disforia marca donde esta granularidad se pone en conflicto con el género, y como consecuencia, con ¢l mundo ¥ con nuestra constitucién como sujetos. Mis alli de no encajar con  las categorias que nos han asignado (yo 1o soy esto), se trata de nues-  tro ser-en-absencia (yo soy no-esto). Ahi es donde falla la retérica del trans-feminismo liberal. Yo no naci de esta forma, y tampoco lo seré.  El "no-esto” podria implicar que la disforia tenga similaridades con la desesperacién, compartiendo lo comiin de algo mas de lo que se podria esperar. El “no-esto” al mismo tiempo suple y excluye esta esperanza.  Es importante entender que aqui no estoy hablando de individuos, creencias, decisiones, o acciones, sino de un conflicto que se desarrolla entre la granularidad y el mundo dentro de género y ¢l manifestarse a si mismx a través del género. Aqui no hay ninguna identidad revolucio- naria, sélo un conflicto inconciliable contra y a través de la identidad. Esta desesperacién y este odio son el resultado. De consecuencia, los
ataques de identidad basados sobre ¢l género no serén capaces de co- lapsar al género. Mi tomar hormonas o hacerme cirugfas o lo que sea,  es simplemente mi performatividad del conflicto a través de las lineas de poder que se ejecutan a través de mi. Esto no supone que estas cosas constituyan un ataque al género en si, ademis podria estimularlo para que se evolucione para continuar existiendo. A través y en contra se distinguen el por dénde (y por lo tanto c6mo) el conflicto se lleva a cabo. Este circulo superpuesto - el imposible existente y el no-existente - producen el uno al otro infinidad, componen la topografia del mundo. He examinado porque lo existente es imposible, sin embargo el estado de no-existencia podria ser menos obvio. El no-existente no es algo que puede ser conseguido, sino que existe como sombras y huecos produci- dos por la estructuracién del mundo. No es una salida. Sin embargo, en la fundacién de este mundo radica su debilidad, por el hecho mismo de su propia creacion. El no-esto, el no-aquello: la negacion en su corazén. La nada, lo mismo de la granularidad que despierta el conflicto. La nada porque faltan categorias, porque e el vacio que desborda cada nom- bre que se intenta darle. No se le puede poner a trabajar, porque acaba siempre fracasando. No puede quedar tranquilo, porque explotard en revuelta. El existe en el espacio entre las cosas, y en el corazon de cada cosa. No puede ser contenido. Esta Nada intenta destruirlo todo lo que encuentra en su camino.  Mirando las diferentes repuestas que presenta la disforia, yo pienso a un curso de acciones contra el género. Donde la disforia nos lleva hacia la destruccién y lejos del interaccionar con el género en sus mismos tér- minos, vemos algo (o a menudo, la Nada) que disuelve, ataca y destruye. Esto podria aparecer a menudo como una destruccién del yo o dirigida contra el yo como un suicidio, el abuso de drogas, las autolesiones, sin embargo puede también parecer como cualquier otra acci6n hacia el exterior donde yo, inestable y miserable, descifro cada cosa a mi alrede- dor. Todo esto es fundamentalmente una ruina, una accién que amenaza la existencia de la estructura. La equivocacién de género es una instancia que esta estructura se impone a si misma, impulsando este conflicto atin con mayor violencia dentro de mi. La violencia visitada en cuerpos trans también es una ruina del conflicto, aunque funciona como un intento de acabar con esta Nada. Cada accion que podriamos emprender que inte-
racciona directamente con el género a lo mejor ser iniitil, cada esfuerzo de imponer el género s6lo aumentaré la resistencia, y todo lo que queda resultard destruido. $élo la Nada puede destruir al género.  Para elaborar y aclarar: este mundo est caracterizado por la ape- racién del poder productivo, que crea dos sombras superpuestas. De primera hay lo existente, como producto de la creacion del poder. Como corolario simulténeo, ¢l no-existente aparece como productor de huecos, sombras, una proyeccién de lo que podria crear una contradiccién a si mismo. Tanto lo existente como l no-existente son imposibles, vacios. Su existencia estd permitida y extendida como una plaga por una granularidad que no puede ser contenida por nada de esto, pero cuya producci6n es necesaria. El género existe como un aspecto del poder que crea ¢l mundo, y aunque el género pueda ser separado de otros as- pectos del poder, sus raices residen en l poder mismo.  La disforia se sitia en el espacio donde el existente y el no-existente coinciden - esto es, en el mundo - y se caracteriza por el antagonismo  ¥ por la negacién fundamental. Por un lado, esta es una negacién de lo existente (el no-esto) y el deseo de de lo no existente (no-aquello), en la forma en la que es posible. Cuando la disforia puede ser ablandada in- teraccionando con el género y intentando tracr a lo existente mis cerca de lo no-existente, esto no afectar al poder de reproduccién del mundo. Donde la disforia se vuelve salvaje y deseosa de destruccion, se vuelve en la solucion para que este mundo no exista mds. Para acabar con el ‘género, tenemos que acabar con el mundo en el que este existe. En fin, si igualmente no hay esperanza...;porqué no?
Una practica insurrec- cionalista en contra del  género: conside- raciones sobre la resonan- cia, la memoria y el ataque.  Me gustaria poder decir que me he vuelto invul- nerable al dolor después de todos estos afos, pero la noticia de un nuevo asesinato de una mujer trans me, remueve las entraiias cada vez. Al descubrir los deta- 1les sobre el asesinato de Deoni Jones, me ha faltado el aire para expresar en palabras o en acciones mi odio total para la sociedad que produce los ritmos de la violencia para salvaguardar al género y el duelo se ha vuelto en la caracteristica del ritmo que escu- chamos Ixs que buscamos un camino fuera de esta horrible cancién que s el género mismo. Hay algo dentro de mi que a veces desea volverse sordo a este ritmo, pero yo se que no seria bastante como para calmar los ecos del género en mi cuerpo y en mi vida diaria, que he intentado silenciar incesantemente a través de hormonas, alcohol, drogas, y escribiendo ensayos idiotas. Tengo miedo que este ensayo sea otro de estos estipidos intentos. Muchxs de nosostr- xs han intentado de esta y mis manera de gestionar el dolor del género en aislamiento, sin embargo no hay nada que podemos hacer solxs o en colectivo para interrumpir este ritmo y acabar con el género en su totalidad, lo que haria ms ligeros a nuestros corazones pesados. Es con estos presupuestos que elaboraré una propuesta para este cansancio de la violencia y muerte de género y para crear un nuevo ritmo de venganza contra del orden de género.  Hay algunas pricticas que existen gracias al hecho de que algunas personas que se proclaman a si mismxs “trans radicales” o “anarca-feministas” y que forman parte de algunas subculturas activista, han puesto en acci6n como respuesta a la cuestion de género. Entre estas hay talleres sobre el consenso, fanzines sobre el consenso, llamadas para “joder” a algunas actitudes dentro de su misma subeultura, ademis de fiestas y orgias. No hay nada de claramen-
te “equivocado” en ninguna de estas cosas, sin embargo si tomamos en serio el hecho que tenemos que destruir el género y todas las relacio- nes sociales de esta sociedad, estd claro que algo falta en una prictica que sélo desafia al género a nivel de su uso lingistico y de dindmicas sub-culturales. Si abandonamos al modelo de activismo de izquierda y aceptamos el hecho que “los movimientos revolucionarios no se difun- den a través de la contaminacién, sino de la resonancia” y escribiendo que tiene mds elaboracion esta tesis de una misica insurreccionalista, llegaremos a pensar que estas metodologfas aisladas puedan construir solas una fuerza de destruccion del género. Estas précticas se quedan cortas tanto en ¢l enfrentamiento a las manifestaciones materiales de violencia de género, como en la creacion de pricticas que resonarén con el impensable dolor que llevamos en profundidad dentro de nuestros cuerpos. Tenemos que construir un ritmo de lucha que resuene en nues- tros cuerpos y que construya las conexiones entre el ataque, la memoria, y el terror de género que experimentamos en nuestra vida diaria.  Esto es lo bastante simple para empezar una discusién sobre estrate- gias insurreccionalistas con la nocién de ataque. Sin embargo muchxs confunden este proceso con el simple destrozo de un cualquier banco  o la escritura de un comunicado que le diga a los maderos de irse a la mierda. Obviamente, yo no estoy interesadx a condenar estas prcticas, simplemente estoy mds interesadx en examinar las formas en las que diferentes nociones y metodologias de ataque estén posicionadas en relacién a nuestra memoria y a todas nuestras emociones que se han desarrollado como consecuencia de la violencia de género que hemos vivido. Aunque sea bastante simple burlarse de un paseo con velas o del Dia de la Memoria Trans, estos momentos funcionan para crear conti- nuidad y ritmos de memoria en relacién a la violencia contra las perso- nas trans que muchas acciones radicales no consiguen obtener. Cuando escuchamos el nombre de Deoni Jones y vemos imégenes de grupos de personas acorrucadas sobre unas velas, no podemos evitar de pensar en Dee Dee Pearson, Shelley Hilliard, Lashai Mclean, Sandy Woulard, Chanel Larking, Duanna Johnson, Gwen Araujo y Marsha P. Johnson. 1o podemos evitar de tener nuestras mentes llenas de las historias de estos asesinatos por manos de una sociedad que tiene que mantener el orden de género como sea. Es tan facil perderse en l dolor que viene
con estos pensamientos, de mirarte a las espaldas cada vez que vuelves a casa por la noche esperando que el ruido que acabas de escuchar no sea el dela persona que quiere matarte. Puedes olvidarlo pronto, hasta que el préximo mes le pase lo mismo a otra mujer trans en otra ciudad, o quizés en la tuya,  Este es el ritmo de nuestra memoria y de la miseria y el miedo de nuestro colectivo, que se repite a cada asesinato, concentracion, y Dia  de la Memoria Trans. Una prctica insurreccionalista que ataca las bases del género tiene también que utilizar los ritmos de la memora y de las emaciones, pero a través de la ruptura de la ideologfa de la victimizacion y dela pasividad que estas iltimas précticas mantienen.  Lxs compaierxs insurreccionalistas alrededor del mundo escriben:” El poder tiene implementada su favor la miquina del olvido, cada vez més perfecta y macabra, para mantener las condiciones en su favor. EI olvido sélo genera una aceptacién de una realidad impuesta a través de la observacién de las luchas pasadas o de fotografias de compaierxs, cortando cada conexion con la realidad, logra mostrar que cualquier intento de desobediencia al amo es imposible” Esto estd demostrado con ataques en solidaridad con compafierxs insurreccionalistas que han cai- do 0 que se estin encarando a la represion. Estos ataque son un intento de aprovechar de las reservas de odio visceral por este mundo y por es- tos ataques que comparten el desco de ver y acabar con este, conectando el ritmo de la memoria colectiva, el deseo de venganza y el territorio de lucha en el que estén situados.  ‘Tenemos que ser capaces de eliminar estas précticas de ataque de las situaciones en las que lxs anarquistxs son auto-referenciales en la historia de sus luchas y también de encontrar nuestro lugar dentro de los circulos de las violencias de género mortales y de los asesinatos. En realidad, esto ya ha sido experimentado entre Lxs anarquistxs de los Estados Unidos. Este modelo ha sido experimentado por los Bash Back. en su campana “Vindica a Duanna’, durante la cual varixs anarquistxs de diferentes ciudades han llevado a cabo acciones en respuesta del asesi- nato de Duanna Johnson matada en Menphis, TN en el 2008. Esto ha dado vida a una prctica que ha conectado a las emociones viscerales  de venganza, conexién a la memoria colectiva y ataque que crean poder
f rechazan la victimizacién. Su fracaso fue quizs no continuar a mate- rializar estas fuerzas con cada muerte, aunque en los dltimos meses se han producido nuevos ataques de venganza. Si estamos construyendo un ritmo en devolver el golpe, tenemos que estar decididxs en rechazar que la muerte de una mujer trans sea invisible. Tenemos que imponer nuestros mismos ritmos poderosos, identificando los nodos del con- trol y de la violencia de género en nuestro territorio de lucha y desatar nuestra venganza en contra de ellos, destruir los ritmos del miedo, de la victimizacion y también las acciones vacias que contintian caracterizan- do las respuestas a la violencia de género por parte de Ixs anarquistxs, las feministas o Lxs activistas trans. A través de la conexion del espacio de nuestra vida diaria a circulos de lucha en contra de la violencia de ‘género, hacemos que nuestra resistencia sea material rechazamos nues- tra victimizacién. Si estas pricticas sirven para difundirse tenemos que construir estos ritmos de forma regular y rechazar de dejar que cual- quiera ignore la multiplicacién de las muertes de personas trans alrede- dor nuestro, a través del sabotaje de medios de comunicacién, pintadas y muchas acciones mis. Tenemos la oportunidad de experimentar con muchas maneras de accionar con el potencial de difundir técnicas de sabotaje de la produccién de género. Dejadnos experimentar con coraje en estos temas. La dolorosa cancién de género puede se sustituida sélo por el ritmo de su destruccion.
Practica  Esta es una firme declaracion politica, un conciso esfuerzo por dar contenido politico a un evento sin pre- tender estar a la defensiva o disculparse por algo. Esta declaracion estd escrita por un colectivo de mujeres creado en la primavera de 2010 basado en experien- cias compartidas y temiticas en torno al patriarcado yla violencia sexual dentro de la escena radical y mds alld. En nuestras reuniones y discusiones, aprendimos que muchisimas de las mujeres dentro de nuestro dm- bito habian sufrido alguna forma de violencia sexual. No es ninguna coincidencia que hayamos tenido  esta experiencia con el poder. La violacién no es una desgracia personal, sino una experiencia de domina- cién compartida por demasiadas mujeres. “Cuando mis de dos personas han sufrido la misma opresion,  el problema es mis que personal, es politico - asi pues, la violacién es un asunto politico” - Manifiesto de las Feministas Radicales de Nueva York, 1971  La Violencia contra la mujer contribuye al siste- ma de poder, organizador de la sociedad dentro de un complicado conjunto de relaciones en la a veces invisible ¢ interiorizada asuncién de la supremacia masculina. La violacién no s la tnica forma de control que los hombres sociales pucden ejercer en relaciones de pareja, de amistad o de compafierismo. La funcién del abuso ya sea éste tanto fisico como emocional es una forma de mantenimiento involun- tario de jerarquias y control sobre la mujer, sexuali- dad femenina, y sistemas de reproduccin.  El silencio y la discrecion que con frecuencia envuelven cuestiones de poder y dominacién de nin-
guna forma deberia ser tomado como cémplice; sin embargo, nosotras como mujeres y supervivientes no permaneceremos en silencio mucho ms.  Ideolégicamente hablando, los hombres sociales anarquistas y comunistas se juntan por principios de igualdad y antiautoritarismo, pero a nivel cotidiano en este aspecto con frecuencia se quedan cortos. Hemos visto repetidamente un abismo entre la teoria y la prictica en el trato de un hombre social con una mujer u otra persona oprimida. Hemos visto una y otra vez cémo comportamientos masculinos repro- ducian la cantidad de sistemas de dominacién contra los que luchamos por eliminar. No vamos a seguir permitiendo que esto contine.  Alolargo de nuestras quedadas, identificamos a un hombre social concreto como un frecuente perpetrador de violencia contra las per- sonas socialmente identificadas como mujeres: Jan Michael Dichter, también conocido como Maus. Este particular individuo, cuyo voca- bulario estaba repleto de argot anti-patriarcal, habia ejercido violencia sexual con anterioridad, y participado en procesos de responsabilizacién de personas supervivientes. Como continué sobrepasando los limites y violando y agrediendo sexualmente a mujeres en Boston y Santa Cruz, decidimos hacerle frente. £l rechazs tener responsabilidad y nos solto comentarios manipuladores y ofensivos. Cuando s negé a callarse, lo callamos. En el intento le hicimos dafio, sin embargo eso fue una peque- fia parte de la cantidad de dafio que ha inflingido a sus victimas.  Logramos por la fuerza que fuera desterrado. Como radicales, sabemos que el sistema legal estd fundamentado en gilipolleces - mu- chas leyes y procesos legales son racistas, clasistas, heterosexistas y miséginos. Los alternativos procesos de responsabilizacién, al igual que los tradicionales, con frecuencia empujan a la persona superviviente a revivir el trauma de la agresion y a colocar su reputacion - un concepto problemitico en s mismo - sobre la mesa como “prueba” de su credibi- lidad. Todo acaba siendo una ineficaz recreacién del proceso judicial que deja al agresor libre de culpa, mientras que Ix superviviente tiene que vivir con el recuerdo de la agresién por el resto de su vida (Comunicado anénimo de Nueva York, 2009). El sistema legal de EEUU y el alterna- tivo basado en los procesos de responsabilizacién simplemente no son
suficientes para Ixs supervivientes, y definitivamente no son revolucio- narios.  La violacion esté enmarcada en un sistema de patriarcado y domi- nacién. Ello deberia servirnos bien para considerar la violacién como una parte del anlisis de clase o raza. Esto no s solamente una infrac- cién cometida por individuos contra individuos; es sistémico y estructu- ral. Es nuestro interés material como mujeres empujarnos a alzarnos en defensa de nosotras mismas. Las consecuencias materiales del patriar- cado y la supremacia masculina empujan a todas las mujeres, indepen- dientemente de cémo se definan ideoldgicamente, a luchar contra nues- tra opresién. En nuestro trabajo como en el dmbito radical, cada mujer ~ y hombre social, debemos trabajar por destruir esta forma de opresién y dominacién. Encontramos como una incomprensible ¢ inaceptable traicion que nuestros hombres sociales autodenominados “amigos™ puedan perpetrar este tipo de subyugacion a compaiieras de apariencia femenina. Simplemente porque el hecho de que ti puedas expresar la teoria feminista no tiene porqué significar que seas de confianza.  ‘También encontramos apoyo ticito de hombres sociales agresores, tan pronto como definimos colectivamente el proceso de responsabiliza- cién como particularmente ofensivo. Intentos de alg(in autodenominado “aliado masculino” de tomar el control de la acci6n para hacer frente a Maus ellos mismos, presionando a mujeres a para que se incluyeran en la denuncia y llamando a una quedada piblica sin nuestra autorizacion, socavando nuestra prctica de auto-organizacién. Mas que manifestar su apoyo, lo que hicieron esos hombres fue crear un ambiente en el que cllos eran reticentes a permitirnos actuar en nuestro propio nombre sin su participacién. El tipo de accién que tomamaos como grupo de com- pafieras socialmente mujeres fue tomar claramente partido por politicas anti-jerdrquicas y metas de autodeterminacién. Si nuestros “companic- r0s” socialmente masculinos quicren ser considerados como camaradas, deberian acostumbrarse a comportarse como tales.  Esta accion senté un precedente, el comienzo de un nuevo tipo de proceso de responsabilizacién, dejando al agresor dolorido y expresando nuestra llamada a la erradicacién de la supremacia masculina dentro y fuera de los espacios radicales. Sabemos que Maus no es el tnico culpa-
ble. Sabemos que hay muchos de vosotros ahi fuera...  Una revolucién deberia hacerse para eliminar la violencia estruc- tural; asi pues un programa anti-violaciones debe ser parte de cualquier programa revolucionario. Exigimos esto ahora.  TeSU10a5 2 NGO CON MASCATAS NEGTas y CAMISCas ne- gras, docenas de mujeres se congregaron el sébado al atardecer para una marcha anticapitalista “Recupera la Noche™, deteniendo el tréfico en la Avenida Bed- ford, volcando cubos de basura, y rompiendo crista- leras. Cansadas de gritar décilmente desde las aceras del campus, recuperamos la noche para tomarla, rechazando los mecanismos estructurales de fabricar violadores y sus victimas,  Aunque en los iltimos afios el “Recupera la Noche” ha sido cooptado por feministas liberales, encontra- mos sus raices en la agitacion generalizada de ltalia a finales de los setenta. En 1976, una joven de 17 afios fue violada en grupo en Roma. Al afio siguien- te, cuando su caso fue llevado a juicio, la joven fue violada de nuevo por el mismo hombre; durante la agresién, éste le raj con cuchillas todo su cuerpo para intentar que guardara silencio. En pocas horas, quince mil mujeres se movilizaron, vestidas unifor- memente como las trabajadoras sexuales de la zona. “NO MAS MADRES, ESPOSAS Y HERMANAS: {DESTRUYAMOS LAS FAMILIAS!” fue el grito que se escuché en las calles. Ellas simplemente querian darle fuego al vecino como castigo.  Cuarenta afios después, marchamos otra vez, para rechazar la violencia que contintia, que nos fuerza a ser amas de casa, jodidos juguetes, madres y nifias de papé, a rechazar el entender la opresion de la mujer  T Take Back the Night’ en el orginal.
en la esfera privada, como un asunto cultural o ideolégico. Abordamos el capitalismo y el patriarcado como un sistema intrinsecamente interco- nectado. No pedimaos derechos, exigimos algo més completo.  Una mujer en a calle es detenida y abordada bajo la pregunta: “;Por  qué estiis haciendo esto?” Una rapida respuesta: “Porque nos hemos  hartado del abuso sexual y el maquillaje” Otra mujer responde: “S6lo emborracharnos y echar un polvo - tinete’. Pero esto a la larga no es suficiente para nosotras. No estamos pidiendo derechos por las calles, estamos hablando de ellos; no estamos pidiendo anuncios que no nos conviertan en mujeres-objeto, estamos destruyendo los mecanismos comerciales que nos deshumanizan como mujeres; no estamos apelan- do al poder masculino para que termine con las violaciones, sino que le amenazamos: “Si me tocas, te aniquilaré’  Por una vez, los mecanismos que crean y mantienen las identidades de la feminidad fueron rechazados, y nuestros deseos fueron los nuestros propios, nuestros cuerpos fueron los nuestros propios, y nuestra violen- cia fue la nuestra propia  2C0D OO €5 Un pedazo qe violaqor de mierda. Estamos hartas de los procesos de responsabilizacién que empujan a la superviviente a revivir, una y otra vez, el trauma de la agresion, que fuerzan a la super- viviente a colocar su reputacién sobre la mesa como “prueba” de su sinceridad, que acaban siendo una ineficaz recreacién del proceso judicial que deja al  agresor libre de culpa, mientras que Ix superviviente tiene que vivir con el recuerdo de la agresion por el resto de su vida  Como poco, el agresor deberia sentir algo, alguna marca duradera por su comportamiento, algo que recuerde toda su vida cada vez que tenga relaciones sexuales - en el caso de que vuelva a tenerlas. Asi que decidimos asegurarnos de que Jacob no olvidaria jamis esta jodida agresion.  Le dimos con un bate de baseball, cayendo al suelo. Le tiramos los libros de sus estanteras: él lo admiti6, ni una sola vez le dieron consentimiento. Le hicimos
decir “soy un violador”. Le hicimos llorar en la oscuridad sobre su cama;, nunca més volver a sentirse seguro ahi.  Esto es un precedente, el comienzo de un nuevo tipo de proceso de responsabilizacién, dejando al agresor dolorido y expresando nuestra llamada a la erradicacién de la supremacia masculina dentro y fuera de los espacios radicales. Sabemos que Jacob no es el tnico culpable. Sabe- mos que hay muchos de vosotros ahi fuera.  No estamos arrepentidas, y no pararemos: desde este momento, res- ponderemos a la violencia sexual con violencia.  “Si me tocas, te aniquilaré” Que comience la caza.  (Un anuncio del servicio piblico: te animamos a que emplees todo el consentimiento que te den de aqui en adelante. Pero tenlo claro: el con- sentimiento no es la ausencia de “no’, sino la existencia del °si”)  En Jas GIlimas semanas, unas putas 10cas nan dec Una dido mostrar a algunos vecinos yuppies babosos y modesta | asquerosos violadores pseudo-anarquistas su poder propuesta | deunabonita, enfermiza y sidica forma. Mientras los de jodidos machitos apologistas de la violacién han que- algunas | dado horrorizados y evocando conceptos anacrénicos Putas | de “comunidad” para repudiar esto, nosotras, como Locas | putaslocasy ante el resto compafieras, para despeda- zar esta mierda decimos “jqueremos mas!” Cuando las putas son atacadas por hacerle la guerra a sus jodidas condiciones, otras putas locas estarén alli para aumen- tar la tensién todavia mis. Estamos excitadas ante el miedo total de todos los “anarco”-machos; esto signifi- a que alguien st haciendo algo bien. Nuestra simple propuesta: grupos de putas locas por todas partes, en todas las ciudades de este estado y fuera. Manda a la mierda a tus violadores, escribe la teoria feminis- ta insurreccional que necesitamos de una vez, hazte una fuerza auténoma que destruya todo a su paso. Y apologistas de la violacién, patriarcas y “anarco’-ma- chos quediis advertidos, no estaréis a salvo de nuestra furia. Cuando jodes a una puta loca, nos has jodido a
todas. Y no estamos tan recatadas y finas para ello.  Una banda  de queers  revienta a  hostias a  un nazi en 1a  manifesta- cién del Orgullo de Albany el 16 de junio de 2009.  Cajas de periédicos de The  Modesto Bee saboteadas  “Tio, voy a hacerte pagar por la mierda que has hecho”  Una de las muchas células futuras de putas locas.  ’Nos encontramos a  Spanish Blue BI00d T ¢l auLopro- clamado “guardia de asalto” del Movimiento Nacional Socialista y Asesor Mayor del foro oficial del NSM?,  de 41 afos, sentado en una marquesina del autobiis esperando a nuestro grupo sin saberlo. Al segundo de vernos salié pitando por las calles sin llegar demasiado lejos, lo agarramos y le dimos su merecido.  A “Spanish Blue Blood", que vive en la ciudad de Co- lonie, en el condado de Albany, le estaba intentando pillar bastante gente por organizar una contramanifes- tacién en la manifestacién del Orgullo de Albany, pero al parecer no logré reunir ni a una sola persona. Aca- baba de celebrar su cuadragésimo primer cumpleafios €9 de junio, asi que pensamos entregarle unos regalos atrasados en forma de fuertes pufietazos. El grupo le fosti6 hasta que aparecieron los maderos y nos fuimos por la parte trasera del parque sin ningtin arresto.  Una variada pandilla de queers, antifascistas, y anarquistas.  T Espanol d Sangee Azul” Debe ser su mombre e guerr dentrode s rgani  (conocido por abofetear con gordos dossieres de pro- cesos judiciales por acoso sexual y conseguir que sus  propias armas fueran robadas ante sus propias narices en el local de la Honor Farm’) se tops con una aburri-  TCentr penienciaio estadounidense d minina viglanci,de alo progressta yseinsetador
da noche en Modesto hace pocos dias. En vez de hacer lo que la mayo- ria de nosotros hacemos durante una lenta jornada de trabajo (nada), decidi6 “aprovechar el dia al miximo” y bajé a la novena calle y arresté a varias trabajadoras sexuales después de esperar escondidos en los bafios aque éstas dejaran los moteles. Mss repugnante aiin, el The Modesto Bee? imprimio los nombres de esas personas en su asquerosa y corpo- rativa publicacion, con ello ademis humillindolas y reivindicando a la policia en esta historia  Las trabajadoras sexuales, al igual que todxs Ixs trabajadorxs, venden su fuerza de trabajo por un salario. Como mujeres en una sociedad pa- triarcal, hacen frente a los ataques de sus clientes y a los frecuentes de la policia. El mismo sistema que busca criminalizarlas es la misma fuerza que alienta la produccién del edificio de The Modesto Bee y amenaza a la poblacién a la gente a lo largo de Central Valley. La policia, los protec- tores de los ricos. Los medios de comunicacién, sus portavoces. Que os jodan a todos.  Con super glue, os dimos vuestro merecido; sabemos que con suerte ¢l no poder recaudar el dinero de la gente que compra tu horrible perié dico seré un grano en tu culo. En total, 10 cajas de periodicos fueron saboteadas la semana pasada. Esas acciones fueron ficiles. Son sencillas de repetir. Que se joda The Modesto Bee, sus despidos en curso y sus vomitivos sueldos, que van para su jefe y su contento amante el policia. Nosotros estamaos por encima de tu bote de micl,  {Contra el patriarcado y su policial iDestruye el capitalismol Bee Killaz  2 Perodice caiormisno e isda discay grsn difusién,de orintscion conservadora.  Olympia: | lica. Cerré con super glue varias de sus cerraduras y Tglesia | reventé unas pocas ventanas. Estoy segurx de que toda catélica | personaque haya cometido un acto de sabotaje sabe lo atacada, | increible de lo que se siente. $i no lo has hecho, real- 14 de ene-| mente deberias experimentarlo por ti mismx. ro 2009. | Meheenervado con las atrocidades cometidas por
Ia Iglesia y es el momento de hacerles suffir por toda la miseria que han impuesto al mundo: las brujas asesinadas, el genocidio indigena, la ne- gacién del cuerpo, la esclavitud, las guerras de conquista, la destruccién de o salvaje, su complicidad en el Holocausto nazi, y todas las cosas més que alguna vez han hecho. Me ponen enfermx y no voy a soportar ninguna ms.  Ahora hablan de paz después del asesinato de Oscar Grant! en Oc- Kland, diciendo que est en un mejor lugar ahora (lejos de su novia y su hijx), y encima tienen la jeta de denunciar los disturbios que siguieron. La Iglesia son asesinxs, mataron a todas las culturas que se cruzaron en su camino, ;y ahora hablan de paz? Que se jodan, yo quiero guerra.  La Cristiandad necesita ser prendida empalada en una estaca.  ‘Todo lo que hice para esta accién fue robar un super glue, una bicicle- ta, una miscara, algunos guantes y un martillo. Me aproximé al edificio por la noche a través de la entrada lateral, aparqué mi bicicleta cerca de Ia carretera entre algunos drboles y entonces coloqué un palillo en la cerradura y eché un chorro de pegamento (si sirve de ayuda, el super glue es el que mejor pega) y repets la acci6n cinco veces mas. Entonces saqué el martillo y rompi unas pocas cristaleras, corri hacia mi bicicleta ¥ pedaleé hacia casa. En el camino a casa tiré el envase del super glue a un contenedor.  Esta accion es en solidaridad con Ixs amotinadxs en Ockland y Gre- cia, Bash Back!, los guerreros nativos que todavia resisten  la Iglesia y alos Juegos Olimpicos de 2010, y a quienquiera que le pegase fuego a la iglesia de Sarah Palin’.  Destrozad cosas en la noche.  Un Angel Renegado.  Granter un rabajador negro rsidente en Ockland, California, que en el prmer dia e 2009 muris victina de un dispao efectuado por un polict n actadsciudad. S suedicton volentos disurbios ati- policiale o largo del Estado, con epcentzo en Ockland, con una importane presencia muldiracal.  2 Sarsh Pain s una poltic consrvadors sstadonnidense, candidats en 2008 avcepresidents por Partido Repoblicanoy adscritaa una glesa evangglca, I WasllaBible Church,situada en Alasks (Estado el que fue gobernadors haceaos). que fue atacada con u arteacto incendiaio e 12 d dicembre de  208, quedando caleinado toda s nerir, dasads s estructurs y cuantfeindose o dafos n un millén de s prosimadamente
Pittsburgh septiembre 2009. Mi pronombre de género favorito es la ne- gacién  El jueves por la noche, siguiendo un discurso ra- dical queer motivador a cerca de hacer disturbios, un blogue negro aparecié como cuarto asalto de un dia de lucha en las calles. Este particularmente feroz bloque (ms tarde llamado el bloque negro de Bash Back!) se movié a través de Pittsburgh destrozando innumerables eristaleras, volcando contenedores y prendiéndoles fucgo.  Un colega hizo una observacién: ;dénde est lo queer en todo eso? La gente sélo vestia de negro y quemaba cosas en la calle.  Le contestamos: la prctica de vestir de negro y des- trozar todo es el mejor y mis queer gesto de todos.  De hecho, eso nos lleva al meollo de la cuestion: lo queer es la negacién. Al encontrarse nuestros desvia- dos cuerpos nos convertirnos en una turba, convir- tiendo nuestras fronteras corporales en un gran pro- blema. Varitas de hada, tiaras, martillos y miscaras se adhirieron a nuestros miembros como peligrosas prétesis. Piedras, contenedores y vestidos negros de lentejuelas fueron profanados y empleados - arro- jados contra ventanas, ddndoles fuego, y cubriendo nuestros hombros como la mds preciosa vestimenta para hacer disturbios. Nuestros limites desaparecie- ron totalmente ante un suelo cubierto de cristales y un terreno de contenedores en llamas.  Sin duda, Ixs queers superaron sus limitaciones de identidad para hacerse auténomss, méviles, y mil- tiples con sus diversas diferencias. Intercambiamos deseos, satisfacciones, euforia y dulces emociones prescindiendo de las grficas de plusvalia de las estructuras de poder. Brazos musculosos levantaron
barricadas y reventaron la mierda de los himnos imaginados del riot grrrl’. ;0 eso era La Roux’?)  Si es correcta la idea de que el género es siempre performativo, en- tonces las performances que realizamos resonaron con el género mas queer de todos: el de Ia total destruccién. De ahora en adelante nuestros pronombres de género preferidos el sonido de los cristales rompiéndose, el peso de los martillos en nuestras manos y el dulzén olor de basura en llamas. Tenedlo en cuenta.  La marcha continué su desmadre bajando Forbes’, topandonos con un aspirante a queerbashers’ de poca monta que nos llamaba maricones. Antes de que pudiera darse cuenta de su error, recreamos una escena particularmente sadica y a sangre fria sobre el idiota. Se dio cuenta de su error bajo una lluvia de patadas, pufietazos y una nutrida razén de spray de pimienta. Antes de caerse contra el suelo, la inmutable logica del biopoder se volvié contra él. Su poder de modelar nuestros cuerpos y exponerlos a la muerte se derrumbé en su interior. Si, nuestros cuerpos han sido modelados, pero dentro de monstruosos recipientes de poten- cial y revuelta. En cambio, hicimos de é nuestro objetivo y lo expusimos anuestra violencia.  Una combinacion de nuestra vulgar delincuencia y despreciables de- seos saturé sin pedir permiso las calles (y bafios, y hoteles, y callejones) de Pittsburgh esta tltima semana. Con picaresca irresponsabilidad des- trozamos, jodimos, luchamos y acabar con todos los simbolos politicos de la zona, coincidiendo sélo por nuestro deseo de destruccién. Usando Ias limitaciones de nuestros cuerpos contra si mismas, no teniamos mensaje - preferimos dejar detrés nuestro las ruinas de nuestras fronte- ras y un camino de total destruccién. Aspiramos a desatar toda nuestra violencia contra los homofdbicos frat boys y la monotonia diaria que nos  buscandotecuperas o papel de s mujer dento de 1 machielaescens punk. Comtodo, fu en buena parte sbserbida por e Mercado,  2 Grupo de pop Hecrénico inglésfundad en 2006, Entr sus cancones, pace haber himnosdefo bailes e graduscion tpicos anglossjones.  3 Avenids destacads de Ptsburgh.  4 Queetbasher o gaybasher (“bateadores de ueers | gay) son grupos de extrema derecha o conars esta dounidenses dedicados s apalizar  disdentes sexusle,opertivs desde meciadosdelo anos achents
inunda y que continéan estimuldndose la una a la otra. Nos mojamos de sudor y nos pusimos agresivxs para acabar con esa pila de sucio dine-  1o, corrompiendo cada rincén de la decencia con el pénico de nuestros sudorosos cuerpos - que nos dolian del goce impuro que sentiamos. Nuestros cuerpos, confabulados y en busca de placer, entran en conflicto con las realidades virtuales y las victorias que brotan. Dejamos la huella més queer que pudimos a lo largo de los restos rotos de la capital que adornamos con nuestra presencia.  Dos preguntas se enunciaron este verano. En Chicago: “levantar barricadas o no?” Y en Nueva York: “;Le importa una mierda a ella la insurreccién?”® Definitivamente, aquel jueves respondimos a cada una afirmativamente. A la pregunta de las barricadas respondemos que sélo nos preocupa saber la mejor manera de c6mo hacerlas ms altas, més fuertes y aterradoras. A la segunda, que ofrecemos una forma de vida que podria ser entendida como la conjuncién de barricadas y piernas sin afeitar. Pero qué mejor que la mezcla de arneses con dildos, martillos, pelucas estrafalarias, ladrillos, fuego, palizas, fisting y, como no, ultravio- lencia.  5 Reerencis sl e estadonidense “Why she dosst give  uck sbout your nsurrction? escrito n 2009 que reflesion sobe e patriaeada dentra del ansscoimsurreccionlismo.  ’En Jas primeras horas de [a manana el 13 de no- Pancarta | viembre, una pancarta fue colgada del puente sobre colgada, | laautopistal-90/94 de Chicago que decia “No llores, coches de | jatacal {Venga a Shelley!” y tres coches de policia fue-  policia | ron inutilizados en respuesta por el brutal asesinato inutili- | delajoven trans Shelly “Tesoro” Hillard, cuyo cuerpo zados en | fuehallado al lado de la misma autopista (1-94) ala venganza | alturade Detroit la semana pasada.  por la Es ficil encontrarse sumidx en la tristeza ante la  muerte de | brutal violencia de género que sufren los cuerpos de  Shelley | las mujeres trans de las que una de cada doce en- Hilliard cuentran una violenta muerte a manos de los devotos defensores de esta maldita sociedad. Pero nuestra
violencia es la férmula que puede volver nuestras ligrimas en un potente veneno que gotee por la garganta del orden social. Pasemos ala accién para vengar la muerte de Shelley y acordarnos de que ante la fachada de terror de las cérceles, la policia y los queer-bashings, es nuestro deber devolver el golpe! contra todo lo que desea destruirnos. Miremos hacia delante y estemos atentos a los proximos ataques mds en solidaridad por Shelley y por todxs nosotrxs que tendrén lugar en las préximas semanas.  Solidaridad para todas las mujeres trans y géneros insurrectos sobre- viviendo y rebelindose en el vientre de la circel o bajo las armas de los cerdos’!  Solidaridad con aquellxs cuya supervivencia ha sido criminalizada y con quienes se jactan de su capacidad para luchar!  Atentamente en la guerra del género, Algunxs travestis cabreadxs armadxs con cuchillos.  T s cammlidad o usen e este contesto st expresian, e inglés " back’  2°Pige cerdos,forma comin de I s policis n EEUU.
De las velas a las antorchas: Alternat  va delincuen-  te en el dia de recuerdo de los pa sados ata- ques a trans y de los que vendran.  Aligual que miles de personas en ciudades a lo largo de todo el mundo nos reunimos el 20 de noviembre para recordar a las 23 mujeres transgénero asesina- das el pasado afio segiin dice transgenderdor.org, pero algunxs de nosotrxs decidimos saltarnos la oportunidad de callarnos para escuchar a Ixs politi- cxs de la “comunidad trans” recitando los nombres de nuestrxs muertxs alrededor de luces de velas y sonidos roménticos. En vez de eso nos aventuramos dentro de la niebla y la bruma de una noche de oto- 10 en la costa noroeste y plasmamos algunos graffitis como pequedios gestos de disidencia hacia el estado, Ixs bashers y el izquierdismo que usa la sangre de las ‘mujeres trans para elaborar campafas para reformar Ia odiosa y criminal legislacién. Estamos contra esta odiosa y criminal legislacién porque estamos contra as cérceles, contra el irritante retrato de la policia como protectora, contra tener que levantarnos ante sus jueces en sus detestables juzgados, contra (aun- que no sorprenda lo mis minimo) la forma en que cadalegislacion es usada para defender sus posicio- nes de poder y porque somos, en definitiva, totales, odiosxs y criminales enemigxs de la sociedad civili- zada.  Al final de la noche varias paredes y superficies habian sido objeto del vandalismo de la simbologia trans, a A circulada, la repetida proclama escrita “Demasiadas Trans muertas, no demasiados cerdxs ‘muertxs” y 20 pies de letra plateada pintados a lo largo del tejado oscuro de una empresa que decian “{jiiVenganza por Shelley Hillard!1! (-A-) Bash Back!”  Shelley Hillard, también llamada Tesoro, era una ‘mujer trans de 19 afios de Detroit que fue identifica- da por un tatuaje a comienzos de este mes después de que su cuerpo quemado fuera hallado al costado
de la autopista. Krissi Bates fue encontrada apufialada en su aparta- mento en Minneapolis en enero en un brutal asesinato que fue descrito como “excesivo” Tina Trent fue estrangulada hasta morir en su aparta- mento de Baltimore en febrero. Miss Nate Nate Eugene Davis recibi6 un disparo y fue abandonada en un contenedor de Houston en junio. Lashai Melean recibié otro disparo en las calles de Washington D.C. en julio. Camila Guzmin fue apuialada hasta la muerte por una persona no identificada en la ciudad de Nueva York en agosto. Gaurav Gopalan mu- 1i6 por un golpe en la cabeza en septiembre y Chassity Vickers recibié un disparo en Hollywood sélo hace cuatro dias, el dia 16 de noviembre.  Esto son s6lo unos pocos ejemplos de los homicidios a transexuales en EEUU s6lo en lo que va de afio. Mujeres cuyas vidas y muertes resumen por los ojos de serpiente de Ixs periodistas que apenas logran contener su desprecio por las personas queers y en absoluto hacen l esfuerzo por disfrazar su desprecio por alguien que presuntamente ha sido objeto de vergiienza o puta. La funeraria se apresura de mala manera a depositar los machacados cadaveres dentro del suelo, anticipéndose a que alguien escupa sobre la tumba. El pastor Lashai Mclean fue buen cjemplo de ello, cuando repetidamente se referia a ella por el pronombre masculino ¥ fue tan lejos como para incitar a la nutrida presencia trans del funeral a retirarse declarando que “Cuando tu llevas cierto estilo de vida esta es la consecuencia que has de pagar”  Mientras recordamos a nuestrxs muertxs no nos olvidemos de aque- lixs que todavia estn en apuros, especialmente quienes se enfrentan a cargos o viven sus vidas en jaulas.  En julio Catherine Carlson fue condenada a diez afios en la prision de Idaho después de ser recluida por incendio en primer grado, posesion ilegal de una bomba, uso de un artefacto destructivo de broma, y exhi- bicionismo. Antes de su reclusion ella se habia encerrado en su caravana durante afios y s6lo habia salido cuando le era necesario, aproxima- damente una vez cada diez dias cuando necesitaba comida y no podia seguir subsistiendo sélo con café. Cada vez que salia de su casa la policia se burlaba de ella. A pesar de tener su nombre legalmente cambiado desde hacia tres décadas, no habia podido sustituirlo en su carnet de conducir. Fue encarcelada en cuatro ocasiones por conducir sin licencia en su tenaz y estimulante rechazo a permitir que el estado controlara
su género. Con frecuencia este tormento le hacia tener quebraderos de cabeza. Catherine construyé lo que parecian cuatro bombas de tubo! , dejéndolas al lado de un depésito de gas propano, le prendi fuego a su caravana y a su camioneta, y bajé hacia la autopista desnuda, por la que camin hasta ser detenida y arrestada. Ella se encuentra actualmente encerrada en la bodega de una prision de hombres a pesar de que tiene hecha la operacién de reasignacién de sexo.  En la noche del 5 de junio en Minneapolis, Chrishaun “CeCe” Mc- Donald fue acosada a la salida de un bar por ser negra, trans y tener las gafas rotas. Estallé una rifia y su atacante, Dean Schmitz, acabé mor- talmente apunialado. CeCe fue arrestada bajo cargos de asesinato, con- siguiendo pagar la fianza tras un mes en aislamiento y se encuentra en este momento a la espera de juicio,  ‘Tres mujeres trans fueron arrestadas acusadas de estar vinculadas a un ataque en formato flash mob® sobre el Dunkin Donuts de la ciudad de Nueva York que habia ocurrido en Christopher Street en la noche del 16 de mayo. Christopher Street s una calle con una nutrida historia de resistencia queer y trans (incluyendo los disturbios de Stonewall) y una aparente imposibilidad para deshacerse de Ixs feroces trans jévenes sin hogar de la zona pese a las décadas de gentrificacién y las campaiias a favor de la “calidad de vida”. Durante la flash mob, dos docenas de trans- ‘géneros jovenes hostigaron la tienda, lanzaron sillas, destrozaron las m- quinas expendedoras de café y expropiaron productos. Con su arresto les han cargado l asalto, travesuras criminales, amenazas, disturbios y posesién criminal de armas.  En agosto, el oficial Kenneth Fur se atrevié en su tiempo libre a re- cordarnos que la policia es l enemigo absoluto. Se enfad cuando tres mujeres trans en D.C.* rechazaron tomar parte en el derecho del oficial a suponer que su salario de cerdo podia comprar cualquier cuerpo trans que encontrara por la calle. Asf que, enfadado, de repente se subié al capé del coche de las trans y dispard hacia el interior. Una de ellas fue  T"Pipe bomb o conforma de tuvo de ficil fbricaidn casera y fecueate uso por e EEUL.  sidentes poliics  2 Uns "B mob” s reunidn repenting y onganizad de varias personas en un unto concret pssa reslizaruna sceidny disperarse automiticamente  3 Washington D.C, cpitalde US.A. e l Estado de Columbia
rozada por una bala, otra recibié un tiro en la mano y el hermano de una de las mujeres recibié un disparo en el pecho. Lxs maderxs que aparecie- ron fueron lo suficientemente amables como para escoltar a las heridas al hospital... esposadas.  Hace pocos dias Brooke Fantelli fue repetidamente taseada en El Centro, California, por el guardabosque de una agencia de gestion del terreno. Brooke fue detenida por intoxicacién piblica mientras tomaba fotos en el desierto. Después de identificarla, el guardabosques le dijo “t6 antes eras un tio” y entonces le tased mientras le hacia levantar las manos. Tras esto Brooke se cayd al suelo, volviéndola a tasear, esta vez en los genitales.  ‘También este mes, Andrea Jones fue arrestada por exhibicionismo, o més exactamente, por mostrar lo brutal e ilégico que es el aparato de control del sistema vigente. Andrea iba en topless por el DMV* de Ten- nessee después de que rechazara cambiarse el género en su Documento de Identificacién a femenino. Como “masculino’, decia, tenia el derecho legal a quitarse la camiseta. Fue encarcelada durante tres semanas, per- di6 su trabajo y pronto serd registrada como agresora sexual. Como es frecuente, maderxs y similares fueron libres de violar y ejercer violencia sexual contra ella mientras que se encontraba secuestrada como “agreso- ra sexual’ Lxs mds vulnerables a esta tictica del estado son Ixs de género divergente, reclusxs queers y hombres negros que han sido demonizados y calumniados en campaas racistas de los medios de comunicacién acusandolxs de “violadorxs” siempre que la poli les dispara.  Finalmente, queremos mencionar a Amazon, una transexual lesbiana que ha estado los tltimos 30 afios en prision y que ahora estd presa en California. En una carta que fue publicada en el Black and Pink newsle- tter* a principios de este afio dice: “He estado en un colectivo anarquista de género en la prision. He estado en una organizacion que luchaba por la medicina transexual en forma de hormonas femeninas y cirugias de correccion del sexo, y contra todos los tipos de odio, genocidio y discri- minacién por polis o prisionerxs por igual, y he estado también en una  T Department of Motor Vehices Departamento de Vehiculos Motorizados, una ofcina del gobierno que sirve parsregistra coches, cambisle s propiedad, tramitar l canet e conduci.  5Perdico Nego y Rosa s una publicscion del ucosa este de EEUU de imbito snarco-queer, con un destacado espacio dedicado a temas antirepresivos.
estructura de autodefensa, y lucharé, he luchado y estoy luchando por nosotrxs en los barracones. Estoy ahora mismo en el agujero por ‘agre- si6n a un recluso con un arma’ Otras dos chicas estén aqui conmigo, una por tres cargos con un bastén que utilizaba para saltar. Sobrevivo ‘gracias a mi agresiva autodefensa.” Tras esto critica el activismo y com- promiso de Ixs politicxs, describiendo tras esto la necesaria “guerra civil post-apocaliptica de locura” que ¢l mito de la paz social intenta evitar. “La cércel es el gobierno. La inexistencia de gobierno en ¢l mundo daria lugar a la destruccion de sus prisiones, cuando venga. Por tanto, para abolir las prisiones ahora, el gobierno debe ser destruido, derrocado”  Logremos el final del sistema capitalista por ¢l que la policia nos en- carcela para protegerlo; la libertad de las mujeres trans, es la libertad de todxs nosotrxs. Al igual que nuestros corazones arden ante la pérdida de una persona querida de las nuestras, sus ciudades arderén igual de bien. iDean Schmitz no es primero y tampoco seré el dltimo!  {VENGANZA, NO RECUERDO!  iNOSOTRXS NO DESCANSAREMOS EN PAZ!  "A primera hora dc 1a manana del 24 e abril un Tglesia | grupo de queers enfadadxs reventaron las cristale- anti-gay | rasdelaMars Hill Church’ del sureste de Portland.  destruida | Mars Hill es notoriamente anti-gay y anti-mujer. en recuer-| Mark Driscoll, su pastor principal, dijo que la mujer do de Mark| necesita ser la sirviente de su marido y que la gente Aguhar y | gayesun cincer. Mantiene una cruzada cristiana Paige Clay| personal contrala “feminizacion” de Jesiis - como queers cabreadxs no somos admiradorxs de Jests,  pero tenemos un problema con cualquier que tenga un problema con las féminas.  Esta accién fue realizada en memoria de Mark Agu- har, una fiera queer / trans femenina de color y artista  se suicidé hace menos de un mes. 1 “Iglesia de Mars Fll una rams protstant undsmentalistscreads en 1996 de implntacin prinips en e Surocste de EEUU.
‘También tenemos en nuestros corazones a Paige Clay, una mujer trans de color que fue hallada asesinada en Chicago el 16 de abril; Duanna Johnson, una mujer trans de color que con toda probabilidad fue ase- sinada por la policia en 2008; Agnes Torres Sulca, Deoni Jones, y todas las demis trans femeninas que han sido asesinadas por esta sociedad cis-sexista, feminofébica, racista y transmisogina.  Las Iglesias son las mayores contribuyentes a la cultura de juzgar a las mujeres trans de color como seres despreciables, como gente que no merece vivir. Lxs chicxs que son obligados a asistir a Mars Hill son adoctrinadxs en el dogma del odio que ensefia que los deseos naturales son una abominacién que les condenar al Infierno. La campafia de Dan Savage “Esto Mejora™ no ha significado nada aqui, y ahora Lxs chavales queers son internados en abusivas casas de acogida o en espacios religio- sos. Y nunca fue mejor para Mark, Duanna, Paige, Agnes, Deon, o las incontables mujeres trans (especialmente mujeres trans negras) que son regularmente asesinadas.  Cuando Mars Hill se trasladé a la ciudad, Ixs llamadxs “representantes” de la “comunidad” queer del Q Center’ se reunieron con altos mandos de la iglesia para que hubiera canales de didlogo. Lo que tenemos que decir al Q Center es esto: QUE OS JODAN, no nos representsis. Sois unxs asquerosxs traidorxs que priorizdis la paz social y las aspiraciones burguesas de la gente rica blanca y gay sobre la presion y la necesidad de sobrevivir de muchxs queers marginadxs. Que se joda el dialogar con Ia gente que nos quiere muertxs, el tnico didlogo que necesitamos con escoria como Mars Hill son martillos contra sus ventanas.  Atacamos Marxs Hill porque hacen miserables nuestras vidas. Espe- ramos que este pequefio ataque de venganza provoque miedo en los corazones de todos los pastores de Mars Hill,y caliente los de nuestrxs amigxs y compafierxs (Ixs conozcamos o no). Seguramente esto no me- jore, pero con seguridad que conseguiremos algo.  271 gt ber”Saage e un sscriorhormosexl stadounidense y poléicoy medcoporsu ot al onsevadrims s concesament . sesolobiy ool e progr d e E proyect " Ges Bettr” surge nsptembe e 310 oo sk G varos adolscente s o hrgo del.  e videos d personsies de s progesi estadounidense que s adhirieron s iicstv, obteniendo unas e cotse de sudienci. Entr s pessongjs sstaba. por cero, Barack Obams.  3Bl colectivo LGTBQ aficalisa de aciudad. hp:wwpdsgcenterorg/
Queers cabreadxs de Portland".  T Angey pi queer” i el ardoiano del aeropuertode Portlnd.  Denver: La brigada Cece McDo- nald ataca un Starbucks  y un coche de policia, Primero de Mayo de 2012.  eSPUCs e U Q1A Qe calor en as calles de Denver y una agitada manifa del Primero de Mayo, algunxs anarquistas queers demonixs de la noche se dejaron caer y le dieron a algunas mierdas aburguesadas una ‘muy necesaria renovacién. Estxs compaferxs estin hartxs de ver cémo se disparan los precios de las propiedades de un vecindario anteriormente forma- do por trabajadorxs de la Alta Escocia, todo infes- tado de yuppies, sus apartamentos y las empresas invadiendo lo que les gusta.  Estxs compaierxs estdn cansadxs de ver ese feo y beis Starbucks sobre Federal’, asi que decidieron darle una nueva mano de pintura. Cinco bombas de pintura sobre el escaparate le dieron una bella renovacién; una maceta de hormigén fue también convertida en trozos durante la accién. Lxs demo- nixs queers de la noche atacaron e Starbucks por su papel en la gentrificacion, pero también por su ‘nombre en la lucha queer. Starbucks hace poco apo- Y6 un despido por un matrimonio gay, un tanto para el asimilacionismo de gays blancxs, cisgéneros y de clase alta. No deseamos tomar parte en el sistema que nos destruye, y nunca seremos asimiladxs por  esta sociedad de la opresion levantada y mantenida por el heterosexismoy el cis-sexismo. Esta accion fue también llevada a cabo en solidaridad con la Unién de Trabajadorxs de Starbucks de IWW, y su  Iucha por su reconocimiento.  T Calle importante de Denver.  2 Industria Workers of the Word Trabsadorss Industrsles del Mundo, Sindicatocentenario cstadounidense e rienacion revolucionari, utoges naria y ansrquizante.
‘Tras la citada noche, esta alegre banda de queers atacé un coche de policia aparcado a la salida de una residencia privada con otra bomba de pintura. Lxs maderxs son también parte del aburguesamiento forzado del barrio, acosando a Ixs trabajadorxs y defiendiendo las propiedades de yuppies y corporaciones (adems de la ayuda que ofrecen a Star- bucks). Lxs cerdxs tienen una larga historia de ataques a queers pobres, desde los disturbios de la Cafeteria de Compton* y prosiguiendo hoy en dia. Mientras no haya una directa confrontacion, el mensaje se entiende: sabemos que estdis en nuestro barrio, y no os queremos aqui. Deja de una vez tu trabajo, 0 métete una bala en la cabeza.  ‘Todas estas acciones fueron llevadas a cabo en solidaridad con CeCe McDonald, una trans negra prisionera de guerra por defenderse. Se encuentra ahora ala espera de juicio, bajo cargos de asesinato en Min- neapolis, Minnesota, después de tener un altercado con un neo-nazi y algunxs transfébicxs. Honee Bea, jestds en nuestros corazones y pensa- mientos!  ‘También nos solidarizamos con nuestrx compaferx arrestadx durante 1a mani del Primero de Mayo debido a la actuacién de Ixs autonombra- dxs “jefes de policia” que también se autoproclamaban pacifistas. En todo altercado durante el Occupy Denver, SIEMPRE han sido Lxs “paci- fistas” quienes se han dedicado materialmente a meter mierda sobre Ixs “violentxs anarquistas”. Iros a la mierda y morid, nazi-pacifistas. Espe- cialmente Roshan Bliss y Tanner Spendley; estdis en nuestra jodida lista, escoria chivata y liberal.  Solidaridad con todxs Ixs prisionerxs, en especial por la liberacion de nuestrxs presionerxs de guerra queers y trans. Estamos con vosotrxs, comparerxs.  Hasta que todas las jaulas estén vacias.  La Brigada CeCe McDonald.  5 Ver MARY NARDINI GANG (2008  Traduceion 2012) Haca  nsu  consin  Madrid, Distibuidors Peligrosidad Soial .5  ccin mis quees, Miakee, Wis-
E1 escuadrén de ataque queer lanza molotove contra un banco en solidari- dad con CeCe MeDonald  DEMASIADAS RAZONES PARA ESTAR FU- RIOSXS Y TANTAS MANERAS DE DESCARGAR- NOS.  Como siempre en las huellas de grandes queers como CeCe McDonald, nos exasperamos y manda- mos ala mierda ala gente.  Eterna solidaridad con CeCe y el hecho de que cligiera defender su vida y seguridad, y eterno re- chazo al Estado que ha falseado el ataque que sufrié y calificado su respuesta como una inditl y arbitraria accién, ademis de poner en riesgo su seguridad.  De qué forma enfrentarse la brutal y trasnochada intolerancia social contra una mujer trans de color enlas calles fruto de un sistema de racismo y miso- ginia institucionalizados. En tanto que vive en un ambiente abiertamente odioso, ;cmo NO s supone que personas como CeCe estén preparadas y dis- puestas a defenderse?  Como un pequeiio gesto de solidaridad con CeCe, y con otrxs que sufren el yugo del racismo y trans-misoginia estatales, se lanzé un céctel Mo- lotov contra uno de los grandes ventanales de la Wells Fargo’ en Portland, Oregén, la pasada noche. La botella llameante atravesé ficilmente la ventana escupiendo fuego y cristales dentro del edificio, una encantadora y breve evasién de la monotonia del cterno especticulo.  Bancos como Wells Fargo continian sacando tajada y prosperando a costa de gente como CeCe, financiando a la policia y los centros penitenciarios que protegen los intereses de los bancos y se benefi- cian del brutal control social. {El capitalismo es una bazofial  Solidaridad con todas las victimas de la represion  multinscionsl mediane nversiones en todo tipo de negocios.El difica stca- o s sedeen Portand, e un impanente y scistalado rascaciels.
politica aqui en Portland, por Ixs estiipidxs maderxs o Ixs despreciables detectives, que buscan en casos antiguos  insignificantes prucbas con las que conectar, reprimir y dar cjemplo a nuestrxs comparierxs.  Ain asi, todavia no habéis sido capaces, cerdxs, de acometer nuestras acciones y contra vosotrxs y contra el sistema de propiedad que intentais proteger.  iLXS QUEERS DESTROZAN TODO! .. Y TENIAN RAZON - j(A)TACAR ES FACILISIMO!
Otras lecturas  ASoldiers Story (Historiade un soldado) - Kuwasi Balagoon  The Anti-Exploits of Men Against Sexism (Los Anti-Exploits de Men Against Sexism)*  Assata: An Autobiography (Assata: Una autobiografia) - Assata Shakur Bash Back Queer Ultraviolence (Ultraviolencia Queer de Bash Back) - Fray Baroque, Tegan Eanelli (eds.)  Creating a Movement with Teeth (Cronstruyendo un movimiento efi- caz) - Daniel Burton-Rose (ed)  ‘The dictatorship of the postfeminist imagination (La dictadura de la imaginacién postfeminista)*  Direct Action: Memoirs of an Urban Guerrilla (Accién Directa: Memo- rias de una guerrilla urbana) - Ann Hansen  “Drifting from the Mainstream - Nikki Craft  “Dykes and Fags Want to Know” (Maricas y bolleras quieren saber) - Linda Evans, Susan Rosenberg, and Laura Whitehorn*  Guerrilla USA - Daniel Burton-Rose  How to Destroy the World (Como destruir el mundo) - Ignorant Re- search Institute*  Introduction to Civil War (Introduccién a la Guerra civil) - Tiqqun  “Is the Anarchist Man Our Comrade?” (;Es el hombre anarquista nues- tro compariero?)*  “Justice is a Woman with a Sword” (La Justicia es una mujer con una espada) - D.A. Clarke*  Les Guérrilleres - Monique Wittig  “Letter to a Gender Rebel” (Carta a una Insumisa el Género)* Outlaw Woman (Mujer fuera de la ley) - Roxanne Dunbar-Ortiz Pushed By the Violence of Our Desires (Empujadxs por la violencia de nuestros deseos)*  Readymade Artist and Human Strike - Claire Fontaine  Thitp e lietontinesvs/pdfisesdymade_eng pdf
SCUM Manifesto (Manifiesto SCUM) - Valerie Solanas® “The Sexes: The Lavender Panthers” (Los sexos: Las panteras lavandas) - ‘Time Magazine’  Shoot the Women First (Disparar  las primeras mujeres) - Eileen Mac- Donald  Sing a Battle Song (Cantar una cancién de guerra) - The Women in the Weather Underground.  Smash the Church, Smash the State (Destruye la Iglesia, destruye el Es- tado) - Tommi Avicolli Mecca (ed)  Stonewall - Martin Duberman  ‘The Story of Tatiana (La historia de Tatiana) - Jacques Baynac  “This is Not a Love Story: Armed Struggle Against Patriarchy (Esto no es una historia de amor: Lucha armada contra el patriarcado)*  Toward the Queerest Insurrection (Hacia la insurreccion ms queer)* y en castellano*  ‘The War Before (La Guerra anterior) - Safiya Bukhari  “Where Abolition Meets Action” (Cuando la abolicién se encuentra con la accién) - Victoria Law  Why Misogynists Make Great Informants (Por qué Ixs Misoginxs se hacen unxs grandes confidentes - Courtney Desiree Morris*  Why She Doesn’t Give a Fuck About Your Insurrection (Por qué a ella nole importa una mierda tu insurreccion)*  “Descargable en pdf en hitp://anarchalibraryblogspot.com.es/  2 it mediaiee comfTatnoidmaxt castellano)  3 htp et com e/ magazine ricle0 9171903008 00l  4 b distribidorapeligrosidadsocial s wordpress.com/2011/11/100-haci-Jnsureeci- abanmclale quesrpdt

“No estamos pidiendo derechos por las calles, estamos hablando de ellos: no estamos pidiendo anuncios que no nos conviertan en mujeres-objeto, estamos destruyendo los mecanismos comerciales que nos deshumanizan como mujeres: no estamos apelando al poder masculino para  que termine con las violaciones, sino que le amenazamos: “Si me tocas, te ani- quilaré”.  Por una vez, los mecanismos que crean y mantienen las identidades de la fe- minidad fueron rechazados, y nuestros deseos fueron los nuestros propios, nuestros cuerpos fueron los nuestros propios, y nuestra violencia fue la nuestra propia.”  Ya veréis putas locas.  Untorelli press.

Espacios
peligrosos

Resistencia violenta,
Autodefensa y

Lucha insureccionalista
en contra del género
Traducido en enero 2013 por
Distribuidora Cofios como Llamas

y
Distribuidora Peligrosidad Social

Tabla de contenidos

INTRODUCCION

TEORIA

Anarco-feministas salen a la calle

La seguridad es una ilusion

Notas sobre la Autonomia delx Superviviente y la Violencia
Disforia significa destruccién total

Una prictica insurrecionalista en contra del género

PRACTICA

iComunicado

Ya veréis putas locas |

Ya veréis putas locas I

Una modesta propuesta desde algunas putas locas

Una banda de queers revientan Nazis

Cajas de periédicos de la Bee saboteada

Rechazar la identidad de victimizacién reventando cabezas de nazis
Iglesia Catélica atacada

Mi pronombre de género favorito es la negacion

Pancarta colgada, coches de policia atacados como venganza para She-
lley Hilliard

De las velas a las antorchas: Alternativa delincuente en el dia de recuer-
do de los pasados ataques a trans y de los que vendrén.

Iglesia anti-gay destruida en recuerdo de Mark Aguhar y Paige Clay

La Brigadas Cece McDonald ataca

El escuadron de ataque queer lanza molotovs contra un banco en solida-
ridad con CeCe McDonald

LECTURAS ADICIONALES
Introduccidn

Hay una violencia que domina. Es golpear a personas gay. Es la
violacién. Es la viviseccion y los laboratorios de viviseccion. Es el banco
y la tienda de café. Es la gasolina del coche y la cércel. Es tu trabajo, tu
alquiler aiin para pagar, tus dientes podridos, tus heridas que no quieren

sanarse. Es el silencio que reprime todo en el interior.

Hay una violencia que libera. Es el asesinato de un homéfobo. Es cor-
tarle las piernas a un violador. Es el incendio y la liberacién de visones.
Es romper ventanas para expropiar comida. Es el madero quemado y

disturbios detris de las barricadas. Es rechazar el trabajo, ocupar, amis-
tades criminales y el rechazo completo de compromisos. Es el caos que
no puede ser parado.

El mantenimiento de este mundo depende de la total asimilacién de
la primera y de la total supresién de esta iltima. Esta supresion viene
cfectuada en muchas maneras obvias: detenciones, gran jurado, chivatos,
CCTV, recortes, despidos, denuncias de conspiracion, aislamiento, des
alojos. Sin embargo la supresion de la violencia revolucionaria necesita
mucho més que policias y cérceles, se necesita un velo ideoldgico para
enmascarar la existencia de esta violencia.

;Cudntas veces Ixs! mrtires tienen que ser sacadxs fuera de sus
tumbas y pararse delante de nuestros ojos? ;Cuantas frases mds puede
inventarse la basura izquierdista, para convencernos que este u otro
grupo es pacifico, amable, pasivo? ;Cuintas veces mds nuestra experien-
cia, nuestras vidas, pueden ser utilizadas para silenciar revueltas, para
justificar una accién policial, para demostrar que la violencia es «privile-
giada» y jodidar?

Yo nunca he sido pacificx. El mundo me violenta y yo sélo deseo vio-
lencia hacia el mundo. Cualquiera que intente quitarme mi pasion para
la sangre y el fucgo, quemard junto con el mundo al que se aferraba de
manera tan desesperada

Vot de traduccon: Hemos decidido taduciecon una < final todas s palsbrss que tengan génceo, aun
que o concemos ntencin explicit d x utorsscerc de ete tems,sendo e inglés un iioma mucha

mis neutrsl, n st aspecto, &l castellano.
Alo largo de estas lineas, hemos intentado recopilar una seleccién
de articulos sobre la violencia revolucionaria en contra del género y
quienes mantienen este control y poder sobre nuestras vidas. Cuando
empezamos a reunir este material, nuestro enfoque se concentrd tnica-
mente sobre las teorias y los comunicados aparecidos en ¢l 2010, propo-
niendo una prictica insurreccionalista en contra de los violadores y abu-
sadores que, teniendo en cuenta el fracaso abrumador de los procesos de
responsabilizacién, ofrece el ataque como opcién para Ixs supervivien-
tes’. Mucho de este propésito original ha quedado, al igual que muchas
partes critico-tedricas sobre responsabilidad y «comunidad», o como
reportes sobre la violencia contra los malditos violadores. También
hemos decidido incluir algunos textos previos sobre la posibilidad de un
ataque queer al género. Escogemos textos que intentan tratar la violencia
de género en formas que rechazan la ideologia de la victimizacién (luto
pasivo, reaccién no violenta a los ataques continuados, victimismo como
pureza), asi como rechazamos las soluciones del estado/ comunidad (le-
gislaciones sobre crimenes de odio, cambio politico, procesos de respon-
sabilizacion que imitan procesos penales y hablan al infinito de justicia).

Cada semana vemos mis ataques al capital, al Estado, al patriarcado
en solidaridad con asesinatos o detenciones por hercjia contra el género.
Hemos incluido algunos de las tltimas novedades sobre estos ataques,
asi como algunos pasados ataques violentos queer, que encontramos
particularmente excitantes. Cuando se forma una banda y le jode a un
violador, cuando algunxs amigxs comparten la intimidad de la lucha,
cuando se elaboran actos fuera de identidades politicas, pacifismo y
reformismo

Esperamos que esta publicacién pueda contribuir en alguna manera
ala huelga de género que quemar totalmente este mundo.

Hasta que el dltimo violador no sea colgado
con las tripas del dltimo frat boy'.

Untorelli Press

2 Suvivors. | término s iz pars definie personas que han sufido sgresiones sesusles
3 Frat boy s una fiura tpicamente estadovnidense que Merslmente signiia chico de frternidads,al o
{ener un squivalenteen s cultue castellna, s podea traduci on a palaba “machirala
Las
Anarca-
feministas
toman la
calle

Teoria

Un movimiento enseia menos con las palabras que
con el poder que ejercita, limpiando los escombros de
las apariencias, lo muestra asi como es. -Selama James,
1973

Esto es sélo el comienzo. Hoy llegamos juntxs
como anarco-feministas excitadxs por este nuevo
comienzo. Incluso por nosotrxs el anarco-feminis-
mo ha sido apenas comprendido, puesto en accién, o
considerado como una politica. Y muchxs de nosotrxs
nunca han sabido de la existencia delx otrx, hasta que
nos hemos dado cuenta de lo que podiamos hacer.
Hemos necesitado encontrarnos en la calle, donde se
erean y desarrollan fuerte lazos sociales. Hacer amigxs
y compaiierxs durante este 1.° de Mayo y esperar que
lleguen grandes cosas.

Hay un nuevo anarquismo en la punta de todas
nuestras lenguas. Sin embargo quedan también los
restos de movimientos potentes y radicales, que te-
nemos que ir puliendo si queremos evitar caer en las
trampas que le han llevado a su final. Para saber qué
deseamos tenemos que tener claro de donde veni-
mos...

Los movimientos de la Nueva Izquierda' con sus
declaraciones nos ha empujado hacia el hecho que
la lucha se encuentra en muchos mis frentes, que la

clase.
I New Left. Conjunt de mviientos de regusto lbertsro qu, com supe-
aciin deas luchas clisias obrerstas, sparecieron co siré renovador en los
esentayseentaen los EEUU (hippie, stusclonisas, estudiantes, eministas,
isidenis sesuals,negre. puertorriguefic. macistas..) que furen tecupersdos
por el zquiedism renovado o my stctados porarepresion desde inales de
los 0
Hay movimientos en nuestra historia de izquierda de los que estamos
muy orgullosxs - Black Power, liberaci6n de la mujer, liberacién queer,
etc.- con los que se ha lteralmente elaborado una futura realidad que
parece muy prometedora. Cuando estos movimientos se han fracciona-
do o debilitado hemos podido ver aspectos de estas luchas que no tenian
una critica al poder autoritario (especialmente al Estado) que los han
empujado en los brazos del liberalismo. El liberalismo asume y mantie-
ne el engaiio de que el gobierno o cualquier tipo de poder més grande,
sea necesario y responsable para cuidar de nosotrxs y para asegurar que
todo sea pacifico y justo. Estamos atrapadxs en un estado de infancia
continuada, donde todas nuestras acciones cotidianas estén sujetas al
juicio de la mano guiadora de figuras paternas y autoritarias, desde Dios
hasta el gobierno, gobernadores, alcaldes, banqueros, maridos y querido
papés.

asi las politicas de identidad entraron en escena. Politicas post-co-
loniales, feministas y especialmente politicas queer, que una vez lucha-
ron para un poder auténomo diferente de la sociedad normativa se han
Vuelto una triste sombra de su yo formal al volverse unas politicas de
reconocimiento dentro de la sociedad, lo que hace que estos movimien-
tos dependan de las estructuras responsables de sus problemas.

Algunxs compafierxs han propuesto que nos desechdramos de todas
las identidades politicas. Y esta idea es tentadora. Estamos cansadxs de
Ia tendencia de la tokenizacion’. En cada evento politico en que acudi-
mos alguien se estd tokenizando a su madre, o algiin grupo abstracto de
personas. A veces esto pasa también intentando “no tokenizar” Nosotrxs
1o vemos como un intento depresivo de establecer una legitimidad como
victima (como si esto fuera guay!)

Dentro de este contexto el trabajo delx activista se ha vuclto en un
hacer anlisis de quién estd 0 no oprimido. Cada individuo lleva consigo
todo tipo de atrocidades tinicas que han sido impuestas a su cuerpo, a su
mente, ademis de los horrores que han causado a Ixs otrxs. No es hones-
to resumir nuestras experiencias de vida en una palabra como “mujer” o

4 X donde"X" frecuentemente e "l polic d itegracion de minoria En st traduccion se wil
aan tokenizacin,
“inmigrante” o “e género queer” o también con una combinacién de un
niimero de identidades marginales reconocibles.

Sin embargo este no es el problema més grave. El activismo obsesio-
nado con la identidad politica intenta hacernos sentir segurxs dentro de
sistemas que no han sido pensados para ser seguros o liberadores y que
no actiian para destruir el sistema completamente. La izquierda ha cons-
truido un ejército de gandhianos. Gandhi, fjate, amaba y romantizaba
tanto a Ixs oprimidxs de su pais que no podia adscribirse a un orden
social que pudiera poner fin a la existencia de su opresién. Aunque fuera
visto como muy radical en sus tiempos, ha demostrado de ser un liberal
en el corazén. Acabar con la discriminacién entre castas es muy diferen-
te que abolir totalmente el sistema de castas. Nosotrxs hemos simple-
mente decidido que, aunque nos conviniera mds pedir igualdad de dere-
chos para luchar por un futuro (o quizés por un presente), consideramos
que pedir algo a alguien, que no sea nosotrxs mismxs, no tiene sentido.

No hay nada de poderoso en ser valoradss, consideradxs y romanti-
cizadxs como victimas. ;A quién le importa si los hombres saben que un
gran nitmero e nosotrxs somos violadxs por ellos? ;Esto va a parar las
violaciones? ;A quién le importa si todo el mundo se acuerda de utilizar
correctamente ¢l pronombre que prefieres? ;Esto te ayudaré cuando
estarés en custodia de la policia, que tendra que discutir sobre lo que
tienes entre las piernas para decidir en qué circel ponerte? ;Y a quién le
importa si tu vecinx estd tan molestx con las violentas explosiones de tu
novio, que decide llamar a la policia? jPues a ti te importa! Porque eres
i la persona a que la policia le apunta con una pistola en la cara y tit
luego tienes que pagar la fianza para sacar tu novio del calabozo, no obs-
tante el primero de mes s acerca répidamente. Lo que establece nuestra
horrible posicién en la sociedad nunca borrard esta posicién. Y nosotrxs
queremos salir. No queremos mis ser victimas, sin embargo sabemos
que no podemos contar con el hecho que el Estado, los hombres, la gen-
te blanca, Ixs héteros, los maderos, lo hagan por nosotrxs.

Irénicamente, no obstante nuestras criticas -y a veces nuestro odio-
para las identidades politicas, nos encontramos juntxs alrededor de
la identidad: somos personas que no queremos ser mis victimas de la
tirania de género y de la misoginia. A través de este agrupamiento espe-
ramos evitar, hasta cierto punto, nuestro género y lo que significa para
nosotrxs que vivimos nuestras vidas en un mundo de hombres, para
hacernos una idea de que significa no tener dindmicas de género que in-
fluencian cada interaccién. Estamos juntxs para luchar por una realidad
donde las identidades como «hombres, «mujer», «trans», son imposibili-
dades Igicas. Sabemos que juntxs podemos evitar el temor de que estos
deseos son irracionales y ir al grano.

De hecho, no rechazaremos nuestras identidades politicas todas
juntas. No sélo porque rechazamos dejar que los liberales y las ONGs se.
apropien de nuestras politicas radicales. También porque hemos encon-
trado util identificar y analizar nuestras condiciones miserables empe-
zando desde un punto de partida para saber lo que no queremos ser.

No queremos un feminismo que se parezca a una trabajadora social
con cara seria detrés de un escritorio. Queremos un feminismo que se
quede hasta tarde en la mesa de la cocina convenciéndonos de que me-
recemos més. No queremos un feminismo que nos sitiie en un refugio
estatal decadente por un periodo de tiempo corto hasta que estemos otra
vez “de pic”. Queremos un feminismo que entre en la casa de la que aca-
ban de echarnos y que diga al dueito del hogar que un grupo de perras
cabreadas se vengard si intenta otro desalojo.

Y cuando unx de nosotrxs es matadx o violadx, a causa de nuestro
género, definitivamente no queremos més llamadas vacias a la “justicia”
y tranquilos desfiles de velas. Queremos un feminismo que actdie des-
de una gama més amplia de emociones y expectativas. Queremos una
expresion visible de exasperacion, rabia y frustracién que deje claro que
hemos acabado con estas costumbres: la costumbre de la violencia con-
tra las mujeres y Ixs queer, la costumbre de la tranquila resignacién de-
lante de estas tragedias, la costumbre de pedir un cambio. Queremos un
feminismo que no se asuste en probar cosas nuevas, que sea lo bastante
dindmico para saber que a veces la curacion viene en forma de venganza
y el cambio viene en forma de destruccién de lo que te destruye.

Este Primero de Mayo el anarco-feminismo deberia aparecer como
una fiesta de disturbios en la calle, con un contingente que es sin duda
sorprendente, pero ese ruido que oyes es lo que se encuentra justo
debajo de la superficie. Grandes rupturas y nuevos mundos estn to-
davia almacenados, sin embargo no podemos ser espectadorxs pasivxs
en la creacién de nuestro nuevo yo. Mata al liberal de tu cabeza. Ahora
no hay excusas para no intercambiar nimeros, saludarse en la calle
construir relaciones donde queremos, esquemas, y empujarnos elx unx a
Ix otrx fuera del victimismo, siendo compafierxs y lo mds durxs posible
en nuestras luchas comunes y, quizds mis importante adn, en nuestra
luchas no comunes.

Estamos en esto juntxs

let's get
decadent!
La seguri-
dad es una
ilusién
reflexio-
nes sobre

la respon-
sabiliza-
cién

Una amiga muy querida me pidi6 que escribiera
esta pieza sobre la responsabilizacién de Ixs agresorxs
en comunidades radicales- ofrecer alguna reflexion
alrededor de los conocimientos que hemos adqui-
rido estos aios en los que hemos estado luchando
contra la cultura de la violacién. A pesar que ya no
creo en la responsabilizacion de Ixs agresorxs. Habria
que puntualizar que mi cabreo y falta e confianza

en el modelo actual es proporcional a cuanto me he
involucrado en el pasado. La responsabilizacién de
Lxs agresorxs la siento como unx ex amante amargx

¥ 10 tengo ninginxs de esxs...en los Gltimos 10 aos
realmente he intentado que la relacién funcione, pero
ssabes quét

No existe nada como la responsabilidad de Ixs
agresorxs en las comunidades radicales porque no
existen estas comunidades - no cuando se trata de
asalto sexual y abuso. Si algin dia hacen una en-
cuesta honesta verén que no estamos de acuerdo. No
hay consenso. La comunidad en este contexto es un
término mitico frecuentemente utilizado y a menudo
incorrectamente. No quiero involucrarme mds en
esto.

Creo que es hora de que abandonemos estos falsos
juegos lingiiisticos que usamos y que volvamos al
modelo antiguo. Extraiio los dias en que se considera-
ba razonable simplemente darle una paliza a alguien
¥ ponerlx en el siguiente tren que salia de la ciudad

~ al menos este intercambio era claro y honesto. He
pasado demasiado tiempo con ambxs supervivientes
¥ perpetradorxs ahogindonos en un delirio de pala-
bras que no llevaban a la curacién y ni siquiera a la
maldita catarsis,

Estoy cansadx de que se use el lenguaje de la
responsabilidad para crear categorias mutuamente
excluyentes de “jodidx” y “daiiadx”. Encuentro que el lenguaje de “su-
perviviente” y “perpetuadorx” es ofensivo porque no muestra todas las,
maneras en las que el abuso es una dindmica entre partes. (Atn asi voy a
usar estos términos porqué son el marco comiin que tenemos).

Lxs anarquistas no son inmunes a las dindmicas de abuso hasta ahi
todxs podemos estar de acuerdo — pero he llegado a darme cuenta cada
vez mis de que no podemos mantenernos a salvo Lxs unx a lxs otrxs.
Ensefiando modelos de consentimiento mutuo funcionales es un buen
principio, pero nunca serd suficiente: la socializacion del género, la mo-
nogamia - las mentiras de exclusividad y el atractivo del “amor” como
propiedad son demasiado fuertes. La gente busca estos niveles de inten-
sidad cuando el rollo es nuevo, cuando esta intimidad obsesiva sienta
bien y luego no sabe como gestionar un carifio mis desgastado.

Este es el tema del patriarcados: es jodidamente omnipresente; y este
es el tema de ser anarquista o de intentar vivir libre, feroz, y sin discul-
parse: nada de esto te salva de la violencia. No hay ningiin espacio que
podamos crear en un mundo tan daftado como este en el que vivimos
que sea libre de violencia. Que podamos llegar a pensar que es posible
nos dice mucho mis sobre nuestro privilegio que de otra cosa. Nuestra
Ginica autonomia reside en c6mo nosotrxs mismxs negociamos y usamos
el poder y la violencia.

De verdad quiero enfatizar algo: no existen los espacios seguros bajo
el patriarcado o ¢l capitalismo a la luz de toda la dominacién sexista
heteronormativa, racista, clasista, etc. bajo la cual vivimos. Cuanto mas
intentemos y pretendamos que la seguridad pueda existir a nivel comu-
nitario, mis decepcionadxs y traicionadxs se sentirdn nuestrxs amigxs
y amantxs cuando experimenten violencia y no reciban apoyo. Hasta
ahora hemos estado hablando sobre muy buenas estrategias de juego,
pero esto no se estd traduciendo en resultados.

Hay muchos problemas en ¢l modelo actual: las muy distintas expe-
riencias de asalto sexual y relacién abusiva se ponen en el mismo saco.
Los procesos de responsabilizacién apoyan la triangulacion’ en lugar de

T tiangalacon e ol proceso a través del cusldos personss invelucradas en un conflcto no hablan dic
amente,sino través de un o mis mediadorss.
la comunicacién directa, y porque no se provoque el conflicto, la comu-
nicacién més honesta es evitada. iLa confrontacién directa s buena!
Evitarla no permite nuevos entendimientos, liberar la catarsis, o la even-
tualidad del perdén que el intercambio de cara a cara puede producir.

Hemos creado un modelo donde todas las partes estén simplemen-
te llevadas a negociar cmo evitar verse o como compartir espacios.
Algunas demandas/promesas imposibles vienen impuestas y en nombre
de la confidencialidad, vienen dibujadas en la arena las lincas en base a
generalidades. Tienes que cargar con tu mierda, pero no puedes hablar
en detalle sobre lo que te pasé y no os podéis hablar elx unx alx otrx.

El modelo actual crea ms silencio: s6lo pocas personas especializadas
ofrecen informacién sobre lo que ha pasado, pero todo el mundo espera
emitir un juicio. Hay poca transparencia en este proceso.

En el intento comprensible de no desencadenar o causar ms dolor
hablamos entre nosotrxs en circulos siempre més abstractos donde un
momento o una dindmica entre dos personas se cristalizan sin poder
cambiar o progresar. Lxs “perpetradorxs” se vuelven en la suma total

de sus peores momentos. Lxs “supervivientes” elaboran una identidad
alrededor de la experiencia violenta que a menudo les tiene atascadxs en
este un momento emocional. La comunicacién cuidadosa y no-violenta
de la responsabilidad no deja curarse. He visto como este proceso ha
dividido a un montén de movimientos, pero nunca lo he visto ayudar a
las personas a sentirse suportadas, a retomar el poder o a sentirse nueva-
mente segurx.

La violacion te desgarra: la pérdida del control corporal, la manera en
que estos sentimientos de impotencia vuelven en ti,la manera en que te
privan de cualquier ilusién de seguridad o sanidad. Necesitamos mo-
delos que ayuden a las personas a tomar otra vez el poder y necesitamos
hacer una llamada a la venganza, al control y al destierro del modelo
actual por lo que es: venganza.

iLa venganza estd bien, pero no pretendamos que no sea contra el po-
der! Si la violencia vengativa y deshonrosa es o que tenemos que traba-

jar entonces vamos a ser honestxs. Escojamos las herramientas si quere-
mos decir honestamente qué es lo que queremos hacer. En el medio de
esta guerra necesitamos mejorar y entrar en conflicto.
Abuso y violacién son consecuencias inevitables de esta sociedad
enferma en que tenemos que vivir. Tenemos que destruirla, pero mien-
tras tanto, no podemos escondernos de ella o de la manera en la que
influencia nuestras relaciones més personales. Se que en mi vida un
proceso importante en mi lucha por la liberacién fue hacer las paces con
las peores consecuencias de mi asalto personal al

patriarcado. Encararme con una violacién ha sido una parte impor-
tante del entendimiento de que queria escoger para estar en guerra con
esta sociedad.

La violacién siempre ha sido utilizada como herramienta de control
- ofrecida como amenaza de lo que podria pasar si, en mi “queeritud” y
ambigiiedad de género, hubiera continuado viviendo, trabajando vistien-
do, viajando, amando o resistiendo en la forma que he escogido. Estos
avisos no sirven para mi; en mi corazén yo sabia que era solo cuestién
de tiempo -~ no importa qué tipo de vida haya escogido porque mi
‘género asignado socialmente, me pone en un constante riesgo de viola-
cién. Yo fui violada en el trabajo y he necesitado un tiempo para llamar
verdaderamente a este asalto con el nombre de violacién. Después de lo
que pasé, mucho de lo que he sentido - una vez que el dolor, la rabia y el
cabreo disminuyeron - fue alivio. Un alivio que esto hubiera pasado por
fin. Habia esperado toda mi vida que pasara, tuve alguna premonicién y.
finalmente supe que se siente y supe que lo habria superado.

Necesitaba esta mala racha. Necesitaba una razon concreta para esta
sensacién de cazadx que habia nacido de la violacién, los asesinatos y las
humillaciones de mis amigxs, hace unos afios. Necesitaba que alguien
me hiriera para realizar que tengo el desco de matar y la capacitad de
controlarme. Necesitaba buscar suporto y ser decepcionads. Porque es
esto lo que te jode: si se le pregunta a Lxs supervivientes sabrés que la
mayoria de la gente no sale de eso sintiéndose apoyada. Hemos criado
expectativas, pero la experiencia en la vida real es todavia una mierda.

Yo estaba viajando en el extranjero cuando pasé. La tinica persona
aquién se lo dije llamé a la policia contra mi voluntad. Ellos han in-
vestigado la escena del «crimen> sin mi consentimiento y han tomado
prucbas de ADN porque yo no las tenia. En un momento de vulnerabili-
dad me he dejado presionar en participar en un proceso policial, contra
mis ideales politicos, sabiendo que me hubiera sentado atin peor que la
violacién. Dejé a ciudad, asi me liberé de la presién de mis “amigxs” de
colaborar con la policia, algo que nunca hubiera hecho. La tnica sensa-
cién de casi equilibrio que tuve durante aquella época fue tomar en mis
manos la responsabilidad de la venganza contra mi violador.

Me di cuenta de que aiin podia utilizar las amenazas, la rabia y la
violencia como armas. Después de mi primera experiencia e “apoyo”
decidi hacerlo solx. No podia pensar en nadic que me diera ayuda, pero
estaba bien porque realicé que podia hacerlo solx. En muchos otros
lugares le habia podido pedir a mis amigxs que me ayudaran. La cultura
dela no-violencia no ha entrado en todas las comunidades en las que
he vivido. La falta de afinidad que experimenté, debida al hecho que me
ofrecieron mediacion en lugar de enfrentamiento, fue tnica.

En caso de violencia sexual, pienso que la violencia vengativa es
apropiada, y no creo que deberia haber ningin tipo de consenso. Pro-
mocionar modelos que prometen mediar en lugar de permitir el enfren-
tamiento, es aislante y alienante. Yo no queria la mediacion de canales
legales u otros. Yo queria venganza. Yo queria que é se sintiera fuera de
control, asustado, y vulnerable como me habia hecho sentir a mi. No
existe una verdadera seguridad después de una violencia sexual, pero si
puede haber consecuencias.

No podemos asegurar espacios seguros a lxs sobrevivientes: un espa-
cio seguro no existe generalmente fucra de espacios de amistades cerra-
das, algunos espacios familiares y ocasionalmente en entornos de afini-
dad. Nuestro modelo actual de responsabilidad sufre de una abundancia
de esperanza. A la mierda las falsas promesas de espacios seguros -nun-
ca podremos hacer que todo el mundo esté en el mismo punto con este
tema. Solo hay que pensar en cunto es dificil curar/cicatrizar y cudnto
es delirante cualquier expectativa de un cambio radical de comporta-
miento en caso de asalto. Necesitamos diferenciar entre acoso fisico y
abuso emocional: no ayuda de nada ponerlos debajo de la definicion de
violencia interpersonal.

Los patrones ciclicos de abuso no desaparecen simplemente. Esta
mierda es verdaderamente profunda; muchos abusadores fueron abusa-
dos y muchos abusados se volveran abusadores, en estos tltimos afios he
observado con horror c6mo el lenguaje de la responsabilidad se volvia
en un frente ficil para una nueva generacién de manipuladores emo-
cionales. Ha sido usado para perfeccionar un nuevo tipo de predadorxs
disidentes- Ixs educadxs en el lenguaje de la sensibilidad, utilizando la
ilusién de la responsabilidad como moneda social.

Entonces, ;de dénde salen verdaderamente los espacios seguros?
$Como podemos medirlos? La seguridad llega desde la confianza, y la
confianza es personal. No puede ser mediada o sellada a nivel comunita-
rio. Mi amante “segurx” podria ser tu abusadorx secretx y mi ex, depen-
diente y téxico, podria ser tu confidente mis sanx y experimentadx. La
cultura de la violacién no es simplemente desecha, sino es contextual.

Las personan crean intercambios sanos o insanos al relacionarse con
Ixs otrxs. No hay un absoluto “jodido’, “curado’” o “seguro” - esto cambia
con el tiempo con las circunstancias de la vida y con nuevas relaciones
amorosas. He visto con mucho malestar, transformar un caso raro de
abuso emocional en una razén comin para empezar un proceso de
responsabilidad.

Aqui estd el problema de utilizar este modelo por el abuso emocional:
es una dindmica insana entre dos personas. Entonces ;quién puede orga-
nizarlo?, ;quién ejerce este poder en la comunidad? (Y seamos honestxs,
se necesita poder para someter a alguien a un proceso de responsabiliza-
cién) la personas que se encuentran en relaciones insanas, necesitan sa-
lirse de estas sin ser involucrada en un juicio popular contra quién tuvo
la mala suerte e no reconocer una mala dindmica o llamarla abusiva
por primerx. Muchas veces estos procesos amargan de forma insana los
juegos de poder entre las partes heridas. Las personas vienen empujadas
atomar partido y ademis estos conflictos indirectos no llevan a ninguna
resolucién de estos asuntos.

Utilizar el modelo de responsabilizacién, desarrollado durante to-
dos estos aitos para enfrentarse a lxs violadorxs en entornos radicales,
no puede ayudar mucho a las personas que quieren liberarse de una
relacién de co-dependencia dadina. El abuso emocional es un término,
jodidamente borroso y dificil de definir. Puede significar cosas diferentes
por cada persona.
Si alguien te ha herido y se lo quieres devolver, entonces hazlo, pero
sin pretender que esto sea un proceso de curacién para Ixs dos. Hay que
llamar al cambio de poder con su nombre. Estd bien querer volver a
tomar el poder y esté bien tomarlo, pero nunca hagas nada a alguien que
no podrias digerir si alguien se lo hiciera a usted en caso que las cosas
cambiaran.

Esta inclinacién al uso de la brutalidad fisica para ganar poder, nece-
sita de ser pensada como una leccion en un lenguaje que ellxs entende-
rin: el lenguaje de la violencia fisica. Este atasco en las relaciones insanas
necesita de ayuda para analizar dindmicas mutuas y para salirse de estas,
no de una asignacion de culpa. Nadie puede decidir quién merece com-
pasion y quién no, si no la persona directamente involucrada.

No hay manera de destruir la cultura de la violacién a través de la
comunicacién no-violenta, porque no hay manera de destruir la cultura
de la violacién sin destruir a la sociedad. Mientras, tenemos que parar
de esperarnos lo mejor o lo peor de las personas.

Estoy hartx de la responsabilizacién y de la falta de transparencia.
Estoy hartx de la triangulacién.

Estoy hartx de la ocultacién de cambios de poder.

Estoy hartx de la esperanza

He sido violadx.

He sido unx manipuladorx de poder en algunas de mis relaciones
personales.

He tenido intercambios sexuales que han sido un aprendizaje para un
consenso mejor.

‘Tengo dentro de mi el potencial para ser tanto unx superviviente
como unx perpetradorx, abusadx o abusadors, como todo el mundo.

Las categorias esenciales ya no nos sirven. Las personas violan, muy
pocas personas son violadorxs en cada intercambio sexual. Las personas
abusan Ixs unxs de Ixs otraxs: este abuso es a menudo mutuo y ciclico; los
ciclos son dificiles de rectificar, pero no es imposible. Estos comporta-

mientos cambian con el contexto. Y ademds no existen espacios seguros.
Quiero que seamaos honestos en reconocer que estamos en guerra -
con nosotrxs misms, con nuestrxs amantes, con nuestras comunidades
radicales - porque estamos en guerra con el mundo y estos lazos de do-
minacién existen dentro de nosotrxs, y afectan mucho a lo que tocamos,
aquien amamos y a quien herimos.

Sin embargo no sélo somos el dolor que causamos a Ixs demds o la
violencia que nos hacen.

Necesitamos mds comunicacién directa y cuando esta no funcione
necesitamos compromiso con toda esta horrible gloria confundida.
Hasta que nos hagamos vulnerables ante lxs demés nunca estaremos ver-
daderamente a salvo,.

S6lo hay afinidad y toma de confianza.
S6lo hay confianza rota y enfrentamiento.
La guerra no se acabard pronto.

Mejor estar listxs para el conflicto.

Notas
sobre la

autonomia
de 1xs

sobrevi-

vientes y
la

violencia

Unas cuantas notas sobre el lenguaje: muchos de
los términos utilizados son imprecisos, 0 ambiguos.
Para ser clarxs, cuando hablo de «proceso de respon-
sabilizacién», estoy haciendo una referencia especifica
a procesos de responsabilizacion relacionados con

las violencias sexuales, diferentemente de cualquier
proceso como este, cuyo modelo bisico podia ser
aplicado a otros asuntos y situaciones. Hablando de
“anarquistas” u “hombres anarquistas’ a menudo es-
toy definiendo de forma imprecisa a los sujetos como
‘miembros de un entorno anarquista, o de una estruc-
tura social bajo la cual se identifican de forma similar
muchos anarquistas - esto no sugiere para nada que el
anarquismo sea en si mismo algo de dominio exclusi-
o de dichos entornos, sélo usar a la auto-identifica-
cién como punto de referencia.

Adems, las menciones de género son problems-
ticas. Cuando se habla de “hombres” que asaltan o
violan a “mujeres’, el intento no es de simplificar ¢l
tema de las construcciones de género, sin embargo a
‘menudo es una manera répida para referirse a perso-
nas socializadas en masculino, por un lado, y a perso-
nas socializadas en femenino, por el otro, Obviamen-
te, no obstante Ixs perpetradorxs de ataques sexuales
10 son siempre hombres (aunque por desgracias
muchos lo son) y al revés, Lxs afectadxs a veces son
hombres. Estas dindmicas no son limitadas para nada
del todo a las relaciones masculino-femenino, 0 a las
relaciones género-normativas. Sin embargo, el acto
de la violencia sexual perpetrada por hombres contra
‘mujeres ocupa, en muchas formas, su contexto social
¥ histérico determinado. Esto constituye la circuns-
tancia fundamental del patriarcado. En esto, algunos
pasajes en este texto se refieren mis generalmente a
nuestras actitudes hacia los perpetradores de violen-
cias sexuales, y algunos se refieren directamente a este
fenémeno especifico. La conducta del patriarcado fuera de la normativi-
dad de género, como relacién social bisica de dominacion, es un asunto
altamente inexplorado aqui. Es decir, un anlisis de la violencia sexual
y de la opresion capitalista de género es relevante para todo el mundo

en estas comunidades, todo el mundo ha tenido que enfrentarse a estas
situaciones.

Asi, espero que Ix lectorx perdone el uso de un vocabulario reductor
¢ problemitico,

Hay un tipo de discurso peculiar que envuelve a los asuntos de res-
ponsabilizacién en espacios anarquistas o “radicales” - unx toma por
cierto que un hombre anarquista deberia recibir un trato diferente de
cualquier otro hombre. Cuando, en entornos anarquistas, un hombre
ataca sexualmente a una mujer, la comunidad ofrecers compromiso en
el proceso designado para llevar al hombre a responsabilizarse por sus
acciones; en nombre de la “justicia regeneradora” o de una comunidad
més “segura’, con el propésito de evitar que el individuo vuelva a hacerlo
otra vez.

Mi desprecio no estd dirigido a estos fines, sino a la idea que los
acompaita con regularidad, o sea que - a diferencia de un hombre no
anarquista- el hombre anarquista que ejerce una violencia sexual deberia
ser tratado desde el punto de vista de la restauracién de la comunidad.
Mientras con otros hombres, la reaccién de muchas mujeres de cortarles
las piernas a estas ofensas, podria
acabar con la hospitalizacion del
Jhombre, los anarquistas en alguna
fmanera le brindan la posibilidad
lde Ia duda y la oportunidad de
Ftrabajar sobre sus problemas” Es
VT Qi después de que se produce
Juna violencia (quijotescamente y de
LN LT H Q. ofensa como ésta, parece que
el sujeto sea raramente abordado
ldirectamente y su importancia rara-
‘mente enfatizada).

‘También hay algo mis que resulta paradéjico - ;los hombres en estas
comunidades no deberian en todo caso tener un esténdar mds elevado,
dada su implicita lealtad a ciertos ideales, y a su supuesto entendimiento
y critica del patriarcado capitalista y de sus funciones? ;los hombres de
estas comunidades no deberian ser atin mds odiados por su falsa demos-
tracién de compafierismo por Ixs damnificadxs de sus acciones?

Si las respuestas a estas preguntas son si y si ;porque a menudo se les
enfrenta ms tedrica y verbalmente? A menudo la respuesta mis simple
y legitima es que esta reaccién corresponde a los descos de la mujer abu-
sada. Sin embargo, esto tiene sus problemas. ;Por qué deberias dejarle
los dientes intactos cuando a cualquier otro le habrias roto la cara? ;qué
es 1o que nos convence a escoger la opci6n menos violenta?

Es decir: ;Qué le debemos a alguien cuyo retorcido ideal de anarquis-
mo (u otro ideal politico radical) justifica la violencia sexual? ;Porque
deberiamos darle ¢l bono del ideal?

Y si no creemos que los hombres anarquistas tengan un entendi-
miento de las opresiones de género ms desarrollado de otros hombres,
aunque deberfan, ;porqué mierda los aguantamos en nuestras comuni-
dades? Para ponerlo sencillamente, alguien tiene que dar. Nuestra con-
tinuada insistencia sobre la responsabilizacion deniega que una politica
compartida deberfa funcionar como una portadora de esta informacién,
¥ como consecuencia evitar que se produzea la violencia - y a partir de
esto el segundo paso deberia ser que el perpetrador de una violencia
sexual, se encare a las mismas desagradables consecuencias.

Las muchas conversaciones sobre la naturaleza y las caracteristi-
cas del proceso de responsabilizacién, o también de su efectividad, no
considera casi nunca la posibilidad de que su prictica real a menudo sea
casi un compromiso. Prescribir directamente una respuesta emocional
1o es aceptable y no es la intencion aqui, sino que el punto sigue siendo
la rutina cultural en la que se constituye el paso dos, se perpettia a si
misma de manera que refuerza su propio aislamiento garantizando ven-
tajas judiciales a todxs aquellxs que ya han despreciado a unxs mientras
dejaban a otrxs, quienes pueden entender ain menos cudnto son jodidas
sus acciones, en la sala de urgencias a la que aparentemente pertenecen.

La advertencia necesaria que cabe hacer aqui es que la mayoria de los
procesos de responsabilizacion anarquistas no son del todo delicados

o diplomiticos, y la intencién no presupone para nada que el uso de
estas ticticas implica ser “sofi” acerca de la violencia sexual, o que estos
puntos hagan que la prictica en si sea ilegitima. Las mujeres que conoz-
co que trabajan en estos procesos tienen mis cardcter que muchas otras
personas, y no tienen ninguna piedad de los perpetradores con los que
trabajan. Y sin duda hay muchas situaciones en las que un proceso de
responsabilizacién tiene sentido prictico en términos de nivel de severi-
dad. Lo que me preocupa es lo que significa tender de forma automitica
hacia una reaccién en vez de la otra. Lo que me preocupa es la posibi-
lidad de cultivar la idea de que a estos hombres anarquistas, cuya pre-
sencia en una comunidad deberta ser una garantia de su capacidad de
1o violar a una mujer que dicen respetar, se le deberia dar una segunda
oportunidad por su sola participacién en la comunidad misma.

Podemos estar segurxs del hecho de que todxs somos culpables de la
perpetuacién directalindirecta del sistema de opresion a través de actitu-
des sociales sutiles, y por eso, quizis se justifican respuestas diferentes.
Quizis sea esta la diferencia entre asuntos de lenguaje o actitudes socia-
les y asuntos de ataque fisico directo. Quizs es esta la diferencia entre
un malentendido inocente y un *me importa una mierda” Sin embargo
un acto explicito de violencia fisica no merece ninguna comprension.
Un descuido intencional o hasta malicioso el consenso no merece una
conversacién.

Como ejemplo crudo, reductor y que posiblemente pueda ayudar: las
personas blancas culpables de transgresiones racistas (verbales o fisicas,
insultos o ataques), raramente son llamadas a “responsabilizarse” (como
cjemplo de un diferente sistema de opresién y relacién, obviamente, no
es ni simple ni idéntico). A ellxs no se le da la facilidad de un proce-

so finalizado a la rehabilitacién de sus modales racistas, organizado a
menudo por las personas a las que han dirigido su violencia. Nadie hace
lo imposible para garantizarle una oportunidad de arrepentimiento.
Porque el racismo es una mierda y punto.

Los ataques sexuales y la violacién no son cosas que simplemente
pasan. No son simples transgresiones individuales. Estos actos son po-
liticos - perpetuaciones intencionales de un sistema de dominacién; un
sistema que subordina a las mujeres en muchos niveles; un sistema que
siempre es violento, hostil, y manipulador; un sistema que no puede pro-
ponerse “arreglar” a los perpetradores a un nivel filosofico y luego volver
aacogerlos en los brazos de la comunidad que han atacado. Y nunca fue
un simple ataque, sino un refuerzo deliberado de la opresion patriarcal.
Estos sistemas requieren a una autodefensa tan material como los actos
al que se enfrenta.

Una violencia sexual no es algo que simplemente pasa sin implica-
ciones, el patriarcado capitalista no es algo que simplemente existe sin
origen. Histéricamente, como fue parte integral del desarrollo del capi-
talismo, la labor de la mujer - la reproduccién fisica - s distintivamente
corporal. Este proceso ocurre sélo fisicamente, dentro de un cuerpo.

“El trabajo del hombre’, o labor manual, es fisico en su operacion, sin
embargo una operacién manual deliberada, necesita de integrar nece-
sariamente también a la mente - estos actos no son representados de
manera innata y natural; son pasos que piden alguna evaluacién intelec-
tual. En acuerdo con esto, podemos observar un énfasis sobre ¢l cuerpo
femenino mayor que sobre el masculino. En acuerdo con el hecho que ¢l
intelecto de la mujer es inferior al del hombre.

La violacién violenta cosifica esta corporalidad como una experien-
cia femenina. Las mujeres, aqui, para empezar, no s6lo son organismos,
sino ademis estin forzadas y confinadas dentro de estos cuerpos. Los
procesos de responsabilizacion como esfuerzos mentales, emocionales o
intelectuales, se puede decir que perpetiian esta division - la experiencia
de la mujer es una lucha con lo fisico, y el hombre se queda psicoldgico y
verbal. Detrés de cada dindmica que ha llevado al desarrollo de los roles
sociales capitalistas, entonces, parecen que estdn resistiendo en nuestros
mismos entendimientos de la justicia.

3Qué decir de la venganza? Una critica humanista postula que esta
motivacién es insana o hasta ilegitima, y los conceptos de la justicia
regeneradora siguen esta idea. Sin embargo la venganza es incluso lo
contrario de la responsabilizacion. Pero cuando rompemos los crista-
les, o defendemos una huelga general/humana, ;estamos pidiendo una
responsabilidad del capital, o actuando una venganza en su contra? En
reaccién a los ataques constantes e la dominacion capitalista, ;todas las
acciones no son idealmente vengativas?

Se ha dicho que, respecto a las circunstancias, simplemente la violen-
cia no es la manera de solucionar los conflictos “dentro de la comuni-
dad” Dejando a un lado por un momento la terrible naturaleza de una
comunidad que se apega a la representacion de cohesién por el bien
de la seguridad del violador, tenemos que llegar a analizar el rol de la
honestidad en nuestras respuestas a estas situaciones. ;Es mds honesto,
mis directo, actuar con una respuesta fisica - incluso la venganza - o
engancharse en un proceso verbal pseudo-judicial? En algunos casos la
solucién podia ser la iltima, sin embargo es la posibilidad de la primera
como necesidad genuina a tener que ser considerada en todos los casos,
especialmente por Ix superviviente, cuyas acciones pueden no ser dicta-
das por la expectativa o por el albedrio. La honestidad s una dinimica
crucial dentro de cada comunidad digna de este nombre, y asi como ¢l
uso de una violencia sin mediacién en contra de Lxs perpetradorxs s el
resultado de una comunidad honesta, es igualmente importante que una
comunidad honesta sea en si misma el resultado de acciones como ésta.

Una critica comin a los procesos de responsabilizacién es su tenden-
cia a reflejar alguna parte del sistema judicial - una mediacién estruc-
turada hacia la rehabilitacién o el castigo de una forma u otra. Mientras
que un resultado determinado por elx sobrevivientx no es afin con el
del estado, el proceso se queda en una mediacién. Al revés, para alejarse
de lo judiciario hay que rechazar la mediacién, el residuo de la idea que
nuestras interacciones tengan que ser de alguna manera guiadas por
terceras partes, aunque sea una tercera parte que hemos escogido noso-
trxs. A tal fin hace falta un ataque al violador directo y sin mediaciones,
precisamente lo que prohibe cada sistema judicial; de esta forma la linea
entre deseo y accién vendré borrada

Muchos procesos de responsabilizacién obligan al perpetrador a
“trabajar” sobre su existencia como macho, y sobre su representacién
de la masculinidad. Su objetivo es convencerle a modificar su rol como
hombre. Sin embargo el patriarcado puede existir solo mientras venga
representado - o sea, mientras sobreviva el rol del hombre. Lo que que-
remos, simplemente - asi como por cada rol determinado impuesto por
yaservicio del capital - s destruirlo.

Post-Scriptum tardio a Notas sobre la Autonomia delx Sobrevivien-
tey la Violencia

Casi inmediatamente después de la publicacién me hicieron notar
que el segundo pérrafo de este texto, que intenta encarar a los problemas
que se presentan al hablar de género, es, sin intencién, demasiado des-
defioso con las experiencias trans cuando hablo de «socializacién» sin
referirme claramente a la auto-identificacién como a un factor a parte.
Esto fue seriamente inadvertido, y me disculpo sinceramente. Si sirve de
algo - no como justificacién - la experiencia trans siempre me ha pare-
cido incluida como un aspecto singular y crucial de cada consideracién
de violencia de género, o cada presuncién simplista/estereotipada acerca
de este tema. La mayoria de los perpetradores de violencias sexuales son
IDENTIFICADOS-HOMBRES, individuos socializados-hombres, este
Gltimo término definitivamente no es sinénimo del primero (el término
cisgénero podria también ser aplicado en esta situacion), y esto deberia
estar claro, como circunstancia tnica que acompana la violencia sexual
contra personas trans. Pese a todo espero que los argumentos bsicos
sobre la responsabilizacion y la respuesta de la comunidad sean perti-
nentes.
Disforia
significa
destruc-

cién
total

En las iltimas tres semana, cada desconocidx con
que me he cruzado se han equivocado con mi género,
i voy feminizadx o no. En las puertas a espejo del as-
censor mi cara luce cansada, angular en tos los malos
sentidos. Con algo de tristeza, reconozco a mi padre
en mi reflejo. Tanto mi “spiro” como mis pildoras de
estrégenos se acaban hoy y yo me estoy enloquecien-
do. Probablemente iban a llegar el lunes, pero quizds
se han perdido en correos y ;qué mierda voy a ha-
cer si tengo que pasar otro Benjamin' y esperar tres
semanas més? Quiero gritar. Estoy a punto de estallar.
Estoy controlando el desco de abofetarme, asi empic-
20 sueiios a ojos abierto en mi cubiculo gris. Veo un
avién de linea secuestrado girar y puntar directamen-
te ami escritorio. Lo miro despectivamente, haciendo
ridiculos gestos con los brazos, llaméndolo como lo
haria algin tipo de piloto kamikaze. Hay un flash
cegador, yo desaparezco, y todo quema.

Siendo de tan calidad, la disforia es dificil de des-
cribir de forma exacta. Una definicién decente serfa
«ntenso malestar relacionado con el género de unx»,
donde el género esti considerado como inclusivo de
a totalidad del sexo, género y anatomia (ya que nada
existe fuera de los discursos dentro de los que estd
producido y que estin todos intimamente conecta-
dos). Hay una tension, tipicamente formulada como
contradiccion entre sexo y género o entre lo que unx
es, 1o que desea, y lo que no es. Asi, un alejamiento
del pensamiento positivista podria ayudar a dar un
paso hacia un lenguaje implicitamente esencialista
desde donde quizis abrir algunas nuevas lineas de
pensamiento.

cién y la falta de esperanza marcan

transesual parsinlur s tratamientos d ressignscion e eso e seguros
médicos etc
la calidad de la disforia, quemando las fronteras entre el mundo y la im-
posible profundidad que llevo adentro, haciendo de esta omnipresencia
insoportablemente algo visible. Muchos otros tipos de desesperaciones
llevan consigo las semillas de la esperanza de que algo posible (aunque
dificil) pueda arreglar la situacién que te hace desesperar: quizis el
céncer se ird, esta horrible rotura podria siempre acabar y volverse en
un amor profundo y duradero, podria ganar Ia loteria y asi acabar con
mis deudas, Obama podria dar sentido a mi vida. La disforia no lleva
consigo estas cosas. Mientras que existan desesperaciones que no llevan
esta esperanza, la intensidad, la duracién y la amplitud de la disforia de
‘género sugiere que sea algo que merece la pena analizar.

Este conflicto entre lo actual y lo imposible no existe en un vacio,
sino existe precisamente a causa del nombrar-construir-crear que es

este mundo. El mundo crea su propias imposibilidades a través de una
incesante categorizacion productiva, asi que nada se adapta a su misma
definicién. Todo es continuamente rascado contra el muro, ciegamente
y sin ningéin fin. La intolerabilidad que rodea cualquier cosa es tam-
bién una granularidad en todo. Las fronteras se revelan a si mismas no
como una sino como dos, un par de sombras superpuestas. Lo imposible
existente y el anhelado no-existente se mezclan. Mientras que la granu-
laridad exista en todas partes, la disforia marca donde esta granularidad
se pone en conflicto con el género, y como consecuencia, con ¢l mundo
¥ con nuestra constitucién como sujetos. Mis alli de no encajar con

las categorias que nos han asignado (yo 1o soy esto), se trata de nues-

tro ser-en-absencia (yo soy no-esto). Ahi es donde falla la retérica del
trans-feminismo liberal. Yo no naci de esta forma, y tampoco lo seré.

El "no-esto” podria implicar que la disforia tenga similaridades con la
desesperacién, compartiendo lo comiin de algo mas de lo que se podria
esperar. El “no-esto” al mismo tiempo suple y excluye esta esperanza.

Es importante entender que aqui no estoy hablando de individuos,
creencias, decisiones, o acciones, sino de un conflicto que se desarrolla
entre la granularidad y el mundo dentro de género y ¢l manifestarse a
si mismx a través del género. Aqui no hay ninguna identidad revolucio-
naria, sélo un conflicto inconciliable contra y a través de la identidad.
Esta desesperacién y este odio son el resultado. De consecuencia, los

ataques de identidad basados sobre ¢l género no serén capaces de co-
lapsar al género. Mi tomar hormonas o hacerme cirugfas o lo que sea,

es simplemente mi performatividad del conflicto a través de las lineas
de poder que se ejecutan a través de mi. Esto no supone que estas cosas
constituyan un ataque al género en si, ademis podria estimularlo para
que se evolucione para continuar existiendo. A través y en contra se
distinguen el por dénde (y por lo tanto c6mo) el conflicto se lleva a
cabo. Este circulo superpuesto - el imposible existente y el no-existente
- producen el uno al otro infinidad, componen la topografia del mundo.
He examinado porque lo existente es imposible, sin embargo el estado
de no-existencia podria ser menos obvio. El no-existente no es algo que
puede ser conseguido, sino que existe como sombras y huecos produci-
dos por la estructuracién del mundo. No es una salida. Sin embargo, en
la fundacién de este mundo radica su debilidad, por el hecho mismo de
su propia creacion. El no-esto, el no-aquello: la negacion en su corazén.
La nada, lo mismo de la granularidad que despierta el conflicto. La nada
porque faltan categorias, porque e el vacio que desborda cada nom-
bre que se intenta darle. No se le puede poner a trabajar, porque acaba
siempre fracasando. No puede quedar tranquilo, porque explotard en
revuelta. El existe en el espacio entre las cosas, y en el corazon de cada
cosa. No puede ser contenido. Esta Nada intenta destruirlo todo lo que
encuentra en su camino.

Mirando las diferentes repuestas que presenta la disforia, yo pienso a
un curso de acciones contra el género. Donde la disforia nos lleva hacia
la destruccién y lejos del interaccionar con el género en sus mismos tér-
minos, vemos algo (o a menudo, la Nada) que disuelve, ataca y destruye.
Esto podria aparecer a menudo como una destruccién del yo o dirigida
contra el yo como un suicidio, el abuso de drogas, las autolesiones, sin
embargo puede también parecer como cualquier otra acci6n hacia el
exterior donde yo, inestable y miserable, descifro cada cosa a mi alrede-
dor. Todo esto es fundamentalmente una ruina, una accién que amenaza
la existencia de la estructura. La equivocacién de género es una instancia
que esta estructura se impone a si misma, impulsando este conflicto atin
con mayor violencia dentro de mi. La violencia visitada en cuerpos trans
también es una ruina del conflicto, aunque funciona como un intento de
acabar con esta Nada. Cada accion que podriamos emprender que inte-
racciona directamente con el género a lo mejor ser iniitil, cada esfuerzo
de imponer el género s6lo aumentaré la resistencia, y todo lo que queda
resultard destruido. $élo la Nada puede destruir al género.

Para elaborar y aclarar: este mundo est caracterizado por la ape-
racién del poder productivo, que crea dos sombras superpuestas. De
primera hay lo existente, como producto de la creacion del poder. Como
corolario simulténeo, ¢l no-existente aparece como productor de huecos,
sombras, una proyeccién de lo que podria crear una contradiccién a si
mismo. Tanto lo existente como l no-existente son imposibles, vacios.
Su existencia estd permitida y extendida como una plaga por una
granularidad que no puede ser contenida por nada de esto, pero cuya
producci6n es necesaria. El género existe como un aspecto del poder
que crea ¢l mundo, y aunque el género pueda ser separado de otros as-
pectos del poder, sus raices residen en l poder mismo.

La disforia se sitia en el espacio donde el existente y el no-existente
coinciden - esto es, en el mundo - y se caracteriza por el antagonismo

¥ por la negacién fundamental. Por un lado, esta es una negacién de lo
existente (el no-esto) y el deseo de de lo no existente (no-aquello), en la
forma en la que es posible. Cuando la disforia puede ser ablandada in-
teraccionando con el género y intentando tracr a lo existente mis cerca
de lo no-existente, esto no afectar al poder de reproduccién del mundo.
Donde la disforia se vuelve salvaje y deseosa de destruccion, se vuelve
en la solucion para que este mundo no exista mds. Para acabar con el
‘género, tenemos que acabar con el mundo en el que este existe. En fin, si
igualmente no hay esperanza...;porqué no?

Una
practica
insurrec-
cionalista
en contra
del

género:
conside-
raciones
sobre la
resonan-
cia,
la memoria
y el
ataque.

Me gustaria poder decir que me he vuelto invul-
nerable al dolor después de todos estos afos, pero la
noticia de un nuevo asesinato de una mujer trans me,
remueve las entraiias cada vez. Al descubrir los deta-
1les sobre el asesinato de Deoni Jones, me ha faltado
el aire para expresar en palabras o en acciones mi
odio total para la sociedad que produce los ritmos
de la violencia para salvaguardar al género y el duelo
se ha vuelto en la caracteristica del ritmo que escu-
chamos Ixs que buscamos un camino fuera de esta
horrible cancién que s el género mismo. Hay algo
dentro de mi que a veces desea volverse sordo a este
ritmo, pero yo se que no seria bastante como para
calmar los ecos del género en mi cuerpo y en mi vida
diaria, que he intentado silenciar incesantemente a
través de hormonas, alcohol, drogas, y escribiendo
ensayos idiotas. Tengo miedo que este ensayo sea
otro de estos estipidos intentos. Muchxs de nosostr-
xs han intentado de esta y mis manera de gestionar
el dolor del género en aislamiento, sin embargo no
hay nada que podemos hacer solxs o en colectivo
para interrumpir este ritmo y acabar con el género
en su totalidad, lo que haria ms ligeros a nuestros
corazones pesados. Es con estos presupuestos que
elaboraré una propuesta para este cansancio de la
violencia y muerte de género y para crear un nuevo
ritmo de venganza contra del orden de género.

Hay algunas pricticas que existen gracias al
hecho de que algunas personas que se proclaman a
si mismxs “trans radicales” o “anarca-feministas” y
que forman parte de algunas subculturas activista,
han puesto en acci6n como respuesta a la cuestion
de género. Entre estas hay talleres sobre el consenso,
fanzines sobre el consenso, llamadas para “joder” a
algunas actitudes dentro de su misma subeultura,
ademis de fiestas y orgias. No hay nada de claramen-
te “equivocado” en ninguna de estas cosas, sin embargo si tomamos en
serio el hecho que tenemos que destruir el género y todas las relacio-
nes sociales de esta sociedad, estd claro que algo falta en una prictica
que sélo desafia al género a nivel de su uso lingistico y de dindmicas
sub-culturales. Si abandonamos al modelo de activismo de izquierda y
aceptamos el hecho que “los movimientos revolucionarios no se difun-
den a través de la contaminacién, sino de la resonancia” y escribiendo
que tiene mds elaboracion esta tesis de una misica insurreccionalista,
llegaremos a pensar que estas metodologfas aisladas puedan construir
solas una fuerza de destruccion del género. Estas précticas se quedan
cortas tanto en ¢l enfrentamiento a las manifestaciones materiales de
violencia de género, como en la creacion de pricticas que resonarén con
el impensable dolor que llevamos en profundidad dentro de nuestros
cuerpos. Tenemos que construir un ritmo de lucha que resuene en nues-
tros cuerpos y que construya las conexiones entre el ataque, la memoria,
y el terror de género que experimentamos en nuestra vida diaria.

Esto es lo bastante simple para empezar una discusién sobre estrate-
gias insurreccionalistas con la nocién de ataque. Sin embargo muchxs
confunden este proceso con el simple destrozo de un cualquier banco

o la escritura de un comunicado que le diga a los maderos de irse a la
mierda. Obviamente, yo no estoy interesadx a condenar estas prcticas,
simplemente estoy mds interesadx en examinar las formas en las que
diferentes nociones y metodologias de ataque estén posicionadas en
relacién a nuestra memoria y a todas nuestras emociones que se han
desarrollado como consecuencia de la violencia de género que hemos
vivido. Aunque sea bastante simple burlarse de un paseo con velas o del
Dia de la Memoria Trans, estos momentos funcionan para crear conti-
nuidad y ritmos de memoria en relacién a la violencia contra las perso-
nas trans que muchas acciones radicales no consiguen obtener. Cuando
escuchamos el nombre de Deoni Jones y vemos imégenes de grupos de
personas acorrucadas sobre unas velas, no podemos evitar de pensar
en Dee Dee Pearson, Shelley Hilliard, Lashai Mclean, Sandy Woulard,
Chanel Larking, Duanna Johnson, Gwen Araujo y Marsha P. Johnson.
1o podemos evitar de tener nuestras mentes llenas de las historias de
estos asesinatos por manos de una sociedad que tiene que mantener el
orden de género como sea. Es tan facil perderse en l dolor que viene
con estos pensamientos, de mirarte a las espaldas cada vez que vuelves a
casa por la noche esperando que el ruido que acabas de escuchar no sea
el dela persona que quiere matarte. Puedes olvidarlo pronto, hasta que
el préximo mes le pase lo mismo a otra mujer trans en otra ciudad, o
quizés en la tuya,

Este es el ritmo de nuestra memoria y de la miseria y el miedo de
nuestro colectivo, que se repite a cada asesinato, concentracion, y Dia

de la Memoria Trans. Una prctica insurreccionalista que ataca las bases
del género tiene también que utilizar los ritmos de la memora y de las
emaciones, pero a través de la ruptura de la ideologfa de la victimizacion
y dela pasividad que estas iltimas précticas mantienen.

Lxs compaierxs insurreccionalistas alrededor del mundo escriben:”
El poder tiene implementada su favor la miquina del olvido, cada vez
més perfecta y macabra, para mantener las condiciones en su favor. EI
olvido sélo genera una aceptacién de una realidad impuesta a través de
la observacién de las luchas pasadas o de fotografias de compaierxs,
cortando cada conexion con la realidad, logra mostrar que cualquier
intento de desobediencia al amo es imposible” Esto estd demostrado con
ataques en solidaridad con compafierxs insurreccionalistas que han cai-
do 0 que se estin encarando a la represion. Estos ataque son un intento
de aprovechar de las reservas de odio visceral por este mundo y por es-
tos ataques que comparten el desco de ver y acabar con este, conectando
el ritmo de la memoria colectiva, el deseo de venganza y el territorio de
lucha en el que estén situados.

‘Tenemos que ser capaces de eliminar estas précticas de ataque de
las situaciones en las que lxs anarquistxs son auto-referenciales en la
historia de sus luchas y también de encontrar nuestro lugar dentro de
los circulos de las violencias de género mortales y de los asesinatos. En
realidad, esto ya ha sido experimentado entre Lxs anarquistxs de los
Estados Unidos. Este modelo ha sido experimentado por los Bash Back.
en su campana “Vindica a Duanna’, durante la cual varixs anarquistxs de
diferentes ciudades han llevado a cabo acciones en respuesta del asesi-
nato de Duanna Johnson matada en Menphis, TN en el 2008. Esto ha
dado vida a una prctica que ha conectado a las emociones viscerales

de venganza, conexién a la memoria colectiva y ataque que crean poder
f rechazan la victimizacién. Su fracaso fue quizs no continuar a mate-
rializar estas fuerzas con cada muerte, aunque en los dltimos meses se
han producido nuevos ataques de venganza. Si estamos construyendo
un ritmo en devolver el golpe, tenemos que estar decididxs en rechazar
que la muerte de una mujer trans sea invisible. Tenemos que imponer
nuestros mismos ritmos poderosos, identificando los nodos del con-
trol y de la violencia de género en nuestro territorio de lucha y desatar
nuestra venganza en contra de ellos, destruir los ritmos del miedo, de la
victimizacion y también las acciones vacias que contintian caracterizan-
do las respuestas a la violencia de género por parte de Ixs anarquistxs,
las feministas o Lxs activistas trans. A través de la conexion del espacio
de nuestra vida diaria a circulos de lucha en contra de la violencia de
‘género, hacemos que nuestra resistencia sea material rechazamos nues-
tra victimizacién. Si estas pricticas sirven para difundirse tenemos que
construir estos ritmos de forma regular y rechazar de dejar que cual-
quiera ignore la multiplicacién de las muertes de personas trans alrede-
dor nuestro, a través del sabotaje de medios de comunicacién, pintadas
y muchas acciones mis. Tenemos la oportunidad de experimentar con
muchas maneras de accionar con el potencial de difundir técnicas de
sabotaje de la produccién de género. Dejadnos experimentar con coraje
en estos temas. La dolorosa cancién de género puede se sustituida sélo
por el ritmo de su destruccion.

Practica

Esta es una firme declaracion politica, un conciso
esfuerzo por dar contenido politico a un evento sin pre-
tender estar a la defensiva o disculparse por algo. Esta
declaracion estd escrita por un colectivo de mujeres
creado en la primavera de 2010 basado en experien-
cias compartidas y temiticas en torno al patriarcado
yla violencia sexual dentro de la escena radical y mds
alld. En nuestras reuniones y discusiones, aprendimos
que muchisimas de las mujeres dentro de nuestro dm-
bito habian sufrido alguna forma de violencia sexual.
No es ninguna coincidencia que hayamos tenido

esta experiencia con el poder. La violacién no es una
desgracia personal, sino una experiencia de domina-
cién compartida por demasiadas mujeres. “Cuando
mis de dos personas han sufrido la misma opresion,

el problema es mis que personal, es politico - asi pues,
la violacién es un asunto politico” - Manifiesto de las
Feministas Radicales de Nueva York, 1971

La Violencia contra la mujer contribuye al siste-
ma de poder, organizador de la sociedad dentro de
un complicado conjunto de relaciones en la a veces
invisible ¢ interiorizada asuncién de la supremacia
masculina. La violacién no s la tnica forma de
control que los hombres sociales pucden ejercer en
relaciones de pareja, de amistad o de compafierismo.
La funcién del abuso ya sea éste tanto fisico como
emocional es una forma de mantenimiento involun-
tario de jerarquias y control sobre la mujer, sexuali-
dad femenina, y sistemas de reproduccin.

El silencio y la discrecion que con frecuencia
envuelven cuestiones de poder y dominacién de nin-
guna forma deberia ser tomado como cémplice; sin embargo, nosotras
como mujeres y supervivientes no permaneceremos en silencio mucho
ms.

Ideolégicamente hablando, los hombres sociales anarquistas y
comunistas se juntan por principios de igualdad y antiautoritarismo,
pero a nivel cotidiano en este aspecto con frecuencia se quedan cortos.
Hemos visto repetidamente un abismo entre la teoria y la prictica en
el trato de un hombre social con una mujer u otra persona oprimida.
Hemos visto una y otra vez cémo comportamientos masculinos repro-
ducian la cantidad de sistemas de dominacién contra los que luchamos
por eliminar. No vamos a seguir permitiendo que esto contine.

Alolargo de nuestras quedadas, identificamos a un hombre social
concreto como un frecuente perpetrador de violencia contra las per-
sonas socialmente identificadas como mujeres: Jan Michael Dichter,
también conocido como Maus. Este particular individuo, cuyo voca-
bulario estaba repleto de argot anti-patriarcal, habia ejercido violencia
sexual con anterioridad, y participado en procesos de responsabilizacién
de personas supervivientes. Como continué sobrepasando los limites y
violando y agrediendo sexualmente a mujeres en Boston y Santa Cruz,
decidimos hacerle frente. £l rechazs tener responsabilidad y nos solto
comentarios manipuladores y ofensivos. Cuando s negé a callarse, lo
callamos. En el intento le hicimos dafio, sin embargo eso fue una peque-
fia parte de la cantidad de dafio que ha inflingido a sus victimas.

Logramos por la fuerza que fuera desterrado. Como radicales,
sabemos que el sistema legal estd fundamentado en gilipolleces - mu-
chas leyes y procesos legales son racistas, clasistas, heterosexistas y
miséginos. Los alternativos procesos de responsabilizacién, al igual que
los tradicionales, con frecuencia empujan a la persona superviviente a
revivir el trauma de la agresion y a colocar su reputacion - un concepto
problemitico en s mismo - sobre la mesa como “prueba” de su credibi-
lidad. Todo acaba siendo una ineficaz recreacién del proceso judicial que
deja al agresor libre de culpa, mientras que Ix superviviente tiene que
vivir con el recuerdo de la agresién por el resto de su vida (Comunicado
anénimo de Nueva York, 2009). El sistema legal de EEUU y el alterna-
tivo basado en los procesos de responsabilizacién simplemente no son
suficientes para Ixs supervivientes, y definitivamente no son revolucio-
narios.

La violacion esté enmarcada en un sistema de patriarcado y domi-
nacién. Ello deberia servirnos bien para considerar la violacién como
una parte del anlisis de clase o raza. Esto no s solamente una infrac-
cién cometida por individuos contra individuos; es sistémico y estructu-
ral. Es nuestro interés material como mujeres empujarnos a alzarnos en
defensa de nosotras mismas. Las consecuencias materiales del patriar-
cado y la supremacia masculina empujan a todas las mujeres, indepen-
dientemente de cémo se definan ideoldgicamente, a luchar contra nues-
tra opresién. En nuestro trabajo como en el dmbito radical, cada mujer
~ y hombre social, debemos trabajar por destruir esta forma de opresién
y dominacién. Encontramos como una incomprensible ¢ inaceptable
traicion que nuestros hombres sociales autodenominados “amigos™
puedan perpetrar este tipo de subyugacion a compaiieras de apariencia
femenina. Simplemente porque el hecho de que ti puedas expresar la
teoria feminista no tiene porqué significar que seas de confianza.

‘También encontramos apoyo ticito de hombres sociales agresores,
tan pronto como definimos colectivamente el proceso de responsabiliza-
cién como particularmente ofensivo. Intentos de alg(in autodenominado
“aliado masculino” de tomar el control de la acci6n para hacer frente a
Maus ellos mismos, presionando a mujeres a para que se incluyeran en
la denuncia y llamando a una quedada piblica sin nuestra autorizacion,
socavando nuestra prctica de auto-organizacién. Mas que manifestar
su apoyo, lo que hicieron esos hombres fue crear un ambiente en el que
cllos eran reticentes a permitirnos actuar en nuestro propio nombre sin
su participacién. El tipo de accién que tomamaos como grupo de com-
pafieras socialmente mujeres fue tomar claramente partido por politicas
anti-jerdrquicas y metas de autodeterminacién. Si nuestros “companic-
r0s” socialmente masculinos quicren ser considerados como camaradas,
deberian acostumbrarse a comportarse como tales.

Esta accion senté un precedente, el comienzo de un nuevo tipo de
proceso de responsabilizacién, dejando al agresor dolorido y expresando
nuestra llamada a la erradicacién de la supremacia masculina dentro y
fuera de los espacios radicales. Sabemos que Maus no es el tnico culpa-
ble. Sabemos que hay muchos de vosotros ahi fuera...

Una revolucién deberia hacerse para eliminar la violencia estruc-
tural; asi pues un programa anti-violaciones debe ser parte de cualquier
programa revolucionario. Exigimos esto ahora.

TeSU10a5 2 NGO CON MASCATAS NEGTas y CAMISCas ne-
gras, docenas de mujeres se congregaron el sébado al
atardecer para una marcha anticapitalista “Recupera
la Noche™, deteniendo el tréfico en la Avenida Bed-
ford, volcando cubos de basura, y rompiendo crista-
leras. Cansadas de gritar décilmente desde las aceras
del campus, recuperamos la noche para tomarla,
rechazando los mecanismos estructurales de fabricar
violadores y sus victimas,

Aunque en los iltimos afios el “Recupera la Noche”
ha sido cooptado por feministas liberales, encontra-
mos sus raices en la agitacion generalizada de ltalia
a finales de los setenta. En 1976, una joven de 17
afios fue violada en grupo en Roma. Al afio siguien-
te, cuando su caso fue llevado a juicio, la joven fue
violada de nuevo por el mismo hombre; durante la
agresién, éste le raj con cuchillas todo su cuerpo
para intentar que guardara silencio. En pocas horas,
quince mil mujeres se movilizaron, vestidas unifor-
memente como las trabajadoras sexuales de la zona.
“NO MAS MADRES, ESPOSAS Y HERMANAS:
{DESTRUYAMOS LAS FAMILIAS!” fue el grito que
se escuché en las calles. Ellas simplemente querian
darle fuego al vecino como castigo.

Cuarenta afios después, marchamos otra vez, para
rechazar la violencia que contintia, que nos fuerza a
ser amas de casa, jodidos juguetes, madres y nifias de
papé, a rechazar el entender la opresion de la mujer

T Take Back the Night' en el orginal.
en la esfera privada, como un asunto cultural o ideolégico. Abordamos
el capitalismo y el patriarcado como un sistema intrinsecamente interco-
nectado. No pedimaos derechos, exigimos algo més completo.

Una mujer en a calle es detenida y abordada bajo la pregunta: “;Por

qué estiis haciendo esto?” Una rapida respuesta: “Porque nos hemos

hartado del abuso sexual y el maquillaje” Otra mujer responde: “S6lo
emborracharnos y echar un polvo - tinete’. Pero esto a la larga no es
suficiente para nosotras. No estamos pidiendo derechos por las calles,
estamos hablando de ellos; no estamos pidiendo anuncios que no nos
conviertan en mujeres-objeto, estamos destruyendo los mecanismos
comerciales que nos deshumanizan como mujeres; no estamos apelan-
do al poder masculino para que termine con las violaciones, sino que le
amenazamos: “Si me tocas, te aniquilaré’

Por una vez, los mecanismos que crean y mantienen las identidades de
la feminidad fueron rechazados, y nuestros deseos fueron los nuestros
propios, nuestros cuerpos fueron los nuestros propios, y nuestra violen-
cia fue la nuestra propia

2C0D OO €5 Un pedazo qe violaqor de mierda.
Estamos hartas de los procesos de responsabilizacién
que empujan a la superviviente a revivir, una y otra
vez, el trauma de la agresion, que fuerzan a la super-
viviente a colocar su reputacién sobre la mesa como
“prueba” de su sinceridad, que acaban siendo una
ineficaz recreacién del proceso judicial que deja al

agresor libre de culpa, mientras que Ix superviviente
tiene que vivir con el recuerdo de la agresion por el
resto de su vida

Como poco, el agresor deberia sentir algo, alguna
marca duradera por su comportamiento, algo que
recuerde toda su vida cada vez que tenga relaciones
sexuales - en el caso de que vuelva a tenerlas. Asi
que decidimos asegurarnos de que Jacob no olvidaria
jamis esta jodida agresion.

Le dimos con un bate de baseball, cayendo al suelo.
Le tiramos los libros de sus estanteras: él lo admiti6,
ni una sola vez le dieron consentimiento. Le hicimos
decir “soy un violador”. Le hicimos llorar en la oscuridad sobre su cama;,
nunca més volver a sentirse seguro ahi.

Esto es un precedente, el comienzo de un nuevo tipo de proceso de
responsabilizacién, dejando al agresor dolorido y expresando nuestra
llamada a la erradicacién de la supremacia masculina dentro y fuera de
los espacios radicales. Sabemos que Jacob no es el tnico culpable. Sabe-
mos que hay muchos de vosotros ahi fuera.

No estamos arrepentidas, y no pararemos: desde este momento, res-
ponderemos a la violencia sexual con violencia.

“Si me tocas, te aniquilaré” Que comience la caza.

(Un anuncio del servicio piblico: te animamos a que emplees todo el
consentimiento que te den de aqui en adelante. Pero tenlo claro: el con-
sentimiento no es la ausencia de “no’, sino la existencia del °si”)

En Jas GIlimas semanas, unas putas 10cas nan dec
Una dido mostrar a algunos vecinos yuppies babosos y
modesta | asquerosos violadores pseudo-anarquistas su poder
propuesta | deunabonita, enfermiza y sidica forma. Mientras los
de jodidos machitos apologistas de la violacién han que-
algunas | dado horrorizados y evocando conceptos anacrénicos
Putas | de “comunidad” para repudiar esto, nosotras, como
Locas | putaslocasy ante el resto compafieras, para despeda-
zar esta mierda decimos “jqueremos mas!” Cuando las
putas son atacadas por hacerle la guerra a sus jodidas
condiciones, otras putas locas estarén alli para aumen-
tar la tensién todavia mis. Estamos excitadas ante el
miedo total de todos los “anarco”-machos; esto signifi-
a que alguien st haciendo algo bien. Nuestra simple
propuesta: grupos de putas locas por todas partes,
en todas las ciudades de este estado y fuera. Manda a
la mierda a tus violadores, escribe la teoria feminis-
ta insurreccional que necesitamos de una vez, hazte
una fuerza auténoma que destruya todo a su paso. Y
apologistas de la violacién, patriarcas y “anarco’-ma-
chos quediis advertidos, no estaréis a salvo de nuestra
furia. Cuando jodes a una puta loca, nos has jodido a

todas. Y no estamos tan recatadas y finas para ello.

Una banda

de queers

revienta a

hostias a

un nazi en
1a

manifesta-
cién del
Orgullo
de Albany
el 16 de
junio de
2009.

Cajas de
periédicos
de The

Modesto
Bee
saboteadas

“Tio, voy a hacerte pagar por la mierda que has hecho”

Una de las muchas células futuras de putas locas.

'Nos encontramos a Spanish Blue BI00d T ¢l auLopro-
clamado “guardia de asalto” del Movimiento Nacional
Socialista y Asesor Mayor del foro oficial del NSM?,

de 41 afos, sentado en una marquesina del autobiis
esperando a nuestro grupo sin saberlo. Al segundo de
vernos salié pitando por las calles sin llegar demasiado
lejos, lo agarramos y le dimos su merecido.

A “Spanish Blue Blood", que vive en la ciudad de Co-
lonie, en el condado de Albany, le estaba intentando
pillar bastante gente por organizar una contramanifes-
tacién en la manifestacién del Orgullo de Albany, pero
al parecer no logré reunir ni a una sola persona. Aca-
baba de celebrar su cuadragésimo primer cumpleafios
€9 de junio, asi que pensamos entregarle unos regalos
atrasados en forma de fuertes pufietazos. El grupo le
fosti6 hasta que aparecieron los maderos y nos fuimos
por la parte trasera del parque sin ningtin arresto.

Una variada pandilla de queers, antifascistas,
y anarquistas.

T Espanol d Sangee Azul” Debe ser su mombre e guerr dentrode s rgani

(conocido por abofetear con gordos dossieres de pro-
cesos judiciales por acoso sexual y conseguir que sus

propias armas fueran robadas ante sus propias narices
en el local de la Honor Farm') se tops con una aburri-

TCentr penienciaio estadounidense d minina viglanci,de alo progressta
yseinsetador
da noche en Modesto hace pocos dias. En vez de hacer lo que la mayo-
ria de nosotros hacemos durante una lenta jornada de trabajo (nada),
decidi6 “aprovechar el dia al miximo” y bajé a la novena calle y arresté a
varias trabajadoras sexuales después de esperar escondidos en los bafios
aque éstas dejaran los moteles. Mss repugnante aiin, el The Modesto
Bee? imprimio los nombres de esas personas en su asquerosa y corpo-
rativa publicacion, con ello ademis humillindolas y reivindicando a la
policia en esta historia

Las trabajadoras sexuales, al igual que todxs Ixs trabajadorxs, venden
su fuerza de trabajo por un salario. Como mujeres en una sociedad pa-
triarcal, hacen frente a los ataques de sus clientes y a los frecuentes de la
policia. El mismo sistema que busca criminalizarlas es la misma fuerza
que alienta la produccién del edificio de The Modesto Bee y amenaza a
la poblacién a la gente a lo largo de Central Valley. La policia, los protec-
tores de los ricos. Los medios de comunicacién, sus portavoces. Que os
jodan a todos.

Con super glue, os dimos vuestro merecido; sabemos que con suerte ¢l
no poder recaudar el dinero de la gente que compra tu horrible perié
dico seré un grano en tu culo. En total, 10 cajas de periodicos fueron
saboteadas la semana pasada. Esas acciones fueron ficiles. Son sencillas
de repetir. Que se joda The Modesto Bee, sus despidos en curso y sus
vomitivos sueldos, que van para su jefe y su contento amante el policia.
Nosotros estamaos por encima de tu bote de micl,

{Contra el patriarcado y su policial
iDestruye el capitalismol
Bee Killaz

2 Perodice caiormisno e isda discay grsn difusién,de orintscion conservadora.

Olympia: | lica. Cerré con super glue varias de sus cerraduras y
Tglesia | reventé unas pocas ventanas. Estoy segurx de que toda
catélica | personaque haya cometido un acto de sabotaje sabe lo
atacada, | increible de lo que se siente. $i no lo has hecho, real-
14 de ene-| mente deberias experimentarlo por ti mismx.
ro 2009. | Meheenervado con las atrocidades cometidas por

Ia Iglesia y es el momento de hacerles suffir por toda la miseria que han
impuesto al mundo: las brujas asesinadas, el genocidio indigena, la ne-
gacién del cuerpo, la esclavitud, las guerras de conquista, la destruccién
de o salvaje, su complicidad en el Holocausto nazi, y todas las cosas
més que alguna vez han hecho. Me ponen enfermx y no voy a soportar
ninguna ms.

Ahora hablan de paz después del asesinato de Oscar Grant! en Oc-
Kland, diciendo que est en un mejor lugar ahora (lejos de su novia y su
hijx), y encima tienen la jeta de denunciar los disturbios que siguieron.
La Iglesia son asesinxs, mataron a todas las culturas que se cruzaron en
su camino, ;y ahora hablan de paz? Que se jodan, yo quiero guerra.

La Cristiandad necesita ser prendida empalada en una estaca.

‘Todo lo que hice para esta accién fue robar un super glue, una bicicle-
ta, una miscara, algunos guantes y un martillo. Me aproximé al edificio
por la noche a través de la entrada lateral, aparqué mi bicicleta cerca de
Ia carretera entre algunos drboles y entonces coloqué un palillo en la
cerradura y eché un chorro de pegamento (si sirve de ayuda, el super
glue es el que mejor pega) y repets la acci6n cinco veces mas. Entonces
saqué el martillo y rompi unas pocas cristaleras, corri hacia mi bicicleta
¥ pedaleé hacia casa. En el camino a casa tiré el envase del super glue a
un contenedor.

Esta accion es en solidaridad con Ixs amotinadxs en Ockland y Gre-
cia, Bash Back!, los guerreros nativos que todavia resisten la Iglesia y
alos Juegos Olimpicos de 2010, y a quienquiera que le pegase fuego a la
iglesia de Sarah Palin’.

Destrozad cosas en la noche.

Un Angel Renegado.

Granter un rabajador negro rsidente en Ockland, California, que en el prmer dia e 2009 muris
victina de un dispao efectuado por un polict n actadsciudad. S suedicton volentos disurbios ati-
policiale o largo del Estado, con epcentzo en Ockland, con una importane presencia muldiracal.

2 Sarsh Pain s una poltic consrvadors sstadonnidense, candidats en 2008 avcepresidents por
Partido Repoblicanoy adscritaa una glesa evangglca, I WasllaBible Church,situada en Alasks (Estado
el que fue gobernadors haceaos). que fue atacada con u arteacto incendiaio e 12 d dicembre de

208, quedando caleinado toda s nerir, dasads s estructurs y cuantfeindose o dafos n un millén de
s prosimadamente
Pittsburgh
septiembre
2009. Mi
pronombre
de género
favorito
es la ne-
gacién

El jueves por la noche, siguiendo un discurso ra-
dical queer motivador a cerca de hacer disturbios,
un blogue negro aparecié como cuarto asalto de un
dia de lucha en las calles. Este particularmente feroz
bloque (ms tarde llamado el bloque negro de Bash
Back!) se movié a través de Pittsburgh destrozando
innumerables eristaleras, volcando contenedores y
prendiéndoles fucgo.

Un colega hizo una observacién: ;dénde est lo
queer en todo eso? La gente sélo vestia de negro y
quemaba cosas en la calle.

Le contestamos: la prctica de vestir de negro y des-
trozar todo es el mejor y mis queer gesto de todos.

De hecho, eso nos lleva al meollo de la cuestion: lo
queer es la negacién. Al encontrarse nuestros desvia-
dos cuerpos nos convertirnos en una turba, convir-
tiendo nuestras fronteras corporales en un gran pro-
blema. Varitas de hada, tiaras, martillos y miscaras
se adhirieron a nuestros miembros como peligrosas
prétesis. Piedras, contenedores y vestidos negros de
lentejuelas fueron profanados y empleados - arro-
jados contra ventanas, ddndoles fuego, y cubriendo
nuestros hombros como la mds preciosa vestimenta
para hacer disturbios. Nuestros limites desaparecie-
ron totalmente ante un suelo cubierto de cristales y
un terreno de contenedores en llamas.

Sin duda, Ixs queers superaron sus limitaciones de
identidad para hacerse auténomss, méviles, y mil-
tiples con sus diversas diferencias. Intercambiamos
deseos, satisfacciones, euforia y dulces emociones
prescindiendo de las grficas de plusvalia de las
estructuras de poder. Brazos musculosos levantaron
barricadas y reventaron la mierda de los himnos imaginados del riot
grrrl'. ;0 eso era La Roux’?)

Si es correcta la idea de que el género es siempre performativo, en-
tonces las performances que realizamos resonaron con el género mas
queer de todos: el de Ia total destruccién. De ahora en adelante nuestros
pronombres de género preferidos el sonido de los cristales rompiéndose,
el peso de los martillos en nuestras manos y el dulzén olor de basura en
llamas. Tenedlo en cuenta.

La marcha continué su desmadre bajando Forbes', topandonos con un
aspirante a queerbashers' de poca monta que nos llamaba maricones.
Antes de que pudiera darse cuenta de su error, recreamos una escena
particularmente sadica y a sangre fria sobre el idiota. Se dio cuenta de
su error bajo una lluvia de patadas, pufietazos y una nutrida razén de
spray de pimienta. Antes de caerse contra el suelo, la inmutable logica
del biopoder se volvié contra él. Su poder de modelar nuestros cuerpos y
exponerlos a la muerte se derrumbé en su interior. Si, nuestros cuerpos
han sido modelados, pero dentro de monstruosos recipientes de poten-
cial y revuelta. En cambio, hicimos de é nuestro objetivo y lo expusimos
anuestra violencia.

Una combinacion de nuestra vulgar delincuencia y despreciables de-
seos saturé sin pedir permiso las calles (y bafios, y hoteles, y callejones)
de Pittsburgh esta tltima semana. Con picaresca irresponsabilidad des-
trozamos, jodimos, luchamos y acabar con todos los simbolos politicos
de la zona, coincidiendo sélo por nuestro deseo de destruccién. Usando
Ias limitaciones de nuestros cuerpos contra si mismas, no teniamos
mensaje - preferimos dejar detrés nuestro las ruinas de nuestras fronte-
ras y un camino de total destruccién. Aspiramos a desatar toda nuestra
violencia contra los homofdbicos frat boys y la monotonia diaria que nos

buscandotecuperas o papel de s mujer dento de 1 machielaescens punk. Comtodo, fu en buena parte
sbserbida por e Mercado,

2 Grupo de pop Hecrénico inglésfundad en 2006, Entr sus cancones, pace haber himnosdefo bailes
e graduscion tpicos anglossjones.

3 Avenids destacads de Ptsburgh.

4 Queetbasher o gaybasher (“bateadores de ueers | gay) son grupos de extrema derecha o conars esta
dounidenses dedicados s apalizar disdentes sexusle,opertivs desde meciadosdelo anos achents
inunda y que continéan estimuldndose la una a la otra. Nos mojamos de
sudor y nos pusimos agresivxs para acabar con esa pila de sucio dine-

1o, corrompiendo cada rincén de la decencia con el pénico de nuestros
sudorosos cuerpos - que nos dolian del goce impuro que sentiamos.
Nuestros cuerpos, confabulados y en busca de placer, entran en conflicto
con las realidades virtuales y las victorias que brotan. Dejamos la huella
més queer que pudimos a lo largo de los restos rotos de la capital que
adornamos con nuestra presencia.

Dos preguntas se enunciaron este verano. En Chicago: “levantar
barricadas o no?” Y en Nueva York: “;Le importa una mierda a ella la
insurreccién?”® Definitivamente, aquel jueves respondimos a cada una
afirmativamente. A la pregunta de las barricadas respondemos que sélo
nos preocupa saber la mejor manera de c6mo hacerlas ms altas, més
fuertes y aterradoras. A la segunda, que ofrecemos una forma de vida
que podria ser entendida como la conjuncién de barricadas y piernas sin
afeitar. Pero qué mejor que la mezcla de arneses con dildos, martillos,
pelucas estrafalarias, ladrillos, fuego, palizas, fisting y, como no, ultravio-
lencia.

5 Reerencis sl e estadonidense “Why she dosst give uck sbout your nsurrction? escrito n 2009
que reflesion sobe e patriaeada dentra del ansscoimsurreccionlismo.

'En Jas primeras horas de [a manana el 13 de no-
Pancarta | viembre, una pancarta fue colgada del puente sobre
colgada, | laautopistal-90/94 de Chicago que decia “No llores,
coches de | jatacal {Venga a Shelley!” y tres coches de policia fue-

policia | ron inutilizados en respuesta por el brutal asesinato
inutili- | delajoven trans Shelly “Tesoro” Hillard, cuyo cuerpo
zados en | fuehallado al lado de la misma autopista (1-94) ala
venganza | alturade Detroit la semana pasada.

por la Es ficil encontrarse sumidx en la tristeza ante la

muerte de | brutal violencia de género que sufren los cuerpos de

Shelley | las mujeres trans de las que una de cada doce en-
Hilliard cuentran una violenta muerte a manos de los devotos
defensores de esta maldita sociedad. Pero nuestra

violencia es la férmula que puede volver nuestras ligrimas en un potente
veneno que gotee por la garganta del orden social. Pasemos ala accién
para vengar la muerte de Shelley y acordarnos de que ante la fachada de
terror de las cérceles, la policia y los queer-bashings, es nuestro deber
devolver el golpe! contra todo lo que desea destruirnos. Miremos hacia
delante y estemos atentos a los proximos ataques mds en solidaridad por
Shelley y por todxs nosotrxs que tendrén lugar en las préximas semanas.

Solidaridad para todas las mujeres trans y géneros insurrectos sobre-
viviendo y rebelindose en el vientre de la circel o bajo las armas de los
cerdos’!

Solidaridad con aquellxs cuya supervivencia ha sido criminalizada y
con quienes se jactan de su capacidad para luchar!

Atentamente en la guerra del género,
Algunxs travestis cabreadxs armadxs con cuchillos.

T s cammlidad o usen e este contesto st expresian, e inglés " back’

2°Pige cerdos,forma comin de I s policis n EEUU.
De las
velas a
las
antorchas:
Alternat

va
delincuen-

te
en el dia
de
recuerdo
de los pa
sados ata-
ques a
trans y de
los que
vendran.

Aligual que miles de personas en ciudades a lo largo
de todo el mundo nos reunimos el 20 de noviembre
para recordar a las 23 mujeres transgénero asesina-
das el pasado afio segiin dice transgenderdor.org,
pero algunxs de nosotrxs decidimos saltarnos la
oportunidad de callarnos para escuchar a Ixs politi-
cxs de la “comunidad trans” recitando los nombres
de nuestrxs muertxs alrededor de luces de velas y
sonidos roménticos. En vez de eso nos aventuramos
dentro de la niebla y la bruma de una noche de oto-
10 en la costa noroeste y plasmamos algunos graffitis
como pequedios gestos de disidencia hacia el estado,
Ixs bashers y el izquierdismo que usa la sangre de las
‘mujeres trans para elaborar campafas para reformar
Ia odiosa y criminal legislacién. Estamos contra esta
odiosa y criminal legislacién porque estamos contra
as cérceles, contra el irritante retrato de la policia
como protectora, contra tener que levantarnos ante
sus jueces en sus detestables juzgados, contra (aun-
que no sorprenda lo mis minimo) la forma en que
cadalegislacion es usada para defender sus posicio-
nes de poder y porque somos, en definitiva, totales,
odiosxs y criminales enemigxs de la sociedad civili-
zada.

Al final de la noche varias paredes y superficies
habian sido objeto del vandalismo de la simbologia
trans, a A circulada, la repetida proclama escrita
“Demasiadas Trans muertas, no demasiados cerdxs
‘muertxs” y 20 pies de letra plateada pintados a lo
largo del tejado oscuro de una empresa que decian
“{jiiVenganza por Shelley Hillard!1! (-A-) Bash
Back!”

Shelley Hillard, también llamada Tesoro, era una
‘mujer trans de 19 afios de Detroit que fue identifica-
da por un tatuaje a comienzos de este mes después
de que su cuerpo quemado fuera hallado al costado
de la autopista. Krissi Bates fue encontrada apufialada en su aparta-
mento en Minneapolis en enero en un brutal asesinato que fue descrito
como “excesivo” Tina Trent fue estrangulada hasta morir en su aparta-
mento de Baltimore en febrero. Miss Nate Nate Eugene Davis recibi6 un
disparo y fue abandonada en un contenedor de Houston en junio. Lashai
Melean recibié otro disparo en las calles de Washington D.C. en julio.
Camila Guzmin fue apuialada hasta la muerte por una persona no
identificada en la ciudad de Nueva York en agosto. Gaurav Gopalan mu-
1i6 por un golpe en la cabeza en septiembre y Chassity Vickers recibié
un disparo en Hollywood sélo hace cuatro dias, el dia 16 de noviembre.

Esto son s6lo unos pocos ejemplos de los homicidios a transexuales en
EEUU s6lo en lo que va de afio. Mujeres cuyas vidas y muertes resumen
por los ojos de serpiente de Ixs periodistas que apenas logran contener
su desprecio por las personas queers y en absoluto hacen l esfuerzo por
disfrazar su desprecio por alguien que presuntamente ha sido objeto de
vergiienza o puta. La funeraria se apresura de mala manera a depositar
los machacados cadaveres dentro del suelo, anticipéndose a que alguien
escupa sobre la tumba. El pastor Lashai Mclean fue buen cjemplo de
ello, cuando repetidamente se referia a ella por el pronombre masculino
¥ fue tan lejos como para incitar a la nutrida presencia trans del funeral
a retirarse declarando que “Cuando tu llevas cierto estilo de vida esta es
la consecuencia que has de pagar”

Mientras recordamos a nuestrxs muertxs no nos olvidemos de aque-
lixs que todavia estn en apuros, especialmente quienes se enfrentan a
cargos o viven sus vidas en jaulas.

En julio Catherine Carlson fue condenada a diez afios en la prision de
Idaho después de ser recluida por incendio en primer grado, posesion
ilegal de una bomba, uso de un artefacto destructivo de broma, y exhi-
bicionismo. Antes de su reclusion ella se habia encerrado en su caravana
durante afios y s6lo habia salido cuando le era necesario, aproxima-
damente una vez cada diez dias cuando necesitaba comida y no podia
seguir subsistiendo sélo con café. Cada vez que salia de su casa la policia
se burlaba de ella. A pesar de tener su nombre legalmente cambiado
desde hacia tres décadas, no habia podido sustituirlo en su carnet de
conducir. Fue encarcelada en cuatro ocasiones por conducir sin licencia
en su tenaz y estimulante rechazo a permitir que el estado controlara
su género. Con frecuencia este tormento le hacia tener quebraderos de
cabeza. Catherine construyé lo que parecian cuatro bombas de tubo! ,
dejéndolas al lado de un depésito de gas propano, le prendi fuego a su
caravana y a su camioneta, y bajé hacia la autopista desnuda, por la que
camin hasta ser detenida y arrestada. Ella se encuentra actualmente
encerrada en la bodega de una prision de hombres a pesar de que tiene
hecha la operacién de reasignacién de sexo.

En la noche del 5 de junio en Minneapolis, Chrishaun “CeCe” Mc-
Donald fue acosada a la salida de un bar por ser negra, trans y tener las
gafas rotas. Estallé una rifia y su atacante, Dean Schmitz, acabé mor-
talmente apunialado. CeCe fue arrestada bajo cargos de asesinato, con-
siguiendo pagar la fianza tras un mes en aislamiento y se encuentra en
este momento a la espera de juicio,

‘Tres mujeres trans fueron arrestadas acusadas de estar vinculadas a un
ataque en formato flash mob® sobre el Dunkin Donuts de la ciudad de
Nueva York que habia ocurrido en Christopher Street en la noche del
16 de mayo. Christopher Street s una calle con una nutrida historia de
resistencia queer y trans (incluyendo los disturbios de Stonewall) y una
aparente imposibilidad para deshacerse de Ixs feroces trans jévenes sin
hogar de la zona pese a las décadas de gentrificacién y las campaiias a
favor de la “calidad de vida”. Durante la flash mob, dos docenas de trans-
‘géneros jovenes hostigaron la tienda, lanzaron sillas, destrozaron las m-
quinas expendedoras de café y expropiaron productos. Con su arresto
les han cargado l asalto, travesuras criminales, amenazas, disturbios y
posesién criminal de armas.

En agosto, el oficial Kenneth Fur se atrevié en su tiempo libre a re-
cordarnos que la policia es l enemigo absoluto. Se enfad cuando tres
mujeres trans en D.C.* rechazaron tomar parte en el derecho del oficial
a suponer que su salario de cerdo podia comprar cualquier cuerpo trans
que encontrara por la calle. Asf que, enfadado, de repente se subié al
capé del coche de las trans y dispard hacia el interior. Una de ellas fue

T"Pipe bomb o conforma de tuvo de ficil fbricaidn casera y fecueate uso por
e EEUL.

sidentes poliics

2 Uns "B mob” s reunidn repenting y onganizad de varias personas en un unto concret pssa
reslizaruna sceidny disperarse automiticamente

3 Washington D.C, cpitalde US.A. e l Estado de Columbia
rozada por una bala, otra recibié un tiro en la mano y el hermano de una
de las mujeres recibié un disparo en el pecho. Lxs maderxs que aparecie-
ron fueron lo suficientemente amables como para escoltar a las heridas
al hospital... esposadas.

Hace pocos dias Brooke Fantelli fue repetidamente taseada en El
Centro, California, por el guardabosque de una agencia de gestion del
terreno. Brooke fue detenida por intoxicacién piblica mientras tomaba
fotos en el desierto. Después de identificarla, el guardabosques le dijo
“t6 antes eras un tio” y entonces le tased mientras le hacia levantar las
manos. Tras esto Brooke se cayd al suelo, volviéndola a tasear, esta vez
en los genitales.

‘También este mes, Andrea Jones fue arrestada por exhibicionismo, o
més exactamente, por mostrar lo brutal e ilégico que es el aparato de
control del sistema vigente. Andrea iba en topless por el DMV* de Ten-
nessee después de que rechazara cambiarse el género en su Documento
de Identificacién a femenino. Como “masculino’, decia, tenia el derecho
legal a quitarse la camiseta. Fue encarcelada durante tres semanas, per-
di6 su trabajo y pronto serd registrada como agresora sexual. Como es
frecuente, maderxs y similares fueron libres de violar y ejercer violencia
sexual contra ella mientras que se encontraba secuestrada como “agreso-
ra sexual’ Lxs mds vulnerables a esta tictica del estado son Ixs de género
divergente, reclusxs queers y hombres negros que han sido demonizados
y calumniados en campaas racistas de los medios de comunicacién
acusandolxs de “violadorxs” siempre que la poli les dispara.

Finalmente, queremos mencionar a Amazon, una transexual lesbiana
que ha estado los tltimos 30 afios en prision y que ahora estd presa en
California. En una carta que fue publicada en el Black and Pink newsle-
tter* a principios de este afio dice: “He estado en un colectivo anarquista
de género en la prision. He estado en una organizacion que luchaba por
la medicina transexual en forma de hormonas femeninas y cirugias de
correccion del sexo, y contra todos los tipos de odio, genocidio y discri-
minacién por polis o prisionerxs por igual, y he estado también en una

T Department of Motor Vehices Departamento de Vehiculos Motorizados, una ofcina del gobierno que
sirve parsregistra coches, cambisle s propiedad, tramitar l canet e conduci.

5Perdico Nego y Rosa s una publicscion del ucosa este de EEUU de imbito snarco-queer, con un
destacado espacio dedicado a temas antirepresivos.
estructura de autodefensa, y lucharé, he luchado y estoy luchando por
nosotrxs en los barracones. Estoy ahora mismo en el agujero por ‘agre-
si6n a un recluso con un arma’ Otras dos chicas estén aqui conmigo,
una por tres cargos con un bastén que utilizaba para saltar. Sobrevivo
‘gracias a mi agresiva autodefensa.” Tras esto critica el activismo y com-
promiso de Ixs politicxs, describiendo tras esto la necesaria “guerra civil
post-apocaliptica de locura” que ¢l mito de la paz social intenta evitar.
“La cércel es el gobierno. La inexistencia de gobierno en ¢l mundo daria
lugar a la destruccion de sus prisiones, cuando venga. Por tanto, para
abolir las prisiones ahora, el gobierno debe ser destruido, derrocado”

Logremos el final del sistema capitalista por ¢l que la policia nos en-
carcela para protegerlo; la libertad de las mujeres trans, es la libertad de
todxs nosotrxs. Al igual que nuestros corazones arden ante la pérdida de
una persona querida de las nuestras, sus ciudades arderén igual de bien.
iDean Schmitz no es primero y tampoco seré el dltimo!

{VENGANZA, NO RECUERDO!

iNOSOTRXS NO DESCANSAREMOS EN PAZ!

"A primera hora dc 1a manana del 24 e abril un
Tglesia | grupo de queers enfadadxs reventaron las cristale-
anti-gay | rasdelaMars Hill Church' del sureste de Portland.

destruida | Mars Hill es notoriamente anti-gay y anti-mujer.
en recuer-| Mark Driscoll, su pastor principal, dijo que la mujer
do de Mark| necesita ser la sirviente de su marido y que la gente
Aguhar y | gayesun cincer. Mantiene una cruzada cristiana
Paige Clay| personal contrala “feminizacion” de Jesiis - como
queers cabreadxs no somos admiradorxs de Jests,

pero tenemos un problema con cualquier que tenga
un problema con las féminas.

Esta accién fue realizada en memoria de Mark Agu-
har, una fiera queer / trans femenina de color y artista

se suicidé hace menos de un mes.
1 “Iglesia de Mars Fll una rams protstant undsmentalistscreads en 1996 de
implntacin prinips en e Surocste de EEUU.
‘También tenemos en nuestros corazones a Paige Clay, una mujer trans
de color que fue hallada asesinada en Chicago el 16 de abril; Duanna
Johnson, una mujer trans de color que con toda probabilidad fue ase-
sinada por la policia en 2008; Agnes Torres Sulca, Deoni Jones, y todas
las demis trans femeninas que han sido asesinadas por esta sociedad
cis-sexista, feminofébica, racista y transmisogina.

Las Iglesias son las mayores contribuyentes a la cultura de juzgar a
las mujeres trans de color como seres despreciables, como gente que
no merece vivir. Lxs chicxs que son obligados a asistir a Mars Hill son
adoctrinadxs en el dogma del odio que ensefia que los deseos naturales
son una abominacién que les condenar al Infierno. La campafia de Dan
Savage “Esto Mejora™ no ha significado nada aqui, y ahora Lxs chavales
queers son internados en abusivas casas de acogida o en espacios religio-
sos. Y nunca fue mejor para Mark, Duanna, Paige, Agnes, Deon, o las
incontables mujeres trans (especialmente mujeres trans negras) que son
regularmente asesinadas.

Cuando Mars Hill se trasladé a la ciudad, Ixs llamadxs “representantes”
de la “comunidad” queer del Q Center’ se reunieron con altos mandos
de la iglesia para que hubiera canales de didlogo. Lo que tenemos que
decir al Q Center es esto: QUE OS JODAN, no nos representsis. Sois
unxs asquerosxs traidorxs que priorizdis la paz social y las aspiraciones
burguesas de la gente rica blanca y gay sobre la presion y la necesidad
de sobrevivir de muchxs queers marginadxs. Que se joda el dialogar con
Ia gente que nos quiere muertxs, el tnico didlogo que necesitamos con
escoria como Mars Hill son martillos contra sus ventanas.

Atacamos Marxs Hill porque hacen miserables nuestras vidas. Espe-
ramos que este pequefio ataque de venganza provoque miedo en los
corazones de todos los pastores de Mars Hill,y caliente los de nuestrxs
amigxs y compafierxs (Ixs conozcamos o no). Seguramente esto no me-
jore, pero con seguridad que conseguiremos algo.

271 gt ber”Saage e un sscriorhormosexl stadounidense y poléicoy medcoporsu
ot al onsevadrims s concesament . sesolobiy ool e progr d e
E proyect " Ges Bettr” surge nsptembe e 310 oo sk G varos adolscente s o hrgo del.

e videos d personsies de s progesi estadounidense que s adhirieron s iicstv, obteniendo unas
e cotse de sudienci. Entr s pessongjs sstaba. por cero, Barack Obams.

3Bl colectivo LGTBQ aficalisa de aciudad. hp:wwpdsgcenterorg/
Queers cabreadxs de Portland".

T Angey pi queer” i el ardoiano del aeropuertode Portlnd.

Denver: La
brigada
Cece McDo-
nald ataca
un
Starbucks

y un coche
de
policia,
Primero de
Mayo de
2012.

eSPUCs e U Q1A Qe calor en as calles de Denver
y una agitada manifa del Primero de Mayo, algunxs
anarquistas queers demonixs de la noche se dejaron
caer y le dieron a algunas mierdas aburguesadas una
‘muy necesaria renovacién. Estxs compaferxs estin
hartxs de ver cémo se disparan los precios de las
propiedades de un vecindario anteriormente forma-
do por trabajadorxs de la Alta Escocia, todo infes-
tado de yuppies, sus apartamentos y las empresas
invadiendo lo que les gusta.

Estxs compaierxs estdn cansadxs de ver ese feo
y beis Starbucks sobre Federal’, asi que decidieron
darle una nueva mano de pintura. Cinco bombas
de pintura sobre el escaparate le dieron una bella
renovacién; una maceta de hormigén fue también
convertida en trozos durante la accién. Lxs demo-
nixs queers de la noche atacaron e Starbucks por
su papel en la gentrificacion, pero también por su
‘nombre en la lucha queer. Starbucks hace poco apo-
Y6 un despido por un matrimonio gay, un tanto para
el asimilacionismo de gays blancxs, cisgéneros y de
clase alta. No deseamos tomar parte en el sistema
que nos destruye, y nunca seremos asimiladxs por

esta sociedad de la opresion levantada y mantenida
por el heterosexismoy el cis-sexismo. Esta accion
fue también llevada a cabo en solidaridad con la
Unién de Trabajadorxs de Starbucks de IWW, y su

Iucha por su reconocimiento.

T Calle importante de Denver.

2 Industria Workers of the Word Trabsadorss Industrsles del Mundo,
Sindicatocentenario cstadounidense e rienacion revolucionari, utoges
naria y ansrquizante.

‘Tras la citada noche, esta alegre banda de queers atacé un coche de
policia aparcado a la salida de una residencia privada con otra bomba de
pintura. Lxs maderxs son también parte del aburguesamiento forzado
del barrio, acosando a Ixs trabajadorxs y defiendiendo las propiedades
de yuppies y corporaciones (adems de la ayuda que ofrecen a Star-
bucks). Lxs cerdxs tienen una larga historia de ataques a queers pobres,
desde los disturbios de la Cafeteria de Compton* y prosiguiendo hoy en
dia. Mientras no haya una directa confrontacion, el mensaje se entiende:
sabemos que estdis en nuestro barrio, y no os queremos aqui. Deja de
una vez tu trabajo, 0 métete una bala en la cabeza.

‘Todas estas acciones fueron llevadas a cabo en solidaridad con CeCe
McDonald, una trans negra prisionera de guerra por defenderse. Se
encuentra ahora ala espera de juicio, bajo cargos de asesinato en Min-
neapolis, Minnesota, después de tener un altercado con un neo-nazi y
algunxs transfébicxs. Honee Bea, jestds en nuestros corazones y pensa-
mientos!

‘También nos solidarizamos con nuestrx compaferx arrestadx durante
1a mani del Primero de Mayo debido a la actuacién de Ixs autonombra-
dxs “jefes de policia” que también se autoproclamaban pacifistas. En
todo altercado durante el Occupy Denver, SIEMPRE han sido Lxs “paci-
fistas” quienes se han dedicado materialmente a meter mierda sobre Ixs
“violentxs anarquistas”. Iros a la mierda y morid, nazi-pacifistas. Espe-
cialmente Roshan Bliss y Tanner Spendley; estdis en nuestra jodida lista,
escoria chivata y liberal.

Solidaridad con todxs Ixs prisionerxs, en especial por la liberacion de
nuestrxs presionerxs de guerra queers y trans. Estamos con vosotrxs,
comparerxs.

Hasta que todas las jaulas estén vacias.

La Brigada CeCe McDonald.

5 Ver MARY NARDINI GANG (2008 Traduceion 2012) Haca nsu

consin Madrid, Distibuidors Peligrosidad Soial .5

ccin mis quees, Miakee, Wis-
E1
escuadrén
de ataque
queer
lanza
molotove
contra un
banco en
solidari-
dad con
CeCe
MeDonald

DEMASIADAS RAZONES PARA ESTAR FU-
RIOSXS Y TANTAS MANERAS DE DESCARGAR-
NOS.

Como siempre en las huellas de grandes queers
como CeCe McDonald, nos exasperamos y manda-
mos ala mierda ala gente.

Eterna solidaridad con CeCe y el hecho de que
cligiera defender su vida y seguridad, y eterno re-
chazo al Estado que ha falseado el ataque que sufrié
y calificado su respuesta como una inditl y arbitraria
accién, ademis de poner en riesgo su seguridad.

De qué forma enfrentarse la brutal y trasnochada
intolerancia social contra una mujer trans de color
enlas calles fruto de un sistema de racismo y miso-
ginia institucionalizados. En tanto que vive en un
ambiente abiertamente odioso, ;cmo NO s supone
que personas como CeCe estén preparadas y dis-
puestas a defenderse?

Como un pequeiio gesto de solidaridad con
CeCe, y con otrxs que sufren el yugo del racismo y
trans-misoginia estatales, se lanzé un céctel Mo-
lotov contra uno de los grandes ventanales de la
Wells Fargo' en Portland, Oregén, la pasada noche.
La botella llameante atravesé ficilmente la ventana
escupiendo fuego y cristales dentro del edificio, una
encantadora y breve evasién de la monotonia del
cterno especticulo.

Bancos como Wells Fargo continian sacando
tajada y prosperando a costa de gente como CeCe,
financiando a la policia y los centros penitenciarios
que protegen los intereses de los bancos y se benefi-
cian del brutal control social. {El capitalismo es una
bazofial

Solidaridad con todas las victimas de la represion

multinscionsl mediane nversiones en todo tipo de negocios.El difica stca-
o s sedeen Portand, e un impanente y scistalado rascaciels.
politica aqui en Portland, por Ixs estiipidxs maderxs o Ixs despreciables
detectives, que buscan en casos antiguos insignificantes prucbas con
las que conectar, reprimir y dar cjemplo a nuestrxs comparierxs.

Ain asi, todavia no habéis sido capaces, cerdxs, de acometer nuestras
acciones y contra vosotrxs y contra el sistema de propiedad que intentais
proteger.

iLXS QUEERS DESTROZAN TODO!
.. Y TENIAN RAZON - j(A)TACAR ES FACILISIMO!
Otras lecturas

ASoldiers Story (Historiade un soldado) - Kuwasi Balagoon

The Anti-Exploits of Men Against Sexism (Los Anti-Exploits de Men
Against Sexism)*

Assata: An Autobiography (Assata: Una autobiografia) - Assata Shakur
Bash Back Queer Ultraviolence (Ultraviolencia Queer de Bash Back) -
Fray Baroque, Tegan Eanelli (eds.)

Creating a Movement with Teeth (Cronstruyendo un movimiento efi-
caz) - Daniel Burton-Rose (ed)

‘The dictatorship of the postfeminist imagination (La dictadura de la
imaginacién postfeminista)*

Direct Action: Memoirs of an Urban Guerrilla (Accién Directa: Memo-
rias de una guerrilla urbana) - Ann Hansen

“Drifting from the Mainstream - Nikki Craft

“Dykes and Fags Want to Know” (Maricas y bolleras quieren saber) -
Linda Evans, Susan Rosenberg, and Laura Whitehorn*

Guerrilla USA - Daniel Burton-Rose

How to Destroy the World (Como destruir el mundo) - Ignorant Re-
search Institute*

Introduction to Civil War (Introduccién a la Guerra civil) - Tiqqun

“Is the Anarchist Man Our Comrade?” (;Es el hombre anarquista nues-
tro compariero?)*

“Justice is a Woman with a Sword” (La Justicia es una mujer con una
espada) - D.A. Clarke*

Les Guérrilleres - Monique Wittig

“Letter to a Gender Rebel” (Carta a una Insumisa el Género)*
Outlaw Woman (Mujer fuera de la ley) - Roxanne Dunbar-Ortiz
Pushed By the Violence of Our Desires (Empujadxs por la violencia de
nuestros deseos)*

Readymade Artist and Human Strike - Claire Fontaine

Thitp e lietontinesvs/pdfisesdymade_eng pdf
SCUM Manifesto (Manifiesto SCUM) - Valerie Solanas®
“The Sexes: The Lavender Panthers” (Los sexos: Las panteras lavandas) -
‘Time Magazine’

Shoot the Women First (Disparar las primeras mujeres) - Eileen Mac-
Donald

Sing a Battle Song (Cantar una cancién de guerra) - The Women in the
Weather Underground.

Smash the Church, Smash the State (Destruye la Iglesia, destruye el Es-
tado) - Tommi Avicolli Mecca (ed)

Stonewall - Martin Duberman

‘The Story of Tatiana (La historia de Tatiana) - Jacques Baynac

“This is Not a Love Story: Armed Struggle Against Patriarchy (Esto no es
una historia de amor: Lucha armada contra el patriarcado)*

Toward the Queerest Insurrection (Hacia la insurreccion ms queer)* y
en castellano*

‘The War Before (La Guerra anterior) - Safiya Bukhari

“Where Abolition Meets Action” (Cuando la abolicién se encuentra con
la accién) - Victoria Law

Why Misogynists Make Great Informants (Por qué Ixs Misoginxs se
hacen unxs grandes confidentes - Courtney Desiree Morris*

Why She Doesn't Give a Fuck About Your Insurrection (Por qué a ella
nole importa una mierda tu insurreccion)*

“Descargable en pdf en hitp://anarchalibraryblogspot.com.es/

2 it mediaiee comfTatnoidmaxt castellano)

3 htp et com e/ magazine ricle0 9171903008 00l

4 b distribidorapeligrosidadsocial s wordpress.com/2011/11/100-haci-Jnsureeci-
abanmclale quesrpdt
“No estamos pidiendo derechos por las
calles, estamos hablando de ellos: no
estamos pidiendo anuncios que no nos
conviertan en mujeres-objeto, estamos
destruyendo los mecanismos comerciales
que nos deshumanizan como mujeres: no
estamos apelando al poder masculino para

que termine con las violaciones, sino
que le amenazamos: “Si me tocas, te ani-
quilaré”.

Por una vez, los mecanismos que crean
y mantienen las identidades de la fe-
minidad fueron rechazados, y nuestros
deseos fueron los nuestros propios,
nuestros cuerpos fueron los nuestros
propios, y nuestra violencia fue la
nuestra propia.”

Ya veréis putas locas.

Untorelli press.