Contra la Lógica de la Sumisión
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Contra lalégica de la sumision  . gl  WoLF1 LANDSTREICHER

Palabras de laedicion. .. .................. 5 Introduccion . .............. ... 7 Contra la l6gica de la sumision . . ............ 9 Una vida proyectual . . .................... 11 Amorlibre. . ........... ... ... 15 Amistad apasionada. . .. .................. 19 Odio. ..o 22 Realismo. ............ ... ... ... 25  Mas all del feminismo, mds allé del género . ... 29  Cultura de la seguridad y vida expansiva . . . . . .. 33 Revuelta, noterapia. . .................... 37 Ni intelectualismo, ni estupidez. . ............ 42  La subversion de la existencia . . .. ........... 47

Palabras de la edicién  Contra la légica de la sumisién es un recopilatorio de una serie escritos de Wolfi Landstreicher, extraidos de la revista Willful Disobedience (publicada entre 1996 y 2005), que comparten la critica hacia la sumision en varios aspectos de la vida y de la lucha por la liberacién.  Los textos han sido tomados de http://theanarchistlibrary.org/ y  traducidos por diversas individualidades. Editado a principios de 2015.  No importa la edad de los textos, ya que tienen vigencia mientras el orden social y la realidad autoritaria sigan intentando dominar cada espacio de nuestras vidas. Por eso, ponemos esta edicién a disposicion de cualquiera para la libre difusién, para que el idioma y la cultura no sean un obstdculo en la interaccién y comunicacion de personas que comparten una misma o parecida pasion por la libertad. Sin més, un aporte para la revuelta individual y, por lo tanto, global: contra la légica de la sum

Introduccién  La sumisién a la dominacién se impone no solamente —ni siquiera significativamente~ a través de la represion descarada, sino mds bien a través de manipulaciones sutiles que ocurren en el tejido de las relaciones sociales cotidianas. Estas manipulaciones ~arraigadas en el tejido social no porque la dominacién sea omnipresente, sino porque las instituciones de dominacién crean reglas, leyes, habitos ¥ costumbres que hacen cumplir tales manipulaciones~ crean una Iégica de sumisién, una tendencia, inconsciente a menudo, ajustificar la resignacion y la sumisién en las relaciones cotidianas. Por esta raz6n, es necesario para aquellos que se toman en serio el desarrollo de un proyecto anarquista insurreccional confrontar esta tendencia alli donde aparezca ~en sus vidas, en sus relaciones y las ideas y précticas de las luchas en las que participan—. Tal confrontacién no es una cuestion de terapia, porque esto serfa participar dela Iégica de la sumisién, sino de un rechazo desafiante. Esto requiere una subversion de o existente, un desarrollo de diferentes formas de relacion con nosotros mismos, de unos a otros, con el mundoy en nuestras luchas, formas de relacién que claramente reflejan nuestra determinacién de rechazar toda dominacién y de reapropiarnos de nuestras vidas aqui y ahora. Estoy hablando aqui de una verdadera revolucién de la vida cotidiana como la base necesaria para una revolucién social contra esta civilizacién fundada en la dominacién y la explotacién.  Los siguientes ensayos aparecieron en la revista “Desobediencia Voluntaria” como una serie de articulos llamados “Contra la 16gica de la sumisién”. De ninguna manera pretenden marear las cuestiones, sino que pienso que pueden proporcionar una base parala discusion sobre cémo podemos crean nuestras vidas, nuestras relaciones y nuestra lucha, como propias, en desafio a toda dominacién.

Contra la Iégica de la sumision  Un factor distintivo de la idea anarquista de la revolucién es la importancia del individuo en hacer esto posible. Aunque la ideologia colectivista ha debilitado esta realizacién, incluso en la mayoria de circulos anarquistas, atn se manifiesta en algunas elecciones como la abstencién a votar o la abstencién al servicio militar. Pero para aquellas que buscan desarrollar una préctica insurreccional, esta realizacién tiene que ir mucho més alls de unas pocas abstenciones.  Ningdnanarquista revolucionario niega a necesidad de un alzamiento a gran escala de las explotadas para destruir el estado, el capital y todas las instituciones de poder y privilegio. Pero la revolucién no es un regalo que cae del cielo o se concede abstractamente por la Historia. Las acciones de los individuos ayudan a construir las circunstancias que pueden hacer que los alzamientos ocurran y pueden empujarlos en la direccién de una revuelta generalizada.  Esto significa que en lugar de esperar a la revolucién como ciertos mandstas, tratando de descifrar signos. histéricos y asi, hasta una estar preparada para el momento, tiene mas sentido que nosotras, anarquistas, nos consideremos en rebeldia en cada momento de nuestras vidas y ataquemos este orden social sin tener que preocuparnos de que “los tiempos estén maduros”. Los actos individuales de revuelta, que son fécilmente reproducibles e imitables, proporcionan la base para el desarrollo de formas de accién de masas en las cuales el individuo no esté perdido y la delegacion ests ausente —es deci, la accién insurreccional que podria destruir la realidad actual y abrir la posibilidad de crear un mundo en el que cada individuo es capaz de alcanzar todo lo que necesita para realizarse plenamente~.
Pero igualmente importante es el reconocimiento anarquista de lo primordial en esta realidad: vivir como individuo (en oposicién ala concepcin colectivizada del término y del concepto abstracto del individuo) es reconocer que tenemos que ser un cierto tipo de ser, un ser capaz de actuar en nuestros propios términos para realizar nuestros propios deseos y suefios frente al més feroz y poderoso enemigo: toda esta civilizacion el Estado, el capital, el sistema tecnolgico.  Vivir como un rebelde, voluntariamente como un anarquista revolucionario, requiere una gran cantidad de  voluntad, determinacion y espiritu frente a grandes riesgos de caerse. Asi, un aspecto esencial para desarrollar una practica insurreccional es la transformacién de una misma en un ser voluntuoso y enérgico. Tal transformacin no se produce a través de una terapia, sino a través de atacar el orden social tanto en sus manifestaciones en el mundo como en una misma y las relaciones de una misma. Una ausencia cruel de compromisos puede ser esencial para esta tarea porque hay muchas cadenas por romper, asi como muchos limites que destruir. Como dijo un compafiero: la bisqueda individual es “la apropiacion de todo lo que ha sido sustraido de uno mismo através de la familia, la escuela, las instituciones, los roles... con el fin de encontrar su voluntad, su totalidad, su universalidad... perdidas en el proceso de domesticacién y construccién de una cultura simbélica”. Asi que el tema aqui es tomar la decisién de devolverse la vida a una misma en su totalidad, una decision que requiere una ferocidad que serd necesaria para demoler esta sociedad. Y tal decision va a transformar todas las relaciones de una, exigiendo una honestidad que no dejara espacio para la sumision a las demandas del protocolo social,  la tolerancia sin afecto, ni piedad hacia aquellas que temen la energia de un deseo no canalizado por la supresion. Al tomar esta decision (v la decisién s6lo es real en tanto que una actda en pos de hacerla real), una estd rechazando completamente la I6gica de la sumisién que domina la mayoria de las relaciones.  10
Una vida proyectual  La comprensién de cémo la decision de vivir en rebelion contra la realidad actual se relaciona con el deseo, las relaciones, el amor y la amistad, requiere una comprensién de cémo tal decision transfroma alos que lo hacen. La légica de la sumision —Ia logica que el orden social trata de imponer a los explotados~ es una légica de pasividad, de resignacion a la existencia mediocre ofrecida por este orden. De acuerdo a esta légica, la vida es algo que nos pasa a nosotros, que nosotros simplemente “lo hacemos lo mejor que podemos”, una perspectiva que nos derrota antes de que hayamos empezado la lucha.  Pero algunos de nosotros sentimos un fuego interno que nos empuja hacia algo, algo diferente. En nuestro fuego interno sufrimos la angustia de cada humillacién que el mundo actual nos impone. No podemos resignarmos, aceptar nuestro lugar y contentarnos con i tirando. Motivados por nuestra pasion a una accién decidida, contra todos los prondsticos llegamos a ver la vida de manera diferente —o para ser més exactos, a vivir de manera diferente-.  Existe una realidad social. Esté asfixiando el planeta mediante las mercancias y el control, imponiendo una patética y miserable existencia de esclavizamiento a la autoridad y al mercado en todas partes. A rafz del rechazo a esta existencia impuesta —la decisién de rebelarse contra ella-estamos enfrentados con la necesidad de crear nuestras vidas de manera propia, de proyectarlas. Nos proponemos a nosotros mismos una tarea mas dificil: la transformacién de nosotros mismos, de nuestras relaciones y de la existencia misma. Estas transformaciones no son independientes; constituyen una sola en conjunto ~una proyeccién de la vida que apunta hacia la destruccién del orden social- es decir, una proyeccién anarquista e  11
insurreccional  Hoy dia, muchos de nosotros somos muy sumisos, siempre listos para disculparnos, dispuestos a distanciaros incluso de nuestros actos més radicales y desafiantes. Esto indica que todavia no hemos entendido lo que significa vivir nuestras vidas proyectandolas Nuestras acciones todavia son inducidas, no estén llenas de nuestra plena voluntad, salen de nosotros muy a la igera con una disposicién a retirarse al minimo signo de riesgo o peligro. Por el contrario, el desarrollo de una proyectualidad anarquista requiere una inmersion enlo que uno hace, sin reservarse, sin una seguridad de lo que uno apuesta. Esta inmersién es un proyecto que nunca termina. Es algo en movimiento, una tensién que debe ser permanentemente vivida, permanentemente hay que lidiar con ella. Pero se ha demostrado una y otra vez que la necesidad de una seguridad infalible en lo que uno apuesta, hace que si se es derrotado, se asuma la derrota como una rendicién. Habiendo tomado esta responsabilidad por nuestras vidas, no hay lugar para medias tintas. £l tema es vivir sin medida Las cadenas més largas, siguen siendo cadenas.  Uno lee a Nietzsche hablando sobre el amor fati’. Amor fati es todo lo contrario de la fatal resignacion exigida por la Igica de la sumisién, amor fati es entender que el amor al destino es un digno adversario que motiva a uno a actuar con valentia. Brota de la confianza voluntaria en los actos de uno mismo, que se desarrolla en quienes ponen todo su ser en lo que hacen, dicen o sienten. Aqui entra en juego el como uno aprende a actuar por si mismo; errores, fracasos y derrotas no son desastres, sino situaciones de las cuales aprender y avanzar en la permanente tension hacia la destruccion de todos los limites.  A los ojos de la sociedad, todo rechazo a su orden social s un delito, pero esta inmersién en la vida lleva a una insurgencia mas  I NotadelTraductor: literalmente “amor al destino, entendido como aceptacién de lo ocurre.  12
all3 del delito. En este punto, el insurgente ha dejado de reaccionar simplemente a los cédigos, normas y leyes de la sociedad y ha llegado a determinar sus acciones en sus propios términos, sin tener en cuenta el orden social. Mas alls de la tolerancia y cortesia de todos los dias, aplicadas con tacto y diplomacia, el insurgente no es muy echado a hablar en abstracto de cualquier cosa relacionada con su vida y sus interacciones, sino que da importancia a cada palabra Esto viene del rechazo a ser superficial, un deseo de sumergirse en los proyectos  las relaciones que uno ha elegido crear o involucrarse, para sentirlos plenamente como propios, porque son cosas con las que uno crea su vida.  Comolarevolucién: el amor, la amistad y la amplia variedad de otras relaciones posibles no son eventos por los que uno espera, ni cosas que simplemente pasan. Cuando uno se reconoce a sf mismo como unindividuo, un ser capaz de actuar y crear, éstos dejan de ser deseos, anhelos fantasmales que daffan las entrafias de uno; se convierten en posibilidades hacia las que uno se mueve conscientemente, proyectualmente, con la propia voluntad. Esta energia ardiente que empuja a uno a la rebelién que es el deseo —el deseo que se ha liberado de aquello que reducia ese deseo a un simple anhelo~. Ese mismo deseo que impulsa a uno a crear su vida como una proyeccion hacia la insurreccién, la anarquia, la libertad y el placer, es también el deseo que constata que esa proyectualidad se construye mejor en proyectos compartidos. El deseo liberado es una energia expansiva ~una apertura de posibilidades— que quiere compartir proyectos y acciones, alegrias y placeres, amor y rebeldia. Una insurreccién de unindividuo, de hecho, puede ser posible. Incluso afiadira que es el primer paso hacia un proyecto insurreccional. Pero una insurreccion de dos, tres, o muchos, aumenta mucho el valor y el disfrute, y abre un sinfin de posibilidades.  Obviamente, los distintos modos de relacionarse que esta sociedad nos pone a disposicién no puede cumplir nuestros deseos. Tibias relaciones sentimentales de “amor”, “amistades” basadas en la  13
camaraderfa de la humillacin mutua y la tolerancia sin afectom ¥ encuentros diarios insulsos que mantienen la banalidad de la supervivencia. Estén todos basados en la légica de la sumisién, en simplemente aceptar la mediocridad de esta realidad. Por ello debemos destruir lo que la realidad nos ofrece. Todo esto no tiene nada que ver con un deseo proyectual hacia los demss.  Las relaciones en las que se decide vivir proyectualmente de manera revolucionaria y anarquista, empujan a uno a buscar que sean relaciones de afinidad, de pasion, de intensidad, relaciones variables que ayudan a uno a construir su vida como le mueven sus deseos Son relaciones con un conocimiento claro de los demss, los cuales comparten una afinidad con la manera de vivir y ser de uno. Tales relaciones se deben crear de una manera fluida, vital y dinamica, cambiante y expansiva, tal y como o son la afinidad y la pasion. Tal ampliacién deas posibilidades no encaja con la 18gica de la sumisién, ¥ es0 hace que sea un proyecto digno a seguir para los anarquistas.  14
Amor libre  Por el hecho de que los anarquistas revolucionarios de todo tipo reconocen que la libertad de cada individuo para determinar €6mo quieren vivir su vida en sus propios términos tiene que ser un objetivo central de la revolucién antiautoritaria, tenemos que hablar mds a menudo y con més insistencia de la transformacion de la vida personal que debe ser parte de cualquier revolucion real. Asi, cuestiones como el amor y el deseo erético han sido discutidos abiertamente en circulos anarquistas desde muy temprano. Las anarquistas estuvieron entre los primeros defensores del amor libre, reconociendo en el matrimonio y en las absurdas restricciones sexuales impuestas por la moralidad religiosa, formas en las que se imponia la sumision a la autoridad. Mujeres como Emma Goldman y Voltairine de Cleyre vieron en la moral puritana uno de los mayores enemigos de la liberacion de la mujer en particular, asi como de la humanidad en general.  Pero el amor libre por el que abogaban (y abogan) las anarquistas no se debe confundir con el hedonismo cutre defendido por Playboy y otros promotores de la liberacion sexual mercantilizada. Esta itima es simplemente una reaccién al puritanismo desde dentro del contexto social actual. Su continua adhesién a a légica de la sumision es evidente en su mercantiizacion y cosificacion de las relaciones sexuales, su actitud despreciante hacia el amor apasionado —ya que éste no puede ser cuantificado y no se le puede poner un precio-y su tendencia a juzgar a la gente basandose en la disposicion sexual y el rendimiento. El amor y el deseo erdtico liberados de la Igica de la sumision estén claramente en otro sitio.  La lucha contra la légica de la sumision comienza con la lucha de los individuos para crear la vida y las relaciones que ellos desean. En  15
este contexto, el amor libre significa precisamente la liberacion de los deseos eréticos de cada individuo de las restricciones sociales y morales que los canalizan en unas pocas formas especificas dtiles para a sociedad, para que asi cada individuo pueda crear la forma en que quiere amar a su antojo en relacion a aquellos que el individuo puede amar. Tal liberacion abre el camino para una aparente infinidad de posibles relaciones amorosas y erdticas. La mayoria de la gente sslo quiere explorar algunas de estas posibilidades, pero la clave de esta liberacién no estd en que uno tiene el deber de explorar tantas formas de deseo erdtico como sea posible, sino que uno tenga la posibilidad de realmente elegir y crear formas de amar que le traigan placer, que amplien su vida y le inciten a aumentar la intensidad de vivir y rebelarse.  Uno de los obstaculos més importantes en los que nos enfrentamos hoy dia en este dmbito es la piedad o la listima por la debilidad ¥ la neurosis. Hay individuos que saben claramente lo que desean en cada potencial encuentro amoroso que tienen, individuos que pueden actuar y responder con una sinceridad propia de aquellos que se han apropiado de sus pasiones y deseos. Pero cuando estos individuos actuan segin sus deseos, si otro individuo que es menos seguro de si mismo, se pone nervioso o siente que sus sentimientos han sido heridos, se espera que el primer individuo cambie su comportamiento para adaptarse a la debilidad de la otra persona. Asi, el individuo de voluntad fuerte que ha captado la esencia del amor libre y ha comenzado a vivirlo, a menudo se encuentra suprimido o condenado al ostracismo por sus propios supuestos compafieros. Si nuestros objetivos son la liberacion y la destruccion de la I6gica de la sumisién en todos los ambitos de la vida, entonces no podemos ceder a esto. El tema es transformarnos a nosotras mismas en rebeldes fuertes, valientes, apasionadas y con voluntad propia —y por lo tanto, también en amantes fuertes, valientes, apasionadas y con voluntad propia -, y esto requiere la actuacion sin culpa, remordimiento o pena. Esta auto-transformacién es un  16
aspecto esencial de la transformacién revolucionaria del mundo, y no podemos dejar que se desvie por una léstima que degrada tanto a quien se apiada como a quien se compadece. La compasion — ese sentimiento hacia las demas en el que una reconoce la propia condicién en las demés— puede ser un sentimiento hermoso y revolucionario, pero la lstima ~que mira desde arriba la miseria de las demas y ofrece la caridad y el sacrificio~ no tiene ningun valor para crear un mundo de individuos fuertes que puedan vivir y amar como ellos elijan.  Sin embargo, un obstaculo atin mayor para una préctica real de amor libre y de exploracion abierta de la variedad de relaciones posibles, es que la mayoria de la gente (incluso la mayoria de anarquistas) tiene muy poca ambicién y, por lo tanto, muy poca generosidad con la pasién, intensidad de sentimientos, amor, placer, odio, angustia ~todas las fervientes emociones que nos hacen sentir vivos-. Para realmente dejar florecer la expansividad dela apasionada intensidad ¥ perseguirla alll donde el deseo la quiere llevar, esta exploracion requiere voluntad, fuerza y valor... pero sobre todo requiere romper con una visién mercantilizada de las pasiones y las emociones. Es s6lo en el reino de la economia mercantil ~donde los bienes son mercancias con las que se comercia que la ambicion [individual] y la generosidad [con los demds] se contradicen entre si. En un reino donde sentimientos, pasiones, deseos, ideas, pensamientosy suefios no estén mercantilizados, la ambicién y la generosidad van cogidas de la mano. Cuanto més se quieren estas cosas, més generosa hay que ser al compartirlas. Cuanto més generosa se es con ello, mas se obtiene. s la naturaleza de estas cosas ser expansivas, buscar ampliar todos los horizontes, para tomar més y més de la realidad en ellas mismas y transformarla.  Pero esta expansién no es indiscriminada. £l amor y el deseo erdtico se pueden manifestar de manera expansiva de muchas formas, y los individuos eligen los caminos y los individuos con los que ellos desean explorarlas. No tiene sentido, sin embargo, tomar estas  17
decisiones basdndose en una imaginaria escasez de algo que, de hecho, potencialmente lo hay sin medida. Més bien, tales decisiones estan mejor basadas en el deseo por aquellas a quienes una elige para relacionarse, y el potencial que una percibe en ellas para hacer que las llamas de la pasién ardan cada vez con mis intensidad.  Las distintas manifestaciones del deseo erético ~homosexualidad, heterosexualidad, bisexualidad, monogamia, poligamia, etc-no son Ia esencia del amor libre. La esencia del amor libre se manifiesta en todas estas formas y mas. Su esencia se encuentra en aquellas que eligen expandirse a i mismas, para ncitarse a si mismas a ampliar sus pasiones, suefios, deseos y pensamientos. El amor libre, al igual que la revolucién, actia para recrear la realidad a su imagen, la imagen de una gran y peligrosa utopia. Esto no es un camino facil. No hay lugar para nuestras debilidades ni tiempo para la autocompasién neurdtica. Porque el amor en sus formas mas apasionadas y sin restricciones es tan cruel como la revolucion. ¢Cémo iba a ser de otra manera cuando su objetivo es el mismor la transformacién de todos los aspectos de la vida y la destruccin de todo lo que lo impide?  18
Amistad apasionada  Vivimos en un mundo en el que la mayorfa de los encuentros e interacciones implican un intercambio de mercancias o de trabajo. En otras palabras, las formas dominantes de relacién son de carécter economico, basados en la dominacién de la supervivencia por encima de la vida. En un mundo asi, no es de extrafiar que el concepto de la amistad ya no tenga mucho valor. Hoy en dia, ni las interacciones diarias de nuestras “comunidades” (esas extrafias y desconectadas comunidades que son la familia, la escuela, el trabajo) ni los encuentros casuales (en el mercado, en el autobis, en algin evento publico) dan pie a crear un interés real e intenso hacia los demas, no generan una apasionada curiosidad en conocer a los demis ni en descubrir lo que podriamos ser capaces de crear con ellos. Lo que une estas interacciones y encuentros es que se originan en los procedimientos de la dominacién y la explotacion, en el orden social que encierra nuestras vidas, un orden social al que la mayoria de la gente se somete a regafiadientes.  Los tipos de relaciones que mis probablemente surjan de este tipo de situaciones son las que reflejan la humillacion y el empobrecimiento inherente a ellas. Estén basadas en la necesidad de escapar del aislamiento de una sociedad llena de gente, pero atomizada, y en una “amabilidad” generalizada que no es més que mera cortesia (va que permite un coqueteo inofensivo, insustancial, seguro y de bromas tontas). Sobre las bases de esta “amabilidad” generalizada, es posible conocer a algunos individuos con los que se simpatiza mas cercanamente ~gente con la que compartir una cerveza en el pub, ir a partidos de futbol, a conciertos o ir a ver una pelicula...-, y estos son los amigos de uno.  Entonces no es de extrafiar que a lo que hoy se le llama amistad  19
tan a menudo parece no ser nada més que una camaraderfa de humillacién mutua y de una tolerancia carente de afecto. Cuando todo lo que realmente tenemos en comun es nuestra explotacion compartidaya esclavitud para el consumo de mercancias, y nuestras diferencias estan principalmente definidas en nuestras identidades sociales, que a su vez estan en gran medida definidas por nuestros puestos de trabajo o la carrera que estudiamos, por los productos que compramos alos que nos gobiernan y los usos que les damos, en todo esto, hay muy poco que pueda despertar el orgullo, el placer, la curiosidad y la pasién en nuestras llamadas amistades. S la profunda soledad de la masificada y mercantilizada sociedad es lo que nos acerca alos demis, lo poco que nuestros empobrecidos seres tienen para ofrecer a los dems pronto conducird al resentimiento. Por o tanto, las interacciones entre amigos en este momento parecen ser dominadas en su mayorfa por burlas “tontas” y diversas formas de rivalidad. Mientras que tales formas de juego pueden ser incluso divertidas como parte de una relacion fuerte basada en el placer mutuo, cuando se convierte en la principal forma de relacionarse, sin duda, algo falta.  Algunos de nosotros nos negamos a aceptar las imposiciones de la explotacién y la dominacién. Nos esforzamos en crear nuestras propias vidas y en el proceso de crearlas buscamos crear relaciones que escapen a la logica de la sumisién, a la proletarizacién y al consumo de mercancias. Por nuestra propia voluntad redefinimos lo que tenemos en comdn y nuestras diferencias, sincerandolas a través de la mezcla de la lucha y la rebelién, basandolas en nuestras pasiones y deseos. Esto hace que la amistad tienda a tomar una forma completamente desagradable en esta sociedad: para, simplemente tolerar otra forma de soledad y considerarla una amiga ~Iqué patéticol-. A partir de este sentido de orgullo que nos motivé a rebelarnos, ese punto de dignidad propia que no tolerard mas humillaciones, buscamos construir nuestras amistades en la grandeza que descubrimos en los demas el placer, la pasién y la  20
curiosidad producidas tanto por lo que compartimos en comin como por nuestras diferencias~. ¢Por qué deberiamos esperar menos de la amistad que de o que esperamos del amor erdtico? ¢Por qué esperamos tan poco de las dos cosas? La rebelién enciende chispas de fuego en los corazones de aquellos que se alzan, y este fuego atrae a relaciones que queman: amores, amistades, y, si, incluso odios que reflejan la intensidad de la rebelion. El insulto més grande que podemos dar a otro ser humano es simplemente tolerarlo, asf que persigamos la amistad con la misma intensidad con la que perseguimos el amor, desdibujando los limites entre ellas, creando feroces y hermosas formas propias de relacionarnos libres de la logica de la sumisién a la mediocridad impuesta por el estado y el capital.  21
Odio  Habiendo tomado la decisién de negarnos a vivir simplemente como estasociedad exige, a someterse a la existencia que nos impone, nos hemos tenido que posicionar en permanente conflicto con el orden social. Este conflictose manifestard en muchas ituaciones diferentes, evocando las intensas pasiones de la fuerza de voluntad. Al igual que exigimos de nuestros amores y nuestras amistades una plenitud e intensidad que esta sociedad busca suprimir, queremos ofrecer todo de nosotras mismas en nuestros conflictos y, particularmente en nuestro conflicto con esta sociedad destinada a su destruccién, por lo que luchamos con toda la fuerza necesaria para lograr nuestro objetivo. Es en este sentido que, como anarquistas, deberiamos entender mejor el motivo de nuestro odio.  l actual orden social busca racionalizar todo. Ve a la pasién como una cosa destructiva y peligrosa puesto que la intensidad de sentirla es, después de todo, opuesta a la fria I6gica del poder y el beneficio. No hay lugar en esta sociedad para una razén apasionada o un razonable enfoque de la pasién. Cuando el valor social més alto es el eficiente funcionamiento de la maquina, la pasion y la razon humana juntas son perjudiciales para la sociedad. De esta manera, Ia fria racionalidad basada en una visién mecénica de la realidad es necesaria para defender tales valores.  En este sentido, las campaias contra el odio, promovidas no sélo por progresistas y reformistas, sino también por las instituciones de poder las cuales son la base de las desigualdades sociales (cuando me refiero a la igualdad y desigualdad en este articulo, no me estoy refiriendo a Ia “igualdad de derechos” la cual es una abstraccion legal, sino a las diferencias concretas en el accesoalo que esnecesario para determinar las condiciones de la vida de uno), llevan implicitas la intolerancia en la  22
estructura misma de la sociedad, y esto ocurre en varios niveles.  Al concentrarse los esfuerzos para luchar contra la intolerancia en las pasiones de los individuos, las estructuras de dominacion ciegan apersonas bienintencionadas, haciéndoles creer que la intolerancia que se construye desde las instituciones de esta sociedad es un aspecto necesario, y asi perpetdan su método de explotacion. Por lo tanto, el método para la lucha contra la intolerancia toma un camino doble: tratar de cambiar los corazones de las personas racistas, sexistas y homéfobas o la promocién de una legislacién contra pasiones que son indeseables. De esta manera, no solo se olvida la necesidad de una revolucion que destruya el orden social fundado en las instituciones de intolerancia y la estructura de desigualdades; el estado y las distintas instituciones a través de las cuales ejerce el poder, se fortalecen de manera que pueden suprimir el “odio”. Por otra parte, aunque la intolerancia en una forma racionalizada es dtil para el funcionamiento eficiente de la maquina social, una pasién individual de demasiada intensidad, incluso siendo canalizada a través de la intolerancia, representaria una amenaza para el buen funcionamiento del orden social. Esta pasién individual es impredecible, un punto potencial para la descomposicin del control. Por lo tanto, necesariamente debe ser suprimiday sélo permitida de expresarse de una manera: canalizada en los mecanismos que ya han sido construidos cuidadosamente por los que gobiernan esta sociedad. Pero uno de los aspectos del “odio” ~una pasién individual- que con més énfasis es util al estado, mas que las desigualdades institucionales, es que les permite a aquellos en el poder -y sus perros falderos de los medios de comunicacién— equiparar el odio irracional y fanatico de los supremacistas blancos y homéfobos al odio razonable de los explotados que se han levantado en rebelién contra los amos de esta sociedad y sus lacayos. Por lo tanto, la supresién del odio sirve al interés del control social y defiende las instituciones de poder y, por lo tanto, la desigualdad institucional necesaria para su funcionamiento.  23
Aquellas de nosotras que deseamos la destruccién del poder, el fin de la explotacion y de la dominacién, no podemos sucumbir a las racionalizaciones de los progresistas, que solo sirven a los intereses de los gobernantes del presente. Habiendo optado por rechazar nuestra explotacién y dominacién y por tomar nuestra vida como propia en lucha contra la miserable realidad que se nos ha impuesto, inevitablemente nos enfrentamos a una serie de personas, instituciones y estructuras que se interponen en nuestro camino —el estado, capital, los gobernantes de este orden y sus siervos, y los diferentes sistemas e instituciones de control y explotacién-.  Estos son nuestros enemigos y sslo es razonable odiarlos. Es el odio del esclavo hacia el amo —o mas exactamente, el odio del esclavo fugitivo hacia las leyes, los policias, los “buenos ciudadanos”, los tribunales y las instituciones que tratan de cazarle y devolverle al amo-. Yaligual que con las pasiones de nuestros amoresy amistades, este odio apasionado debe ser también cultivado y madurado por nosotras mismas, su energia ha de ser enfocada y dirigida hacia el desarrollo de nuestros proyectos de rebelién y destruccién.  Con el deseo de ser las creadoras de nuestras propias vidas y relaciones, para vivir en un mundo en el que desaparezca todo lo que encarcela nuestros deseos y suprime nuestros suefios, tenemos una inmensa tarea ante nosotras: la destruccion del actual orden social. El odio hacia nuestro enemigo —el orden dominante y todas las que voluntariamente lo defienden- es una tormentosa pasién que puede proporcionar una energia que harfamos bien en recibirla con los brazos abiertos. Las anarquistas insurreccionales tienen una manera de ver la vida y el proyecto revolucionario que enfoca esta energia, apuntando con inteligencia y fuerza. La Iogica de la sumision exige la supresion de todas las pasiones y su canalizacién hacia el consumismo sentimental o ideologias de intolerancia racionalizada. Lainteligencia de la rebeldia abraza todas las pasiones, encontrando enella no sélo poderosas armas para la batalla contra este orden, sino también la maravilla y el placer de una vida vivida con plenitud.  24
Realismo “ISeamos realistas: pidamos lo imposiblel”  Este famoso lema, que adornaba las paredes de Paris en el mayo de 1968, fue verdaderamente revolucionario en su tiempo, déndole la vuelta a todas las concepciones del realismo basadas en el sentido comiin. Hoy dia, realidades virtuales y artificiales han llegado a dominar las relaciones sociales. La vida no se vive tanto como se mira, y todo puede ser visto con nuevas tecnologias. Teniendo esto en cuenta, no es de extrafiar que un eslogan que una vez cambio tanto el orden social entero, se haya convertido ahora en un eslogan publicitario. En el reino de lo virtual, todo es posible por un precio Todo, excepto las cosas que no tienen precio, es decir, lo verdadero, la autodeterminacién, las relaciones cara a cara en las que uno elige sus actividades y los actos concretos sobre la realidad del mundo.  El pan y circo de hoy dia se nos presenta con especticulos que nunca antes habiamos visto. Sitios exsticos, criaturas extrafias con poderes magicos, explosiones fantésticas, batallas y milagros, todo esto se nos ofrece para nuestro entretenimiento, manteniéndonos pegados al asiento como espectadores, nuestra actividad se limita a chasquear un botén —que no es muy diferente ala principal funcion que se realiza cada vez en més puestos de trabajo-. Asi que “lo imposible” que esta sociedad nos ofrece no es nada més que efectos especiales espectaculares en una pantalla, la droga de la virtualidad nos adormece en la miseria del mundo que nos rodea, en el que las posibilidades de una vida real cada vez son menos.  Si estamos por la labor de escapar de esta miserable existencia, nuestra rebelion debe ser, precisamente, contra la realidad social en su totalidad. El realismo en este contexto se convierte en aceptacion  25
de la realidad. Hoy en dia cuando uno habla sinceramente de la revolucién ~de tratar de revertir la realidad actual con el fin de abrir la posibilidad de una vida autodeterminada y de libertad individual— uno ests siendo poco realista, incluso utépico. Pero ¢acaso puede otra cosa poner fin a la miseria actual?  Cada vez mis, frente al monstruo de la civilizacion y de la realidad social actual, escucho a muchos radicales decir: “es necesario ser realista; voy a hacer lo que esté en mis manos.” Esta no es la declaracién de una fuerte individualidad haciéndose el centro de una rebelién contra el mundo de dominacién y alienacién, sino mas bien una resignacién, un retiro hacia el jardin de uno mismo, mientras el monstruo avanza y se viene encima. Los proyectos “positivos” desarrollados en el nombre de este tipo de realismo no son nada mas que las formas alternativas de sobrevivir dentro de la sociedad actual. No s6lo no consiguen amenazar al mundo del capital y el Estado; ademds, alivian la presién sobre aquellos en el poder, proporcionando servicios sociales voluntarios bajo el pretexto de la creacién de “contra-instituciones”. Utilizar la realidad actual como el lugar desde el que ver el mundo, hace que, aquellos que no pueden dejar de ver la destruccién revolucionaria de esta realidad en la que vivimos como algo imposible -y, por lo tanto, un objetivo peligroso~, se resignen a mantener una alternativa dentro de la realidad actual.  Existe también una forma “activista” de entender el realismo. Se encuentra en una perspectiva que no tiene en cuenta la totalidad de la realidad actual, eligiendo un lugar o instante concreto para verla sélo parcialmente. De esta manera, la realidad de alienacién, dominacién y explotacién se divide en categorias de opresion que vemos como algo separado como el racismo, el sexismo, la destruccién medioambiental, etc. Aunque tal categorizacion puede ser util para entender los detalles de c6mo funciona el orden social actual, por lo general, en lugar de hacer entender a la gente la totalidad, tiende a permitir que avance el proyecto izquierdista de desarrollar especializaciones en formas especificas de opresion,  26
desarrollando métodos ideologicos para explicar estas opresiones. Este enfoque ideolégico separa la teorfa de la préctica conduciendo a una descomposicién més de las cuestiones sobre las que actia salario igual para las mujeres, aceptacion de gays en el ejército, proteccién de reservas naturales, y una tras otra asi, siendo una ronda interminable de demandas a las autoridades. Una vez que las cosas se descomponen a este nivel, donde cualquier analisis de esta sociedad como un todo desaparece, uno estd viendo una vez mas las cosas desde dentro de la realidad actual. Para el “activista realista” ~también conocido como izquierdista—, la eficacia es lo que prima. Cualquier cosa que funcione es buena. De este modo se pone énfasis en los pleitos, la legislacién, las demandas a las autoridades, la negociacién con los que nos gobiernan, sélo porque asi se obtienen resultados —eso i, cuando los resultados que se buscan son simplemente la mejora de un problema en particular o la asimilacién, por parte del sistema, de un grupo o causa particular—. Pero estos métodos no son eficaces en absoluto desde una perspectiva revolucionaria anarquista, porque se basan en la aceptacion de la realidad actual, en la perspectiva de que “esto es lo que hay y de esto hay que hacer uso”. Y esta es la perspectiva de la 18gica de la sumision. Para liberarmos de esta légica es necesaria una inversién de esta perspectiva.  Lainversion de esta perspectiva requiere encontrar un lugar diferente desde el cual percibir el mundo, una posicion diferente desde la cual actuar. En lugar de empezar desde el mundo tal como lo conocemos, uno puede optar por empezar desde la voluntad de entender la vida comoalgo propio. Esta decisién pone de inmediatoa uno en conflicto conla realidad actual, porque aqui uno entiende que las condiciones de su existenciay, por lo tanto, las posibilidades de cémo uno puede vivir, han sido determinadas por el orden dominante. Esto ocurre porque algunas personas se las arreglan para tomar el control de las condiciones de existencia de todos —precisamente, a cambio de pan y circo, es decir, supervivencia amenizada con un poco de  27
entretenimiento-. Por lo tanto, la rebelién individual necesita armarse con un andlisis de la totalidad ~que contemple todas las opresiones y que amplie su critica— despertando una perspectiva revolucionaria. Cuando uno empieza a entender también los medios institucionales y tecnoldgicos através de los cualesla clase dominante mantiene, fortalece y expande su control, esta perspectiva adquiere una dimensién social y critica con el “progreso” y la tecnologia.  La légica de la sumision nos dice que seamos realistas para limitarnos alas, cada vez menos, posibilidades que la realidad actual nos ofrece. Pero cuando esta realidad marcha hacia la muerte —a través de la represién permanente del espiritu humano y la destruccién de la vida-, ¢es verdaderamente realista “ser realista”? Si uno ama la vida, si uno quiere expandirse y florecer, es absolutamente necesario, para liberar al deseo de los mecanismos que lo constrifien, dejar fluir nuestras mentes y corazones con una pasién que despierte los suefios més salvajes. Entonces uno debe comprender estos suefios v, de ellos, afilar un arma para atacar esta realidad: una causa rebelde y apasionada capaz de formular proyectos encaminados a la destruccion de lo existente y la realizacién de nuestros deseos mas maravillosos. Para los que queremos reapropiarnos de nuestras vidas, hacer menos seria poco realista.  28
Mas alld del feminismo, mds alld del género  A fin de crear una revolucién que pueda poner fin a todo tipo de dominacién, es necesario acabar con las tendencias a las que todas nos vemos sometidas. Esto requiere que seamos conscientes del papel que esta sociedad nos impone y busquemos sus puntos débiles, con el objetivo de romper sus limites y traspasarlos.  La sexualidad es una expresion esencial de los deseos y las pasiones individuales, de la llama que puede encender tanto el amor como la revuelta. Asi, puede ser una fuerza importante de los deseos de cada una de nosotras, que puede alzarnos més alls de la masa como seres Gnicos e indomables. EI género, por otro lado, es un intermediario construido por el orden social para inhibir la energia sexual, enclaustrarla y limitarla, direccionandola hacia la reproduccién de este orden de dominacién y sumision. De esta manera se convierte en un impedimento del intento de decidir libremente cémo queremos vivir y relacionarnos. No obstante, hasta ahora, al hombre se le ha concedido mayor libertad en hacer valer su voluntad dentro de estos roles que ala mujer, lo que explica de forma bastante razonable por qué hay més anarquistas, revolucionarios y gente que actua fuera de la legalidad que son hombresy no mujeres. Las mujeres que han sido fuertes, que se han rebelado, lo han sido porque han sobrepasado su feminidad.  Lamentablemente el movimiento de liberacién de la mujer que resurgi6 en los 60, no prosperd en el desarrollo de un andlisis profundo de la naturaleza de la dominacion en su totalidad y del papel jugado por el género en su reproduccién. Un movimiento que apareci6 ante la necesidad de liberarnos de los roles de género para ser asi individuos completos y autosuficientes, fue transformado en una especializacién, como la mayor parte de las luchas parciales de  29
la época. Garantizando de esta manera la imposibilidad de llevar a cabo un analisis global dentro de este contexto.  Esta especializacion es el feminismo actual, que comenzd desarrolléndose fuera del movimiento de liberacién de la mujer a finales de los afios 60. Su objetivo, no era tanto la liberacion de la mujer como individuo de los limites impuestos por los papeles asignados a su género, como la liberacién de la “mujer” como categoria social. Junto a las corrientes politicas principales, este proyecto consistié en obtener derechos, reconocimientoy proteccién para lasmujeres como una categoria social, reconocida conforme a la legislacién. En teoria, el feminismo radical se movié mas all3 de la legalidad con el objetivo de liberar a las mujeres como una categoria social, de la dominacion masculina. Dado que la dominacién masculina no es explorada suficientemente como parte de la dominacién total ~inclusive por las anarcofeministas~ la retérica del feminismo radical, frecuentemente adquiere un estilo similar al de las luchas de liberacién nacional. Pero a pesar de las diferencias en el método y la teoria, la practica del feminismo burgués (institucional y principal) y el feminismo radical amenudo son coincidentes. Esto no es una casualidad.  La especializacién del feminismo radical actual consiste en centrarse por completo en los sufrimientos de la mujer a manos del hombre. Si esta catalogacion fuese alguna vez completada, la especializacion no seria durante més tiempo necesaria y habria llegado el momento de trasladarse mis alld de la lista de ofensas sufridas, hacia un intento real y actual de analizar la naturaleza de la opresién de la mujer en esta sociedad, y llevar a cabo acciones reales y muy meditadas para acabar con esta opresion. Asi, el mantenimiento de esta especializacion requiere que las feministas amplien esta catélogacién al infinito, incluso hasta el punto de dar explicaciones por las acciones opresivas levadas a cabo por mujeres en puestos de poder, como expresiones de poder patriarcal, y asf de esta manera liberaria a estas mujeres de las responsabilidades de sus acciones. Cualquier andlisis serio de las complejas relaciones de dominacién,  30
como las que existen actualmente, es dejado de lado en favor de una ideologia en la cual el hombre domina y la mujer es la victima de esta dominacion.  Perola creacién de una identidad en base ala propia opresion, en la victimizacién de lo que una ha sufrido, no proporciona la fuerza o la independencia. En lugar de esto crea una necesidad de proteccién y seguridad que eclipsa el deseo de libertad eindependencia. Enel reino de lo tedrico y psicologico, una abstracta y universal “hermandad femenina” puede encontrar esta necesidad, pero a fin de suministrar una base para esta hermandad, de “mistica feminidad”, la cual fue expuesta enlos afios 60 como una construccion cultural que apoyaba aladominacién masculina, es revivida en forma de espiritualidad de mujer, culto a la diosa y una variedad de otras ideologias feministas El intento de liberar a la mujer como categorfa social alcanza su apoteosis en la recreacin de los roles del género femenino en el nombre de una evasiva solidaridad de género. El hecho de que muchas feministas radicales hayan recurrido a policias, tribunales, ¥ otros programas estatales de proteccion de mujeres (imitando asi al feminismo burgués) solo sirve para subrayar la falsa naturaleza de la “hermandad” que proclaman. A pesar de que ha habido intentos de moverse mis alla de estos limites dentro del contexto del feminismo, esta especializacién ha sido su mejor definicién durante tres décadas. En la forma en la que ha sido practicada, ha fallado al presentar un desaffo revolucionario tanto contra el género como contra la dominacién. El proyecto anarquista de liberacién global nos llama a movernos més all3 de estos limites hasta el punto de atacar al género en si mismo, con el objetivo de convertirnos en seres completos, definibles no como un conglomerado de identidades sociales, sino como individuos tnicos y completos.  Es un estereotipo y un error afirmar que los hombres y las mujeres han sufrido iguales opresiones dentro de sus roles de género. Los roles del género masculino han permitido al hombre una gran libertad de accién para la afirmacién de su propia voluntad. Por ello la liberacion  31
de la mujer de sus roles de género no consiste en ser mas masculina, sino mas bien en ir mas all3 de su feminidad, asi, para los hombres la cuestion no consiste en ser més femenino, sino en ir més alld de su masculinidad. La cuestion es descubrir que el centro de a unicidad que ests en cada uno de nosotras, va mis alla de todos los roles sociales y de la forma en que cada uno actda, vive y piensa en el mundo, tanto en el dmbito sexual como en todos los otros. El género separa la sexualidad de la totalidad de nuestro ser, filando caracteristicas especificas segun el género al que se pertenezca, perpetuando asi el actual orden social. Como consecuencia de ello, la energia sexual, que podria ser un extraordinario potencial revolucionario, es encauzada hacia la reproduccién de las relaciones de dominacion y sumision, de dependencia y desesperacién. La miseria sexual que esto ha producido y su explotacién comercial esta por todos lados La inadecuada llamada de la gente a “abrazar tanto la masculinidad como la feminidad” cae en la falta de analisis sobre estos conceptos, Ya que ambos son invenciones sociales que sirven a los propésitos del poder. Asi que, cambiar la naturaleza de los roles de género, aumentar su nimero o modificar su forma, es indtil desde una perspectiva revolucionaria, ya que esto solo sirve para ajustar mecanicamente la forma de los mecanismos que canalizan nuestra energia sexual. En lugar de esto, necesitamos reapropiarnos de nuestra energia sexual para reintegrarla en la totalidad de nuestros seres a fin de hacernos tan extensos y poderosos como para reventar cada mecanismo que pretendacanalizar nuestra energfa e inundar el terreno dela existencia con nuestro ser indomable. Esto no es una tarea terapéutica, sino una revuelta insolente ~una que emana desde nuestra fuerza de voluntad y nuestra negativa a retroceder. Si nuestro deseo es destruir toda dominacién, entonces es necesario que nos movamos mas alls de todo lo que nos reprime, mds allé del feminismo, si, y mas alls del género, porque aqui es donde encontramosla capacidad de crear nuestra indomable individualidad que nos conducird contra toda dominacién sin vacilacién. Si deseamos destruir la légica de la sumisién, este debe ser nuestro minimo objetivo.  32
Cultura de la seguridad y vida expansiva  Hoy dia la vida es demasiado pequefia. Somos obligados a tener roles y relaciones que reproducen el orden social actual, que se basa en la mezquindad de lo que puede ser medido, puesto a un precio, comprado y vendido. La lamentable existencia de tenderos y guardias de seguridad se ha impuesto por todos lados, y la vida real, unavida sin més limites que los que nuestras capacidades nos ponen, existe solo en rebelién contra esta sociedad. Asi que aquellos que queremos una existencia expansiva, una vida vivida con plenitud, estamos motivados a pasar a la accién, a atacar a las instituciones que nos obligan a vivir una vida tan mezquina.  Motivados a recuperar nuestras vidas y hacer de ellas manantiales de lo maravilloso, inevitablemente, nos encontramos la represion. Todos los dias, los mecanismos ocultos de la represién operan para prevenir la rebelion, para garantizar la sumisin que mantiene el orden social. Las necesidades de la supervivencia, la conciencia que subyace al estar siempre observados, la multitud de prohibiciones que se encuentran en sefiales y carteles o que toman la forma de la policia, la estructura misma de los entornos sociales en los que nos movemos, éstos son suficientes para mantener a la mayoria de la gente en linea, cabizbajos, con la mente vacia de todo excepto de mezquinas preocupaciones del dia a dia. Pero cuando uno se ha cansado de esta insipida existencia y decide que debe haber algo més, que no puede tolerar otro dia mis en el que la vida se reduce aiin més, la represién deja de ser algo sutil. La chispa de la rebelion tiene que ser suprimida constantemente; el mantenimiento del orden social lo requiere.  La expansion de la vida no se puede producir escondiéndonos de ellos ~porque serfa simplemente un cambio de celdas en la prision  33
social-. Pero debido a que esta expansién —esta tensién hacia la libertad~ nos mueve a atacar este orden social, a pasar a la accién que esté fuera de sus leyes y frecuentemente en contra de sus leyes —escritas o implicitas—, nos vemos obligados a hacer frente a la cuestion de cémo evadir a los siervos guardianes de la clase dominante. Asi que no podemos pasar por alto la cuestién de la seguridad.  Siempre he considerado que la cuestion de la seguridad es una cosa simple, una cuestion de inteligencia practica y sentido comdn que cualquier persona deberia ser capaz de imaginar. Desarrollando relaciones de afinidad, en las que uno decide con quien se puede actuar. No hay necesidad de decir nada sobre una accién a cualquier persona que no estd involucrada en la accion. Esto es basico y debe ser evidente para cualquier persona que decide actuar contra la dominacién. Pero tal inteligencia practica no tiene necesidad de cubrirse en una atmésfera de sospecha y secretismo en el que cada palabra y cada pensamiento deben ser vigilados, en la que incluso las palabras desafiantes se consideran un riesgo demasiado grande. Si nuestra practica nos lleva a esto, ya hemos perdido.  En el contexto de la actividad ilegal, la seguridad es esencial. Pero incluso en este contexto, no es la principal prioridad. Nuestra principal prioridad es siempre la creacién de vidas y relaciones que deseamos, la apertura de la posibilidad de una existencia plena que estesistema de dominaciény explotacion pretende impedir. Aquellos que realmente deseamos una existencia expansiva querremos expresarlo en todas nuestras acciones.  En este sentido, el llamado para el desarrollo de una “cultura de seguridad” me parece extrafia. Cuando escuché por primera vez el término, mi primer pensamiento fue: “Esta es precisamente el tipo de cultura en la que vivimos”. Los policias y las cimaras de seguridad en cada esquina y en cada tienda, el aumento de nimeros de tarjetas de identificacién y de interacciones que requieren su uso,  34
las diferentes armas y leyes puestas para la seguridad nacional, y asi sigue ~Ia cultura de la seguridad que nos rodea, es la misma que la cultura de la represion-. Ciertamente, como anarquistas esto no es o que queremos.  Muchas de las sugerencias practicas hechas por los defensores de la cultura de seguridad son buenos consejos basicos para alguien que estd pasando a la accién contra las instituciones de dominacién. Es obvio que no hay que dejar pruebas o hablar con la policia, que uno debe tomar precauciones para evitar ser arrestado ~una situacion que ciertamente no mejora la lucha de uno por una vida libre y plena~. Pero no tiene sentido hablar de una cultura de seguridad. La precaucion necesaria para evitar el arresto no refleja el tipo de vida y las relaciones que queremos construir. Al menos, yo espero que no.  Cuandolos anarquistas empiezan a ver la seguridad como su principal prioridad ~como una “cultura” que deben desarrollar- la paranoia llega a dominar las relaciones. Incluso encuentros o conferencias anarquistas se establecen con unos niveles de burocraciay (vamos a llamar a las cosas por su nombre) vigilancia muy parecidos a lo que estamos tratando de destruir. La sospecha sustituye al compafierismo y la solidaridad. Si alguien no se ve o no se viste bien, se encuentra a s mismo marginado, excluido de la participacion. Algo esencial s ha perdido aqui~1a razén de nuestra lucha~. Ha desaparecido detrés de una dura coraza de militancia, y hemos llegado a ser un reflejo de nuestro enemigo.  La lucha anarquista se desliza hacia esta desagradable y rigida paranoia cuando no se lleva a cabo como un intento de crear la vida de una manera diferente, con placer e intensidad, sino que mis bien es tratada como una causa a la que uno ha de sacrificarse. La lucha de uno se convierte en algo moral, no es una cuestion de deseo, sino de lo correcto e incorrecto, el bien y el mal, y se concibe como algo absoluto y conocible. Esta es la fuente de gran parte de la rigidez, gran parte de la paranoia y gran parte de la sensacion injustificada  35
de sospecha que uno encuentra demasiado a menudo en los circulos anarquistas. Somos guerreros justos rodeados por todos lados de las fuerzas del mal. Debemos protegernos de cualquier posibilidad de contaminacién. ¥ esta dura armadura de cardcter socava el espiritu alegre que nos proporciona el valor necesario para la destruccion del mundo de dominacion.  Esta destruccién, esta demolicién de la cércel social que nos rodea, nos llevaria a un cara a cara con lo desconocido. Sila enfrentamos con el miedo y la sospecha, vamos a construir nuevas carceles nosotros mismos. Algunos ya las han construido, en sus mentes y en sus proyectos. Es por esto que nuestros proyectos de ataque deben ser originados y llevados a cabo con una alegria y un orgullo expansivo del espiritu. La logica de la paranoia y el miedo, es decir, a légica de la sospecha con sus palabras y sus consecuencias, es la légica de la sumision, una sumision que si no es hacia el actual orden de dominacién, entonces, es hacia una moralidad que reduce nuestras vidas y garantizars que no tengamos el coraje para hacer frente a lo desconocido, para enfrentar el mundo en el que nos encontrariamos si el orden actual fuese destruido. En su lugar, vamos a abrazar la motivacién apasionada del deseo que desafia toda dominacién. Esta motivacién es absolutamente seria en su deseo de destruir todo lo que reduce la vida y la limita a lo que puede ser medido. Y como es tan seria, se rfe.  36
Revuelta, no terapia  Cuando la idea situacionista de que la revolucién podria ser terapéutica se abrié camino en el idioma inglés, se abric la caja de Pandora de los malentendidos. Tengo claro que los situacionistas propusieron que una ruptura revolucionaria real deberia romper las limitaciones sociales que subyacen en gran parte de lo que s considera “enfermedad mental” y “trastorno mental” liberando a las personas a descubrir sus propios significados y métodos de pensar y de sentir. Pero muchas han entendido este concepto de otra manera, toméndolo en el sentido de que la revolucién es algo como un grupo de encuentro, una sesion de consejos o una sesién psicolégica de “autoayuda”. Un autoexamen continuo, un confesionalismo embarazoso, una gama de productos de apoyo, espacios seguros y similares han llegado a ser asimilados como actividades revolucionarias. Y muchos de los asi llamados revolucionarios, en conformidad con dicha prictica, tienden a convertirse en neurdticos emocionalmente lisiados que asumen que estn en busqueda de una cura revolucionaria, una cura que nunca llegard, porque este rol asumido lleva consigo la perpetuacion de ese papel y, por lo tanto, tiende a perpetuar la sociedad que lo produce. Lo que falta en esta concepcidn terapéutica de la revolucion es la rebelion.  La destruccién del orden social con el objetivo de liberarnos de toda dominacién y explotacion, de cada obsticulo para el pleno desarrollo de nuestra singularidad, sin duda requiere un analisis de €6mo nuestras vidas, nuestras pasiones, nuestros deseos y suefios se han alejado de nosotras, cémo nuestras mentes se han limitado a si mismas de ciertas formas, cémo hemos sido entrenadas para seguir la I6gica de la sumisin.  Sin embargo, un andlisis de este tipo debe ser un anlisis social, no  37
un psicoandlisis. Debe ser un examen de las instituciones sociales, roles y relaciones que dan forma a las condiciones en las que nos vemos obligadas a existir  Consideremos esta analogia. Si una persona se ha roto una pierna, por supuesto, tiene que tratar de ponerle arreglo, ponerse un yeso © una tablilla y conseguir unas muletas. Pero i la razén por la que estd teniendo problemas para caminar es que alguien le ha atado a una bola y una cadena en su pierna, entonces, la primera prioridad es cortar esa cadena y luego garantizar que no vuelva a suceder destruyendo el origen de la cadena.  Mediante la aceptacién de la idea ~promovida en gran medida por la educacién progresista y la publicidad— de que las estructuras de opresién estén esencialmente dentro nuestro, nos centramos en nuestra presunta debilidad, en qué tan lisiadas se supone que estamos. Nuestro tiempo se esfuma en intentar una autosanacion que nunca llega a su fin, porque hemos llegado a estar tan centradas en nosotras mismas y nuestra incapacidad para caminar, que no nos damos cuenta de la cadena en nuestra pierna. Este ciclo sin fin de autoanlisis y fijacién en una misma, no solo es tediosamente autocompasivo; también es completamente indtil en la creacion de proyectos revolucionarios, porque nubla la posibilidad de hacer un anlisis social y nos transforma en personas menos capaces.  El abordaje terapéutico de la cuestion de la opresién social acaba centrandose en una gran cantidad de “-ismos” con los que estamos infectados: racismo, sexismo, clasismo, estatismo, autoritarismo, edadismo (discriminacién por la edad), etc. Debido a que los dos primeros establecen una diferencia mis clara entre un analisis psicoldgico y un analisis social del tema, es decir, entre el enfoque de lo que es terapia y de lo que es revuelta, voy a examinarlos brevemente. Viendo el racismo y el sexismo como mentalidad esencialmente inconscientes, el comportamiento que  éstos producen tienen una naturaleza dentro de nosotras de la que no  38
siempre somos conscientes, esto nos empuja a una prictica de autoexamen constante y constantes dudas sobre una misma, y esto es algo que nos incapacita, sobre todo a la hora de interactuar con otras personas. El racismo y el sexismo se convierten en algo nebuloso, un virus omnipresente que infecta a todos. Si uno tiene la mala fortuna de ser “blanco” y “varén” (incluso si uno rechaza conscientemente todas las restricciones sociales y definiciones que hay detrés de estas etiquetas), entonces uno estd obligado a aceptar el juicio de “no-blancos” y “hembras” sobre el “real” significado y las “verdaderas” motivaciones inconscientes de las acciones de uno. Lo contrario constituiria la arrogancia, la falta de consideracién y un ejercicio de “privilegio”. El tnico resultado que he visto de esta forma de lidiar con estos asuntos -y sin duda, es el Unico resultado que he visto~ es la creacién de un grupo de personas esquivas, timidas y cautelosas, siendo inquisidores con los de su alrededor por miedo a ser juzgados, y tan incapaces de atacar las bases de esta sociedad como lo son de relacionarse con los demds,  Si, por otra parte, consideramos que el racismo y el sexismo son expresiones de las construcciones sociales ideolégicas de raza y género y que tienen bases institucionales especificas, entonces hay que aplicar un enfoque diferente. EI concepto de raza como se entiende actualmente aqui en norteamérica tiene su origen en las instituciones de la esclavitud negra y el genocidio contra los pueblos indigenas de este continente. Una vez establecido por estas instituciones, se arraigé en todas las estructuras de poder en un nivel u otro, y debido a su utilidad para la clase dominante se propagé hacia las clases explotadas para dividirlas y mantenerlas enfrentadas entresi. €l sexismo tiene su origen enlas instituciones de la propiedad, el matrimonioy la familia. Es aqui donde el patriarcado v la dominacién se asientan. Dentro de este marco, el género se crea como una construccién social, y como con la raza, es la continua utilidad que tiene esta construccion para a clase dominante, la que la ha mantenido a pesar del aumento del absurdo de las instituciones y  39
sus fundamentos. Por lo tanto, la destruccién del racismoy el sexismo debe comenzar con el proyecto, de forma explicita revolucionaria, de la destruccién de los marcos institucionales que son la base actual de las construcciones de raza y género. Tal proyecto no es un proyecto terapéutico, sino de rebelion y revuelta. No se lograra siendo esquivas, timidas y cautelosas —ni por inquisidoras-sino por las rebeldes indomables seguras de si mismas.  Novoya entrar enlo absurdo de términos como clasismo o estatismo aqui porque no es mi propésito. Mi propésito es sefialar que, a pesar de que la lucha revolucionaria puede tener el efecto “terapéutico” de romper las limitaciones sociales y abrir la mente a nuevas formas de pensar y de sentir que hacen a una més inteligente y apasionada, esto es precisamente porque no es una terapia, la cual se centraria enla debilidad de una, sino que es un proyecto autodeterminado de rebelién que surge de la fuerza y voluntad de una misma.  La libertad pertenece al individuo ~este es un principio anarqusita bisico- y como tal reside en la responsabilidad individual de una misma y la libre asociacién con otras. Por lo tanto, no puede haber ningin compromiso ni deudas, s6lo elecciones de como actuar. Abordar terapéuticamente los problemas sociales es todo o contrario de esto... porque se basa en la idea de que estamos paralizadas en vez de encadenadas, de que somos débiles en vez de que estamos oprimidas, asi se impone una interdependencia obligatoria, una mutua incapacidad, més que un intercambio de fuerzas y capacidades. Esto se parece mucho a la manera oficial de tratar estos problemas. Y no es de extrafiar. Es la naturaleza de la debilidad someterse. Si todas asumimos nuestra debilidad como algo propio-una debilidad que nos ha sido infectada por las diversas enfermedades sociales- entonces vamos a seguir alimentando una forma sumisa de interactuar con el mundo, siempre dispuestas a aceptar la culpabilidad, a pedir disculpas, a retractarse de lo que hemos dicho o hecho. Esto es lo contrario de la responsabilidad, que actuia conscientemente, con la seguridad de crear una proyeccion  40
hacia la vida, preparada para asumir las consecuencias de las decisiones propias —aunque sea al margen de la ley-.  En el contexto de diez mil afios de opresién institucional, a diez mil afios de que clases dominantes y las estructuras que apoyan su poder hayan determinado las condiciones de nuestra existencia, lo que necesitamos no es una terapia, sino una revuelta de una fuerte conviccién destinada a desarrollar un proyecto revolucionario que pueda destruir esta sociedad y sus instituciones.  41
Ni intelectualismo, ni estupidez  En la lucha contra la dominacién y la explotacién, cada individuo necesita coger todo instrumento que pueda hacer suyo, toda arma que pueda usar auténomamente para atacar esta sociedad y recuperar su vida. Por supuesto, los instrumentos que los individuos particulares pueden usar en este camino variarén dependiendo de sus circunstancias, deseos, capacidades y aspiraciones, pero considerando los obstaculos a los que nos enfrentamos, es ridiculo rechazar un arma que puede usarse sin comprometer la autonomia, baséndose en concepciones ideolégicas  El desarrollo de la civilizaci6n en la que vivimos con sus instituciones de dominacién esté basado en la division del trabajo, el proceso por el cual las actividades necesarias para vivir son transformadas en roles especializados para la reproduccién de la sociedad. Tal especializacién sirve para socavar la autonomia y reforzar la autoridad porque le arrebata ciertos instrumentos —ciertos aspectos de un individuo completo~ a la gran mayoria, y los coloca en las manos de unos pocos llamados expertos.  Una de las especializaciones més fundamentales es la que cre6 el ol del intelectual, el especialista en el uso de la inteligencia. Pero el intelectual no estd definido tanto por la inteligencia como por la educacion. En esta era de capitalismo industrial/alta tecnologia, a la clase dominante e resulta de poca utilidad el pleno desarrollo y ejercicio de la inteligencia. En su lugar requiere la especializacién, la separacién del conocimiento en estrechos campos conectados s6lo por su sometimiento a la logica del orden dominante la Iégica del beneficio y el poder-. De esta forma, la “inteligencia” del intelectual es una inteligencia deformada y fragmentada con casi ninguna capacidad de hacer conexiones, entender relaciones o comprender  42
(sin hablar de desafiar) totalidades.  La especializacion que crea al intelectual es de hecho parte del proceso de estupefaccion que el orden dominante impone a quienes son dominados. Para el intelectual, el conocimiento no es la capacidad cualitativa de entender, analizar y razonar sobre la propia experiencia o de hacer uso de los esfuerzos de otros para alcanzar tal comprensién. £l conocimiento de los intelectuales esta completamente desconectado de la sabiduria, que es considerada un extrafio anacronismo. Mas bien, es la capacidad de recordar hechos inconexos, trozos de informacién, lo que ha llegado a ser visto como “conocimiento”. S8lo semejante degradacion del concepto de inteligencia podria permitir a la gente hablar de la posibilidad de “inteligencia artificial” en relacion a esas unidades de almacenamiento y examen continuo de informacién que llamamos ordenadores.  Si entendemos que el intelectualismo es la degradacién de la inteligencia, entonces podemos reconocer que la lucha contra el intelectualismo no consiste en el rechazo a las capacidades de la mente, sinomésbien enel rechazoa unaespecializacion deformadora Histéricamente, los movimientos radicales han  proporcionado muchos ejemplos de esta lucha en la préctica. Renzo Novatore era el hijo de un campesino que solo asistid a la escuela seis meses. Sin embargo estudi6 las obras de Nietzsche, Stirer, Marx, Hegel, los antiguos filésofos, historiadores y poetas, todos los escritores anarquistas y aquellos que participaban en los diversos movimientos artisticos y literarios incipientes de su tiempo. Fue participante activo en los debates anarquistas sobre teorfa y practica ademas de os debates en los movimientos artisticos radicales e hizo todo esto en el contexto de una intensa y activa practica insurreccional. En un tono similar, Bartolomeo Vanzett, que empezd trabajando como aprendiz en su temprana adolescencia a menudo durante largas horas, describe en su breve autobiografia cmo pasaba una buena parte de sus noches leyendo filosofia, historia, teoria radical, etc.  43
con el fin de obtener estas herramientas que la clase dominante le negaria. Fue su afén por adquirir los instrumentos de la mente o que le llevé a su perspectiva anarquista. A finales del siglo 19 en Florida, los trabajadores fabricantes de cigarros obligaron a sus patronos a contratar lectores para leerles mientras trabajaban. Estos lectores lefan las obras de Bakunin, Marx y otros teéricos radicales a los trabajadores, que discutian luego lo leido. Y a principios del siglo 20, vagabundos radicales y sus amigos establecerian “colegios vagabundos” donde una amplia variedad de oradores daba charlas sobre cuestiones sociales, filosofia, teorfa y practica revolucionaria, incluso ciencia e historia, y los vagabundos discutian sobre ello. En cada uno de estos casos vemos el rechazo de los explotados a dejar que les fueran arrebatados los instrumentos de la inteligencia. Y tal como lo veo, esta es precisamente la naturaleza de una lucha real contra el intelectualismo. No es una glorificacién de la ignorancia, sino un rechazo desafiante a ser desposeido de la propia capacidad de aprender, pensar y comprender.  La degradacién de la inteligencia que crea el intelectualismo se corresponde con una degradacion de la capacidad de razonar que se manifiesta en el desarrollo del racionalismo. El racionalismo es Ia ideologia que sostiene que el conocimiento sélo proviene de la razén. De esta manera, la razén esté separada de la experiencia, de la pasion y por tanto de la vida. La formulacion tedrica de esta separacién se puede remontar a la filosoffa de la Antigua Grecia Ya en este antiguo imperio comercial, los filésofos proclamaban la necesidad de subyugar los deseos y pasiones a una razén fria y desapasionada. Por supuesto, estafria razén promovia la moderacion —en otras palabras, la aceptacion de lo que existe~.  Desde ese momento (y probablemente mucho antes de que hubiera estados e imperios desarrollados en Persia, China e India, cuando Grecia ain consistia en ciudades-estado enfrentadas), el racionalismo ha desempefiado un papel fundamental en reforzar la dominacin. Desde el surgimiento del orden social capitalista, el  44
proceso de racionalizacion se ha do extendiendo a toda la sociedad por todo el globo. Es por tanto comprensible que algunos anarquistas lleguen a oponerse a la racionalidad,  Pero esta es una simple reaccién. Al examinarla de cerca, queda claro que la racionalizacién impuesta por quienes tienen el poder es de un tipo especifico. s la racionalidad cuantitativa de la economia, la racionalidad de la identidad y la medicién, la racionalidad que simultaneamente equipara y atomiza todas las cosas y seres, no reconociendo mis relaciones que las del mercado. Y al igual que el intelectualismo es una deformacién de la inteligencia, esta racionalidad cuantitativa es una deformacién de la razén, porque es razén separada de la vida, una razén basada en la cosificacion.  Mientras que quienes dominan imponen esta racionalidad deformada en las relaciones sociales, promueven la irracionalidad entre aquellos a quienes explotan. En los periddicos y revistas, en la television, en los videojuegos, en las peliculas... a través de los mass media podemos ver como la religién, la supersticion, la creencia en lo indemostrable y la esperanza en, o el temor a, el lamado ser sobrenatural se imponen y el escepticismo es tratado como un rechazo frio y desapasionado de lo maravilloso. Beneficia a la clase dominante que aquellos a los que explota sean ignorantes, con una limitada y decreciente capacidad de comunicarse unos con otros sobre cualquier cosa significativa o de analizar su situacion, las relaciones sociales en las que se encuentran y los acontecimientos que ocurren en el mundo. El proceso de estupefaccion afecta a la memoria, al lenguaje y a la capacidad para entender las relaciones entre personas, cosas y acontecimientos en un nivel profundo, y este proceso penetra también en aquellas dreas consideradas intelectuales. La incapacidad de los tedricos post-modernos de comprender toda totalidad se puede ubicar facilmente en esta deformacion de la inteligencia.  No es suficiente oponerse a la racionalidad deformada impuesta  45
por esta sociedad; debemos también oponernos a la estupefaccion e irracionalidad impuestas por la clase dominante sobre el resto de nosotros. Esta lucha requiere la reapropiacion de nuestra capacidad de pensar, de razonar, de analizar nuestras circunstancias ¥ comunicar sus complejidades. También requiere que integremos esta capacidad en la totalidad de nuestras vidas, nuestras pasiones, nuestros deseos y nuestros suefios.  Los filésofos de la antigua Grecia mentian. Y los idedlogos que producen las ideas que mantienen la dominacién y la explotacion han continuado contando la misma mentira: que lo contrario a la inteligencia es la pasion. Esta mentira ha desempefiado un papel esencial en el mantenimiento de la dominacién. Ha creado una inteligencia deformada que depende de la racionalidad econdmica, cuantitativa, y ha reducido la capacidad de la mayoria de los explotados y excluidos de entender su condicién y luchar inteligentemente contra ella. Pero, de hecho, lo contrario a la pasién no es la inteligencia, sino la indiferencia, y lo contrario a la inteligencia no es la pasién, sino la estupidez  Dado que quiero sinceramente acabar con toda dominacién y explotaciony empezar a abrir las posibilidades para crear un mundo donde no haya ni explotados ni explotadores, ni esclavos ni amos, elijo aprovechar toda mi inteligencia apasionadamente, usando toda arma mental ~junto con las fisicas~ para atacar al presente orden social. No pido disculpas por esto, ni me dirigiré a aquellos que por pereza o por la concepcion ideologica de los limites intelectuales de las clases explotadas rechazan usar su inteligencia. No es s6lo un proyecto anarquista revolucionario lo que estd en juego en esta lucha; es mi realizacién como individuo y la plenitud de la vida que deseo.  16
La subversion de la existencia  El deseo de cambiar el mundo seguirs siendo un mero ideal abstracto o un programa politico a menos que devenga la voluntad de transformar la propia existencia de uno mismo. La Iégica de la sumisién se impone enla vida diaria ofreciéndonos miles de motivos para que uno se resigne a la dominacién de la supervivencia por encima de la vida. Asi, sin un proyecto consciente de rebelién y transformacién, todos los intentos de cambiar el mundo siguen siendo basicamente algo estético —poniendo maquillaje en dlceras que tienen gangrena-.  Sin una proyectualidad intencional hacia la libertad y la rebelion aqui y ahora, un sinfin de proyectos dignos —la okupacién de espacios abandonados, compartir comida gratis, la publicacién de periédicos o publicaciones anarquistas, sabotajes, radios piratas, manifestaciones, ataques contra las instituciones de dominacién— pierden su significado, convirtiéndose en mas bullicio y confusion dentro de un mundo que ya es confuso y que esté confundido. Es la decision consciente de reapropiarse la vida, en desafio a la realidad actual, lo que puede dar a estas actividades un significado revolucionario, porque esto es lo que proporciona la conexion entre las diversas actividades que conforman una vida insurgente.  Tomar una decisién como esta nos reta a imaginar cémo vamos a ponerla en practica, y su realizacién no es solo algo que nos involucra en una variedad de proyectos de accién. También, y més esencialmente, significa crear la vida propia como una tension hacia la libertad, proporcionando asi un contexto para las acciones que hacemos, una base para el andlisis. Por otra parte, esta decisién nos puedellevara unarebelién misalla de lo politico. El deseo consciente de libertad total requiere una transformacion de nosotras y de  47
nuestras relaciones en el contexto de una lucha revolucionaria. Se hace necesario no apresurarse en hacer ésta, aquella o aquella otra actividad, sino aprovechar y aprender a usar estas herramientas, que podemos hacerlas nuestras, y usarlas contra la existencia actual basada en dominacién, en particular, a través de un andlisis del mundo y de nuestra actividad en él, de relaciones de afinidady de un espiritu indomable. También se hace necesario reconocer y rechazar todas las herramientas sociales ofrecidas por el propio orden social que s6lo pueden reforzar la Iégica de la dominacién y la sumision ~la delegacién, la negociacién, las demandas a las autoridades, la evangelizacin, la creacién de un imaginario de nosotras mismas, y demés~. Estas Gltimas herramientas precisamente refuerzan la jerarquia, la divisién y la dependencia a las estructuras de poder, esa es la razén por la nos las ofrecen para que las usemos en nuestras luchas. Cuando una acude a estas herramientas, la rebelién y la libertad degeneran en un mero programa politico.  l andlisis que no surge del deseo de una misma de reapropiarse de su vida aqui y ahora, tiende a reforzar la dominacién, porque sigue sin tener fundamentos o sus fundamentos se vuelven una ideologia o un programa politico. Mucho de lo que pasa por el andlisis social de hoy cae en formas pasadas, impidiendo imaginar realidades nuevas. Sin tener una base desde la cual hacer su critica, aquellos que siguen este patrén tienden a caer en una incesante rueda de deconstruccién que Glitimamente concluye que la dominacién esté en todas partes y en ninguna parte, que la libertad es imposible y que, por lo tanto, sélo debemos hacer lo mejor que podamos, ya sea conformandonos o siendo la escena opositoria, al igual que hacen grupos como “tute bianche” (los famosos “monos blancos”, grupo antiglobalizacién), los cuales no pretenden desafiar nada. Podria decirse que esto no es un anlisis, sino una excusa para evitar un anlisis real, y con ello hacer tangible la rebelién.  Pero el camino de las ideologias y los programas politicos no es il al proyecto de la subversién. Debido a que este proyecto s la  48
transformacién de la existencia en una forma que destruye toda dominacién y explotacién, es inherentemente anti-politica. La libertad, concebida politicamente, no es més que un eslogan vacio destinado a ganarse el visto bueno de los gobernados (como la “libertad americana” la cual para Bush es bombardear Afghanistan ¥ aprobar cada vez mis leyes represivas) o meramente la solucion de un problema con més dominacién. Concebida asi, la libertad y la dominacién devienen en cuestiones cuantitativas —cuestiones de grados~ y la (ltima aumenta en proporcién a lo que decrece la primera. Es precisamente este tipo de pensamiento el que motiv a Kropotkin aapoyar alos Aliados en la primera guerra mundial y o que sirve de base para cada proyecto reformista. Pero sila libertad no es una mera cuestion de grados de dominacion ~si jaulas mds grandes y cadenas més largas no significan mayor libertad, sino una aparente mayor movilidad dentro del contexto de un esclavismo constante~ entoncestodoslosprogramas politicosy todaslas ideologias devienen inditiles para nuestro proyecto. En vez de esto, es precisamente por nosotros y nuestros deseos, que debemos cambiar la direccién de nuestros deseos hacia una existencia cualitativamente diferente. Y el punto de partida para la transformacién que buscamos son nuestras vidas y relaciones. Es aqui donde empezamos a socavar a légica de a sumisién con el objetivo de destruir toda dominacién. Entonces, nuestros analisis del mundo estan dirigidos a conseguir entender 6mo llevar a cabo nuestra lucha en el mundo y encontrar puntos de solidaridad (donde vemos nuestra lucha reflejada en las luchas de otros) para extender la lucha contra la dominacién, sin crear una interpretacion del mundo en términos de una ideologia. Y nuestro anlisis de o que hacemos, estd dirigido a determinar lo realmente tiles que son nuestras acciones para lograr nuestras aspiraciones, y noa llevar a cabo nuestras acciones en base a un programa.  Si nuestro objetivo es la transformacién de la existencia, entonces, el desarrollo de relaciones de afinidad no es sélo una maniobra tactica Es el intento de desarrollar relaciones de libertad en el contexto de  19
una lucha. Las relaciones de libertad se desarrollan a través de un profundoyy cada vez mayor conocimiento del otro ~un conocimiento de sus ideas, sus aspiraciones, sus deseos, sus capacidades, sus inclinaciones~. Esun conocimiento delassimilitudes, s/, peromasatin, es un conocimiento de las diferencias, porque es en las diferencias donde empieza un conocimiento préctico real, el conocimiento de c6mo una puede llevar a cabo proyectos y crear la vida con otras Es por esta razén que entre nosotras ~igual que en nuestra relacion hacia aquello por lo que estamos luchando~ es necesario evitar la préctica del compromiso y la constante biisqueda de un terreno comiin. Estas prcticas son, después de todo, el corazén y el alma de las formas democraticas de dominacién que rigen actualmente el mundo, y por lo tanto son expresiones de la 8gica de la sumision que necesaitamos erradicar de nuestras relaciones. Las uniones falsas son mas bien un detrimento para el desarrollo de un proyecto insurreccional, que un conflicto real desde el cual pueda florecer la inteligencia y la imaginacion creativa individuales. EI compromiso, desde el cual las falsas uniones se desarrollan, es un signo de la sumisién del proyecto insurreccional a la politica.  Las uniones provocadas por el compromiso son, de hecho, todo lo contrario a la afinidad, ya que surgen de una supresion del conocimiento de una misma y de las demds. Es por esto por lo que estas uniones requieren la creacion de procesos formales de toma de decisiones que mantienen las raices de una metodologia burocratica. Alli donde hay un conocimiento real de las demas con quienes una lleva a cabo un proyecto, no es necesario un consenso formal. La conciencia que cada una tiene de la individualidad de las demés, crea una base donde la decision y la accién no necesitan estar separadas. Esta es una nueva forma de sociabilidad que puede ser traida a la existencia aqui y ahora, en lucha contra el orden de dominacién, una forma de sociabilidad basada en el pleno disfrute total de la singularidad de cada individuo, de las maravillosas diferencias que cada cada una de nosotras lleva dentro de si.
En este tipo de relaciones de afinidad, se desarrollan proyectos reales que reflejan los deseos y aspiraciones de los individuos envueltos, en lugar de simplemente la sensacién de que uno tiene que hacer algo. Tanto si el proyecto es una okupacién, un reparto de comida gratis, un acto de sabotaje, una radio pirata, un periédico, una manifestacién o un ataque contra las instituciones de dominacion, 0 seré levado a cabo como una obligacién politica, sino como parte de la vida que uno ests tratando de crear, como el florecer de la propia existencia autodeterminada. Y es entonces, y solo entonces, que el potencial subversivo e insurreccional florecen. Si lo que queremos es, el placer, la maravilla y la belleza de una existencia indomable, necesitamos intentar conseguir esto aqui y ahora en desafio rebelde contra toda dominacién, erradicando la I6gica de la sumisién de nuestras vidas, nuestras relaciones y de nuestra lucha revolucionaria, por la destruccién de la politica y la creacién de una vida sin medida.


Contra lalégica de la
sumision

. gl

WoLF1 LANDSTREICHER

Palabras de laedicion. .. .................. 5
Introduccion . .............. ... 7
Contra la l6gica de la sumision . . ............ 9
Una vida proyectual . . .................... 11
Amorlibre. . ........... ... ... 15
Amistad apasionada. . .. .................. 19
Odio. ..o 22
Realismo. ............ ... ... ... 25

Mas all del feminismo, mds allé del género . ... 29

Cultura de la seguridad y vida expansiva . . . . . .. 33
Revuelta, noterapia. . .................... 37
Ni intelectualismo, ni estupidez. . ............ 42

La subversion de la existencia . . .. ........... 47
Palabras de la edicién

Contra la légica de la sumisién es un recopilatorio de una serie
escritos de Wolfi Landstreicher, extraidos de la revista Willful
Disobedience (publicada entre 1996 y 2005), que comparten la
critica hacia la sumision en varios aspectos de la vida y de la lucha
por la liberacién.

Los textos han sido tomados de http://theanarchistlibrary.org/ y

traducidos por diversas individualidades. Editado a principios de
2015.

No importa la edad de los textos, ya que tienen vigencia mientras
el orden social y la realidad autoritaria sigan intentando dominar
cada espacio de nuestras vidas. Por eso, ponemos esta edicién a
disposicion de cualquiera para la libre difusién, para que el idioma
y la cultura no sean un obstdculo en la interaccién y comunicacion
de personas que comparten una misma o parecida pasion por la
libertad. Sin més, un aporte para la revuelta individual y, por lo
tanto, global: contra la légica de la sum

Introduccién

La sumisién a la dominacién se impone no solamente —ni siquiera
significativamente~ a través de la represion descarada, sino mds
bien a través de manipulaciones sutiles que ocurren en el tejido de
las relaciones sociales cotidianas. Estas manipulaciones ~arraigadas
en el tejido social no porque la dominacién sea omnipresente, sino
porque las instituciones de dominacién crean reglas, leyes, habitos
¥ costumbres que hacen cumplir tales manipulaciones~ crean una
Iégica de sumisién, una tendencia, inconsciente a menudo, ajustificar
la resignacion y la sumisién en las relaciones cotidianas. Por esta
raz6n, es necesario para aquellos que se toman en serio el desarrollo
de un proyecto anarquista insurreccional confrontar esta tendencia
alli donde aparezca ~en sus vidas, en sus relaciones y las ideas y
précticas de las luchas en las que participan—. Tal confrontacién no es
una cuestion de terapia, porque esto serfa participar dela Iégica de la
sumisién, sino de un rechazo desafiante. Esto requiere una subversion
de o existente, un desarrollo de diferentes formas de relacion con
nosotros mismos, de unos a otros, con el mundoy en nuestras luchas,
formas de relacién que claramente reflejan nuestra determinacién de
rechazar toda dominacién y de reapropiarnos de nuestras vidas aqui
y ahora. Estoy hablando aqui de una verdadera revolucién de la vida
cotidiana como la base necesaria para una revolucién social contra
esta civilizacién fundada en la dominacién y la explotacién.

Los siguientes ensayos aparecieron en la revista “Desobediencia
Voluntaria” como una serie de articulos llamados “Contra la 16gica de
la sumisién”. De ninguna manera pretenden marear las cuestiones,
sino que pienso que pueden proporcionar una base parala discusion
sobre cémo podemos crean nuestras vidas, nuestras relaciones y
nuestra lucha, como propias, en desafio a toda dominacién.
Contra la Iégica de la sumision

Un factor distintivo de la idea anarquista de la revolucién es la
importancia del individuo en hacer esto posible. Aunque la ideologia
colectivista ha debilitado esta realizacién, incluso en la mayoria de
circulos anarquistas, atn se manifiesta en algunas elecciones como
la abstencién a votar o la abstencién al servicio militar. Pero para
aquellas que buscan desarrollar una préctica insurreccional, esta
realizacién tiene que ir mucho més alls de unas pocas abstenciones.

Ningdnanarquista revolucionario niega a necesidad de un alzamiento
a gran escala de las explotadas para destruir el estado, el capital y
todas las instituciones de poder y privilegio. Pero la revolucién no
es un regalo que cae del cielo o se concede abstractamente por
la Historia. Las acciones de los individuos ayudan a construir las
circunstancias que pueden hacer que los alzamientos ocurran y
pueden empujarlos en la direccién de una revuelta generalizada.

Esto significa que en lugar de esperar a la revolucién como ciertos
mandstas, tratando de descifrar signos. histéricos y asi, hasta
una estar preparada para el momento, tiene mas sentido que
nosotras, anarquistas, nos consideremos en rebeldia en cada
momento de nuestras vidas y ataquemos este orden social sin
tener que preocuparnos de que “los tiempos estén maduros”. Los
actos individuales de revuelta, que son fécilmente reproducibles
e imitables, proporcionan la base para el desarrollo de formas de
accién de masas en las cuales el individuo no esté perdido y la
delegacion ests ausente —es deci, la accién insurreccional que
podria destruir la realidad actual y abrir la posibilidad de crear un
mundo en el que cada individuo es capaz de alcanzar todo lo que
necesita para realizarse plenamente~.
Pero igualmente importante es el reconocimiento anarquista de
lo primordial en esta realidad: vivir como individuo (en oposicién
ala concepcin colectivizada del término y del concepto abstracto
del individuo) es reconocer que tenemos que ser un cierto tipo
de ser, un ser capaz de actuar en nuestros propios términos para
realizar nuestros propios deseos y suefios frente al més feroz y
poderoso enemigo: toda esta civilizacion el Estado, el capital, el
sistema tecnolgico.

Vivir como un rebelde, voluntariamente como un anarquista
revolucionario, requiere una gran cantidad de voluntad,
determinacion y espiritu frente a grandes riesgos de caerse. Asi, un
aspecto esencial para desarrollar una practica insurreccional es la
transformacién de una misma en un ser voluntuoso y enérgico. Tal
transformacin no se produce a través de una terapia, sino a través
de atacar el orden social tanto en sus manifestaciones en el mundo
como en una misma y las relaciones de una misma. Una ausencia
cruel de compromisos puede ser esencial para esta tarea porque hay
muchas cadenas por romper, asi como muchos limites que destruir.
Como dijo un compafiero: la bisqueda individual es “la apropiacion
de todo lo que ha sido sustraido de uno mismo através de la familia,
la escuela, las instituciones, los roles... con el fin de encontrar su
voluntad, su totalidad, su universalidad... perdidas en el proceso de
domesticacién y construccién de una cultura simbélica”. Asi que el
tema aqui es tomar la decisién de devolverse la vida a una misma
en su totalidad, una decision que requiere una ferocidad que serd
necesaria para demoler esta sociedad. Y tal decision va a transformar
todas las relaciones de una, exigiendo una honestidad que no dejara
espacio para la sumision a las demandas del protocolo social, la
tolerancia sin afecto, ni piedad hacia aquellas que temen la energia
de un deseo no canalizado por la supresion. Al tomar esta decision
(v la decisién s6lo es real en tanto que una actda en pos de hacerla
real), una estd rechazando completamente la I6gica de la sumisién
que domina la mayoria de las relaciones.

10
Una vida proyectual

La comprensién de cémo la decision de vivir en rebelion contra la
realidad actual se relaciona con el deseo, las relaciones, el amor y la
amistad, requiere una comprensién de cémo tal decision transfroma
alos que lo hacen. La légica de la sumision —Ia logica que el orden
social trata de imponer a los explotados~ es una légica de pasividad,
de resignacion a la existencia mediocre ofrecida por este orden. De
acuerdo a esta légica, la vida es algo que nos pasa a nosotros, que
nosotros simplemente “lo hacemos lo mejor que podemos”, una
perspectiva que nos derrota antes de que hayamos empezado la
lucha.

Pero algunos de nosotros sentimos un fuego interno que nos empuja
hacia algo, algo diferente. En nuestro fuego interno sufrimos la
angustia de cada humillacién que el mundo actual nos impone. No
podemos resignarmos, aceptar nuestro lugar y contentarnos con i
tirando. Motivados por nuestra pasion a una accién decidida, contra
todos los prondsticos llegamos a ver la vida de manera diferente —o
para ser més exactos, a vivir de manera diferente-.

Existe una realidad social. Esté asfixiando el planeta mediante las
mercancias y el control, imponiendo una patética y miserable
existencia de esclavizamiento a la autoridad y al mercado en todas
partes. A rafz del rechazo a esta existencia impuesta —la decisién de
rebelarse contra ella-estamos enfrentados con la necesidad de crear
nuestras vidas de manera propia, de proyectarlas. Nos proponemos
a nosotros mismos una tarea mas dificil: la transformacién de
nosotros mismos, de nuestras relaciones y de la existencia misma.
Estas transformaciones no son independientes; constituyen una
sola en conjunto ~una proyeccién de la vida que apunta hacia la
destruccién del orden social- es decir, una proyeccién anarquista e

11
insurreccional

Hoy dia, muchos de nosotros somos muy sumisos, siempre listos
para disculparnos, dispuestos a distanciaros incluso de nuestros
actos més radicales y desafiantes. Esto indica que todavia no hemos
entendido lo que significa vivir nuestras vidas proyectandolas
Nuestras acciones todavia son inducidas, no estén llenas de nuestra
plena voluntad, salen de nosotros muy a la igera con una disposicién
a retirarse al minimo signo de riesgo o peligro. Por el contrario, el
desarrollo de una proyectualidad anarquista requiere una inmersion
enlo que uno hace, sin reservarse, sin una seguridad de lo que uno
apuesta. Esta inmersién es un proyecto que nunca termina. Es algo
en movimiento, una tensién que debe ser permanentemente vivida,
permanentemente hay que lidiar con ella. Pero se ha demostrado
una y otra vez que la necesidad de una seguridad infalible en lo que
uno apuesta, hace que si se es derrotado, se asuma la derrota como
una rendicién. Habiendo tomado esta responsabilidad por nuestras
vidas, no hay lugar para medias tintas. £l tema es vivir sin medida
Las cadenas més largas, siguen siendo cadenas.

Uno lee a Nietzsche hablando sobre el amor fati'. Amor fati es
todo lo contrario de la fatal resignacion exigida por la Igica de la
sumisién, amor fati es entender que el amor al destino es un digno
adversario que motiva a uno a actuar con valentia. Brota de la
confianza voluntaria en los actos de uno mismo, que se desarrolla
en quienes ponen todo su ser en lo que hacen, dicen o sienten. Aqui
entra en juego el como uno aprende a actuar por si mismo; errores,
fracasos y derrotas no son desastres, sino situaciones de las cuales
aprender y avanzar en la permanente tension hacia la destruccion
de todos los limites.

A los ojos de la sociedad, todo rechazo a su orden social s un
delito, pero esta inmersién en la vida lleva a una insurgencia mas

I NotadelTraductor: literalmente “amor al destino, entendido
como aceptacién de lo ocurre.

12
all3 del delito. En este punto, el insurgente ha dejado de reaccionar
simplemente a los cédigos, normas y leyes de la sociedad y ha
llegado a determinar sus acciones en sus propios términos, sin tener
en cuenta el orden social. Mas alls de la tolerancia y cortesia de
todos los dias, aplicadas con tacto y diplomacia, el insurgente no es
muy echado a hablar en abstracto de cualquier cosa relacionada con
su vida y sus interacciones, sino que da importancia a cada palabra
Esto viene del rechazo a ser superficial, un deseo de sumergirse en
los proyectos las relaciones que uno ha elegido crear o involucrarse,
para sentirlos plenamente como propios, porque son cosas con las
que uno crea su vida.

Comolarevolucién: el amor, la amistad y la amplia variedad de otras
relaciones posibles no son eventos por los que uno espera, ni cosas
que simplemente pasan. Cuando uno se reconoce a sf mismo como
unindividuo, un ser capaz de actuar y crear, éstos dejan de ser deseos,
anhelos fantasmales que daffan las entrafias de uno; se convierten
en posibilidades hacia las que uno se mueve conscientemente,
proyectualmente, con la propia voluntad. Esta energia ardiente que
empuja a uno a la rebelién que es el deseo —el deseo que se ha
liberado de aquello que reducia ese deseo a un simple anhelo~. Ese
mismo deseo que impulsa a uno a crear su vida como una proyeccion
hacia la insurreccién, la anarquia, la libertad y el placer, es también
el deseo que constata que esa proyectualidad se construye mejor en
proyectos compartidos. El deseo liberado es una energia expansiva
~una apertura de posibilidades— que quiere compartir proyectos y
acciones, alegrias y placeres, amor y rebeldia. Una insurreccién de
unindividuo, de hecho, puede ser posible. Incluso afiadira que es el
primer paso hacia un proyecto insurreccional. Pero una insurreccion
de dos, tres, o muchos, aumenta mucho el valor y el disfrute, y abre
un sinfin de posibilidades.

Obviamente, los distintos modos de relacionarse que esta sociedad
nos pone a disposicién no puede cumplir nuestros deseos. Tibias
relaciones sentimentales de “amor”, “amistades” basadas en la

13
camaraderfa de la humillacin mutua y la tolerancia sin afectom
¥ encuentros diarios insulsos que mantienen la banalidad de la
supervivencia. Estén todos basados en la légica de la sumisién,
en simplemente aceptar la mediocridad de esta realidad. Por ello
debemos destruir lo que la realidad nos ofrece. Todo esto no tiene
nada que ver con un deseo proyectual hacia los demss.

Las relaciones en las que se decide vivir proyectualmente de manera
revolucionaria y anarquista, empujan a uno a buscar que sean
relaciones de afinidad, de pasion, de intensidad, relaciones variables
que ayudan a uno a construir su vida como le mueven sus deseos
Son relaciones con un conocimiento claro de los demss, los cuales
comparten una afinidad con la manera de vivir y ser de uno. Tales
relaciones se deben crear de una manera fluida, vital y dinamica,
cambiante y expansiva, tal y como o son la afinidad y la pasion. Tal
ampliacién deas posibilidades no encaja con la 18gica de la sumisién,
¥ es0 hace que sea un proyecto digno a seguir para los anarquistas.

14
Amor libre

Por el hecho de que los anarquistas revolucionarios de todo tipo
reconocen que la libertad de cada individuo para determinar
€6mo quieren vivir su vida en sus propios términos tiene que ser
un objetivo central de la revolucién antiautoritaria, tenemos que
hablar mds a menudo y con més insistencia de la transformacion
de la vida personal que debe ser parte de cualquier revolucion real.
Asi, cuestiones como el amor y el deseo erético han sido discutidos
abiertamente en circulos anarquistas desde muy temprano. Las
anarquistas estuvieron entre los primeros defensores del amor
libre, reconociendo en el matrimonio y en las absurdas restricciones
sexuales impuestas por la moralidad religiosa, formas en las que se
imponia la sumision a la autoridad. Mujeres como Emma Goldman y
Voltairine de Cleyre vieron en la moral puritana uno de los mayores
enemigos de la liberacion de la mujer en particular, asi como de la
humanidad en general.

Pero el amor libre por el que abogaban (y abogan) las anarquistas no
se debe confundir con el hedonismo cutre defendido por Playboy y
otros promotores de la liberacion sexual mercantilizada. Esta itima
es simplemente una reaccién al puritanismo desde dentro del
contexto social actual. Su continua adhesién a a légica de la sumision
es evidente en su mercantiizacion y cosificacion de las relaciones
sexuales, su actitud despreciante hacia el amor apasionado —ya que
éste no puede ser cuantificado y no se le puede poner un precio-y
su tendencia a juzgar a la gente basandose en la disposicion sexual
y el rendimiento. El amor y el deseo erdtico liberados de la Igica de
la sumision estén claramente en otro sitio.

La lucha contra la légica de la sumision comienza con la lucha de los
individuos para crear la vida y las relaciones que ellos desean. En

15
este contexto, el amor libre significa precisamente la liberacion de
los deseos eréticos de cada individuo de las restricciones sociales
y morales que los canalizan en unas pocas formas especificas dtiles
para a sociedad, para que asi cada individuo pueda crear la forma en
que quiere amar a su antojo en relacion a aquellos que el individuo
puede amar. Tal liberacion abre el camino para una aparente
infinidad de posibles relaciones amorosas y erdticas. La mayoria de
la gente sslo quiere explorar algunas de estas posibilidades, pero
la clave de esta liberacién no estd en que uno tiene el deber de
explorar tantas formas de deseo erdtico como sea posible, sino que
uno tenga la posibilidad de realmente elegir y crear formas de amar
que le traigan placer, que amplien su vida y le inciten a aumentar la
intensidad de vivir y rebelarse.

Uno de los obstaculos més importantes en los que nos enfrentamos
hoy dia en este dmbito es la piedad o la listima por la debilidad
¥ la neurosis. Hay individuos que saben claramente lo que desean
en cada potencial encuentro amoroso que tienen, individuos que
pueden actuar y responder con una sinceridad propia de aquellos
que se han apropiado de sus pasiones y deseos. Pero cuando estos
individuos actuan segin sus deseos, si otro individuo que es menos
seguro de si mismo, se pone nervioso o siente que sus sentimientos
han sido heridos, se espera que el primer individuo cambie su
comportamiento para adaptarse a la debilidad de la otra persona.
Asi, el individuo de voluntad fuerte que ha captado la esencia
del amor libre y ha comenzado a vivirlo, a menudo se encuentra
suprimido o condenado al ostracismo por sus propios supuestos
compafieros. Si nuestros objetivos son la liberacion y la destruccion
de la I6gica de la sumisién en todos los ambitos de la vida, entonces
no podemos ceder a esto. El tema es transformarnos a nosotras
mismas en rebeldes fuertes, valientes, apasionadas y con voluntad
propia —y por lo tanto, también en amantes fuertes, valientes,
apasionadas y con voluntad propia -, y esto requiere la actuacion
sin culpa, remordimiento o pena. Esta auto-transformacién es un

16
aspecto esencial de la transformacién revolucionaria del mundo, y
no podemos dejar que se desvie por una léstima que degrada tanto
a quien se apiada como a quien se compadece. La compasion —
ese sentimiento hacia las demas en el que una reconoce la propia
condicién en las demés— puede ser un sentimiento hermoso y
revolucionario, pero la lstima ~que mira desde arriba la miseria de
las demas y ofrece la caridad y el sacrificio~ no tiene ningun valor
para crear un mundo de individuos fuertes que puedan vivir y amar
como ellos elijan.

Sin embargo, un obstaculo atin mayor para una préctica real de amor
libre y de exploracion abierta de la variedad de relaciones posibles,
es que la mayoria de la gente (incluso la mayoria de anarquistas)
tiene muy poca ambicién y, por lo tanto, muy poca generosidad con
la pasién, intensidad de sentimientos, amor, placer, odio, angustia
~todas las fervientes emociones que nos hacen sentir vivos-. Para
realmente dejar florecer la expansividad dela apasionada intensidad
¥ perseguirla alll donde el deseo la quiere llevar, esta exploracion
requiere voluntad, fuerza y valor... pero sobre todo requiere romper
con una visién mercantilizada de las pasiones y las emociones. Es
s6lo en el reino de la economia mercantil ~donde los bienes son
mercancias con las que se comercia que la ambicion [individual] y
la generosidad [con los demds] se contradicen entre si. En un reino
donde sentimientos, pasiones, deseos, ideas, pensamientosy suefios
no estén mercantilizados, la ambicién y la generosidad van cogidas
de la mano. Cuanto més se quieren estas cosas, més generosa hay
que ser al compartirlas. Cuanto més generosa se es con ello, mas
se obtiene. s la naturaleza de estas cosas ser expansivas, buscar
ampliar todos los horizontes, para tomar més y més de la realidad en
ellas mismas y transformarla.

Pero esta expansién no es indiscriminada. £l amor y el deseo erdtico
se pueden manifestar de manera expansiva de muchas formas, y
los individuos eligen los caminos y los individuos con los que ellos
desean explorarlas. No tiene sentido, sin embargo, tomar estas

17
decisiones basdndose en una imaginaria escasez de algo que, de
hecho, potencialmente lo hay sin medida. Més bien, tales decisiones
estan mejor basadas en el deseo por aquellas a quienes una elige
para relacionarse, y el potencial que una percibe en ellas para hacer
que las llamas de la pasién ardan cada vez con mis intensidad.

Las distintas manifestaciones del deseo erético ~homosexualidad,
heterosexualidad, bisexualidad, monogamia, poligamia, etc-no son
Ia esencia del amor libre. La esencia del amor libre se manifiesta en
todas estas formas y mas. Su esencia se encuentra en aquellas que
eligen expandirse a i mismas, para ncitarse a si mismas a ampliar sus
pasiones, suefios, deseos y pensamientos. El amor libre, al igual que
la revolucién, actia para recrear la realidad a su imagen, la imagen
de una gran y peligrosa utopia. Esto no es un camino facil. No hay
lugar para nuestras debilidades ni tiempo para la autocompasién
neurdtica. Porque el amor en sus formas mas apasionadas y sin
restricciones es tan cruel como la revolucion. ¢Cémo iba a ser de otra
manera cuando su objetivo es el mismor la transformacién de todos
los aspectos de la vida y la destruccin de todo lo que lo impide?

18
Amistad apasionada

Vivimos en un mundo en el que la mayorfa de los encuentros e
interacciones implican un intercambio de mercancias o de trabajo.
En otras palabras, las formas dominantes de relacién son de
carécter economico, basados en la dominacién de la supervivencia
por encima de la vida. En un mundo asi, no es de extrafiar que el
concepto de la amistad ya no tenga mucho valor. Hoy en dia, ni las
interacciones diarias de nuestras “comunidades” (esas extrafias
y desconectadas comunidades que son la familia, la escuela, el
trabajo) ni los encuentros casuales (en el mercado, en el autobis, en
algin evento publico) dan pie a crear un interés real e intenso hacia
los demas, no generan una apasionada curiosidad en conocer a los
demis ni en descubrir lo que podriamos ser capaces de crear con
ellos. Lo que une estas interacciones y encuentros es que se originan
en los procedimientos de la dominacién y la explotacion, en el orden
social que encierra nuestras vidas, un orden social al que la mayoria
de la gente se somete a regafiadientes.

Los tipos de relaciones que mis probablemente surjan de este tipo de
situaciones son las que reflejan la humillacion y el empobrecimiento
inherente a ellas. Estén basadas en la necesidad de escapar del
aislamiento de una sociedad llena de gente, pero atomizada, y en
una “amabilidad” generalizada que no es més que mera cortesia
(va que permite un coqueteo inofensivo, insustancial, seguro y de
bromas tontas). Sobre las bases de esta “amabilidad” generalizada,
es posible conocer a algunos individuos con los que se simpatiza
mas cercanamente ~gente con la que compartir una cerveza en el
pub, ir a partidos de futbol, a conciertos o ir a ver una pelicula...-, y
estos son los amigos de uno.

Entonces no es de extrafiar que a lo que hoy se le llama amistad

19
tan a menudo parece no ser nada més que una camaraderfa de
humillacién mutua y de una tolerancia carente de afecto. Cuando
todo lo que realmente tenemos en comun es nuestra explotacion
compartidaya esclavitud para el consumo de mercancias, y nuestras
diferencias estan principalmente definidas en nuestras identidades
sociales, que a su vez estan en gran medida definidas por nuestros
puestos de trabajo o la carrera que estudiamos, por los productos
que compramos alos que nos gobiernan y los usos que les damos, en
todo esto, hay muy poco que pueda despertar el orgullo, el placer, la
curiosidad y la pasién en nuestras llamadas amistades. S la profunda
soledad de la masificada y mercantilizada sociedad es lo que nos
acerca alos demis, lo poco que nuestros empobrecidos seres tienen
para ofrecer a los dems pronto conducird al resentimiento. Por o
tanto, las interacciones entre amigos en este momento parecen ser
dominadas en su mayorfa por burlas “tontas” y diversas formas de
rivalidad. Mientras que tales formas de juego pueden ser incluso
divertidas como parte de una relacion fuerte basada en el placer
mutuo, cuando se convierte en la principal forma de relacionarse,
sin duda, algo falta.

Algunos de nosotros nos negamos a aceptar las imposiciones de
la explotacién y la dominacién. Nos esforzamos en crear nuestras
propias vidas y en el proceso de crearlas buscamos crear relaciones
que escapen a la logica de la sumisién, a la proletarizacién y al
consumo de mercancias. Por nuestra propia voluntad redefinimos
lo que tenemos en comdn y nuestras diferencias, sincerandolas a
través de la mezcla de la lucha y la rebelién, basandolas en nuestras
pasiones y deseos. Esto hace que la amistad tienda a tomar una
forma completamente desagradable en esta sociedad: para,
simplemente tolerar otra forma de soledad y considerarla una
amiga ~Iqué patéticol-. A partir de este sentido de orgullo que nos
motivé a rebelarnos, ese punto de dignidad propia que no tolerard
mas humillaciones, buscamos construir nuestras amistades en la
grandeza que descubrimos en los demas el placer, la pasién y la

20
curiosidad producidas tanto por lo que compartimos en comin
como por nuestras diferencias~. ¢Por qué deberiamos esperar
menos de la amistad que de o que esperamos del amor erdtico?
¢Por qué esperamos tan poco de las dos cosas? La rebelién enciende
chispas de fuego en los corazones de aquellos que se alzan, y este
fuego atrae a relaciones que queman: amores, amistades, y, si,
incluso odios que reflejan la intensidad de la rebelion. El insulto
més grande que podemos dar a otro ser humano es simplemente
tolerarlo, asf que persigamos la amistad con la misma intensidad con
la que perseguimos el amor, desdibujando los limites entre ellas,
creando feroces y hermosas formas propias de relacionarnos libres
de la logica de la sumisién a la mediocridad impuesta por el estado
y el capital.

21
Odio

Habiendo tomado la decisién de negarnos a vivir simplemente como
estasociedad exige, a someterse a la existencia que nos impone, nos
hemos tenido que posicionar en permanente conflicto con el orden
social. Este conflictose manifestard en muchas ituaciones diferentes,
evocando las intensas pasiones de la fuerza de voluntad. Al igual
que exigimos de nuestros amores y nuestras amistades una plenitud
e intensidad que esta sociedad busca suprimir, queremos ofrecer
todo de nosotras mismas en nuestros conflictos y, particularmente
en nuestro conflicto con esta sociedad destinada a su destruccién,
por lo que luchamos con toda la fuerza necesaria para lograr nuestro
objetivo. Es en este sentido que, como anarquistas, deberiamos
entender mejor el motivo de nuestro odio.

l actual orden social busca racionalizar todo. Ve a la pasién como
una cosa destructiva y peligrosa puesto que la intensidad de sentirla
es, después de todo, opuesta a la fria I6gica del poder y el beneficio.
No hay lugar en esta sociedad para una razén apasionada o un
razonable enfoque de la pasién. Cuando el valor social més alto
es el eficiente funcionamiento de la maquina, la pasion y la razon
humana juntas son perjudiciales para la sociedad. De esta manera,
Ia fria racionalidad basada en una visién mecénica de la realidad es
necesaria para defender tales valores.

En este sentido, las campaias contra el odio, promovidas no sélo por
progresistas y reformistas, sino también por las instituciones de poder
las cuales son la base de las desigualdades sociales (cuando me refiero
a la igualdad y desigualdad en este articulo, no me estoy refiriendo a
Ia “igualdad de derechos” la cual es una abstraccion legal, sino a las
diferencias concretas en el accesoalo que esnecesario para determinar
las condiciones de la vida de uno), llevan implicitas la intolerancia en la

22
estructura misma de la sociedad, y esto ocurre en varios niveles.

Al concentrarse los esfuerzos para luchar contra la intolerancia en
las pasiones de los individuos, las estructuras de dominacion ciegan
apersonas bienintencionadas, haciéndoles creer que la intolerancia
que se construye desde las instituciones de esta sociedad es un
aspecto necesario, y asi perpetdan su método de explotacion.
Por lo tanto, el método para la lucha contra la intolerancia toma
un camino doble: tratar de cambiar los corazones de las personas
racistas, sexistas y homéfobas o la promocién de una legislacién
contra pasiones que son indeseables. De esta manera, no solo se
olvida la necesidad de una revolucion que destruya el orden social
fundado en las instituciones de intolerancia y la estructura de
desigualdades; el estado y las distintas instituciones a través de
las cuales ejerce el poder, se fortalecen de manera que pueden
suprimir el “odio”. Por otra parte, aunque la intolerancia en una
forma racionalizada es dtil para el funcionamiento eficiente de la
maquina social, una pasién individual de demasiada intensidad,
incluso siendo canalizada a través de la intolerancia, representaria
una amenaza para el buen funcionamiento del orden social. Esta
pasién individual es impredecible, un punto potencial para la
descomposicin del control. Por lo tanto, necesariamente debe ser
suprimiday sélo permitida de expresarse de una manera: canalizada
en los mecanismos que ya han sido construidos cuidadosamente por
los que gobiernan esta sociedad. Pero uno de los aspectos del “odio”
~una pasién individual- que con més énfasis es util al estado, mas
que las desigualdades institucionales, es que les permite a aquellos
en el poder -y sus perros falderos de los medios de comunicacién—
equiparar el odio irracional y fanatico de los supremacistas blancos y
homéfobos al odio razonable de los explotados que se han levantado
en rebelién contra los amos de esta sociedad y sus lacayos. Por
lo tanto, la supresién del odio sirve al interés del control social y
defiende las instituciones de poder y, por lo tanto, la desigualdad
institucional necesaria para su funcionamiento.

23
Aquellas de nosotras que deseamos la destruccién del poder, el fin
de la explotacion y de la dominacién, no podemos sucumbir a las
racionalizaciones de los progresistas, que solo sirven a los intereses
de los gobernantes del presente. Habiendo optado por rechazar
nuestra explotacién y dominacién y por tomar nuestra vida como
propia en lucha contra la miserable realidad que se nos ha impuesto,
inevitablemente nos enfrentamos a una serie de personas,
instituciones y estructuras que se interponen en nuestro camino —el
estado, capital, los gobernantes de este orden y sus siervos, y los
diferentes sistemas e instituciones de control y explotacién-.

Estos son nuestros enemigos y sslo es razonable odiarlos. Es el odio
del esclavo hacia el amo —o mas exactamente, el odio del esclavo
fugitivo hacia las leyes, los policias, los “buenos ciudadanos”, los
tribunales y las instituciones que tratan de cazarle y devolverle al
amo-. Yaligual que con las pasiones de nuestros amoresy amistades,
este odio apasionado debe ser también cultivado y madurado por
nosotras mismas, su energia ha de ser enfocada y dirigida hacia el
desarrollo de nuestros proyectos de rebelién y destruccién.

Con el deseo de ser las creadoras de nuestras propias vidas y
relaciones, para vivir en un mundo en el que desaparezca todo lo
que encarcela nuestros deseos y suprime nuestros suefios, tenemos
una inmensa tarea ante nosotras: la destruccion del actual orden
social. El odio hacia nuestro enemigo —el orden dominante y todas
las que voluntariamente lo defienden- es una tormentosa pasién
que puede proporcionar una energia que harfamos bien en recibirla
con los brazos abiertos. Las anarquistas insurreccionales tienen una
manera de ver la vida y el proyecto revolucionario que enfoca esta
energia, apuntando con inteligencia y fuerza. La Iogica de la sumision
exige la supresion de todas las pasiones y su canalizacién hacia el
consumismo sentimental o ideologias de intolerancia racionalizada.
Lainteligencia de la rebeldia abraza todas las pasiones, encontrando
enella no sélo poderosas armas para la batalla contra este orden,
sino también la maravilla y el placer de una vida vivida con plenitud.

24
Realismo
“ISeamos realistas: pidamos lo imposiblel”

Este famoso lema, que adornaba las paredes de Paris en el mayo de
1968, fue verdaderamente revolucionario en su tiempo, déndole la
vuelta a todas las concepciones del realismo basadas en el sentido
comiin. Hoy dia, realidades virtuales y artificiales han llegado a
dominar las relaciones sociales. La vida no se vive tanto como se
mira, y todo puede ser visto con nuevas tecnologias. Teniendo esto
en cuenta, no es de extrafiar que un eslogan que una vez cambio
tanto el orden social entero, se haya convertido ahora en un eslogan
publicitario. En el reino de lo virtual, todo es posible por un precio
Todo, excepto las cosas que no tienen precio, es decir, lo verdadero,
la autodeterminacién, las relaciones cara a cara en las que uno elige
sus actividades y los actos concretos sobre la realidad del mundo.

El pan y circo de hoy dia se nos presenta con especticulos que
nunca antes habiamos visto. Sitios exsticos, criaturas extrafias con
poderes magicos, explosiones fantésticas, batallas y milagros, todo
esto se nos ofrece para nuestro entretenimiento, manteniéndonos
pegados al asiento como espectadores, nuestra actividad se limita a
chasquear un botén —que no es muy diferente ala principal funcion
que se realiza cada vez en més puestos de trabajo-. Asi que “lo
imposible” que esta sociedad nos ofrece no es nada més que efectos
especiales espectaculares en una pantalla, la droga de la virtualidad
nos adormece en la miseria del mundo que nos rodea, en el que las
posibilidades de una vida real cada vez son menos.

Si estamos por la labor de escapar de esta miserable existencia,
nuestra rebelion debe ser, precisamente, contra la realidad social en
su totalidad. El realismo en este contexto se convierte en aceptacion

25
de la realidad. Hoy en dia cuando uno habla sinceramente de la
revolucién ~de tratar de revertir la realidad actual con el fin de abrir
la posibilidad de una vida autodeterminada y de libertad individual—
uno ests siendo poco realista, incluso utépico. Pero ¢acaso puede
otra cosa poner fin a la miseria actual?

Cada vez mis, frente al monstruo de la civilizacion y de la realidad
social actual, escucho a muchos radicales decir: “es necesario
ser realista; voy a hacer lo que esté en mis manos.” Esta no es la
declaracién de una fuerte individualidad haciéndose el centro de una
rebelién contra el mundo de dominacién y alienacién, sino mas bien
una resignacién, un retiro hacia el jardin de uno mismo, mientras
el monstruo avanza y se viene encima. Los proyectos “positivos”
desarrollados en el nombre de este tipo de realismo no son nada
mas que las formas alternativas de sobrevivir dentro de la sociedad
actual. No s6lo no consiguen amenazar al mundo del capital y el
Estado; ademds, alivian la presién sobre aquellos en el poder,
proporcionando servicios sociales voluntarios bajo el pretexto de la
creacién de “contra-instituciones”. Utilizar la realidad actual como el
lugar desde el que ver el mundo, hace que, aquellos que no pueden
dejar de ver la destruccién revolucionaria de esta realidad en la que
vivimos como algo imposible -y, por lo tanto, un objetivo peligroso~,
se resignen a mantener una alternativa dentro de la realidad actual.

Existe también una forma “activista” de entender el realismo. Se
encuentra en una perspectiva que no tiene en cuenta la totalidad
de la realidad actual, eligiendo un lugar o instante concreto para
verla sélo parcialmente. De esta manera, la realidad de alienacién,
dominacién y explotacién se divide en categorias de opresion
que vemos como algo separado como el racismo, el sexismo, la
destruccién medioambiental, etc. Aunque tal categorizacion puede
ser util para entender los detalles de c6mo funciona el orden social
actual, por lo general, en lugar de hacer entender a la gente la
totalidad, tiende a permitir que avance el proyecto izquierdista de
desarrollar especializaciones en formas especificas de opresion,

26
desarrollando métodos ideologicos para explicar estas opresiones.
Este enfoque ideolégico separa la teorfa de la préctica conduciendo
a una descomposicién més de las cuestiones sobre las que actia
salario igual para las mujeres, aceptacion de gays en el ejército,
proteccién de reservas naturales, y una tras otra asi, siendo una
ronda interminable de demandas a las autoridades. Una vez que
las cosas se descomponen a este nivel, donde cualquier analisis de
esta sociedad como un todo desaparece, uno estd viendo una vez
mas las cosas desde dentro de la realidad actual. Para el “activista
realista” ~también conocido como izquierdista—, la eficacia es lo
que prima. Cualquier cosa que funcione es buena. De este modo
se pone énfasis en los pleitos, la legislacién, las demandas a las
autoridades, la negociacién con los que nos gobiernan, sélo porque
asi se obtienen resultados —eso i, cuando los resultados que se
buscan son simplemente la mejora de un problema en particular
o la asimilacién, por parte del sistema, de un grupo o causa
particular—. Pero estos métodos no son eficaces en absoluto desde
una perspectiva revolucionaria anarquista, porque se basan en la
aceptacion de la realidad actual, en la perspectiva de que “esto es lo
que hay y de esto hay que hacer uso”. Y esta es la perspectiva de la
18gica de la sumision. Para liberarmos de esta légica es necesaria una
inversién de esta perspectiva.

Lainversion de esta perspectiva requiere encontrar un lugar diferente
desde el cual percibir el mundo, una posicion diferente desde la cual
actuar. En lugar de empezar desde el mundo tal como lo conocemos,
uno puede optar por empezar desde la voluntad de entender la vida
comoalgo propio. Esta decisién pone de inmediatoa uno en conflicto
conla realidad actual, porque aqui uno entiende que las condiciones
de su existenciay, por lo tanto, las posibilidades de cémo uno puede
vivir, han sido determinadas por el orden dominante. Esto ocurre
porque algunas personas se las arreglan para tomar el control de
las condiciones de existencia de todos —precisamente, a cambio
de pan y circo, es decir, supervivencia amenizada con un poco de

27
entretenimiento-. Por lo tanto, la rebelién individual necesita
armarse con un andlisis de la totalidad ~que contemple todas las
opresiones y que amplie su critica— despertando una perspectiva
revolucionaria. Cuando uno empieza a entender también los medios
institucionales y tecnoldgicos através de los cualesla clase dominante
mantiene, fortalece y expande su control, esta perspectiva adquiere
una dimensién social y critica con el “progreso” y la tecnologia.

La légica de la sumision nos dice que seamos realistas para limitarnos
alas, cada vez menos, posibilidades que la realidad actual nos ofrece.
Pero cuando esta realidad marcha hacia la muerte —a través de la
represién permanente del espiritu humano y la destruccién de la
vida-, ¢es verdaderamente realista “ser realista”? Si uno ama la vida,
si uno quiere expandirse y florecer, es absolutamente necesario,
para liberar al deseo de los mecanismos que lo constrifien, dejar
fluir nuestras mentes y corazones con una pasién que despierte los
suefios més salvajes. Entonces uno debe comprender estos suefios
v, de ellos, afilar un arma para atacar esta realidad: una causa
rebelde y apasionada capaz de formular proyectos encaminados a
la destruccion de lo existente y la realizacién de nuestros deseos
mas maravillosos. Para los que queremos reapropiarnos de nuestras
vidas, hacer menos seria poco realista.

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Mas alld del feminismo, mds alld del género

A fin de crear una revolucién que pueda poner fin a todo tipo de
dominacién, es necesario acabar con las tendencias a las que
todas nos vemos sometidas. Esto requiere que seamos conscientes
del papel que esta sociedad nos impone y busquemos sus puntos
débiles, con el objetivo de romper sus limites y traspasarlos.

La sexualidad es una expresion esencial de los deseos y las pasiones
individuales, de la llama que puede encender tanto el amor como la
revuelta. Asi, puede ser una fuerza importante de los deseos de cada
una de nosotras, que puede alzarnos més alls de la masa como seres
Gnicos e indomables. EI género, por otro lado, es un intermediario
construido por el orden social para inhibir la energia sexual,
enclaustrarla y limitarla, direccionandola hacia la reproduccién de
este orden de dominacién y sumision. De esta manera se convierte en
un impedimento del intento de decidir libremente cémo queremos
vivir y relacionarnos. No obstante, hasta ahora, al hombre se le ha
concedido mayor libertad en hacer valer su voluntad dentro de estos
roles que ala mujer, lo que explica de forma bastante razonable por
qué hay més anarquistas, revolucionarios y gente que actua fuera de
la legalidad que son hombresy no mujeres. Las mujeres que han sido
fuertes, que se han rebelado, lo han sido porque han sobrepasado
su feminidad.

Lamentablemente el movimiento de liberacién de la mujer que
resurgi6 en los 60, no prosperd en el desarrollo de un andlisis
profundo de la naturaleza de la dominacion en su totalidad y del
papel jugado por el género en su reproduccién. Un movimiento que
apareci6 ante la necesidad de liberarnos de los roles de género para
ser asi individuos completos y autosuficientes, fue transformado en
una especializacién, como la mayor parte de las luchas parciales de

29
la época. Garantizando de esta manera la imposibilidad de llevar a
cabo un analisis global dentro de este contexto.

Esta especializacion es el feminismo actual, que comenzd
desarrolléndose fuera del movimiento de liberacién de la mujer a
finales de los afios 60. Su objetivo, no era tanto la liberacion de la mujer
como individuo de los limites impuestos por los papeles asignados a
su género, como la liberacién de la “mujer” como categoria social.
Junto a las corrientes politicas principales, este proyecto consistié en
obtener derechos, reconocimientoy proteccién para lasmujeres como
una categoria social, reconocida conforme a la legislacién. En teoria,
el feminismo radical se movié mas all3 de la legalidad con el objetivo
de liberar a las mujeres como una categoria social, de la dominacion
masculina. Dado que la dominacién masculina no es explorada
suficientemente como parte de la dominacién total ~inclusive por las
anarcofeministas~ la retérica del feminismo radical, frecuentemente
adquiere un estilo similar al de las luchas de liberacién nacional. Pero
a pesar de las diferencias en el método y la teoria, la practica del
feminismo burgués (institucional y principal) y el feminismo radical
amenudo son coincidentes. Esto no es una casualidad.

La especializacién del feminismo radical actual consiste en centrarse
por completo en los sufrimientos de la mujer a manos del hombre.
Si esta catalogacion fuese alguna vez completada, la especializacion
no seria durante més tiempo necesaria y habria llegado el momento
de trasladarse mis alld de la lista de ofensas sufridas, hacia un
intento real y actual de analizar la naturaleza de la opresién de
la mujer en esta sociedad, y llevar a cabo acciones reales y muy
meditadas para acabar con esta opresion. Asi, el mantenimiento
de esta especializacion requiere que las feministas amplien esta
catélogacién al infinito, incluso hasta el punto de dar explicaciones
por las acciones opresivas levadas a cabo por mujeres en puestos de
poder, como expresiones de poder patriarcal, y asf de esta manera
liberaria a estas mujeres de las responsabilidades de sus acciones.
Cualquier andlisis serio de las complejas relaciones de dominacién,

30
como las que existen actualmente, es dejado de lado en favor de
una ideologia en la cual el hombre domina y la mujer es la victima
de esta dominacion.

Perola creacién de una identidad en base ala propia opresion, en la
victimizacién de lo que una ha sufrido, no proporciona la fuerza o la
independencia. En lugar de esto crea una necesidad de proteccién y
seguridad que eclipsa el deseo de libertad eindependencia. Enel reino
de lo tedrico y psicologico, una abstracta y universal “hermandad
femenina” puede encontrar esta necesidad, pero a fin de suministrar
una base para esta hermandad, de “mistica feminidad”, la cual fue
expuesta enlos afios 60 como una construccion cultural que apoyaba
aladominacién masculina, es revivida en forma de espiritualidad de
mujer, culto a la diosa y una variedad de otras ideologias feministas
El intento de liberar a la mujer como categorfa social alcanza su
apoteosis en la recreacin de los roles del género femenino en el
nombre de una evasiva solidaridad de género. El hecho de que
muchas feministas radicales hayan recurrido a policias, tribunales,
¥ otros programas estatales de proteccion de mujeres (imitando asi
al feminismo burgués) solo sirve para subrayar la falsa naturaleza de
la “hermandad” que proclaman. A pesar de que ha habido intentos
de moverse mis alla de estos limites dentro del contexto del
feminismo, esta especializacién ha sido su mejor definicién durante
tres décadas. En la forma en la que ha sido practicada, ha fallado
al presentar un desaffo revolucionario tanto contra el género como
contra la dominacién. El proyecto anarquista de liberacién global
nos llama a movernos més all3 de estos limites hasta el punto de
atacar al género en si mismo, con el objetivo de convertirnos en seres
completos, definibles no como un conglomerado de identidades
sociales, sino como individuos tnicos y completos.

Es un estereotipo y un error afirmar que los hombres y las mujeres
han sufrido iguales opresiones dentro de sus roles de género. Los roles
del género masculino han permitido al hombre una gran libertad de
accién para la afirmacién de su propia voluntad. Por ello la liberacion

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de la mujer de sus roles de género no consiste en ser mas masculina,
sino mas bien en ir mas all3 de su feminidad, asi, para los hombres la
cuestion no consiste en ser més femenino, sino en ir més alld de su
masculinidad. La cuestion es descubrir que el centro de a unicidad que
ests en cada uno de nosotras, va mis alla de todos los roles sociales
y de la forma en que cada uno actda, vive y piensa en el mundo,
tanto en el dmbito sexual como en todos los otros. El género separa
la sexualidad de la totalidad de nuestro ser, filando caracteristicas
especificas segun el género al que se pertenezca, perpetuando
asi el actual orden social. Como consecuencia de ello, la energia
sexual, que podria ser un extraordinario potencial revolucionario,
es encauzada hacia la reproduccién de las relaciones de dominacion
y sumision, de dependencia y desesperacién. La miseria sexual que
esto ha producido y su explotacién comercial esta por todos lados
La inadecuada llamada de la gente a “abrazar tanto la masculinidad
como la feminidad” cae en la falta de analisis sobre estos conceptos,
Ya que ambos son invenciones sociales que sirven a los propésitos del
poder. Asi que, cambiar la naturaleza de los roles de género, aumentar
su nimero o modificar su forma, es indtil desde una perspectiva
revolucionaria, ya que esto solo sirve para ajustar mecanicamente la
forma de los mecanismos que canalizan nuestra energia sexual. En
lugar de esto, necesitamos reapropiarnos de nuestra energia sexual
para reintegrarla en la totalidad de nuestros seres a fin de hacernos
tan extensos y poderosos como para reventar cada mecanismo que
pretendacanalizar nuestra energfa e inundar el terreno dela existencia
con nuestro ser indomable. Esto no es una tarea terapéutica, sino
una revuelta insolente ~una que emana desde nuestra fuerza de
voluntad y nuestra negativa a retroceder. Si nuestro deseo es
destruir toda dominacién, entonces es necesario que nos movamos
mas alls de todo lo que nos reprime, mds allé del feminismo, si, y
mas alls del género, porque aqui es donde encontramosla capacidad
de crear nuestra indomable individualidad que nos conducird contra
toda dominacién sin vacilacién. Si deseamos destruir la légica de la
sumisién, este debe ser nuestro minimo objetivo.

32
Cultura de la seguridad y vida expansiva

Hoy dia la vida es demasiado pequefia. Somos obligados a tener
roles y relaciones que reproducen el orden social actual, que se
basa en la mezquindad de lo que puede ser medido, puesto a un
precio, comprado y vendido. La lamentable existencia de tenderos y
guardias de seguridad se ha impuesto por todos lados, y la vida real,
unavida sin més limites que los que nuestras capacidades nos ponen,
existe solo en rebelién contra esta sociedad. Asi que aquellos que
queremos una existencia expansiva, una vida vivida con plenitud,
estamos motivados a pasar a la accién, a atacar a las instituciones
que nos obligan a vivir una vida tan mezquina.

Motivados a recuperar nuestras vidas y hacer de ellas manantiales
de lo maravilloso, inevitablemente, nos encontramos la represion.
Todos los dias, los mecanismos ocultos de la represién operan para
prevenir la rebelion, para garantizar la sumisin que mantiene el
orden social. Las necesidades de la supervivencia, la conciencia que
subyace al estar siempre observados, la multitud de prohibiciones
que se encuentran en sefiales y carteles o que toman la forma de
la policia, la estructura misma de los entornos sociales en los que
nos movemos, éstos son suficientes para mantener a la mayoria de
la gente en linea, cabizbajos, con la mente vacia de todo excepto
de mezquinas preocupaciones del dia a dia. Pero cuando uno se ha
cansado de esta insipida existencia y decide que debe haber algo
més, que no puede tolerar otro dia mis en el que la vida se reduce
aiin més, la represién deja de ser algo sutil. La chispa de la rebelion
tiene que ser suprimida constantemente; el mantenimiento del
orden social lo requiere.

La expansion de la vida no se puede producir escondiéndonos de
ellos ~porque serfa simplemente un cambio de celdas en la prision

33
social-. Pero debido a que esta expansién —esta tensién hacia la
libertad~ nos mueve a atacar este orden social, a pasar a la accién
que esté fuera de sus leyes y frecuentemente en contra de sus
leyes —escritas o implicitas—, nos vemos obligados a hacer frente
a la cuestion de cémo evadir a los siervos guardianes de la clase
dominante. Asi que no podemos pasar por alto la cuestién de la
seguridad.

Siempre he considerado que la cuestion de la seguridad es una cosa
simple, una cuestion de inteligencia practica y sentido comdn que
cualquier persona deberia ser capaz de imaginar. Desarrollando
relaciones de afinidad, en las que uno decide con quien se puede
actuar. No hay necesidad de decir nada sobre una accién a cualquier
persona que no estd involucrada en la accion. Esto es basico y debe
ser evidente para cualquier persona que decide actuar contra la
dominacién. Pero tal inteligencia practica no tiene necesidad de
cubrirse en una atmésfera de sospecha y secretismo en el que cada
palabra y cada pensamiento deben ser vigilados, en la que incluso
las palabras desafiantes se consideran un riesgo demasiado grande.
Si nuestra practica nos lleva a esto, ya hemos perdido.

En el contexto de la actividad ilegal, la seguridad es esencial. Pero
incluso en este contexto, no es la principal prioridad. Nuestra
principal prioridad es siempre la creacién de vidas y relaciones que
deseamos, la apertura de la posibilidad de una existencia plena que
estesistema de dominaciény explotacion pretende impedir. Aquellos
que realmente deseamos una existencia expansiva querremos
expresarlo en todas nuestras acciones.

En este sentido, el llamado para el desarrollo de una “cultura de
seguridad” me parece extrafia. Cuando escuché por primera vez
el término, mi primer pensamiento fue: “Esta es precisamente
el tipo de cultura en la que vivimos”. Los policias y las cimaras de
seguridad en cada esquina y en cada tienda, el aumento de nimeros
de tarjetas de identificacién y de interacciones que requieren su uso,

34
las diferentes armas y leyes puestas para la seguridad nacional, y asi
sigue ~Ia cultura de la seguridad que nos rodea, es la misma que la
cultura de la represion-. Ciertamente, como anarquistas esto no es
o que queremos.

Muchas de las sugerencias practicas hechas por los defensores de la
cultura de seguridad son buenos consejos basicos para alguien que
estd pasando a la accién contra las instituciones de dominacién. Es
obvio que no hay que dejar pruebas o hablar con la policia, que uno
debe tomar precauciones para evitar ser arrestado ~una situacion
que ciertamente no mejora la lucha de uno por una vida libre y
plena~. Pero no tiene sentido hablar de una cultura de seguridad. La
precaucion necesaria para evitar el arresto no refleja el tipo de vida y
las relaciones que queremos construir. Al menos, yo espero que no.

Cuandolos anarquistas empiezan a ver la seguridad como su principal
prioridad ~como una “cultura” que deben desarrollar- la paranoia
llega a dominar las relaciones. Incluso encuentros o conferencias
anarquistas se establecen con unos niveles de burocraciay (vamos a
llamar a las cosas por su nombre) vigilancia muy parecidos a lo que
estamos tratando de destruir. La sospecha sustituye al compafierismo
y la solidaridad. Si alguien no se ve o no se viste bien, se encuentra
a s mismo marginado, excluido de la participacion. Algo esencial s
ha perdido aqui~1a razén de nuestra lucha~. Ha desaparecido detrés
de una dura coraza de militancia, y hemos llegado a ser un reflejo de
nuestro enemigo.

La lucha anarquista se desliza hacia esta desagradable y rigida
paranoia cuando no se lleva a cabo como un intento de crear la vida
de una manera diferente, con placer e intensidad, sino que mis bien
es tratada como una causa a la que uno ha de sacrificarse. La lucha
de uno se convierte en algo moral, no es una cuestion de deseo, sino
de lo correcto e incorrecto, el bien y el mal, y se concibe como algo
absoluto y conocible. Esta es la fuente de gran parte de la rigidez,
gran parte de la paranoia y gran parte de la sensacion injustificada

35
de sospecha que uno encuentra demasiado a menudo en los circulos
anarquistas. Somos guerreros justos rodeados por todos lados de las
fuerzas del mal. Debemos protegernos de cualquier posibilidad de
contaminacién. ¥ esta dura armadura de cardcter socava el espiritu
alegre que nos proporciona el valor necesario para la destruccion
del mundo de dominacion.

Esta destruccién, esta demolicién de la cércel social que nos rodea,
nos llevaria a un cara a cara con lo desconocido. Sila enfrentamos con
el miedo y la sospecha, vamos a construir nuevas carceles nosotros
mismos. Algunos ya las han construido, en sus mentes y en sus
proyectos. Es por esto que nuestros proyectos de ataque deben ser
originados y llevados a cabo con una alegria y un orgullo expansivo
del espiritu. La logica de la paranoia y el miedo, es decir, a légica
de la sospecha con sus palabras y sus consecuencias, es la légica
de la sumision, una sumision que si no es hacia el actual orden de
dominacién, entonces, es hacia una moralidad que reduce nuestras
vidas y garantizars que no tengamos el coraje para hacer frente a lo
desconocido, para enfrentar el mundo en el que nos encontrariamos
si el orden actual fuese destruido. En su lugar, vamos a abrazar la
motivacién apasionada del deseo que desafia toda dominacién. Esta
motivacién es absolutamente seria en su deseo de destruir todo lo
que reduce la vida y la limita a lo que puede ser medido. Y como es
tan seria, se rfe.

36
Revuelta, no terapia

Cuando la idea situacionista de que la revolucién podria ser
terapéutica se abrié camino en el idioma inglés, se abric la caja de
Pandora de los malentendidos. Tengo claro que los situacionistas
propusieron que una ruptura revolucionaria real deberia romper
las limitaciones sociales que subyacen en gran parte de lo que s
considera “enfermedad mental” y “trastorno mental” liberando a las
personas a descubrir sus propios significados y métodos de pensar y
de sentir. Pero muchas han entendido este concepto de otra manera,
toméndolo en el sentido de que la revolucién es algo como un grupo
de encuentro, una sesion de consejos o una sesién psicolégica
de “autoayuda”. Un autoexamen continuo, un confesionalismo
embarazoso, una gama de productos de apoyo, espacios seguros
y similares han llegado a ser asimilados como actividades
revolucionarias. Y muchos de los asi llamados revolucionarios, en
conformidad con dicha prictica, tienden a convertirse en neurdticos
emocionalmente lisiados que asumen que estn en busqueda de
una cura revolucionaria, una cura que nunca llegard, porque este rol
asumido lleva consigo la perpetuacion de ese papel y, por lo tanto,
tiende a perpetuar la sociedad que lo produce. Lo que falta en esta
concepcidn terapéutica de la revolucion es la rebelion.

La destruccién del orden social con el objetivo de liberarnos de
toda dominacién y explotacion, de cada obsticulo para el pleno
desarrollo de nuestra singularidad, sin duda requiere un analisis de
€6mo nuestras vidas, nuestras pasiones, nuestros deseos y suefios
se han alejado de nosotras, cémo nuestras mentes se han limitado
a si mismas de ciertas formas, cémo hemos sido entrenadas para
seguir la I6gica de la sumisin.

Sin embargo, un andlisis de este tipo debe ser un anlisis social, no

37
un psicoandlisis. Debe ser un examen de las instituciones sociales,
roles y relaciones que dan forma a las condiciones en las que nos
vemos obligadas a existir

Consideremos esta analogia. Si una persona se ha roto una pierna,
por supuesto, tiene que tratar de ponerle arreglo, ponerse un yeso
© una tablilla y conseguir unas muletas. Pero i la razén por la que
estd teniendo problemas para caminar es que alguien le ha atado a
una bola y una cadena en su pierna, entonces, la primera prioridad
es cortar esa cadena y luego garantizar que no vuelva a suceder
destruyendo el origen de la cadena.

Mediante la aceptacién de la idea ~promovida en gran medida por
la educacién progresista y la publicidad— de que las estructuras
de opresién estén esencialmente dentro nuestro, nos centramos
en nuestra presunta debilidad, en qué tan lisiadas se supone que
estamos. Nuestro tiempo se esfuma en intentar una autosanacion
que nunca llega a su fin, porque hemos llegado a estar tan centradas
en nosotras mismas y nuestra incapacidad para caminar, que no
nos damos cuenta de la cadena en nuestra pierna. Este ciclo sin fin
de autoanlisis y fijacién en una misma, no solo es tediosamente
autocompasivo; también es completamente indtil en la creacion de
proyectos revolucionarios, porque nubla la posibilidad de hacer un
anlisis social y nos transforma en personas menos capaces.

El abordaje terapéutico de la cuestion de la opresién social acaba
centrandose en una gran cantidad de “-ismos” con los que estamos
infectados: racismo, sexismo, clasismo, estatismo, autoritarismo,
edadismo (discriminacién por la edad), etc. Debido a que los dos
primeros establecen una diferencia mis clara entre un analisis
psicoldgico y un analisis social del tema, es decir, entre el enfoque
de lo que es terapia y de lo que es revuelta, voy a examinarlos
brevemente. Viendo el racismo y el sexismo como mentalidad
esencialmente inconscientes, el comportamiento que éstos
producen tienen una naturaleza dentro de nosotras de la que no

38
siempre somos conscientes, esto nos empuja a una prictica de
autoexamen constante y constantes dudas sobre una misma, y
esto es algo que nos incapacita, sobre todo a la hora de interactuar
con otras personas. El racismo y el sexismo se convierten en algo
nebuloso, un virus omnipresente que infecta a todos. Si uno tiene
la mala fortuna de ser “blanco” y “varén” (incluso si uno rechaza
conscientemente todas las restricciones sociales y definiciones que
hay detrés de estas etiquetas), entonces uno estd obligado a aceptar
el juicio de “no-blancos” y “hembras” sobre el “real” significado y
las “verdaderas” motivaciones inconscientes de las acciones de uno.
Lo contrario constituiria la arrogancia, la falta de consideracién y un
ejercicio de “privilegio”. El tnico resultado que he visto de esta forma
de lidiar con estos asuntos -y sin duda, es el Unico resultado que he
visto~ es la creacién de un grupo de personas esquivas, timidas y
cautelosas, siendo inquisidores con los de su alrededor por miedo
a ser juzgados, y tan incapaces de atacar las bases de esta sociedad
como lo son de relacionarse con los demds,

Si, por otra parte, consideramos que el racismo y el sexismo son
expresiones de las construcciones sociales ideolégicas de raza y
género y que tienen bases institucionales especificas, entonces
hay que aplicar un enfoque diferente. EI concepto de raza como
se entiende actualmente aqui en norteamérica tiene su origen en
las instituciones de la esclavitud negra y el genocidio contra los
pueblos indigenas de este continente. Una vez establecido por
estas instituciones, se arraigé en todas las estructuras de poder en
un nivel u otro, y debido a su utilidad para la clase dominante se
propagé hacia las clases explotadas para dividirlas y mantenerlas
enfrentadas entresi. €l sexismo tiene su origen enlas instituciones de
la propiedad, el matrimonioy la familia. Es aqui donde el patriarcado
v la dominacién se asientan. Dentro de este marco, el género se crea
como una construccién social, y como con la raza, es la continua
utilidad que tiene esta construccion para a clase dominante, la que la
ha mantenido a pesar del aumento del absurdo de las instituciones y

39
sus fundamentos. Por lo tanto, la destruccién del racismoy el sexismo
debe comenzar con el proyecto, de forma explicita revolucionaria,
de la destruccién de los marcos institucionales que son la base
actual de las construcciones de raza y género. Tal proyecto no es
un proyecto terapéutico, sino de rebelion y revuelta. No se lograra
siendo esquivas, timidas y cautelosas —ni por inquisidoras-sino por
las rebeldes indomables seguras de si mismas.

Novoya entrar enlo absurdo de términos como clasismo o estatismo
aqui porque no es mi propésito. Mi propésito es sefialar que, a pesar
de que la lucha revolucionaria puede tener el efecto “terapéutico”
de romper las limitaciones sociales y abrir la mente a nuevas formas
de pensar y de sentir que hacen a una més inteligente y apasionada,
esto es precisamente porque no es una terapia, la cual se centraria
enla debilidad de una, sino que es un proyecto autodeterminado de
rebelién que surge de la fuerza y voluntad de una misma.

La libertad pertenece al individuo ~este es un principio anarqusita
bisico- y como tal reside en la responsabilidad individual de
una misma y la libre asociacién con otras. Por lo tanto, no puede
haber ningin compromiso ni deudas, s6lo elecciones de como
actuar. Abordar terapéuticamente los problemas sociales es todo
o contrario de esto... porque se basa en la idea de que estamos
paralizadas en vez de encadenadas, de que somos débiles en vez
de que estamos oprimidas, asi se impone una interdependencia
obligatoria, una mutua incapacidad, més que un intercambio de
fuerzas y capacidades. Esto se parece mucho a la manera oficial de
tratar estos problemas. Y no es de extrafiar. Es la naturaleza de la
debilidad someterse. Si todas asumimos nuestra debilidad como
algo propio-una debilidad que nos ha sido infectada por las diversas
enfermedades sociales- entonces vamos a seguir alimentando una
forma sumisa de interactuar con el mundo, siempre dispuestas a
aceptar la culpabilidad, a pedir disculpas, a retractarse de lo que
hemos dicho o hecho. Esto es lo contrario de la responsabilidad, que
actuia conscientemente, con la seguridad de crear una proyeccion

40
hacia la vida, preparada para asumir las consecuencias de las
decisiones propias —aunque sea al margen de la ley-.

En el contexto de diez mil afios de opresién institucional, a diez
mil afios de que clases dominantes y las estructuras que apoyan su
poder hayan determinado las condiciones de nuestra existencia, lo
que necesitamos no es una terapia, sino una revuelta de una fuerte
conviccién destinada a desarrollar un proyecto revolucionario que
pueda destruir esta sociedad y sus instituciones.

41
Ni intelectualismo, ni estupidez

En la lucha contra la dominacién y la explotacién, cada individuo
necesita coger todo instrumento que pueda hacer suyo, toda
arma que pueda usar auténomamente para atacar esta sociedad y
recuperar su vida. Por supuesto, los instrumentos que los individuos
particulares pueden usar en este camino variarén dependiendo
de sus circunstancias, deseos, capacidades y aspiraciones, pero
considerando los obstaculos a los que nos enfrentamos, es ridiculo
rechazar un arma que puede usarse sin comprometer la autonomia,
baséndose en concepciones ideolégicas

El desarrollo de la civilizaci6n en la que vivimos con sus instituciones
de dominacién esté basado en la division del trabajo, el proceso
por el cual las actividades necesarias para vivir son transformadas
en roles especializados para la reproduccién de la sociedad. Tal
especializacién sirve para socavar la autonomia y reforzar la
autoridad porque le arrebata ciertos instrumentos —ciertos aspectos
de un individuo completo~ a la gran mayoria, y los coloca en las
manos de unos pocos llamados expertos.

Una de las especializaciones més fundamentales es la que cre6 el
ol del intelectual, el especialista en el uso de la inteligencia. Pero
el intelectual no estd definido tanto por la inteligencia como por la
educacion. En esta era de capitalismo industrial/alta tecnologia, a
la clase dominante e resulta de poca utilidad el pleno desarrollo y
ejercicio de la inteligencia. En su lugar requiere la especializacién, la
separacién del conocimiento en estrechos campos conectados s6lo
por su sometimiento a la logica del orden dominante la Iégica del
beneficio y el poder-. De esta forma, la “inteligencia” del intelectual
es una inteligencia deformada y fragmentada con casi ninguna
capacidad de hacer conexiones, entender relaciones o comprender

42
(sin hablar de desafiar) totalidades.

La especializacion que crea al intelectual es de hecho parte del
proceso de estupefaccion que el orden dominante impone a
quienes son dominados. Para el intelectual, el conocimiento no
es la capacidad cualitativa de entender, analizar y razonar sobre la
propia experiencia o de hacer uso de los esfuerzos de otros para
alcanzar tal comprensién. £l conocimiento de los intelectuales esta
completamente desconectado de la sabiduria, que es considerada
un extrafio anacronismo. Mas bien, es la capacidad de recordar
hechos inconexos, trozos de informacién, lo que ha llegado a
ser visto como “conocimiento”. S8lo semejante degradacion del
concepto de inteligencia podria permitir a la gente hablar de la
posibilidad de “inteligencia artificial” en relacion a esas unidades de
almacenamiento y examen continuo de informacién que llamamos
ordenadores.

Si entendemos que el intelectualismo es la degradacién de la
inteligencia, entonces podemos reconocer que la lucha contra el
intelectualismo no consiste en el rechazo a las capacidades de la
mente, sinomésbien enel rechazoa unaespecializacion deformadora
Histéricamente, los movimientos radicales han proporcionado
muchos ejemplos de esta lucha en la préctica. Renzo Novatore era
el hijo de un campesino que solo asistid a la escuela seis meses.
Sin embargo estudi6 las obras de Nietzsche, Stirer, Marx, Hegel,
los antiguos filésofos, historiadores y poetas, todos los escritores
anarquistas y aquellos que participaban en los diversos movimientos
artisticos y literarios incipientes de su tiempo. Fue participante
activo en los debates anarquistas sobre teorfa y practica ademas de
os debates en los movimientos artisticos radicales e hizo todo esto
en el contexto de una intensa y activa practica insurreccional. En
un tono similar, Bartolomeo Vanzett, que empezd trabajando como
aprendiz en su temprana adolescencia a menudo durante largas
horas, describe en su breve autobiografia cmo pasaba una buena
parte de sus noches leyendo filosofia, historia, teoria radical, etc.

43
con el fin de obtener estas herramientas que la clase dominante le
negaria. Fue su afén por adquirir los instrumentos de la mente o
que le llevé a su perspectiva anarquista. A finales del siglo 19 en
Florida, los trabajadores fabricantes de cigarros obligaron a sus
patronos a contratar lectores para leerles mientras trabajaban. Estos
lectores lefan las obras de Bakunin, Marx y otros teéricos radicales
a los trabajadores, que discutian luego lo leido. Y a principios del
siglo 20, vagabundos radicales y sus amigos establecerian “colegios
vagabundos” donde una amplia variedad de oradores daba charlas
sobre cuestiones sociales, filosofia, teorfa y practica revolucionaria,
incluso ciencia e historia, y los vagabundos discutian sobre ello. En
cada uno de estos casos vemos el rechazo de los explotados a dejar
que les fueran arrebatados los instrumentos de la inteligencia. Y tal
como lo veo, esta es precisamente la naturaleza de una lucha real
contra el intelectualismo. No es una glorificacién de la ignorancia,
sino un rechazo desafiante a ser desposeido de la propia capacidad
de aprender, pensar y comprender.

La degradacién de la inteligencia que crea el intelectualismo se
corresponde con una degradacion de la capacidad de razonar que
se manifiesta en el desarrollo del racionalismo. El racionalismo es
Ia ideologia que sostiene que el conocimiento sélo proviene de la
razén. De esta manera, la razén esté separada de la experiencia,
de la pasion y por tanto de la vida. La formulacion tedrica de esta
separacién se puede remontar a la filosoffa de la Antigua Grecia
Ya en este antiguo imperio comercial, los filésofos proclamaban
la necesidad de subyugar los deseos y pasiones a una razén fria y
desapasionada. Por supuesto, estafria razén promovia la moderacion
—en otras palabras, la aceptacion de lo que existe~.

Desde ese momento (y probablemente mucho antes de que
hubiera estados e imperios desarrollados en Persia, China e India,
cuando Grecia ain consistia en ciudades-estado enfrentadas), el
racionalismo ha desempefiado un papel fundamental en reforzar
la dominacin. Desde el surgimiento del orden social capitalista, el

44
proceso de racionalizacion se ha do extendiendo a toda la sociedad
por todo el globo. Es por tanto comprensible que algunos anarquistas
lleguen a oponerse a la racionalidad,

Pero esta es una simple reaccién. Al examinarla de cerca, queda
claro que la racionalizacién impuesta por quienes tienen el poder es
de un tipo especifico. s la racionalidad cuantitativa de la economia,
la racionalidad de la identidad y la medicién, la racionalidad que
simultaneamente equipara y atomiza todas las cosas y seres, no
reconociendo mis relaciones que las del mercado. Y al igual que
el intelectualismo es una deformacién de la inteligencia, esta
racionalidad cuantitativa es una deformacién de la razén, porque es
razén separada de la vida, una razén basada en la cosificacion.

Mientras que quienes dominan imponen esta racionalidad
deformada en las relaciones sociales, promueven la irracionalidad
entre aquellos a quienes explotan. En los periddicos y revistas,
en la television, en los videojuegos, en las peliculas... a través de
los mass media podemos ver como la religién, la supersticion, la
creencia en lo indemostrable y la esperanza en, o el temor a, el
lamado ser sobrenatural se imponen y el escepticismo es tratado
como un rechazo frio y desapasionado de lo maravilloso. Beneficia a
la clase dominante que aquellos a los que explota sean ignorantes,
con una limitada y decreciente capacidad de comunicarse unos con
otros sobre cualquier cosa significativa o de analizar su situacion, las
relaciones sociales en las que se encuentran y los acontecimientos
que ocurren en el mundo. El proceso de estupefaccion afecta a la
memoria, al lenguaje y a la capacidad para entender las relaciones
entre personas, cosas y acontecimientos en un nivel profundo,
y este proceso penetra también en aquellas dreas consideradas
intelectuales. La incapacidad de los tedricos post-modernos de
comprender toda totalidad se puede ubicar facilmente en esta
deformacion de la inteligencia.

No es suficiente oponerse a la racionalidad deformada impuesta

45
por esta sociedad; debemos también oponernos a la estupefaccion
e irracionalidad impuestas por la clase dominante sobre el resto
de nosotros. Esta lucha requiere la reapropiacion de nuestra
capacidad de pensar, de razonar, de analizar nuestras circunstancias
¥ comunicar sus complejidades. También requiere que integremos
esta capacidad en la totalidad de nuestras vidas, nuestras pasiones,
nuestros deseos y nuestros suefios.

Los filésofos de la antigua Grecia mentian. Y los idedlogos que
producen las ideas que mantienen la dominacién y la explotacion
han continuado contando la misma mentira: que lo contrario
a la inteligencia es la pasion. Esta mentira ha desempefiado un
papel esencial en el mantenimiento de la dominacién. Ha creado
una inteligencia deformada que depende de la racionalidad
econdmica, cuantitativa, y ha reducido la capacidad de la mayoria
de los explotados y excluidos de entender su condicién y luchar
inteligentemente contra ella. Pero, de hecho, lo contrario a la
pasién no es la inteligencia, sino la indiferencia, y lo contrario a la
inteligencia no es la pasién, sino la estupidez

Dado que quiero sinceramente acabar con toda dominacién y
explotaciony empezar a abrir las posibilidades para crear un mundo
donde no haya ni explotados ni explotadores, ni esclavos ni amos,
elijo aprovechar toda mi inteligencia apasionadamente, usando toda
arma mental ~junto con las fisicas~ para atacar al presente orden
social. No pido disculpas por esto, ni me dirigiré a aquellos que por
pereza o por la concepcion ideologica de los limites intelectuales
de las clases explotadas rechazan usar su inteligencia. No es s6lo
un proyecto anarquista revolucionario lo que estd en juego en esta
lucha; es mi realizacién como individuo y la plenitud de la vida que
deseo.

16
La subversion de la existencia

El deseo de cambiar el mundo seguirs siendo un mero ideal
abstracto o un programa politico a menos que devenga la voluntad
de transformar la propia existencia de uno mismo. La Iégica de la
sumisién se impone enla vida diaria ofreciéndonos miles de motivos
para que uno se resigne a la dominacién de la supervivencia por
encima de la vida. Asi, sin un proyecto consciente de rebelién y
transformacién, todos los intentos de cambiar el mundo siguen
siendo basicamente algo estético —poniendo maquillaje en dlceras
que tienen gangrena-.

Sin una proyectualidad intencional hacia la libertad y la rebelion
aqui y ahora, un sinfin de proyectos dignos —la okupacién de
espacios abandonados, compartir comida gratis, la publicacién de
periédicos o publicaciones anarquistas, sabotajes, radios piratas,
manifestaciones, ataques contra las instituciones de dominacién—
pierden su significado, convirtiéndose en mas bullicio y confusion
dentro de un mundo que ya es confuso y que esté confundido.
Es la decision consciente de reapropiarse la vida, en desafio a la
realidad actual, lo que puede dar a estas actividades un significado
revolucionario, porque esto es lo que proporciona la conexion entre
las diversas actividades que conforman una vida insurgente.

Tomar una decisién como esta nos reta a imaginar cémo vamos
a ponerla en practica, y su realizacién no es solo algo que nos
involucra en una variedad de proyectos de accién. También, y més
esencialmente, significa crear la vida propia como una tension hacia
la libertad, proporcionando asi un contexto para las acciones que
hacemos, una base para el andlisis. Por otra parte, esta decisién nos
puedellevara unarebelién misalla de lo politico. El deseo consciente
de libertad total requiere una transformacion de nosotras y de

47
nuestras relaciones en el contexto de una lucha revolucionaria. Se
hace necesario no apresurarse en hacer ésta, aquella o aquella otra
actividad, sino aprovechar y aprender a usar estas herramientas,
que podemos hacerlas nuestras, y usarlas contra la existencia actual
basada en dominacién, en particular, a través de un andlisis del
mundo y de nuestra actividad en él, de relaciones de afinidady de un
espiritu indomable. También se hace necesario reconocer y rechazar
todas las herramientas sociales ofrecidas por el propio orden social
que s6lo pueden reforzar la Iégica de la dominacién y la sumision
~la delegacién, la negociacién, las demandas a las autoridades, la
evangelizacin, la creacién de un imaginario de nosotras mismas,
y demés~. Estas Gltimas herramientas precisamente refuerzan la
jerarquia, la divisién y la dependencia a las estructuras de poder, esa
es la razén por la nos las ofrecen para que las usemos en nuestras
luchas. Cuando una acude a estas herramientas, la rebelién y la
libertad degeneran en un mero programa politico.

l andlisis que no surge del deseo de una misma de reapropiarse de
su vida aqui y ahora, tiende a reforzar la dominacién, porque sigue
sin tener fundamentos o sus fundamentos se vuelven una ideologia
o un programa politico. Mucho de lo que pasa por el andlisis social
de hoy cae en formas pasadas, impidiendo imaginar realidades
nuevas. Sin tener una base desde la cual hacer su critica, aquellos
que siguen este patrén tienden a caer en una incesante rueda de
deconstruccién que Glitimamente concluye que la dominacién esté
en todas partes y en ninguna parte, que la libertad es imposible y
que, por lo tanto, sélo debemos hacer lo mejor que podamos, ya sea
conformandonos o siendo la escena opositoria, al igual que hacen
grupos como “tute bianche” (los famosos “monos blancos”, grupo
antiglobalizacién), los cuales no pretenden desafiar nada. Podria
decirse que esto no es un anlisis, sino una excusa para evitar un
anlisis real, y con ello hacer tangible la rebelién.

Pero el camino de las ideologias y los programas politicos no es
il al proyecto de la subversién. Debido a que este proyecto s la

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transformacién de la existencia en una forma que destruye toda
dominacién y explotacién, es inherentemente anti-politica. La
libertad, concebida politicamente, no es més que un eslogan vacio
destinado a ganarse el visto bueno de los gobernados (como la
“libertad americana” la cual para Bush es bombardear Afghanistan
¥ aprobar cada vez mis leyes represivas) o meramente la solucion
de un problema con més dominacién. Concebida asi, la libertad y
la dominacién devienen en cuestiones cuantitativas —cuestiones
de grados~ y la (ltima aumenta en proporcién a lo que decrece la
primera. Es precisamente este tipo de pensamiento el que motiv a
Kropotkin aapoyar alos Aliados en la primera guerra mundial y o que
sirve de base para cada proyecto reformista. Pero sila libertad no es
una mera cuestion de grados de dominacion ~si jaulas mds grandes
y cadenas més largas no significan mayor libertad, sino una aparente
mayor movilidad dentro del contexto de un esclavismo constante~
entoncestodoslosprogramas politicosy todaslas ideologias devienen
inditiles para nuestro proyecto. En vez de esto, es precisamente por
nosotros y nuestros deseos, que debemos cambiar la direccién de
nuestros deseos hacia una existencia cualitativamente diferente. Y el
punto de partida para la transformacién que buscamos son nuestras
vidas y relaciones. Es aqui donde empezamos a socavar a légica de
a sumisién con el objetivo de destruir toda dominacién. Entonces,
nuestros analisis del mundo estan dirigidos a conseguir entender
6mo llevar a cabo nuestra lucha en el mundo y encontrar puntos
de solidaridad (donde vemos nuestra lucha reflejada en las luchas
de otros) para extender la lucha contra la dominacién, sin crear una
interpretacion del mundo en términos de una ideologia. Y nuestro
anlisis de o que hacemos, estd dirigido a determinar lo realmente
tiles que son nuestras acciones para lograr nuestras aspiraciones, y
noa llevar a cabo nuestras acciones en base a un programa.

Si nuestro objetivo es la transformacién de la existencia, entonces, el
desarrollo de relaciones de afinidad no es sélo una maniobra tactica
Es el intento de desarrollar relaciones de libertad en el contexto de

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una lucha. Las relaciones de libertad se desarrollan a través de un
profundoyy cada vez mayor conocimiento del otro ~un conocimiento
de sus ideas, sus aspiraciones, sus deseos, sus capacidades, sus
inclinaciones~. Esun conocimiento delassimilitudes, s/, peromasatin,
es un conocimiento de las diferencias, porque es en las diferencias
donde empieza un conocimiento préctico real, el conocimiento de
c6mo una puede llevar a cabo proyectos y crear la vida con otras
Es por esta razén que entre nosotras ~igual que en nuestra relacion
hacia aquello por lo que estamos luchando~ es necesario evitar la
préctica del compromiso y la constante biisqueda de un terreno
comiin. Estas prcticas son, después de todo, el corazén y el alma
de las formas democraticas de dominacién que rigen actualmente
el mundo, y por lo tanto son expresiones de la 8gica de la sumision
que necesaitamos erradicar de nuestras relaciones. Las uniones
falsas son mas bien un detrimento para el desarrollo de un proyecto
insurreccional, que un conflicto real desde el cual pueda florecer la
inteligencia y la imaginacion creativa individuales. EI compromiso,
desde el cual las falsas uniones se desarrollan, es un signo de la
sumisién del proyecto insurreccional a la politica.

Las uniones provocadas por el compromiso son, de hecho, todo
lo contrario a la afinidad, ya que surgen de una supresion del
conocimiento de una misma y de las demds. Es por esto por lo
que estas uniones requieren la creacion de procesos formales de
toma de decisiones que mantienen las raices de una metodologia
burocratica. Alli donde hay un conocimiento real de las demas con
quienes una lleva a cabo un proyecto, no es necesario un consenso
formal. La conciencia que cada una tiene de la individualidad de las
demés, crea una base donde la decision y la accién no necesitan
estar separadas. Esta es una nueva forma de sociabilidad que puede
ser traida a la existencia aqui y ahora, en lucha contra el orden de
dominacién, una forma de sociabilidad basada en el pleno disfrute
total de la singularidad de cada individuo, de las maravillosas
diferencias que cada cada una de nosotras lleva dentro de si.
En este tipo de relaciones de afinidad, se desarrollan proyectos reales
que reflejan los deseos y aspiraciones de los individuos envueltos,
en lugar de simplemente la sensacién de que uno tiene que hacer
algo. Tanto si el proyecto es una okupacién, un reparto de comida
gratis, un acto de sabotaje, una radio pirata, un periédico, una
manifestacién o un ataque contra las instituciones de dominacion,
0 seré levado a cabo como una obligacién politica, sino como parte
de la vida que uno ests tratando de crear, como el florecer de la
propia existencia autodeterminada. Y es entonces, y solo entonces,
que el potencial subversivo e insurreccional florecen. Si lo que
queremos es, el placer, la maravilla y la belleza de una existencia
indomable, necesitamos intentar conseguir esto aqui y ahora en
desafio rebelde contra toda dominacién, erradicando la I6gica de la
sumisién de nuestras vidas, nuestras relaciones y de nuestra lucha
revolucionaria, por la destruccién de la politica y la creacién de una
vida sin medida.