Anarquismo y Carceles
Web PDF • Imposed PDF• Raw TXT (OCR)

















































RoDOLFO MONTES DE OCA
Anarquismo
y Carceles
Pixeles para entender la critica
antiautoritaria y abolicionista
alas Prisiones
oy
Titulo
Anarquismo y Cdrceles
Autor
Rodolfo Montes de Oca
Fuente
Indubio Pro Reo - Venezuela
www.indubioproreovzla.blogspot.com
llustracién de portada
“Solidaridad”, Jose Cespedes
Publicaciones CorazénDeFuego
corazondefuegorecs@gmail.com
www.corazondefuegorecs wordpress.com
A.A. 201928 El Cafetero
Medellin - Colombia
“Si las rejas de la cdrcel las
pusieran directamente en
la facultad de derecho, nos
ahorrariamos muchos disgustos y
ESO SI SERIA HACER JUSTICIA”
-Frases anénimas de
abogados
& I Anarguismoy Carceles
PRESENTACION
“Si me prequntarais ké es la carcel os reponderfa sin dudar ke es el
basurero de un proyecto socio-economico determinado, al cual arrojan
a todas akellas personas ke molestan dentro de la sociedad... por eso la
carcel alberga principalmente pobres”
Conozco la cércel. He pisado varias veces sus celdas. Para mi
fortuna no he estado presa por mucho tiempo... delitos menores,
delitos a veces estipidos. No obstante, y corriendo el riesgo de com-
pararme descaradamente con quienes han vivido en carne propia el
aislamiento por décadas, insisto que lo peor del encierro no es el re-
cinto en el que te recluyen, lo ignominioso es que te privan de o que
estd pasando fuera de é; te abstraen del mundo, te quitan la vida
Afios atrds, noté con desencanto, que la vida era el encadena-
miento preciso (aunque confieso que para mi algo azaroso -con Z)
de una serie de eventos y acciones que precedian a otras que pro-
venfan de tiempo atrs; o dicho de otro modo, que lo que se vivia
en determinado momento habfa sido posible gracias a que cientos
de eventos paralelos y/o previos confluyeron, en cadena, para que
en ese instante la vida tomara un rumbo equis.
Sin embargo, para este pensamiento, habfa una situacién que
Rodolfo Montes de Oca |1 5
interrumpia la fluidez natural del destino de forma determinante.
No habia justificacién, ni razén de ser dentro del destino, para que
alguien estuviera preso, no me cabia en la cabeza semejante ac-
cién antinatura, no habria siquiera derecho de que algo inexistente
(como el Estado) coartara de tal modo, la evolucién del destino y
con esto, la de la vida misma
Bueno o malo (eso no lo decide nadie) el hombre ~como indi-
viduo de una especie- estd en la tierra para cumplir un papel deter-
minado en funcién con el resto de la humanidad. Al estar preso, se
retiene, sin una razén aparente, esas funciones que desencadena-
rén otras nuevas, se deja morir al individuo, se condena a la hoguera
su pensamiento, se revive la época del oscurantismo y de su Santa
-y venerada- inquisicién (Iéase con sarcasmo). Y todo en el nombre
de la‘moral’ que construyeron los burgueses con ayuda de la Santa
madre iglesia inquisidora y asesina; y que luego convirtieron en ley.
Que alguien me sefiale la moral/ley y entonces destruiré este
texto. No pueden sefialrmela, porque no existe una, tan positiva
e infalible, para que encarcelen a miles en su nombre. Porque es
una invencién de algunos hombres que tienen el poder y las llaves
de las carceles para encerrar a los desheredados que no aceptan
como suya esa moral, para anular a los individuos que no estén a su
servicio. ¢Qué se creen estos defensores? ¢Quién les dio la potes-
tad de nuestras vidas para que interrumpieran el curso del destino
recluyéndonos en las cérceles? ¢Dios? Yo dirfa més bien que fue el
dinero que los provee de poder. El capitalismo que los hizo sefiores
y duefios del mundo. Y vos que les creés.
¢Entonces, no hay nada qué hacer? Estamos vivos, fuera de las
cérceles pensando en los que siguen dentro de ellas. Problema de
ellos (de los burgueses) si nos reconocen o no, pero aqui estamos
conspirando en su contra. La nocién burguesa de Estado circuns-
cribe a los gobernados como su pertenencia (por eso el servicio
militar obligatorio). De igual modo, el territorio que ocupa es suyo
también pues estd dentro de su jurisdiccién. Nosotros nos salimos
de su potestad, renunciamos a su “ciudadania’, nuestros espacios
serén auténomos en la medida de lo posible.
El principio de lo/as libertaria/os es sencillo pero elemental
No hay que reconocer a quien no nos reconoce como individuos
6 Il Anarguismoy Carceles
ylo colectivos, todo lo contrario, nacimos y somos libres, la natu-
raleza ha destinado una personalidad para cada una/o de nosotro/
as: Reconoced a tus semejantes, a aquellos que se han empefiado
por dejar que ella (1a naturaleza) haga lo que debe fraguar dentro
de nuestros cuerpos, en forma de espiritus, eso es lo més cerca-
n0 a la definicién de solidaridad. Rechazad a los que creen que
poseen el patético paternalismo Estatal pues la funcién nuestra
para con ellos, es destruirlos
El texto que viene a continuacién es la contraparte, la critica
ala misién de reformacién del individuo ~por llamarle de algin
modo- que se atribuye el Estado para con los preso/as y las condi-
ciones en las que pretende llevar esa misién a ‘feliz’ término. Un es-
crito de un vecino/hermano separado por una frontera imaginaria
e inexistente, pero a quien sentimos mds cercano que incluso a los
que estén dentro de uestra casa’ Colombia... Todo ser humano
tiene el deber, el DERECHO mis bien de renunciar a esa casa y re-
velarse y emanciparse de los sefiores de esas moradas: lo que viene
a continuacién es su apologfa
Mayo, 2010
M(A)rche Plum(A) Negr(A)
Rodolfo Montes de Oca |1 7
A Mopo DE PR6LOGO
El siguiente escrito fue redactado por mi hace 4 afios para
un seminario sobre Derechos Humanos y Cérceles de mi universi-
dad. Obedecfa a la inquietud personal de realizar un documento
donde se recopilara, de forma amena, la critica anarquista a las
cérceles que se hallaba dispersada en varios textos y folletos.
La intencién es que este texto sirviese de base ideolégica
para la expansién de los grupos anticarcelarios en la regién vene-
zolana lo cual logré transcender con éxitos la zona capitalinay un
escueto pufiado de activista. Sin embargo, este folleto representa
una buena introduccién para aquellos compafieros que deseen in-
cursionar en las luchas anticarcelarias en otras latitudes del globo,
teniendo especial difusién en pafses como México y Espafia
En Colombia, el sistema de prisiones tiene una cantidad de
inconvenientes que rara vez son tratados en la prensa subversi-
va o libertaria. Las cérceles colombianas estdn construidas para
una poblacién de 50.000 reclusos y segin las cifras oficiales
en éstas habitan mas de 70.000 reos. La divisién de zonas de
control entre paracos y guerrilleros, la capacitacién del personal
penitenciario por parte del FB, la violencia con que actia el
Grupo de Reaccién Inmediata (GRI), la inasistencia medica y la
construccién de nuevos planteles de reclusién con capital de
los gringos son algunas de las tematicas que se podrian discutir
8 11 Anarguismoy Carceles
con mayor frecuencia en el guetto anarquista o sobre el cual se
podrfan solidificar fuertes campafias de rechazo.
Hay que acotar que este folleto sufre de un céncer terminal,
que es el hecho de que no brinda ninguna solucién final al conflic-
to del sistema penitenciario. En el pasado, de manera infructuosa,
traté de generar una respuesta a ese interrogante en otros folle-
tos, pero debo reconocer que la labor no fue facil. Sin embargo,
esa apertura o esas conclusiones abiertas brindan la posibilidad
de que cada quien elabore sus propias soluciones al problema
Eso permite, a su vez, una descentralizacién del pensamiento y
una apropiacién colectiva del mismo, evitando cualquier tipo de
iluminismo o cretinismo en el que pueda caerse.
También hay que decir que este folleto estd elaborado bajo
una presuncién finalista de la anarquia como etapa final de la hu-
manidad, planteamiento hoy en dia contradictorio y al cual cri-
tico, debido a que el anarquismo es més una tension social de
transformacién de la colectividad y sobre todo individual que un
proyecto acabado de la humanidad
Esta es una obra de todos, de los compaiieros de la siempre
rebelde Patagénia pasando por la nevera de Bogotd para culminar
en los tupidos bosques de Oregon. Espero que este folleto con-
tribuya de forma amena a un auge de las luchas abolicionistas en
la hermana regién de Colombia
Especial y afectuoso abrazo de un veneco para el camarada
que compre o se robe este folleto
Rodolfo Montes de Oca
Diciembre 2009
Rodolfo Montes de Oca |1 9
¢ANARQUISMO?
CON QUE SE COME ESO
El Anarquismo es un conjunto de ideas politicas, sociales y
econdmicas que se opone a cualquier clase de jerarquia, tanto si se
ha consolidado por la tradicién o el consenso, o si se ha impuesto
de forma coactiva en la sociedad. La palabra Anarquia proviene del
griego an-archos que significa regido por nadie.
Los anarquistas creen que el mayor logro de la humanidad es
la libertad del individuo para poder expresarse y actuar sin que
se lo impida ninguna forma de poder, sea terrena o sobrenatural,
por lo que es basico abatir todo tipo de gobierno, luchar contra
toda religion o secta organizada, en cuanto éstas representan el
desprecio por la autonomia de los hombres, abolir la esclavitud
econémicay combatir al Estado como entidad que reprime la au-
téntica libertad econdmica y personal de todos los ciudadanos
Esto tltimo se convierte en una necesidad inmediata y la desapa-
ricién del Estado se considera un objetivo revolucionario a corto
plazo por muchos anarquistas.
A menudo esta teoria es usada para definir el caos social,
gobiernos inconstitucionales, pandillerismo, destruccién e inclu-
5o terrorismo. Como vemos todo tipo de adjetivo cadtico y por
10 1| Anarquismo y Cdrceles
lo general violento es usado para definir este pensamiento. Pero
definitivamente no son los anarquistas quienes utilizan la palabra
anarquia con dichos fines, sino con otro, que es la de una sociedad
totalmente libre que basa sus principios en la solidaridad, el apoyo
mutuo y la autogestién
Los profesores Alfredo Vallota y Nelson Méndez, en su libro
“Bitdcora de la Utopla: Anarquismo para el siglo XXI” definen al anar-
quismo como:
Justificacidn de lo utopia racional y posible de un orden
social autogestionario, con democracia directa, sin burocracia
autoritaria ni jerarquios permanentes.
Cuestionamiento radical del Estado, por ser la expre-
$i6n mdxima de concentracién autoritaria del poder, critica
ala delegacién de poder en instituciones fijas y sobre im-
puestas a la sociedad.
Llamado a un cambio revolucionario- prodcto de la ac-
cién directa consciente y organizada de las mayorias que con-
duzcan a la desaparicién inmediata del Estado, reemplazando
organizacidn sacial federal de base local.
Defensa del internacionalismo y rechazo al concepto de
“patria’, en tanto se liue a la justificacién de Estado-Nacién*
El celebre anarquista Rafael Barret, més romintico define su
anarquismo como:
Me basta el sentido etimolégico: “Ausencia de gobierno”.
Hay que destruir el espiritu de autoridad y el prestigio de las
leyes. Eso es todo
Los ignorantes se figuran que anarquia es desorden y que
sin gobierno la sociedad se convertird siempre en el caos. No
conciben otro orden que el orden exteriormente impuesto por
el terror de las armas.>
* bttpespora.ong/biblonsb/biacora el
* bttp/Ames. banderonegr.canadanwebs com/barrtt il
Rodolfo Montes de Oca | 11
Otros autores prefieren ver al anarquismo, como una constan-
tey perpetua tensién, por tanto, es una forma de interpretar la vida
y el contexto social en donde se desenvuelven, en vez de ser una
teorfa para instaurar un sistema politico, social y cultural distinto
al existente. Esta es principalmente la interpretacién que le da la
corriente del anarquismo conocida como Inserruccionalismo®.
El preso anarquista Gabriel Pombo da Silva, hace una pequefiay
sencillaintroduccién sobre c8mo algunos anarquistas ven su ideolo-
gfa como una tensidn y no como una teorfa contraria a lo existente:
La anarquia es mucho mas que un movimiento politico-
social, es una tensidn permanente para con la existencia,
tanto en fo propio (interno/individual) como en lo ajeno (o
externa/social)
Son demasiados lo/as que dan por supuesto que basta
con “militar” (o estar afiliado/) en una organizacién espe-
cifica andrquica, portar la estética anarquista y hablar de
anarquismo para “ser ya” un anarquista... ;s esto asf? (Es la
anarquia “una cosa” para ser contada o vivida? Me refiero a
que la anarquia la reducimos a una filosofia de salén, a una
historia nostdlgica del pasado y/o una estética marginal, ¢qué
nos queda de ella?
La anarquia no se reduce a ser contada en todas sus for-
mas y expresiones... no se imita a ser un objeto pasivo, unas
ideas momificadas, unos rituales asépticos, vacios y repetitivos
como en la época pre-filosdfica, donde e mito suplantaba el
pensamiento racionalsta.
La anarquia una vez comprendida y asimilada clama por
su experimentacién, por su realizacion: hoy, aquf ahora, en/
con nosotro/as y nuestra forma de entenderla y sentirl...jNo
basta con hablar de accién hay que ser accién!! No basta con
soar la anarquia, hay que ser expresin de dicha anarqufa ¢
Como hemos visto, el anarquismo no s un sistema o teorla
* Teorareciente degra dfsiin n el Su prncipalexpanente e Alfrdo Maria Bonanr,
« Pombo do Sika Gabre,“Dirio ¢ ldearia de un Delincuente, Consideraciones nnecesaios
o revaela anrquica” Enero e 2005
12 1| Anarquismo y Cdrceles
politica tnica, con un plan concreto de accién para emprender un
cambio social, como por ejemplo lo tienen otras tendencias ideo-
16gicas, como el comunismo o el cristianismo. Todo lo contrario.
El anarquismo es dindmico y goza de vida propia, hay tantas ten-
dencias e interpretaciones sobre el anarquismo como especies ve-
getales en la tierra. Desde los Plataformitas, més cercanos al comu-
nismo, y que creen que se debe crear un partido global anarquista
que dicte las directrices para todas las individualidades libertarias,
hasta los Anarcoprimitivistas, que quieren volver a la época de reco-
leccién y caza, alejados de todo tipo de tecnologia y civilizacién
El anarquismo goza de una gran y variada gama de ideas y diferen-
tes interpretaciones, pero todas con un denominador en comiin, la
Libertad como valor fundamental e inclaudicable de la naturaleza
humana y el rechazo al modelo de produccién capitalista y al esta-
do como su modo de organizacién.
Pero tratar de sintetizar las teorfas anarquistas como una
doctrina politica que lucha contra el estado, el capital y las re-
ligiones, serfa una total y absoluta falacia. Ya que el anarquismo
va mis alli de estos planteamientos y propone una lucha no solo
contra estas tres instituciones sino que también va contra el ejér-
cito, las guerras, el patriarcado, el machismo, el conformismo, la
monotonfa e incluso ~para efectos de este trabajo~ el anarquis-
mo también va contra las carceles como generadoras de injusti-
cia, violencia y represién
Desde sus inicios el movimiento anarquista ha sufrido en carne
propia el presidio y la represién, en algunos casos producto del ac-
cionar violento de algunos libertarios (como por ejemplo los acra-
tas? que llevaban acabo las ticticas de sabotaje y de terrorismo
conocidas como propaganda por fos hecho?) o como victimas de la
criminalizacién a la que fue sometida esta idea (por ejemplo, el
Sindnima de anarquismo,como también loso s palobrs: Libertarioy Antautaritari,
© Estroagia inseracional propuestos pr osanarguistas, drante un Cangreso en Suzs, en
I cuols stoblce o dso, d que un acto violento conta cualquir figuro que representaba i
podery o autaridad mpulsria o ueblo a sarbolor o baderarevoluionari. Lo cuallevo o
o consumacionde una sei de aseinato selectivoscontra preidentes altos representantes
e loburocrciaetatal Eurapeo. Entre s, s puede comentar el asesinato el presidente de
los Estados Unidos, Wiliam McKiniy o fde Ry d tli, Humberto L. Despucs de etos ac-
tos deliberados o indscrininados de ilenca ue que seempez usar o palabro,onarquismo
como sindnim de Vialenci
Rodolfo Montes de Oca || 13
caso Sacco y Vanzetti o el del pedagogo Francisco Ferrer i Guar-
dia’, entre otrog). Este dltimo escribirla en la cércel
Todo hombre que haya querido mejorar su patria social y
cultural ha pasado, como minimo, por una cdrcel?
Debido a esto y a que la carcel como institucién punitiva del
estado representa en si, una estructura jerdrquica de dominacién y
privacién de libertad, valores estos rechazados por la idea liberta-
fia. Hace que los anarquistas volquemos en gran medida nuestros
esfuerzos en buscar medidas alternativas a la prisién e incluso pro-
poner a destruccién total del sistema carcelario.
En general los anarquistas consideran la destruccién del siste-
ma carcelario como una faceta necesaria de la tan aitorada revolu-
cién social. Al respecto el filésofo y activista més importante del
anarquismo, Mijail Bakunin, dijo:
Solo podremos sentirnos libre, mientras no haya un
solo preso.**
Es a través de los periédicos, mitines, libros y escritos que los
libertarios proponen la destruccién del sistema penitenciario para
dar cavidad a uno més humano y justo. Quizds el autor libertario que
més hondeo sobre esta problematica fue el principe Piort Kropotkin
en sus escritos, “Las prisiones”y “La Ley y la Autoridad”.
Pero no es sino hasta 1905, cuando se organiza lo que po-
drlamos considerar la iniciativa anarquista encargada de llevar
Celebres anarquistos aloncs que fusron jagades en EEUL, por un presunta asoto y
aseinato qu o cometieron. Sujuico fus todo un show medldtco y después de s secucin
en'losills eléctrico, s demast su inocencia n dicho hechos. Se comirtisron en mértres y
Cimbolo de o repreiincontra el movimiento anrguist
© Francisco Frre § uordia ue una de I figuras ms ilistrodes del anarguismo ibérico,
fue el prcursar de un inovade istema deensesanca paa nis, conocid como "L Escuelo
Moderna, I cual basab susenseinzas enun modelo de anarqusmo. Fue acusado d se ol
principal instigodor e una revusha popula en Espac, conocido coma “La Semana Trgica”,
Jue fusiodo. Despuds de s muerte 5t damastrdsu nocenci.
* YVAA, “Extrema Violencia, Extrema indigencia”. KutreArtForeer. 30 de Agosta de 2002
= VVAA, Extrema Vilencis, Extremo indgencia” KutreAr Foreve. 30 de Agost de 2002
14 | Anarquismoy Carceles
acabo la lucha contra las circeles, esta iniciativa fue y es cono-
cida en el mundo con el nombre de la Cruz Negra Anarquista o
Anarchist Black Cross.
Esta iniciativa tiene sus orfgenes en la Rusia zarista, Una Cruz
Roja Anarquista fue formada para auxiliar solidariamente a prisio-
neros politicos y sus familias. Més adelante cambi su nombre por
Cruz Negra para evitar confusién con la Cruz Roja oficial que dis-
tribufa socorros en el pafs. Inicialmente la primera CNA centr su
actividad en dos frentes: el primero, organizar la solidaridad con los
prisioneros politicos en especial con los libertarios; y el otro fue la
organizacién de autodefensas en algunos poblados rurales contra
la incursién de los cosacos* en dichas localidades.
La organizacién inicial consiguié mantenerse gracias a las
aportaciones de individualidades y colectivos anarquistas que vi-
vian en los Estados Unidos de Norte América, en especial los de
Ia ciudad de Chicago.
Al ocurrir la denominada Revolucién de Octubre* y el triun-
fo de los Bolcheviques en Rusia, la organizacién debe se trasla-
dearse a Berlin, para mantenerse a salvo de las constantes perse-
cuciones y asesinatos de sus activistas por parte de sus antiguos
camaradas, ahora en el poder. Desde allf continuarian ayudando
alas victimas del régimen soviético, asi como del fascismo ita-
liano, y similares. Pero la desgracia parecié haber acompariado a
la organizacién inicial, ya que pronto Alemania caeria en manos
del régimen Nazi, quienes ripidamente comienzan una brutal
represién contra el movimiento anarquista alemdn, incluyendo
ala Cruz Negra Anarquista
Esto unido a la recesién econdmica que sacude por esos
afios a los EEUU, principal fuente de ayuda para la CNA, y a
toda Europa, hace que la organizacién decline, las ayudas eco-
= Cuerpo represivawtilzado por o monarguia Ruso, celebres por sersonguinarias proct-
cantes de actuidadescruees conta o poblacién. Ulizadosen s época confecuencio contra
las manifestaciones publicas.
= Forma informal y romanica que uizon 1o feniistas pra rferise of olpe de estado
perperado en Octubre de 1917 en Rusia, por porte del partdo Bolchevigue con el apayo deun
ector milta contro el gobieno parlaméntari de Keensk. Dicho octo dara pi o la primero
Jormacién de un gobiero sacialit en el mundo.
Rodolfo Montes de Oca || 15
némicas para la iniciativa empiezan a escasear, se produce una
inmensa ola de gente que necesita ayuda y finalmente la CNA
termina por derrumbarse.
La CNA vuelve a cobrar fuerza cuando a finales de los afios
60 es encarcelado por el régimen dictatorial de Francisco Franco
en Espafia, el anarquista inglés Stuart Christie, de tan solo 18 afios
Este anarquista fue a Espafia con la intencién de colaborar junto
con otros libertarios espafioles a perpetrar un atentado contra el
General Franco. Pero dicha operacién fracasa y por esto es juzgado
y encerrado en la cércel de Carabanchel (Madrid).
En dicha cércel descubre con horror que la inmensa mayoria
de la ayuda que desde la calle entra hasta el interior de la prisién
es administrada con dudosos métodos por el Partido Comunista
Espafiol (PCE). La mayoria de esta ayuda terminarfa en las manos
de este partido, sin que nadie, se acordase de los presos anarquistas
o de otras organizaciones revolucionarias. El encarcelamiento de
Christie supone un gran escindalo internacional y una gran propa-
ganda para el movimiento anarquista. En todo el mundo se organi-
zan manifestaciones, charlas, mitines, sabotajes y peticiones para
la puesta en libertad de este libertario. Al poco tiempo la camparia
internacional tiene éxito y Christie sale en libertad, regresa a Gran
Bretaiia, donde decide ayudar a los presos politicos espafioles. Para
dicha labor se pone en contacto con el anarquista de Inglaterra,
Albert Meltzer, antiguo boxeador y tipégrafo de profesién, quien
desde hace algunos afios se dedicaba a la ayuda y el apoyo de los
presos asidticos desde una organizacién llamada Ayuda Matua.
Ambos personajes se ponen de acuerdo y deciden refundar a
la ya antigua Cruz Negra Anarquista. La primera intervencién de la
reconstruida CNA fue obtener la libertad del anarquista espariol
Miguel Garcfa, a quien le faltaba poco para cumplir su sentencia,
que no significaba la libertad automatica, y el cual, al salir de la
cércel, se une al grupo de la CNA en Londres para organizar la lla-
mada Cruz Negra Anarquista Internacional. Desde aqui en adelante
se crean nuevos grupos de la CNA en diferentes partes del mundo,
los mas importantes en Alemania e Italia, pafses que por cierto con-
taban con varios compafieros libertarios tras las rejas
Esta nueva reactivacién de la CNA trae consigo una nueva
16 1| Anarquismo y Cdrceles
ola de represién en contra de la CNA, la mds emblemética de
éstas fue el asesinato del secretario general de la CNA en ltalia,
Giuseppe Pinelli, quien despus de haber sido detenido por la po-
licia italiana, fue asesinado por la misma instirucién, arrojéndolo
por una de las ventanas de la comisarfa
Sobre el asesinato de Pinelly las oscuras causas que lo provocaron,
comenta el preso anarquista italiano Claudio Lavazza en un articulo:
No se puede olvidar que ltalia estuvo al borde de un Gol-
pe de Estado (Estrategia de la Tensiér), con bombas fascistas
en los trenes, en las estaciones (Bolonia, 80 muertos), bom-
bas provocadoras de las cuales Jos mass-media en general nos
echaban la culpa, y e anarquista PINELLI pagé con su vida
(imuriendo asesinado en una comisaria de Mildr).*
El asesinato de Pinelli serfa posteriormente relatado por el es-
critor y director de teatro, Dario Fo. En su conocida obra, “Muerte
accidental de un anarquista”. Otro caso que también causo gran con-
mocién fue el del anarquista alemén, Georg Von Rauch, secretario
de la CNA de Berlin (Alemania). Este dcrata también muri6 en ex-
trafias circunstancias en manos de la policia
En una entrevista realizada por el periédico anarquista mensual
CNT, haciendo alusién de la presentacién de la biografia de Stuart
Christie, este dltimo comentaba un poco sobre la CNA y Pinell
Fundé la Cruz Negra. En el iltimo libro hablo sobre esto y
sobre el Congreso Internacional en Carrara, donde se convirtié,
Jjunto con Pinell, en una organizacién internacional. Aparte de
apoyar a prisioneros, era una organizacién que se dedicaba a
tareas de investigacién y recopilacién de informacién. En el
caso de Pinell, & conocia los movimientos de los neo-fascistas
italianos para infiltrarse en la Cruz Negra Anarquista.*+
= Follet, “Montaje Mori, crénicas y unos poces eflexiones”. Septiembre de 1997.
“ hitpperiodcocnt.ong/307dc3008/16/
Rodolfo Montes de Oca | 17
A mediados de los afios 70, el militante de las Panteras Negras,
Lorenzo Ervin Komboa, quien se encontraba para esa época en pri-
sién y que en ella cambiarfa de ideologia, acercindose al anarquis-
mo. Escribiria el panfleto: “A New Draft Proposal for the Anarchist
Black Cross”. Folleto de gran difusién dentro de los medios liberta-
fios estadounidense y que lograrfa la reactivacién de una extensa
red de CNA's en los Estados Unidos de Norte América.
Adinicios de los afios 80 es que comienza una proliferacién signi-
ficativa de diferentes grupos de la CNA en todo el mundo, teniendo
gran aceptacién en varios pafses de Europa y Estados Unidos
Actualmente hay grupos de la CNA en Inglaterra, Dinamarca,
Bélgica, Esparia, Francia, Estados Unidos, Costa Rica, Colombia,
Argentina y Venezuela
Hoy en dia las diferentes CNA's que coexisten en el mundo,
son una de las miltiples expresiones dentro del pensamiento dcra-
ta, que tratan de buscar una solucién al problema de la delincuen-
cia sin la necesidad de las circeles. Estas iniciativas combinan sus
actividades de defensa y solidaridad con los prisioneros politicos o
sociales y el estudio, recopilacién y difusién de una alternativa real,
pacifica y libre al problema de las cérceles
Hay que acotar que las CNA's no son la tnica expresién del
anarquismo contra las prisiones, en general casi todas las iniciati-
vas, grupos, federaciones y sindicatos libertarios apoyan y buscan
una eliminacién del sistema penitenciario. Considerado éste como,
una triste herencia de un triste pasado®. Vale la pena mencionar, en-
tre otros, al colectivo Kamina Libre** de Chile, el Comitato Dife-
sa Anarchici” de ltalia, la Anarchist Prisoners® Legal Aid Network
(APLAN) o la Missouri Prisoners Labor Union (MPLUY: de EEUU.
5 bty fwsantorchanet/bloeca_virtualldercholpisionespriiones el
£l Colctivo Kamina Lire fueuna iniciai creadoenln Carcl de Al Sequridad (CAS) de
(Chilencuo se encontrabonvarios presos poliicos.Els ean porte del grupo mooista conocido
como MAPU-LAUTARU, peo e su stancioen prsn s ueron acercando ol avoguismo.Hoce
Inds deun o su cuateo tegrontes mprenderc ana uslg d hambr pra xigi s racin
Dicha husla fus sequida por s familors y allegados a s oforcsdel ecnt. Con o impo y
pora resin hechalograron acancar su bertod.Fuente:htp:unodos.org/Aaminalbre/
= ity hwecn orglelpasolcdo/
4 1Mz Psoer Labor Union (MPLU) < un sidcat creado detro de o Prison de Micouri
(EEUL) pr o prso anarqustaJrone Wihite Bey,con o ntsnci d conteaestar o abusos oo
Vol oo cuoe sran sometidos o ressde dich stolocin,Fuene: e vinph-sippor k/
18 || Anarquismoy Carceles
Pero aunque el movimiento libertario conoce la realidad peni-
tenciaria y se opone tajantemente a ella. Lamentablemente, carece
de un texto unitario donde se exponga de forma clara y concisa las
diferentes criticas y soluciones que propone la ideologia al sistema
carcelario. Desde aqui en adelante nos centraremos en exponer las
diferentes criticas, visiones y recomendaciones que tiene el pensa-
miento libertario con referencia a las prisiones.
RUPTURA JuDICIAL
PRIMER PASO A LA NEGACION
DEL SISTEMA PENITENCIARIO
Para entender este trabajo es importante introducir, el prin-
cipio dcrata, conocido como, Ruptura Judicial. Esta postura del
movimiento anarquista es muy poco conocida y difundida dentro
del dmbito libertario.
El movimiento antiautoritario en general reniega de las le-
yes positivas como sistema normativo del individuo. Consideran
que las leyes son ficciones creadas por el estado para mantener
y preservar el orden existente. Esto no implica que estén contra
un orden social, todo lo contrario, los anarquistas aceptan otros
sistema de regulacién de la sociedad como lo son las costum-
bres y sobre todo la moral del individuo. Se podria decir incluso,
que los anarquistas anteponen el Dereho Natural, justo y equi-
Rodolfo Montes de Oca | 19
tativo producto de la razén humana contra el Derecho Positivo
rigido y codificado,
Tan repelente resulta el derecho natural para los anarquis-
tas, que recurrimos al principe Kropotkin para aclarar un poco
el asunto:
Vermos una raza confeccionadora de leyes, legislando sin
saber sobre qué legisla, votando hoy una ley sobre saneamiento
de las poblaciones, sin tener la mds pequeiia nocién de higiene;
maiiana reglamentando el armamento del ejército, sin conocer
an fisif haciendo leyes sobre la ensefianza o educacion honra-
da de sus hijos; legislando sin ton ni son, pero no olvidando ja-
mds la multa que afecta a los miseros, la cdrcel y la galera que
perjudicardn a hombres mil veces menos inmorales de lo que
son ellos mismos, los legisladores. Vemos, en fin, en el carcelero
la pérdida del sentimiento humano; al policia convertido en pe-
170 de presa; el espla, menosprecidndose a s/ mismoy la delacién
transformada en virtud, la corrupcidn erigida en sistema; todos
Jos vicios, todo lo malo de la naturaleza humana favorecido,
cultivado para el triunfo de la ley.
¥ como nosotros vemos todo esto, es por ello que en vez de
repetir tontamente la vieja férmula ‘Respeto a la eyl gritamos
“iDespreciad a la leyy a su atributos!” Esta frase ruin: jObedeced
alaley!”, la reemplazamos por ‘{Rebelaos contra todas las leyesP
Pero la Ruptura Judicial va més alls de un simple rechazo a las
leyes. Significa la ruptura final con el orden juridico existente en la
sociedad capitalista. Es una declaracién de voluntad. Es como una
Objecién de Conciencia pero mucho més radical. Es la total nega-
cién por parte de los anarquistas de la jurisdiccion establecida. La
CNA-Bogota (Colombia) considera la Ruptura Judicial como:
El acto supremo de dignidad realizado por un prisionero en
contra delsistema que injustamente se atribuye el derecho de juz-
= Kropotkin Pedro, “La Ly y lo Autoridad". Grupo Malatesto, Federacién Anarqust Ibé-
ico I Edcrdn, Seil, Agosto e 1996,
20 1| Anarquismo y Cerceles
garlo. Consiste en no reconocer como legitimos a los jueces, poli-
cla, sistema carcelario, y en general a todo el estado, Esta ruptura
Se da desde el nicio del proceso judicial negdndose a rendir inda-
gatorias, no observar respeto frente a la pretendida autoridad de
los jueces y policias y aceptar las graves consecuencias que esto
tiene para el implicado como parte de la venganza delsistema.*
Esto es demostrable, cuando son llevados a juicios algunos
anarquistas en lo general como responsables de ciertos actos de
violencia. Por ejemplo: el anarquista griego Nikos Maziotis, que
en su juicio, declaré;
Antes de todo, no quiero pasar por un honrado mucha-
cho en este lugar donde he sido obligado a venir. No voy a
pedir disculpas porque no me considero un criminal. Yo soy un
revolucionario. No tengo nada de qué arrepentirme. Estoy or-
gulloso de aguello que he hecho. Las dnicas cosas de las que
me arrepiento son delerror técnico que o ha hecho estallar la
bomba en la que ha sido hallada mi huella dactilar, gracias a la
cual he acabado aqu,y el error de que el material encontrado
10 debia estar en mi casa, sino en otro lugar*
Otro ejemplo es el de la anarquista espafiola Carolina Forné
Roig, quien ante el juicio que se le segufa por varios actos de sabo-
taje y vandalismo callejero, declararé:
jNo pedimos el permiso para ser libres. Por eso no pedi-
remos perdénl*
Pero lo importante para este trabajo, no es si los anarquis-
tas estén o no de acuerdo con las leyes, sino que el hecho de
= Sul Caumbe, L Rpture, anacustin dedgidad”. Fusne: e b rodoso rg/
anrcolforumiedphortyorions
" Meios i, SoloridadSvaluconr, gursocil ntodes o fete” Pl
ilrce. a7 e o de 195
g Marec acinaivendons
Rodolfo Montes de Oca | 21
negar el sistema juridico, lleva implicitamente la negacién a la
ciicel, como sistema coaccionador de ellas. Por lo tanto, el ne-
gar una institucién lleva a negar la otra. Ambas estén intima-
mente ligadas y el desprecio por una lleva automticamente al
desprecio de la otra
Por eso se considera que la Ruptura Judicial propuesta por al-
gunos anarquistas serfa la antesala para el abolicionismo carcelario.
No HAY ABOLICION
SIN REVOLUCION
Como hablamos dicho anteriormente, la abolicién del sistema
penitenciario es una de las facetas por la cual debers pasar toda re-
volucién anarquista. Bien sea ésta de forma pacfica por simple vo-
luntad de la mayoria de los habitantes del planeta o ya sea a través
de la accién directa y, por lo general violenta, de colectivos y grupos
libertarios afines y unidos por un vértice: la construccién de la utopla
anarquista. Sobre esto comentard Piort Kropotkin
El primer deber del revolucionario serd abolir los cérceles.
= g fwsantorcha.net/blioeca_irtuallderchalprisionesprisiones el
22 1| Anarquismo y Cdrceles
La futura sociedad anarquista no puede ser concebible con la
existencia de centros penitenciarios e instituciones psiquidtritas,
ya que éstas, absorben y roban en s, el génesis de toda transfor-
macién libertaria, que es, como ya hemos repetido en infinidad de
veces, la libertad del individuo.
Ademés, el pensamiento libertario, considera a la cércel como
uno de los pilares sobre el cual se sostiene todo el sistema socio-
econémico capitalista. Sobre esto el preso anarquista Federico
Pais Sardo, escribird
jAtacar lo cdrcel es atacar al capital*
En el periddico anarquista, Obrero Prisionero, vocero de la
Federacién Ibérica de CNA's, en su editorial de abril-mayo de
2002, comenta
Quizds deberiamos recordarle a toda la gente que mi-
lita de una manera u otra en el movimiento anarquista que
esta lucha fue siempre uno de los pilares fundamentales en
los que se sostenia nuestras aspiraciones para un cambio de
sistema hacia Ja anarquia, que ésta no es una lucha nueva y
que antes que nosotros, otros ya combatieron. Nuestro/as
mayores plantearon en sus dias que toda revolucion tendria
que pasar, sin mas remedio, por la eliminacién completa de
las prisiones y que, mientras este dia llegara habriamos de
trabajar en fa asistencia y apoyo a los compaiieros presos y
a sus familias, que es Jo que algunas organizaciones trata-
mos de hacer no sin problemas de todo tipo.2s
Con esto podemos concluir que el movimiento libertario en
general es conciente al saber que no puede haber una destruccién
del sistema penitenciario sin una previa destruccién del sistema ca-
pitalista y del Estado.
bt fog bockened net/pd/
= Prdlco dtado o a Fdetacin béicade CNAS,“ObrerPrisaners” Morza/Abr 2002
Rodolfo Montes de Oca | 23
Pero la institucién carcelaria no es vista por el movimiento
como el problema de todos los males que flagelan el género huma-
o, sino como una consecuencia del sistema capitalista. Para no-
sotros, atacar al sistema penitenciario significa, a su vez, atacar las
estructuras del capitalismo y del Estado. El escritor italiano Cons-
tantino Cavalleri, nos da una visién més amplia de cémo ven los
anarquistas este punto de la discusién:
Por lo que a mi se refiere, entiendo la fucha en todos
sus aspectos como el ataque al dominio. En el caso de la fu-
cha contra las cdrceles, entiendo como ataque al poder del
Estado-Capital para imponerle la abolicién del régimen de
encarcelacién especial (aislamiento), el fin de la dispersién
de lo/as preso/as, la excarcelacidn de o/as preso/as con en-
fermedades incurables.
El contenido de la lucha especifica contra la cdrcel, ob-
viamente no impide el objetivo que nos empuja a la lucha: la
destruccién de las prisiones.*
Coallri Constontin, “Contebucion o Ia lucha conra La Cicel”. Grupo “Cranacos y
Delgada", Agosto el 001,
24 11 Anarquismo y Carceles
EL DILEMA SOBRE
LA PrIVvACION DE
LA LIBERTAD
Las cérceles en un principio no fueron concebidos como la
institucién punitiva por excelencia del Estado. Por el contrario,
las cérceles aparecen como un mecanismo para asegurar al tras-
gresor hasta tanto se dictase y cumpliese la pena (expulsién, pena
de muerte, mutilacién, galeras, entre otras). Es decir, la prisién fue
creada como una medida procesal y no como una instancia puniti-
va por la sociedad”
Es con el pasar de los tiempos y con la llegada del modelo ca-
pitalista, y de la sociedad clasista que la sostiene, que las cérceles
pasan de ser lugares de espera -mientras se conmutaba la senten-
cia- a lugares donde se cumplira la pena y donde el individuo de-
beria rehabilitarse mientras purgaba sus culpas. Esta nueva realidad
y naturaleza de las cérceles lleva al movimiento anarquista, amante
de la libertad y la solidaridad, a cuestionar fuertemente la esencia de
las prisiones, pues la idea libertaria entendié que como movimiento
socialy politico no podia permitir que un ser humano, por mds dafios
y errores que hubiera cometido, fuese privado de su Libertad.
Sobre este dilema Kropotkin dird que:
El principio de toda cdrcel es basicamente malo porque
priva al hombre de libertad. Privando a un hombre de su liber-
tad, no se conseguird que éste mejore*
7 Conferncia dicada po el Or. Elo Géme Grill sob s rcles en Republica Dominicone.
1 e Awwantorcha et ibloteco vitualderecho/priionesprsone el
Rodolfo Montes de Oca || 25
LA FALACIA DE
LA REINSERCION
SOCIAL
Segin el articulo n° 2 de la Ley de Régimen Penitenciario:
La reinsercién social del penado constituye el objetivo
fundamental del periodo de cumplimiento de la pena.*
Lo mismo pasa con el articulo n° 272 de la Constitucién de la
Republica Bolivariana de Venezuela que dice:
Elestado garantizard un sistema penitenciario que asequ-
re la rehabilitacién del interno o interna *
Enotras palabras, el fin primordial de toda institucién peniten-
ciaria es rehabilitar al infractor condenado.
Las cérceles modernas tienen como fin ultimo, dos cosas primor-
diales que son, la reforma del infractor y a de impedir la repeticién del
acto antisocial Pero grealmente la cércel rehabilita a los que en ella
entran? La respuesta de muchos, basados en sus propias experiencias,
conocimientosy en las estadisticas, dirian un rotundo no.
Esto se convertira en una de las banderas mas proclamadas del
abolicionismo carcelario propuesta por los anarquistas. Kropotkin dira
4 Lay de Régimen Pentenciorio,Ediciones Dabosan, C.A. Lunes 19 d uni de 3000
o Constitucién de o Republica Bolivarona de Venezuele
26 1| Anarquismoy Cérceles
E1 hombre que ha estado en la cdrcel, volverd a ella.*
Las prisiones del mundo se han convertido en verdaderas es-
cuelas del delito. La historia ha demostrado que en la mayoria de
los casos cuando alguien sale de la crcel, aparte de volver a ella,
Vuelve con cargos més graves que con los que entrd por primera
vez, demostrando asf el fracaso de la supuesta rehabilitacién social
que trata de lograr el sistema carcelario con los infractores
El principe Kropotkin en el mismo texto sefialado anterior-
mente dird
Es inevitable, las estadisticas lo demuestran. Los infor-
mes anuales de Ja administracién de justicia penal en Francia
muestran que la mitad de los que comparecen ante Jos jura-
dos y dos quintas partes de los que anualmente comparecen
ante los 6rganos menores por faltas reciben su educacién en
los cdrceles. Casi la mitad de los juzgados por asesinato, y
tres cuartas parte de los juzgados por robo con allanamiento
son reincidentes. En cuanto a las cdrceles modelo, mds de un
tercio de los presos que salen de estas instituciones supuesta-
mente correctivas vuelven a ser encarcelados en un plazo de
doce meses después de su liberacién
Ensu folleto “La Cdrcel ysu influencia moral sobre la/as presos/as™,
Piort Kropotkin escribird:
La cdrcel no impide que se produzca actos antisocia-
les. Multiplica su nimero. No mejora a los que pasan tras
sus muros. Por mucho que se reforme, las cdrceles segui-
rdn siendo siempre lugares de represin, medios artificiales,
como los monasterios, que hardn al preso cada vez menos
apto para vivir en comunidad. No logran sus fines. Degra-
dan o sociedad. Deben desaparecer. Son supervivencia de
byl fwsantorcha.net/iblioeca_virtuallderecholpisione<prisions el
= bt fumantorcha.netblioteco_vrtualderechopisiones pisiones
2 Exte texto s el misno que “La Prisones”dl mismo autr pro con difeente nombre.
Rodolfo Montes de Oca || 27
barbarie mezclada con filantropia jesuistica.*
Otro punto importante y disyuntivo con referencia al mito de
la reinsercién social, visto desde una perspectiva anarquista, es la
de gquién es o quien se cree el Estado para darse el lujo de reha-
bilitar a un individuo?, ¢qué es en i la rehabilitacién?, gpor qué el
Estado tiene que rehabilitar a un individuo? Para nosotro/as ésta
es otra clara violacién de la libertad y autonomia de cada individuo
que compone la sociedad, por parte de la institucién penitenciaria
El preso anarquista Federico Pais, en un articulo comenta:
Los médicos, los vigilantes, os psicdlogos, os psiquiatras,
las distintas administraciones penitenciarios hablan de reha-
billtacién pero (cémo puede “rehabilitarse” un individuo que,
por la fuerzq, ha sido privado de la propia libertad personal y
cuando en el interior de las prisiones estdn vigentes normas que
niegan al preso la propia dignidad? Humillantes registros per-
sonales, destruccién de nuestras celdas durante los registros
hechos para garantizar un vivi tranquilo dentro de la cdrcel
continuos traslados para hacer que nadie se cree un ambiente
propio, socialice con otros presos... Y luego insensatos regla-
mentos que con una ferviente ilégica querrian garantizar el
orden interior de las distintas cdrceles.
Liamen tratamiento de reeducacién a mas de 20 horas al
dia encerrados enla celda sin hacer nada... donde la vida del pre-
50 estd sobrecargada de provocaciones continuas y de tensiones
que con frecuencia desembocan en las auto-fesiones y en cual-
quier momento (y esto las distintas administraciones lo saben
muy bien) pueden explotar en mil otras formas de violencia, vio-
Jencia que nace y se allmenta de tales condiciones de reclusién.
Sin duda alguna, aquello que el sistema capitalsta trata de
llamar reinsercién o resocializacion pareciera més bien un cinico y
macabro cuento, que nos narran, para tratar de encubrir una reali-
3 hetpfuum angelfve condcnebertod/hcop him
5 iy fog lockensinet/pds)
28 1| Anarquismo y Cdrceles
dad tan oscura y compleja como nuestra existencia. El anarquista
norteamericano Harold Thompson, que ha vivido muchos de sus
afios tras las rejas, amplia un poco més la falacia de la reinsercién:
Las prisiones son instituciones disefiadas para enseiiar
ecciones de violencia a través del abuso hacia aquellos confi-
nados en ellas. Esta violencia, ensefiada es, a veces, desviada
a la sociedad general, luego de que un prisionero es fiberado.
Amargura, rabia acumulada, encjo, tienen que salir a algin
lugar para liberarse y explotar, casi siempre en el momento
mas inesperados y de manera autodestructiva, mandando a fos
individuos por “un segundo trago” e los pozos de las prisiores.
Las victimas de la brutalidad institucionalizada crean
otras nuevas, asegurando la continuidad del circulo vicioso
luego de la liberacién a la sociedad y el retorno a la deshuma-
nizante existencia penal. La prisién no disminuye los crime-
nes, ni protege a la gente de ellos, por el contrario, os perpe-
tda. La persona se convierte generalmente, en una amenaza
para la sociedad, mds que cuando entr6.*
Desde la perspectiva libertaria, no solamente es imposible re-
formar a una persona, sino que mucho mas imposible es reformar
2 aquellas personas que han caido presas por su activismo politico,
pues, que estin en prisién por actividades o delitos inspirados en
alguna actividad politica
Un dossier anarquista contra las cérceles nos dice:
Aunque este grupo es muy amplio (refiriéndose a los deli-
tos politicos), podrfamos definirlo como todas aquellas accio-
nes al mdrgen de la ley que se realizan como efecto de una
toma de conciencia y con un objetivo politico claro, como la
insumisién, la ocupacién y otros tipos de lucka. En este caso,
hablar de reinsercién es una completa desfachatez: i existe un
cuestionamiento de la sociedad del modelo politico, (de qué
forma puede una persona reinsertarse en algo contra lo que
# Thampsan Horol, Nunca oo detendint”. Grypo Editor La Tempesad. Arentin, o 399
Rodolfo Montes de Oca || 29
estd luchando? El verdadero sentido de la aplicaci, en este
caso, tiene una doble lectura: la intencion del Estado de mar-
car el camino de los luchas, s decir, que se intente transformar
cosas pero dentro de los estructuras estatales, para que al fin
todo siga igual y, al mismo tiempo, reprimir cualquier levanta-
miento pelgroso para el sistema.*’
Las teorfas anarquistas en general rechazan el principio de la
rehabilitacién, ya que consideran como una forma deliberada de in-
tromisién del Estado, para reeducar a los individuos que el podery
el capital consideran problematicos. La rehabilitacién es vista tam-
bién como la contraposicién de un principio bisico de la pedagogia
libertaria, la de la Libertad y Autonomia del individuo.
La falacia de la reinsercién social debe convertirse en uno de
los principales argumentos utilizados por el movimiento anarquista
para reprochar la institucién penitenciaria
Del precepto de que la cércel no cumple con su objetivo pri-
mordial (rehabilitar el infractor), sacamos otro postulado ideolégi-
<o indispensable para la causa: la inutilidad de las circeles. Como
dirfa el propio Kropotkin:
No es posible mejorar una prisién. Salvo algunas peque-
fias mejoras sin importancia, no hay absolutamente nada que
hacer sino demolerlas *
= Reincdentes por Libertad. “Conta os Circels”.
4 iy antorcha.nee/blioeca-viruallderecholprisione<prisions el
30 1| Anarquismo y Carceles
LA PRISION cOMO
HERRAMIENTA DE
CONTROL SoOCIAL
Para el anarquismo las cérceles a menudo son usadas por el
poder y los Estados (sin distincién de ningin tipo desde las demo-
cracias burguesas hasta los mal llamados Estados socialistas) como
instrumentos represivos para amedrentar a todo tipo de disidencia
que prolifere dentro de su territorio. Segin la légica libertaria, las
prisiones son instrumentos usados por el poder para enajenar y
escarmentar a los que decidan cambiar el estado de las cosas
Sobre ésto el preso libertario ibérico, Xose Tarrio, en un
escrito dir:
La prisién no puede ser entendida sino como una herra-
mienta represiva del aparato gobernante, mediante la cual éste
afianza su poder. Asf mismo, podemos ofirmar que surge de la
necesidad de ese poder de controlar al pueblo, de la necesidad
de regularlo, de ordenarlo, de mantenerlo, en diminutiva, bajo
una libertad condicionads, sujeta a un cédigo penal, con la
amenaza constante de la prisién pendiente sobre su cabeza.®
Para la rama abolicionista dentro del anarquismo, la crcel sola-
mente busca hacer desistir a las personas de cometer cualquier accién
que el Estado considere imprudente o inmoral, convirtiéndose a suvez
en una amenaza constante para las personas que viven en sociedad
5 ey lfesgeocitiscom/ovsjanegraneb/ue_ez._lo_carcel_tarcio hm
Rodolfo Montes de Oca | 31
Para entender mejor esta postura del anarquismo sobre las pri-
siones, recurriremos de nuevo, a Xose Tarrio
La idea de la prisién surge en la historia como medio por
el cual encerrar y aislar de la sociedad a aquellas personas que
las autoridades consideraban molestas o subversivas a las leyes
envigencia. A o largo de la historia de las prisiones y sus maz-
morras, ésta idea ha sido aplicada de formas diferentes, pero
siempre, absolutamente siempre, se ha constituido bien en la
era medieval. En la era moderna o contempordnea, es una he-
rramienta del poder impuesto, el medio coercitivo de reyes, mi-
litares y pollticos. La prisidn se convierte en un medio Jegal de
castigar las malas conductas dentro de la sociedad y, de paso,
es un medio eficaz para eliminar adversarios politicos y frenar
actitudes subversivas. Con ello, las personas erigidas en amos
del pueblo, se auto otorgaban el derecho a castigar y dirimir**
Y més adelante diré
Tenemos el origen politico de la prisidn: el monopolio por
parte del poder del uso de la represidn y de la violencia sobre
las demds personas, en exclusiva. Su utilidad funcional: hacer
valer sus leyes por medio del terror y de la tortura. Su fin: la
destruccién de los enemigos del sistema vigente y de aquellas
personas insumisas a los leyes y c6digos.+
Quizds este sea el tema mds desarrollado por el émbito liberta-
tio, debido a que este ha sufrido en carne propiala criminalizacion,
por decirlo de alguna manera, de sus propias creencias. Actualmen-
te, la mayoria de CNAs en el mundo y otros colectivos que luchan
contra las cérceles, han enfocado su atencién en la lucha por la
libertad de los compaiieros que han caido presos.
La Federacién Ibérica de CNA's en Espafia, ha redactado un
largo documento, que transcribiremos a continuacién, y que servird
ey geocitiscom/ovejanegronsb/yue_ez_lo_carcel_sario hm
= hetp s geacities com/oveansgraweb/qu.es_lo_carcel_torro
32 1| Anorquismo y Carceles
de guia para poder entender por qué es tan importante para lo/as
anarquistas ayudar y auxiliar a sus comparieros detenidos en prision:
Cuando un compafiero o compaiiera es encarcelado, no
podemos olvidarnos de el o de ella bajo ningin concepto. Des-
de el mismo instante en que son detenidos, torturados y, final-
mente encarcelados adquirimos un compromiso con elos, pero
es mejor explicar el por qué no podemos dejar a fos presos y
presas solos ni sols.
Cuando un compaiiero/a es encarcelado cambia radical-
mente su forma de vida, ya no es como nosotro/as, un ser
semilibre, y pasa a ser un nimero de ficha, una foto, multitud
de datos, andlisis sobre quién es, por qué estd, lo violento
que es por osar enfrentarse al Estado y un largo etc. En una
palabra, pasa a depender de la voluntad de sus verdugos y
carceleros a su total antojo.
Las relaciones humanas mds comunes se ven muy ofecta-
das: el trato familia, de pareja, con lo/as amigos y amigas y
on sus seres mds queridos; control arbitrario y total d las vi-
sitas, el contacto con Jos familiares, etc. Todo elo, planificado
hasta el minimo detalle para provocar el aslamiento social mds
cruel contra el preso y la presa con un dnico fin: doblegarle y
hacerle renunciar a su dignidad, a sus ideas.
Los comparieros y compaiieras presos y presas se convierten
en meros rehenes del Estado (da lo mismo que tipo de Estado
sea dste) con los cuales mantiene el miedo, provocando que su
situacién se refleje en la gente que lucha en la calle con un dnico
fin: perpetuar el clima de terror y mantener sometida a la gente
con el aviso de que tu situacidn puede cambiar y que tu también
puedes terminar en la cdrcel si te sales del camino que el estado
tiene ya trazado para tf y para todos todas
Al convertirse los compaiieros y compatieras presos y pre-
sas en rehenes del Estado, este perpetda su status de represor y
de guardidn del orden establecido, mostrando al conjunto de la
sociedad que aguf todo funciona y que para comprobarlo solo
tienen que mirar las cdrceles, toda las personas que s encuen-
tra en ellas son fruto de la efectividad del Estado y su aparato
Jjuridico-policial, para dar a entender que esto marcha, que no
Rodolfo Montes de Oca | 33
hay problema y que ef Estado tiene mecanismos de sobra para
climinar a quienes molestar, a la disidencia.
La tortura a la que son sometidos y sometidas los compa-
feros y las compatieras hace que la gente que ain lucha en fo
calle se cuestione cuando menos su propio futuro y su negro
porvenir s se enfrentan al Estado. El miedo a a tortura, a los
palizas, a los juicios y a terminar encarcelado/as hace que fo
gente tedricamente mas progresista den cada vez mas pasos
hacia atrds, reculondo poco a poco hasta dejar fuera de sus
luchas a los presos y presas, centrdndose en dindmicas pura-
mente sindicales, polticas, etc, 6, como mucho, movilizéndose
solamente cuando uno de sus miembros es encarcelado como
sucedi6 hace no mucho en tesalénica
Tal vez el principio libertario que mis concuerda con la
imperante necesidad del movimiento anarquista de proteger y
defender a sus compafieros encarcelados, sea el principio de la
Solidaridad, considerado por muchos cratas como uno de los
pilares fundamentales que sostiene la ideologfa libertaria. Tan im-
portante y fundamental es la Solidaridad dentro del dmbito andr-
quico que el antiautoritario Constantino Cavalleri, nos comenta
del valor que tiene esta prictica humana, para los anarquistas, en
su lucha contra las circeles
La solidaridad en el dmbito revolucionario es el momento en
que, ademds de las diferencios existentes, las entidades revolucio-
narias -individualidades y colectivas- se manifiestan se efuerzan
entre ellas reconociendo reciprocamente fo validez de cada una.
Tal manifestacién de solidaridad puede ser expresada de mil
manesas: desde fo contribucién econdmica para financiar las ac-
tividades llevadas adelante, hasta a correspondencia con quienes
son golpeada/as por la represidr; desde los actos esporddicos de
sabotaje, hasta la intervencién en las plazas publicas.
Son miles las maneras de hacer sentir a solidaridad con la
lucha de lo/as preso/as que se llevan a cabo, algunas con éxito, a
pesar de las carencias y de los imites que han surgido. Sin embar-
[ ————
34 11 Anarquismo y Cérceles
o, la manifestacione de solidaridad mas efectiva es la de hacer
‘propia la lucha en su complejidad, extendiéndola en lo socialy en
Jos teritorios,a fin de agranda los frentes de a lucha misma, den-
tr0 y fuera de las cdrceles, sin por ello, impedir o forzar a quienes
creen que deben actuar segun sus métodos y sensibiliddd
LAS PRISIONES
COMO CENTROS
DE EXTREMA
MISERIA
Ala cércel, en si misma, se le atribuyen toda suerte de miserias.
Es la institucién més absorbente, inhumana y posesiva que ha con-
cebido la mente humana®. Segin el dltimo informe del Programa
Venezolano de Educacién-Accién en Derechos Humanos (PROVEA)
en el 2009 en las circeles venezolanas hubo mas de 1153 victimas
de la violencia carcelaria, 619 de estas por armas de fuego y de las
cuales 227 fallecieron, demostrando asf el grado de extrema violen-
@ Covallri Consantin, “Contribucion o Ialucha contro Lo Circel”. rupo “Granados y
Delgada”, Agosto dl 00,
4 Conferencadictadapor e . Ell Cimez rill, obre o crceles e Republico Dominicane.
Rodolfo Montes de Oca | 35
cia e indigencia que se vive en las carceles, convirtiéndose éstas en el
reflejo més cruely brutal de nuestra naturaleza humana
En la cércel se ve hambre, desidia, crudeza y sobre todo violen-
cia, bien sea ésta proveniente de los reclusos contra los mismos re-
clusos, de los reclusos contra los vigilantes o de los vigilantes contra
los reclusos. Convirtiéndose en un circulo continuo y perpetuo de
violencia y brutalidad humana. No importa dénde esté ubicada la
prisién, desde la industria carcelaria y de aislamiento celular como la
de los EEUU, pasando a los sistemas de aislamiento tan insensibles
como el tristemente célebre Fichero Interno de Especial Seguimien-
to (FLES) en Espaii; desde las fabricas de terror de nuestras carce-
les suramericanas hasta las tan humanas y vanguardistas prisiones de
los pafses nérdicos. Todas generan violencia de una u otra manera
Las cdrceles parecen ser esa suerte de instituciones macabras
que generan toda clase de conductas antisociales y aberrantes
que solo contribuyen ala perpetuidad del sistema penitenciario.
FIN DEL CONTRATO
SocIAL
El filosofo francés Michael Focault en su obra “Vigilar y Cas-
tigar” dice:
36 1| Anarquismo y Carceles
La prision es omidisciplinaria. All el hombre tiene que
trabajar, comer, dormi educarse, estudiar asearse, divertirse,
amas, vivi fntegramente. Es continua, incesante, permanen-
e ininterrumpida, persistente, asidus, inacabable, inagotable,
agobiante, exhaustive, exprime, succiona, destripa sin prorro-
gas ni aplazamientos de ninguna naturaleza.
Las cérceles fueron concebidas para aislar al individuo de la
sociedad, mantenerlo al mérgen de ésta, y de ser posible, total y
absolutamente confinado en esas cuatro paredes que conforman
las celdas. Este encierro permanente hace que el preso se aisle to-
talmente del mundo exterior y de los valores que hay en dl, cosi-
ficando e inhumanizando al sujeto que ests privado de libertad.
Kropotkin al respecto decia
Quienes planearon nuestras cdrceles hicieron todo lo po-
sible por cortar toda relacidn del preso con la sociedad.
Para el movimiento anarquista, el hecho de que la carcel sea con-
siderada, como una guillotina que corte las relaciones sociales, consti-
tuye una de las consecuencias mas graves que genera la prisién.
Sobre esto Harold Thompson comenta:
La prisién estd ideada para aislar ol prisionero de su fami-
lia y amigos, destruir su personalidad para forzarlo, a través de
variables niveles de “técnicas de lavado de cerebro’, a transfor-
marse en otro robot obediente af capitallsimo.
La prisién es un cosmo y sociedad totalmente distinta a la que
se encuentra en las afueras de sus muros. Las cérceles gozan lamen-
tablemente de sus propias normas y reglas, con sus propias autori-
dades, bien sean éstas legales (autorizadas), como son carceleros,
guardias y vigilantes; o legales (no autorizadas), que son las bandas
= betp- A sindominio.never o poginas s ket ao/viglar.y_castiar
Thampson Hara, huncanos detencrin” Grupo Edtor La Tempesad, Argnting, o 1996
Rodolfo Montes de Oca | 37
o individualidades que controlan el comercio ilegal dentro de los
pabellones y celdas. Esta realidad es asf desde la Patagonia hasta
Groelandia, desde California hasta Taiwdn.
Pero el hecho de que la cércel sea una institucién tan absor-
bente, hace que el recluso se vaya aislando paulatinamente de los
valores y costumbres que rigen la sociedad en la calle por las que
Io rigen dentro de los barrotes. Es por eso que los anarquistas con-
sideran que la resocializacion del infractor es una mentira, pues,
con el aislamiento continuo y por largos periodos de tiempo no se
forman nuevos individuos resocializados sino que, por el contrari
los afsla cada vez mis de su comunidad y rompe el contrato social
establecido por éste con la sociedad
¢CARCELEROS?
NO GRACIAS
Tan detestables y odiados por los anarquistas como el Estado
y el capital, son los carceleros o las personas encargadas de man-
tener el orden y custodia dentro de los penales. Son vistos por el
movimiento como seres inhumanos y poco humanitarios, no sélo
por el trato y psicologfa violenta que emplean contra los reclusos,
sino porque ellos son la herramienta usada por el sistema para
amparar la institucién carcelaria. Son vistos por los libertarios
como, secuestradores de la libertad de las personas retenidas bajo
su custodia. Tal es asf que cuando un anarquista cae preso, sus
38 1| Anarquismo y Carceles
compafieros no lo consideran un recluso sino un secuestrado por
el Estadoyy el capital
Piort Kropotkin, aclara algunos puntos
Es fécl escribir en los periddicos que hay que vigilar es-
trechamente a los guardias de las cdrceles, que deben elegirse
entre hombres buenos. No hay nada mds fécil que construir
utoplas administrativas. Pero el hombre sequird siendo hom-
bre, quardidn o preso.
¥ cuando se condena a estos guardianes a pasar el resto de
sus vidas en situaciones falsas, sufren los consecuencias. Se viel-
ven irritables. SSlo en monasterios y conventos hay tal espiritu
de mezquina intriga. En ninguna parte abundan tanto escdnda-
os y chismorreos como entre los guardianes de las cdrceles.
Nose puede dar a un individuo autoridad sin corromperle.
Abusard de ella. ¥ serd menos escrupuloso y sentird su autori-
dad mds ain cuanto su esfera de accién sea mas limitada
Obligado a vivi en terreno enemigo, el guardidn no puede
convertirse en un modelo de bondad. A la alianza de fos presos
se opone la de los carceleros. Es la institucién la que Jes hace
o que son: sicarios ruines y mezquinos. Si pusiésemos a Pesta-
lozzi*” en su lugar, pronto serfa un carcelero
Con el texto de Kropotkin podemos llegar a otra conclusién:
c6mo el poder se convierte en un factor influyente para pervertir
la naturaleza humana. Este juego de papeles (recluso/carcelero) que
emplea el sistema penitenciario, solo contribuye a la perpetuidad
del sistema. Para los anarquistas no hay carcelero bueno, todos son
malos, porque el sistema los ha pervertido entregéndoles indiscri-
minadamente poder para actuar en contra de otros seres humanos.
La pelicula alemana £/ Experimento ejemplifica con lujo de deta-
lles esta situacién. Basada en hechos reales, en ella, dos equipos de es-
tudiantes, son llamados a hacer un experimento para comprobar cusl
9 E10 un fomoso pedagago suizo,conocido porsu gran humanidad, s encargaba d recoger
it de o calle. Los alimentaba y educaba de forma grtut
"o betp e antarchenet/bibhoteco_vicualfderecho/prisiones prcones !
Rodolfo Montes de Oca |l 39
esla actitud del hombre frente a situaciones de poder. De tal manera
que un grupo personifica a los presos y otro a los carceleros, todos
conscientes de que es un experimento. Al cabo de una semana, todo
se sale de control y termina de forma trégica
TRABAJO EN
LA CARCEL
MANERA DE BENEFICIARSE,
MODO DE RE-EDUCACION O
SIMPLE ESCLAVITUD
Elarticulo 15 de la Ley de regimiento penitenciario, dice:
El trabajo penitenciario es un derecho y un deber. Tendrd
cardcter formativo y productivo y su objeto primordial serd la
adquisicin, conservacién y perfeccionamiento de las destre-
zas, aptitudes y hdbitos laborales con el fin de preparar a la
poblacién reclusa para las condiciones del trabajo en libertad,
obtener un provento econdmico y fortalecer sus responsabi
dades personales y familiares
" Ley de Régimen Penitencirio. Edicones Dabosar, C.A. Luns 33 dejio de 2000,
40 |1 Anarquismo y Carceles
Por su parte, el articulo 17 de la misma ley nos dice:
La renumeracién de los penados serd destinada, en fa pro-
porcion que establezca el reglamento, para adquiri objetos de
consumo y de uso personal, atender las necesidades de sus
familiares, formar el propio peculio que percibird a su egreso,
adquirir materiales y dtiles renovables para el trabajo e, in-
cluso, para compensar parcialmente el costo de su internacion
en la medida en que lo permita la cuantia de fa remuneracién.
Como podemos ver nuestra legislacién penitenciaria goza de la
posibilidad de que los reclusos puedan trabajar*
Pero el tema o mejor dicho la reivindicacién de los anarquis-
tas con referencia al trabajo dentro de las cérceles, es muy poco o
nada conocida. Kropotkin en sus textos diré:
Todos conocemos el influjo dafiino de la ociosidad. £/ tra-
bajo realza al hombre. Pero hay muchos trabajos. EI trabajo
del libre hace sentirse parte del todo inmenso; el del esclavo
degrada. Los trabajos forzados se hacen a la fuerza, solo por
miedo a un castigo peor. ¥ ese trabajo, que no atrae por si
mismo porque o ejercita ninguna de las facultades mentales
del trabajo, estd tan mal pagado que se considera un castigo.
Cuando mis amigos anarquistas de Clairvaux hacian
corsés o botones de concha y ganaban doce centavos por diez
horas al dia, y cuatro os retenfa el Estado, podemos com-
prender muy bien la repugnancia que este trabajo producia
al condenado a ejecutarlo.
Cuando uno gana treinta y seis centavos por semana,
hay derecho a decir: “Los ladrones son fos que aqui nos tie-
nen, no nosotros” s+
Pero el problema no es en sf el trabajo, sino las condiciones
en que se desarrolla el mismo. Por lo general el nivel laboral den-
* Layde Réginen Pentenciario Edciones Dabosan, C.A. Lunes 19 dejuni de 3000
bty fuantorcha.net/blioeca.virtualldercho/prisone<prisiones el
Rodolfo Montes de Oca || 41
tro de las prisiones es pésimo, incluso peor que el trabajo en la
&poca del capitalismo clésico (Ya es decir bastantel). En muchos
paises no son reconacidos los derechos laborales de recluso o
son reconocidos a medias. Socavando, de cierto modo, el rencor
del recluso. Por su parte y aunque en Venezuela, el texto legal
reconoce todos los derechos laborales a los privados de libertad,
enla préctica la situacién es otra
Otro punto importante es la poca diversidad laboral dentro de
las cérceles. Por lo general, son pocas las empresas que se atreven
ainvertir dentro de las prisiones. El tnico caso excepcional es el de
los EEUU, pero éste lo tocaremos mds adelante
El hecho de que sean pocas las empresas que inviertan sus
capitales en crear fuentes de empleo dentro de las circeles, dis-
minuye el abanico de posibilidades que tiene un preso para hacer
el trabajo que guste o desee. Por lo tanto, el reo debe limitarse a
hacer lo que este a su alcance, le guste o no; aumentando, de paso,
Ia frustracién dentro del penado.
Otra de las criticas hecha por los anarquistas contra las cérce-
les que esté intimamente relacionada con el trabajo, es la continua
y sistematica privatizacién de los penales en manos de las indus-
trias privadas. Esto ocurre, sobre todo, en las prisiones de Estados
Unidos, el preso anarquista norteamericano Harold Thompson, co-
menta sobre esta realidad:
Las prisiones son una industria hipercreciente, tal como el
capitalisma, inflada con los délares quitados a la clase trabaja-
dora en forma de impuestos.
Ciertamente, es claro que los politicos profesionales estdn
interesados solo en llenar sus bolsillos y no de aliviar el peso
de aquellos que o eligieron. La industria privada ha entrado
en las correccionales, piden tratos con departamentos de co-
rreccionales del Estado. Compaiias de medicina privada han
sido formadas para proveer a los prisioneros de necesidades
medicinales y al menos un Estado, Tennessee, ha entrado en
an arreglo por contar con una compaiia privada para proveer
comida a los prisioneros. Compaiias privadas de administra-
cién de prisiones han sido conocidas tras intentar conseguir
42 1| Anarquismo y Cérceles
llegar al mercado internacional de esclavos por contratos para
operar prisiones con una ganancia en otros pafses. Un perfec-
to ejemplo de tales ruidosas ganancias es fo corporacién de
correccionales de América, ubicada en Nashuille, la cual ha
entrado en negociaciones con el Reino Unido con la esperanza
de mansjar y operar prisiones inglesas privatizadas. Los benefi-
cios econémicos para el Estado y el sector privado que forman
parte del asunto son imposibles medir. Cuando la mayoria de
as otras dreas del mercado libre estdn en declive, hay un gran
crecimiento en la industria de la correccién.s*
APUNTES FINALES
Después de tantas criticas lo que queda claro es que el mo-
vimiento anarquista, en general, es bastante critico en cuanto a
la institucién penitenciaria se refiere. La consideran como uno
de los productos més dafiinos y pérfidos creados por la sociedad
capitalista y el Estado.
Pero también se puede decir que en este sentido el movimiento
s muy poco imaginativo, pues no ha sido lo suficiente proactivo y
hasido bastante incompetente para proponer una teoria o idea bien
elaborada y estructurada que pueda contribuir a eliminar y/o su-
plantar el actual sistema penitenciario por uno més humano y justo.
Thompson Harold, Nunca o detendtot”. Grupo Editor L Tempestad. Argentn,Jul 996,
Rodolfo Montes de Oca | 43
De hecho, es frecuente que cuando le preguntan a cualquier
anarquista, cmo van hacer para sustituir las circeles, o qué ha-
cer con las personas que cometan actos de vandalismo dentro de
una posible sociedad anarquista; éstos no saben qué contestar, o
seguramente respondan: que cuando flegue el dia de la revolucién,
la sociedad de forma libre decidird qué hacer con las cdrceles. Desde
mi punto de vista es una opinién muy ligera y bastante ambigua,
pues denota el grado de ingenuidad y la ausencia del rigor cient/-
fico que reina en nuestra idea.
Por lo general, los anarquistas consideramos que al abolirse
la propiedad privada y pasar a un sistema bien sea mutualista, co-
lectivista o comunista de produccién, se eliminarén de raiz todos
los delitos contra la propiedad o relacionados con ésta. Por tanto,
no habria la necesidad de robar, porque todo perteneceria a la
colectividad y serfa un absurdo robarse a sf mismo. Lo tnico que
quedarfa sin resolver serfa los denominados crimenes pasionales,
que son producto de impulsos emacionales que llevan a ciertos
individuos, en ciertas situaciones, a cometer actos de trasgresién
contra otras personas.
Pero para este caso, algunos anarquistas argumentan que la
construccién de una nueva sociedad més justa, civilizada y huma-
na, impediré, en gran medida, esta clase de actitudes dentro del
individuo; y aquellos que actden de ese modo seridn tratados por
la colectividad de una manera distinta, sin la necesidad de la pri-
vacién de libertad. Como vemos bastante utépica e imaginativa la
respuesta de algunos comparieros.
Es necesario que, como libertarios, pensemos en nuevas for-
mas de organizacién social, ajenas a todo tipo de privacién de li-
bertad. Aunar, crear, combatir, proponer y sobre todo pensar y
actualizar el pensamiento libertario es una tarea fundamental y
primordial que deben cumplir todos los antiautoritarios. El camino
es largo y los dias cortos, y se debe tener claro que es imposible
realizar un cambio social sin un verdadero cuestionamiento al siste-
ma carcelario. De lo contrario, seguiremos caminando en el circulo
vicioso de los vejémenes del Estado-Capital
“Bajo un gobierno que encarcele
a alguien injustamente, el sitio
adecuado para una persona justa
es tambien la cdrcel”
-Henry David Thoreau
Es frecuente que cuando le preguntan a
cualquier anarquista, cémo van hacer para
sustituir las carceles, o qué hacer con las
personas que cometan actos de vandalismo
dentro de una posible sociedad anarquista;
éstos no saben qué contestar, 0 seguramen-
te respondan: que cuando llegue el dia de la
revolucién, la sociedad de forma libre decidi-
rd qué hacer con las cdrceles. Desde mi punto
de vista es una opinién muy ligera y bastan-
te ambigua, pues denota el grado de inge-
nuidad y la ausencia del rigor cientifico que
reina en nuestra idea